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Nº
776 - 25 febrero de 2008 |
El español en el mundo El español es la segunda lengua de comunicación internacional, es también el segundo idioma más estudiado y la tercera lengua más hablada del mundo, con más de 440 millones de hablantes. El español se expande y a ello no es ajena la internacionalización de las empresas españolas y la labor desarrollada por instituciones como el Instituto Cervantes. El Siglo ha reunido a expertos y representantes del mundo empresarial para hablar sobre la proyección de una lengua que se ha convertido en un activo estratégico para España. PorM. Redondo El vigor y la capacidad de expansión que está demostrando el español en los últimos años es indiscutible, señaló Manuel Rico, director del Gabinete de Dirección del Instituto Cervantes, en la apertura de la mesa debate dedicada al español y su papel en el mundo convocada por El Siglo. Esta expansión no es sólo desde el punto de vista cultural o de la demanda de aprendizaje, sino también desde la perspectiva económica. “Estudiantes de carreras técnicas y científicas están demandando la enseñanza del español, porque, tanto para las empresas de distintos países que tienen relación con España como para aquellas de capital y titularidad española que se instalan en otros países, tiene una importancia fundamental contar con trabajadores con conocimiento de la cultura y de la lengua españolas”. Rico aportó algunos datos. El español es la segunda lengua de comunicación internacional, después del inglés, es la segunda más estudiada del mundo, con 14 millones de estudiantes oficiales en todo el mundo, y es la lengua oficial de 21 países. Además, la comunidad hispanohablante de Estados Unidos, compuesta por 44 millones de personas, está en un proceso de expansión imparable. Hoy hablan español más de 440 millones de personas. Manuel Rico destacó la labor del Instituto Cervantes como institución oficial que avala y acredita las enseñanzas del español en todo el mundo, presente en 68 ciudades de 41 países, y habló de una iniciativa de largo alcance que es potenciar al máximo el portal de internet del Instituto. Jaime Otero, investigador principal del Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos y coautor del “Atlas de la Lengua Española en el mundo”, subrayó que el Instituto Elcano, fundado hace apenas siete años, incluyó un área de lengua y cultura entre sus estudios, “lo cual indica que hay una percepción generalizada de que el español es un activo estratégico en la política exterior de España, en su imagen exterior”. Otero se refirió a la reciente presentación del “Atlas de la lengua española en el mundo”, del que es autor junto a Francisco Moreno, catedrático de Lengua de la Universidad de Alcalá de Henares. “El Atlas recoge la metodología que hemos seguido para contar el número de hispanohablantes y su distribución en el mundo, dentro de los países donde el español es lengua nacional u oficial”. Ese recuento, que recoge 350 millones de hablantes, “hace del español una lengua muy fuerte. Si sumamos el español que se habla fuera del mundo hispánico, es decir, en Estados Unidos, supera los 400 millones, y si además añadimos el español que se conoce como lengua extranjera, que el Instituto Cervantes ha cifrado en 14 millones, nos ponemos en 450 millones de hablantes”. José Luis García Delgado, catedrático de Economía de la Universidad Complutense de Madrid y director del Proyecto de la Fundación Telefónica “Valor económico del español: una empresa multinacional”, habló de la percepción generalizada de que el español es, efectivamente, un producto muy valioso, un activo estratégico. “Además es un condominio donde España es solo una décima parte del total de hablantes. Es un bien público de club, pero hay que cuidarlo. En eso, tanto la labor del Instituto Cervantes como la de las academias de la lengua, lideradas por la española, ha sido fundamental. Ellos son, en gran parte, responsables de haber situado la lengua en el centro de las atenciones y de las preferencias públicas”. García Delgado dijo que el hecho de que “lo hispano” haya cobrado interés en el mundo ha influido en que el español sea la segunda lengua más demandada. “La combinación entre democracia y crecimiento económico en España es la historia de un éxito. España es estudiada y es una referencia de afirmación de régimen de libertades, de crecimiento y modernización económica”. Nos la “jugamos” en términos de calidad no de cantidad. “La economía del español acaba remitiendo a la economía en español. Porque, al final, la calidad democrática, institucional, la calidad del crecimiento con sendas duraderas de expansión es lo que acabará dándole a lo hispano una proyección en el mundo también duradera”. Por su parte, Cipriano Quirós, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid y autor del estudio “Sociedad de la información y presencia del español en internet”, resaltó que una vía de análisis para fomentar la presencia de los idiomas en internet, en este caso del castellano, es relacionarlo con la situación en la que se encuentra la sociedad de la información en los distintos países. “Inicialmente, el español se encuentra en una posición con respecto al inglés en franca minoría. Sin embargo, el inglés ha pasado de acaparar, en 1998, el 75% de las páginas web al 45% en 2005. En este periodo ha ganado peso el español, que ahora estaría en torno al 5%, al mismo nivel que el francés. Llama la atención que idiomas como el alemán tengan un peso más elevado, alrededor del 7%, que no cuadra con el número de personas que hablan el idioma. Esto responde a la situación de la sociedad de la información en países que hablan un idioma determinado”. En el caso del español, España está en unos niveles medios, incluso altos en algunos indicadores de internet, pero los países latinoamericanos se encuentran muy por debajo en algunos indicadores de acceso a la sociedad de la información. Por tanto, “esto explicaría la posición en un nivel mucho más bajo del que en principio le correspondería simplemente por el número de hispano hablantes”. Otro aspecto analizado en el estudio es si los idiomas tienen un efecto reductor de los costes de transacciones de las operaciones que realizan las empresas. “Esa reducción, que explicaría porqué empresas españolas han tendido a internacionalizarse en países donde se habla español, se debería observar en los niveles de productividad de las empresas. Las que se han ido a países que comparten un mismo idioma deberían obtener algún beneficio, porque las empresas se mueven por juicios de oportunidad económica. Lo primero que hemos hecho es observar el patrón de internacionalización de las grandes operadoras mundiales de telecomunicaciones, y lo que se observa es que en muchas de ellas hay un patrón lingüístico, hay tendencia a ir a aquellos países donde la lengua de origen de la operadora existe, no solo como lengua materna sino también como segunda lengua”. Por tanto, que en el país donde se internacionaliza se hable el idioma de la operadora aparece como variable significativa en la explicación de los niveles de productividad. Respecto a los instrumentos que se deberían utilizar para expandir el español en el mundo, Manuel Rico citó las nuevas tecnologías. “El Instituto Cervantes tiene productos didácticos multimedia, lleva años desarrollando cursos de español por internet con una amplísima clientela a través del aula virtual del español”. El portal de internet, dijo, no solamente refuerza las actividades que desarrolla el Cervantes en la enseñanza del español, sino que también le permite acceder donde no llega de manera presencial. Rico también destacó la labor de difusión de nuestra cultura de las embajadas y los consulados de España, “fundamental en el desarrollo del español como mascarón de proa de la política exterior española”. Se refirió también al canal Cervantes TV, que se puede ver en cualquier rincón del mundo a través de internet. En su opinión, la gran apuesta que tienen las instituciones para el futuro es desarrollar al máximo las capacidades que ofrece internet. “Existe una serie de posibilidades que están a nuestro servicio y que debemos utilizar para difundir el español como elemento de nuestra política exterior y de desarrollo económico”. Jaime Otero se preguntó qué es lo que hace que una lengua extranjera resulte atractiva para los demás. “Uno de los factores más importante es su valor económico, hasta qué punto puede ser atractiva económicamente. El ejemplo del chino es muy significativo. La lengua que más ha crecido en su aprendizaje en los últimos diez años es el chino”. Otero habló de algunas proyecciones demográficas hacia el futuro recogidas en el “Atlas del español en el mundo”. La principal conclusión es que “el español va a seguir siendo una lengua con una gran número de hablantes durante mucho tiempo”. El reto para el español es convertirse en una lengua de comunicación internacional, y el primer indicador es el número de personas que la conocen y la usan como lengua extranjera. A propósito de qué se debería hacer para difundir el español, José Luis García Delgado dijo que “pocos temas son susceptibles de un proyecto de Estado como éste porque es un bien de todos”. La coordinación es también fundamental, aseguró. “Se están dando pasos en la buena dirección. Por ejemplo, el Instituto Cervantes y la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas e iberoamericanas se han puesto de acuerdo en el certificado unitario de la enseñanza del español. Esta es la senda, hay que hacer una esfuerzo de coordinación”. También resaltó que ser un país plurilingüe, como es España, es una bendición. “Pero debemos tener en cuenta que entre todas esas lenguas hay una de comunicación internacional. Por tanto, tenemos que ser consecuentes y apoyarla porque a todos nos va a beneficiar. No es fácil pero esto es muy importante”. Jaime Otero replicó que el Instituto Elcano, siempre que hay elecciones generales, organiza el ciclo “Los partidos políticos y la política exterior” donde los representantes de los distintos partidos exponen las ideas de su programa electoral. “Pues bien, han estado Durán i Lleida, Anasagasti y Joan Ridao y ninguno pone en cuestión la labor del Instituto Cervantes ni la proyección internacional de la lengua. Lógicamente, lo que piden es un esfuerzo proporcional o equitativo con sus lenguas, que es lo que se hace”. Para Otero el objetivo, además de cuidar la base demográfica que tiene el español, es conseguir que sea una lengua de estudio, académica y de las nuevas tecnologías”. Otro de los temas que se planteó en el debate fue el papel de las industrias culturales en la difusión de la lengua. Manuel Rico resaltó que el mundo editorial español, sobre todo prensa escrita, literatura y enseñanza tiene un peso específico evidente, sobre todo en Latinoamérica y en determinadas zonas de Estados Unidos. “En la medida en que el español se desarrolle, se va a desarrollar económicamente todo lo que se mueve a su alrededor, empezando por la industria. Se estima que el español en su conjunto, sumando editoriales, sector audiovisual, etc., supone el 15% del PIB”. Jaime Otero subrayó que a la vez que intentamos averiguar cuál es el aporte del español al bienestar colectivo, “hay que decir que el hecho de compartir la lengua española no asegura el éxito de una empresa, eso es evidente”. Una de las últimas cuestiones que se abordaron en la mesa dedicada al español y su papel en el mundo fue si la imagen de España en el exterior se corresponde con la realidad. Manuel Rico quiso resaltar que en estos últimos cuatro años, “porque a veces tenemos una visión un poco cicatera de determinados periodos históricos, hemos pasado de cuatro nuevos centros del Instituto Cervantes en la anterior legislatura, a 24 nuevos centros en menos de cuatro años. Eso expresa el vigor que tiene el español y también la apuesta que ha habido en estos cuatro años. Recuerdo un debate sobre el estado de la nación en el que Zapatero habló de El Quijote y hubo chanza general. Habló de la importancia que iba a tener nuestra lengua y planteó que el español era una apuesta estratégica. Cuatro años después vemosla apuesta firme por el español”. El castellano está en expansión, sí, pero eso no está garantizado sine die, “es fundamental el impulso que le demos desde España y desde los países de habla española. Especialmente debemos poner en valor las nuevas tecnologías. Manuel Rico se refirió a la memoria del Instituto Cervantes de 2007, donde se han valorado más de 20 millones de visitas a su portal. “Si el año que viene se han multiplicado por dos será un indicador de que, efectivamente, el español se está expandiendo”. Para Cipriano Quirós, el elemento internacional del español es lo más importante. “En el proceso de internacionalización de las empresas españolas, y también las latinoamericanas, mantener un idioma común es muy importante. Y cuando digo el mismo idioma no me refiero a entenderse con un traductor, sino a entender la cultura del país. Por eso tener un idioma internacional es muy importante. Es el elemento de más valor, porque hay más hablantes fuera que en el país de origen”. Por último, José Luis García Delgado puntualizó que se puede mejorar la imagen de España y de lo hispano. “España es posiblemente el país desarrollado que tiene un mayor desfase entre su realidad y la percepción que se tiene de la misma en el exterior. La realidad es que tenemos, por ejemplo, una banca muy solvente, que hemos conseguido un proceso de internacionalización empresarial que es un ejemplo a escala mundial. Es decir, pocos países han hecho tanto en tan poco tiempo. Hemos hecho un proceso de integración en la UE realmente extraordinario. Por tanto, España es un país que se ha modernizado extraordinariamente”. Sin embargo, concluyó García Delgado, no hay todavía una imagen exterior que nos perciba como un país modernizado, un país que en algunos sectores es muy competitivo, un país cuya sociedad es muy abierta. “Esto se puede mejorar y el idioma es un elemento muy importante. Insisto en que hay que proyectar una imagen de España sin complejos, tenemos que transmitir la imagen de un gran país, no la de un país compartimentado”. Internacionalización de la empresa española E n la mesa-coloquio dedicada a la internacionalización de la empresa española Ángel Martín Acebes, vicepresidente ejecutivo del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), se refirió al fenómeno de la inversión de empresas españolas en el exterior. Y aportó algunos datos interesantes. En los últimos años la inversión española en el extranjero ha crecido a tasas por encima del 30%. En 2007, España se ha convertido en el tercer inversor a nivel mundial, “lo cual hay que tomarlo con cautela porque la inversión tiene un componente cíclico. Pero, en todo caso, es un fenómeno novedoso, como lo es que en mercados tradicionalmente muy alejados para la inversión española, como Estados Unidos, España se haya situado en el cuarto inversor en 2007”. Martín Acebes apuntó un cambio de tendencia. “Ya no es Latinoamérica el foco de atención de la inversión, se han ampliado los sectores y los países. Aproximadamente, 2.000 empresas españolas están instaladas fuera, consolidándose con implantaciones productivas o comerciales. Es decir, la exportación ya no es el único protagonista de la internacionalización”. El primer mensaje que quiso transmitir fue la necesidad de no fijarse solamente en las importaciones o las exportaciones, sino también en la importancia que tienen estas otras formas de cooperación internacional. “El instrumental que tenemos para analizar estos fenómenos es insuficiente y hay que completarlo, no nos podemos fijar solamente en la balanza de mercancías”. Una de las iniciativas que ha puesto en marcha el ICEX es un centro de experiencias de internacionalización, donde se estudian casos de pymes. “Hay un caso bastante significativo de una empresa que producía mecheros y que ha decidido fragmentar la cadena de valor. Esto quiere decir que partes de la producción y de la generación de la actividad se globalizan. Así, las empresas españolas se especializan en función de sus ventajas comparativas. Esta empresa lo que hace es retener solamente la fabricación de válvulas, el marketing y el diseño en España, el resto lo produce fuera. Si nos fijamos en la balanza de pagos, resulta que están bajando las exportaciones y aumentando las importaciones de China a España. Pero estamos dando una información que no contempla esa otra realidad. Por eso, este ejemplo vale para tener en cuenta que no nos podemos fijar solamente en un instrumental pensado cuando se exportaban productos terminados”. Francisco Marín, presidente de Eliop, también destacó la presencia de pymes españolas en el mundo. “Eso indica que ha habido una decisión de los propietarios y gestores de las empresas porque han interiorizado que tienen que estar fuera. Antes, las pymes españolas tenían muchas barreras para salir fuera. El ICEX ha ayudado mucho a la internacionalización. Y ya hay frutos de esa política de apoyos”. En opinión de Marín las herramientas que ha puesto en marcha el Gobierno español han ido en el buen sentido. También se ha producido el “efecto tirón” de las inversiones de las grandes empresas hacia las pymes. “Estamos, por lo tanto, en un buen momento. Lo que me preocupa es saber cuánto hay de coyuntural en esta evolución, en parte derivada del excedente que se ha generado en los últimos años fruto del negocio inmobiliario. Me preocupa que ese efecto sea engañoso y corresponda a un proceso muy corto en el tiempo”. José Gasset, director de Relaciones Internacionales de Iberdrola, dijo que la importante oleada de inversión en el exterior “es estructural, estratégica, y ha estado apoyada por el proceso de apertura de la economía española, por la necesidad de buscar nuevos mercados y de compartir nuevas experiencias de gestión, exportar esas buenas prácticas que se habían demostrado eficientes en España para participar en procesos de liberalización de las economías y de privatizaciones”. Según Gasset, esa fase inicial, centrada sobre todo en Latinoamérica, se ha superado de alguna forma y ahora los flujos se están orientando hacia mercados más maduros, más desarrollados, donde los riesgos regulatorios y políticos son menores. Esta evolución tiene un reflejo claro en el caso de Iberdrola. “El porcentaje que aportaba el negocio internacional al Ebitda, en 1999, era el 1%, en 2006 ya era el 35%, y las previsiones para 2010 son alcanzar el 70%. O sea, que hay una tendencia estratégica clarísima que nos ha convertido de empresas locales domésticas a grandes líderes en el sector a nivel global. Yo creo que eso es imparable, al menos por parte de las grandes empresas”. Para Juan Tinao, director para Latinoamérica de Indra, “la internacionalización de las empresas españolas ha seguido el proceso lógico de cualquier potencia media, como era España hace una década, que ha desarrollado sus empresas”. Las empresas están marcando sus líneas de actuación, apoyadas, por supuesto, por los estamentos públicos con políticas específicas, afirmó. “Seguramente, esas políticas tienen que ir modificándose, porque creo que el reto pasa por dejar de ser empresas internacionales para convertirse en globales. Es decir, empresas globales que piensan en global y actúan local. La globalización es un proceso en el que la empresa tiene que identificar los recursos que existen a nivel global para dar un mejor servicio, independientemente de dónde produzca o de dónde tenga sus clientes. Ese es el reto”. Francisco Marín quiso poner el contrapeso al optimismo de la mesa hablando de un flanco en la internacionalización en el que no hemos avanzado mucho, la escasa presencia de España en los organismos multilaterales de financiación, como el Banco Europeo de Desarrollo, Banco Mundial, Banco Asiático, etc. “Está muy por debajo del peso que tenemos como país y, desde luego, como tercera potencia inversora. España todavía no tiene ese papel en los grandes centros donde se deciden inversiones de muchos millones de euros. Esto me preocupa, porque realmente la mayoría de los contratos de financiación de projetc management van ligados a soportes de financiación multilateral”. Martín Acebes resaltó también la importancia que tiene que las oportunidades de negocio que se ofrecen con la financiación multilateral sean aprovechadas por las empresas españolas. “Estoy de acuerdo que ahí tenemos todavía un amplio camino por recorrer”. Y aprovechó para anunciar que la asamblea del Banco Asiático de Desarrollo se va a celebrar por primera vez en España los días 3,4 y 5 de mayo. “La organiza el ICEX y habrá un día dedicado a España, aprovechando que vienen los responsables políticos de los países miembros del Banco Asiático”. El vicepresidente ejecutivo del ICEX estimó que la financiación multilateral puede oscilar entre 35.000 y 45.000 millones de dólares anuales. “Para que las empresas españolas lo aprovechen hay que combinar españoles en puestos clave, facilitar que haya empresas españolas que obtengan concursos y asumir que cada vez más la contratación no se hace en las sedes de estos organismos sino en los territorios de las operaciones, de ahí la importancia de trabajar allí. Nosotros, vamos a poner en marcha un programa que se llama Licita dedicado a ayudar a las empresas en este sentido”. Otro punto sobre el que se detuvo Ángel Martín Acebes fue la importancia de la imagen de España en el exterior y qué podemos hacer para mejorarla. “Pensamos que hoy todavía la imagen de España que se percibe en el exterior no coincide con ser la octava economía mundial o el tercer país inversor. Hay una necesidad de adecuar esa imagen con la realidad”. Además de la campaña España Tecnology for life, una iniciativa del ICEX y el sector privado, que precisamente reivindica la ñ, “porque el idioma español es un gran activo económico”, Martín Acebes resaltó que es fundamental tener prescriptores de prestigio a nivel internacional que cuenten la realidad social y económica del país. En esta línea, el ICEX ha buscado, “y está funcionando muy bien, una colaboración con el Massachuset Institute of Tecnology Rewew, la revista que desde hace un año viene sacando unas separatas especiales dedicadas a aquellos nichos de mercado donde España tiene una ventaja comparativa. También hemos lanzado una campaña de apoyo a la internacionalización de las industrias culturales”. José Gasset dijo que no se conoce a España como potencia tecnológica. “Y esto para nosotros, como líderes en un sector de tecnología como las energías renovables y en otros, es clave”. Habló también del apoyo de la Administración para reforzar los marcos institucionales de los países receptores de las inversiones. Muchas veces el marco institucional parece que es poco relevante, pero no lo es. Es decir, que haya organismos reguladores independientes, que se aplique bien la ley, que haya un organismo de competencia que vele porque funcione bien el mercado, etc., es muy importante para no desincentivar la inversión directa”. Ángel Martín Acebes puntualizó que realmente a la economía española le ha ido bien cuando se ha abierto al exterior. “ España es un caso de éxito de cómo la apertura económica y su incorporación al exterior ha hecho mejorar y aumentar su nivel de vida. Hay que ser razonablemente optimistas sobre el reto que vive ahora la economía española, que, al final, es el reto de la globalización. El consenso que existe sobre que la globalización es positiva para la economía y el bienestar es un elemento diferencial respecto a otros países”. José García-Morales, director del Consejo de Promoción Exterior de CEOE, se incorporó al debate diciendo que “España ha dado un salto cualitativo espectacular partiendo de unas bases de internacionalización muy débiles. Como siempre, nos toca hacer las cosas en poco tiempo. La realidad de la historia empresarial española es así. Hemos dado un gran vuelco, sobre todo porque España es un país de gestión empresarial, sabemos gestionar, somos un país tecnológico industrial de un nivel medio alto en algunos sectores, pero sobre todo gestionamos muy bien. Y creo que España ha dado ese salto cualitativo porque se gestiona bien”. García-Morales diferenció la administración comercial española, “que lo está haciendo muy bien”, del gobierno. “En la CEOE no hemos sentido en este proceso rápido de internacionalización la sensibilidad del Gobierno, no sólo del actual, de los anteriores también. Es necesario valorar políticamente que la internacionalización es una prioridad de la economía española. Tenemos que ganar sensibilidad política porque probablemente nos estamos jugando el futuro de nuestra economía en el exterior”. Según García-Morales, internacionalmente España “va bastante bien. Cualquiera de las tres empresas presentes en este mesa son un buen ejemplo. Las empresas españolas participan en proyectos estrella en muchas partes del mundo. Y, además, España ha puesto bastante dinero fuera, hemos sido el cuarto país inversor en Estados Unidos en 2007, después de Canadá, Reino Unido y Holanda. Estamos en renovables, en biotecnología..., e Iberdrola comprando una empresa norteamericana de 7.000 millones de euros. Es impresionante”. Para reforzar lo expuesto por el representante de la CEOE, Juan Tinao contó la historia de éxito en Estados Unidos de Indra, que empezó hace siete años siendo el único suministrador no norteamericano de la USA Navy, en competencia con Boeing. También puso sobre la mesa una preocupación, “la falta de sana ambición y de agresividad que se puede advertir en ciertos segmentos de la población joven española. Quizás tiene algo que ver con el sistema educativo, con la universidad; quizás tendríamos que seguir trabajando en la cooperación universidad-empresa para poder diseñar y complementar las carreras...”. Francisco Marín dijo que no hay que ceñirse al espectro español, “hay que abrir las fronteras para que podamos ser receptores de inteligencia. España no puede estar cerrada. Por ejemplo, no hay forma de que un sabio se incorpore con facilidad a la universidad española, es prácticamente imposible. Tampoco podemos traer empleados. Eliop tiene ocho filiales en el mundo y hacemos parte de nuestros procesos, no ya de producción sino de diseño, en Chile, en México o en Turquía. Sin embargo, cada vez que tenemos que traer a una persona porque necesitamos hacer una reunión, el número de obstáculos con los visados es infinito, y no digo nada para traerte a alguien a trabajar”. Respecto al futuro, el presidente de Eliop dijo que la desaceleración es una amenaza. “Está aquí y nos quita el sueño, pero una de las ventajas de la globalización es que no se puede desacelerar todo al mismo tiempo ni con la misma intensidad. Por lo tanto, las empresas que ya están internacionalizadas vemos esta amenaza, que es cierta, con menor impacto que las empresas que están viviendo sólo de un mercado. Sabemos que hay diferencias regionales muy importantes. Y me parece que a medio plazo no vamos a vivir una explosión como la de antaño porque la afectación global va a ser importante, pero no debe ser un hecho muy negativo. Me parece muy importante que elijamos países objetivo”. José Gasset dijo que, efectivamente, estamos en un contexto de desaceleración, “aunque yo diría que más bien de restricciones para encontrar financiación a largo plazo para proyectos importantes. El mercado de capitales es más exigente, es más reacio a financiar proyectos de largo plazo, sobre todo en países de riesgo, en países emergentes. De todas formas, esto no va a impedir a Iberdola, sino todo lo contrario, realizar inversiones fuera. Nuestro plan estratégico, que aprobamos el año pasado, estima 24.000 millones de euros de inversión en tres años, de los cuales 6.500 millones irían a la compra de la empresa norteamericana Energy East, el resto son inversiones en crecimiento orgánico. Nosotros no vamos a dejar de internacionalizarnos por la desaceleración, encontraremos seguramente más dificultades en determinados países a la hora de encontrar financiación local, por eso creo que tanto el apoyo de los organismos multilaterales como de la administración para profundizar en los mercados de capitales locales es muy interesante”. Para Juan Tinao, la desaceleración es una fuente de riesgo, pero también de oportunidades. “Nosotros, hoy por hoy, somos la segunda empresa de consultoría y tecnología de la información en Europa por valor bursátil, lo cual, con todo lo que ha caído, es muy significativo”. Tinao resaltó también que el aspecto financiero es importante para el tipo de negocio de Indra, pero sobre todo “es importante la identificación y la gestión del conocimiento y el talento. Como empresa del conocimiento, esa capacidad de innovar en productos, incluso en formas de gestión, abre oportunidades de negocio en un entorno de situación económica un poco más restrictiva. Precisamente para nosotros se abren oportunidades en nuevos procesos y en nuevos esquemas de externalización en los que ya tenemos una presencia importante”. José García-Morales dijo que hay que ser realistas y ver la desaceleración y, por tanto, plantearse una nueva estrategia empresarial. “Nosotros estamos acostumbrados a adaptarnos al terreno. Es decir, que si hay dificultades financieras habrá que buscarse una nueva estrategia para conseguir los fondos necesarios para sacar adelante los proyectos, y no digamos para conseguir proyectos nuevos en determinados países que pasan por dificultades. Yo soy moderadamente optimista, que es lo que se suele decir en estos casos, en peores momentos hemos estado. Parece que nada apunta a que esas dificultades vayan a poder más que ese grado de internacionalización de nuestras empresas”. Por último, Ángel Martín Acebes se sumó al tono de optimismo con realismo. “Mi conclusión sería que estamos en las mejores condiciones posibles en nuestra historia económica para incorporarnos a esta nueva realidad económica a nivel global que se nos avecina”.
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