| Hemeroteca | Esta semana |
|
|
|
|
|
Nº
779 -17/3/2008
|
Despide al aznarismo y dinamita la carrera sucesoria RAJOY SE REINVENTA "Esto es lo que hay". Mariano Rajoy zanjaba así un asunto que durante día y medio
había mantenido en vilo a la prensa y a los dirigentes de su partido. El líder del PP
se presentará a la reelección en el XVI Congreso Nacional de la formación, que la
Junta Directiva adelantará al mes de junio. Sobreponiéndose a la derrota electoral,
a las peticiones de dimisión de la prensa afín, al acoso de los potenciales
sucesores y a su propio carácter, el líder conservador plantó cara el pasado martes
a todos cuantos le habían dado por amortizado. Y lo hizo con una inusitada
autoridad. Desafiando a quienes quieran retarse con él a cara descubierta y
aludiendo a la creación de un "equipo propio" que llevará implícito el fin del Por Virginia Miranda Así que ni la información ni el editorial del diario respondían a una decisión firme, que Rajoy no adoptó hasta meditarla detenidamente y tras escuchar a su entorno más cercano. El editorial de la cabecera de Unidad Editorial aseguraba que la perspectiva de otros cuatro años en la oposición "obliga a sus dirigentes a abrir una reflexión". A raíz de estas primeras afirmaciones, ampliadas en la COPE por el propio Pedro J. Ramírez y Federico Jiménez Losantos, la sospecha de que Rajoy presentaría su dimisión o, en el mejor de los casos, adelantaría el Congreso Nacional del PP dirigiendo una sucesión ordenada, comenzaron a crecer como una bola de nieve. En tertulias de radio y televisión, en otros periódicos, en los digitales de Internet. También la lista de los posibles recambios: Esperanza Aguirre y, seguida a cierta distancia, Francisco Camps, los presidentes de las regiones donde mejores resultados ha cosechado el Partido Popular. Los aliados de la jefa del Ejecutivo madrileño tomaron rápidamente posiciones. En las páginas de Madrid de El Mundo se destacaba la gran subida de la presidenta, señalando de forma elocuente que "El PP supera el efecto GaIlardón" en la Comunidad. El secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, declaraba en Telemadrid que el Partido Popular tenía que "hacer una reflexión sobre qué pasa en Cataluña" tras los "catastróficos" resultados electorales obtenidos por los populares en la autonomía, donde el PSOE ha logrado 18 diputados más, al tiempo que celebraba el resultado "extraordinario" alcanzado en la autonomía gobernada por Aguirre por lograr "el mejor resultado de ningún partido en ningunas elecciones generales en Madrid". El propio interesado alimentó las conjeturas sobre su dimisión ausentándose del Comité de Dirección del PP la mañana siguiente de la jornada electoral, en cuya rueda de prensa posterior, preguntado por la decisión de Rajoy, el secretario general del partido, Ángel Acebes, remitió a su comparecencia del día siguiente tras el Comité Ejecutivo Nacional, donde estaba previsto que el presidente de la formación analizara el resultado del 9-M. Por si fuera poco, su frase "el PP no es un partido de fulanismo" fue interpretada como un aviso a navegantes, y las ediciones de todas las cabeceras del martes 11 de marzo, las del día en que Rajoy desvelaría cuáles eran sus intenciones, anunciaban con mayor o menor rotundidad que el líder popular planeaba la retirada. Sin embargo, en contra de todos los pronósticos, Mariano Rajoy anunció su continuidad. Y lo dejó bien claro al decir que en abril la Junta Directiva, máximo órgano de dirección del PP, convocará el XVI Congreso Nacional para el mes de junio –estaba previsto para octubre–. Pero no para pilotar la sucesión como se había dicho, sino para presentar su propia candidatura y un equipo propio–matizó–, que no dará a conocer hasta el día antes de la celebración del cónclave, con vistas a concurrir a las generales de 2012 como candidato del PP a la presidencia del Gobierno. Sus razones: "Primero, porque he mejorado los resultados del PP, con más de diez millones de votos. Segundo, porque es lo mejor para mi partido y para España y tercero, porque tengo un buen proyecto político para los españoles". "A estas alturas me siento incómodo con bastantes pocas cosas", dijo Rajoy cuando fue preguntado por la posibilidad de que Esperanza Aguirre quisiera darle batalla. "No sé si habrá más candidaturas o no. Los estatutos dicen que se puede presentar cualquier candidato con el equipo que quiera. Esto es lo que hay", añadió. Pero haber deslizado estas palabras denotaba ya, cuanto menos, cierto hartazgo. Incluso se percibió un tono de desafío cuando dijo que "él o la que quiera" pueden presentar candidatura a la presidencia de la formación. Al oír aquel "la", en la mente de todos estaba la presidenta de Madrid, que sin embargo no quiso darse por aludida y, sin torcer el gesto ni abandonar la sonrisa, dijo que la decisión del líder era "lamejor para el partido". Preguntada después por sus intenciones ante el próximo Congreso Nacional del PP, negó que fuera a presentar candidatura alternativa –"cualquiera puede presentarse", pero "él sabrá lo que hace", dijo– y enseguida se reenganchó a la única posibilidad hasta ahora factible: "Yo ya estoy en el equipo de Mariano Rajoy". Lo que parece claro, al menos es lo que ha intentado traslucir el líder popular y su entorno, es que no quieren más injerencias en la formación. Él mismo se ha declarado "independiente" de los medios afines a su partido, y algunos de los llamados a formar parte de su equipo han anunciado también que no dejarán que les marquen el guión
desde los sectores que se han abalanzado contra Rajoy al poco de confirmarse su derrota electoral. Por otra parte, la referencia a su "equipo propio" anunciaba una ruptura con el que Aznar le dejó en herencia, lo que irremediablemente significa la salida, eso sí honrosa –se les sitúa en algún cargo de carácter institucional–, de Ángel Acebes y
Eduardo Zaplana de la secretaría general del partido y del grupo parlamentario, respectivamente. Este último, dos días después de las declaraciones de Rajoy en el Comité Ejecutivo, anunciaba que abandona el cargo de portavoz popular en el Congreso de los Diputados, una decisión que ya había comunicado a su presidente porque lo considera "lo más sensato y conveniente" y permitirá dar entrada a alguien nuevo y así, "fomentar la renovación". Después del golpe en la mesa para reclamar su derecho a seguir al frente del PP, el presidente de la formación ha logrado desactivar la carrera sucesoria después de que El Mundo y la Cope dieran el pistoletazo de salida, pero aún no han acabado las tensiones. Para empezar, Pedro J. Ramírez sigue en sus trece. En una conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI, el periodista consideró "una grave equivocación" que el líder popular se presente a la reelección, y aseguró que, a pesar de no ser ninguno de ellos diputado, las tres mejores opciones para sucederle son Rodrigo Rato, Alberto Ruiz-Gallardón y Esperanza Aguirre. Y en el editorial del día siguiente, el periódico decía: "A nadie se le escapa que la decisión de Rajoy no coincide con la opinión expresada ayer por este periódico, que defendió que el dirigente popular debería dar paso a una renovación del partido. No es ésta la opción que ha elegido Mariano Rajoy y, como no podía ser menos, la respetamos. Pero creemos que es un error porque tapona la presentación de otras alternativas y dificulta la renovación y modernización de un partido que ha perdido mucho apoyo entre los jóvenes". A este respecto tenía razón, porque los posibles candidatos a la presidencia del partido han renunciado a presentar candidatura. Lo hizo primero Aguirre y después Gallardón, que el pasado jueves anunció: "La decisión de Mariano Rajoy de seguir como presidente del PP y ser candidato a las próximas elecciones generales me lleva a manifestar que es mi responsabilidad y obligación seguir en el puesto que los madrileños me han dado en las últimas elecciones". Por otra parte, a Rajoy le quedan por delante más de tres meses de especulaciones sobre quiénes formarán parte del equipo con el que se presentará a la reelección en junio, por mucho que Sáenz de Santamaría diga que las "cábalas" no deben "distraer de lo importante", que es "preparar bien este nuevo Congreso y preparar bien la oposición y trabajar". Las quinielas ya han dado comienzo y también las presiones de aquellos que no quieren perder comba en la nueva etapa que dará comienzo el próximo verano. Esperanza Aguirre ya ha integrado en su Ejecutiva regional a Manuel Pizarro, el número dos de Rajoy por Madrid, y su posible inclusión en el equipo del candidato serviría de correa de transmisión con Génova. Y González Pons, de ser como se apunta portavoz parlamentario del PP, tendría semejante papel en el caso valenciano. Rajoy ha iniciado el proceso de transformación. Ha acallado a quienes desconfiaban de su capacidad para enterrar el aznarismo y abrir una nueva etapa de la que sólo él será responsable. Ahora le queda rematar el trabajo demostrando que actuará según su propia voluntad. De momento, sólo es una declaración de intenciones. • |
| Hemeroteca | Esta semana |
| © El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril, 37 duplicado 280045 Madrid. Tfno: 34 91 516 08 14/15/08 E-mail: siglo@elsiglo-eu.com |