Hemeroteca Esta semana
 
Nº 776 - 25/2/2008

Chacón desata la batalla en el PSOE

'DUROS' Y 'BLANDOS' FRENTE AL LADRILLO

Que "el ladrillo" no se pare. Esta obsesión del Gobierno está pasando factura a la titular de Vivienda, Carme Chacón, a quienes algunos sectores del PSOE miran con recelo por sus medidas "en auxilio" de constructores y promotores. Desde el Ministerio defienden su gestión como el mejor equilibrio entre ayudar al ciudadano
y al sector, del que dependen numerosos empleos, pero algunos temen "que se les vaya la mano". A pocos días de las elecciones generales un inoportuno debate entre "blandos" y "duros" se ha instalado ya en el área económica del Gobierno y el Partido Socialista, con UGT, también, como acusadora, y la ministra más cercana a Moncloa, como objetivo.

Por Inmaculada Sánchez

N o estamos ayudando a los promotores", se defienden airadamente desde el Ministerio de Vivienda. Saben que hay debate dentro del Gobierno y del partido en torno a las medidas que han tomado recientemente para evitar que el sector del ladrillo se desplome estrepitosamente, y que es una discusión fácilmente utilizable de cara al 9-M.
"Hemos optado por ser flexibles, y por un equilibrio entre el acceso a la vivienda y el mantenimiento de un sector del que dependen muchos puestos de trabajo", añaden fuentes oficiales del departamento que lidera desde hace poco más de seis meses Carme Chacón. La flamante número uno de la candidatura del PSC por Barcelona está resultando el indeseado objetivo, para su disgusto, de un soterrado debate dentro del Partido Socialista que, a escasos días de la cita electoral, está adquiriendo una inesperada categoría dentro del Gobierno y el equipo de campaña de Zapatero.
"Estamos en desacuerdo en el fondo y en la forma", señala a EL SIGLO Jesús Pérez, secretario de Empleo y Protección Social de UGT. "El dinero público destinado a la obtención de vivienda a precios asequibles para las rentas más bajas, no debe destinarse a resolver los problemas de la asunción de riesgos de los inversores particulares que, por otra parte, vienen de una época reciente deobtención de beneficios impresionantes", explica el documento remitido por la central socialista a Vivienda en enero y al que ha tenido acceso esta revista.
El sindicato señalaba con el dedo las medidas aprobadas el pasado 11 de enero en el decreto de reforma del Plan de Vivienda 2005-2008 decidido, en su día, por la anterior ministra, Maria Antonia Trujillo, para reactivar el mercado de vivienda protegida. UGT criticaba, y critica, en el debate que se extiende estos días dentro del PSOE, dos medidas muy concretas.
Por un lado, el citado decreto reducía de dos a un año el periodo para que las viviendas libres puedan adquirir la categoría de protegidas, con todas las ayudas que ello conlleva. "Nos parece que se desnaturaliza en buena medida el objetivo (con el que estamos de acuerdo) de que accedan a la protección auténticas viviendas de segunda mano y no simplemente viviendas libres que no han podido ser vendidas", argumenta el texto remitido al ministerio.
En el departamento dirigido por Carme Chacón apelan a la realidad. "En los últimos seis o siete años se han construido en España unas 800.000 viviendas cada ejercicio cuando la demanda real no superaba las 450.000. Tenemos, pues, un stocks de viviendas que no se venden al que hay que dar salida. ¿Qué problema existe para que, en lugar de esperar dos años, con las viviendas vacías, sin vender, sea sólo de un año el plazo para que entren en el mercado de las protegidas? Las promotoras dan salida a viviendas sin venta y los ciudadanos tienen más viviendas a un precio asequible que, si no, no hubieran bajado de precio", explican.
Otra decisión, contenida en el mismo decreto, sin embargo, ha levantado todavía más los ánimos de los críticos con la "política contemporizadora" de Chacón ya que, en su opinión, afecta más al fondo de la política social de vivienda por la que, hasta ahora, se había apostado. Y lleva el adjetivo de "con opción a compra".
Protegida por la discreción que acompaña a las malllamadas "medidas técnicas" de la reforma, el nuevo equipo de Vivienda incorporó el pasado enero la fórmula del alquiler protegido "con opción a compra", del que hasta hace poco abominaba el anterior equipo del ministerio. Su apuesta ha tenido además, gran alcance político hasta el punto de que se han instalado en el programa electoral socialista de la próxima cita ante las urnas.
Y algunos se lo han tomado muy mal. "Es increíble que, con lo que nosotros hemos criticado a Esperanza Aguirre por la opción a compra de las viviendas protegidas de alquiler que su Comunidad subvencionaba, ahora las incorporemos a nuestro Plan de Vivienda e, incluso, las llevemos como promesa de futuro en el programa electoral". La amarga crítica corresponde a un ex alto cargo que ha participado durante años en el discurso económico socialista en torno al acceso a la vivienda.
El calibre del "salto" dado por el equipo de Chacón en torno a la política de vivienda ha puesto en alerta también a la UGT, el sindicato que lleva acompañando en armonica sintonía al actual Gobierno de Zapatero (Ver n° 773 de EL SIGLO: "El amigo del presidente: Méndez lleva a la UGT a la vera del PSOE"). "La opción a compra no es más que una forma de burlar el alquiler", critica un cargo ugetista.
"Se trata de una decisión estratégica. Si queremos crear un parque público de vivienda en alquiler, no puedes dar la opción a compra. O apuestas por una cosa o apuestas por otra. Es contradictorio con lo que el propio ministerio anuncia en su Plan de Emancipación Joven", explica un socialista con responsabilidades en el desarrollo del anterior programa electoral, en el que no existía esta opción.
"Hay que tener flexibilidad", responden desde el departamento de Chacón. No sólo Madrid y Valencia, comunidades gobernadas por el PP, tienen planes de vivienda con la "opción a compra", sino también Andalucía, como un instrumento de facilitar el acceso a la vivienda para los jóvenes, aunque "encubierto" bajo un falso camino de alquiler.
"Hay que ser realistas. Estas comunidades tienen esos planes y lo único que ocurre es que, como el Plan de Vivienda del Gobierno no contemplaba esa fórmula no se beneficiaban de fondos estatales. No hemos hecho más que incorporarlas", se afanan en explicar desde Vivienda. No todos los socialistas con responsabilidades económicas en la Administración piensan lo mismo. Según sus argumentos, al inicio de la legislatura se apostó por una política "dura", en términos objetivos, con la especulación del suelo que había alimentado la ley del PP de 1998, que permitía declarar urbanizable prácticamente todo lo que crecía bajo nuestros pies. Así, la poco mediática ministra Trujillo se afanó en elaborar una nueva Ley del Suelo que, todavía pendiente de un crucial reglamento que no verá la luz hasta que haya un nuevo gobierno tras las elecciones, pusiera coto a los "desmanes" permitidos por el PR "Y ahora nos entregamos al "abrazo del sector", que es muy potente, no lo dudo", ironiza un alto cargo socialista.
El debate, que también incluye un reciente cambio en la tasación de los terrenos en manos de los promotores que suaviza la estricta definición de la "Ley Trujillo" para facilitar la concesión de créditos, ha alcanzado a la UGT que, hasta el momento se ha mostrado especialmente comprensiva con el análisis de la actual coyuntura económica realizada desde Moncloa.
Mientras desde su federación del Metal, Construcción y Afines (MCA-UGT) se muestran "encantados" con la actual ministra -"Lo está haciendo muy bien", señala un portavoz oficial en referencia a Chacón- la ejecutiva confederal liderada por Cándido Méndez es mucho más crítica, aunque discreta dadas las fechas preelectorales en las que nos movemos.
"No entendemos tantas prisas", explican desde Hortaleza, la sede confederal del sindicato, sin querer dar bazas al PR "Pero si había que retocar el Plan de Vivienda había que haberlo debatido más. Existe el peligro de dejar en papel mojado incluso el Plan de Emancipación Joven, con el que nosotros estamos de acuerdo, porque si publicitas las ayudas pero se mantiene la escasez de vivienda protegida de alquiler, lo único que consigues es que el casero suba el alquiler y se embolse, sin más, la ayuda estatal destinada al arrendatario", explican.
Semejante debate se reproduce estos días preelectorales en distintos responsables económicos del Gobierno y el PSOE. Hábilmente utilizado el escenario por el PP y los muy potentes lobbys de presión del mundo constructor e inmobiliario (el más significativo, el reciente G-14 que engloba a las principales inmobiliarias del país bajo la presidencia de Fernando Martín, presidente de Martinsa-Fadesa), el mensaje de "socorro" del sector del ladrillo está calando entre los socialistas y ha logrado infiltrarse en los rifirrafes de la campaña.

No en vano, el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, tuvo que salir hace unos días al quite de los insistentes mensajes que solicitaban la ayuda del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para solventar los problemas de financiación de determinadas empresas inmobiliarias. "¿Debemos dar respaldo a empresas que han apostado de forma más atrevida que otras, lo cual les ha permitido ganar mucho dinero y, cuando las cosas van mal, es el Estado el que debe actuar?", se preguntaba Solbes en público hace una semana. "No es mi filosofía. Estoy en radical desacuerdo con esas ideas", era su respuesta.
"Estamos en total sintonía con Economía en este punto", afirman con contundencia en Vivienda. "No habrá dinero para quien se haya endeudado por encima de sus posiblidades", rematan en un intento de sacudirse el sambenito de "colaboracionistas" con el sector de la construcción que algunos pretenden colgarles en estas cruciales días preelectorales.
El debate, sin embargo, apunta un recorrido más largo que el de la simple coyuntura electoral. 'Duros' y 'blandos' buscan su legitimidad en Moncloa, en Economía o en Ferraz. En definitiva, el tradicional pulso entre socialdemócratas y socialliberales que siempre ha vivido el PSOE y del que no se libra el que ahora lidera Zapatero. •

El discreto cerebro gris

Quienes siguen de cerca los pasos de la ministra de Vivienda, Carme Chacón, señalan a uno de los escasos nom bramientos que han acompañado su aterrizaje en el de parlamento como clave para entenderbuena parte de sus decisiones.
Se trata de Alejandro Inurrieta, nombrado presidente de la Sociedad Publica de Alquiler una semana después de la llegada de Chacón al ministerio.
Inurrieta llegaba desde el puesto de asesor del Secretario de Estado de Economía, David Vegara, adonde llego desde el departamento de Análisis de Intermoney, ciedad de valores de la que proceden otros cerebros económicos de la Administración de Zapatero, como Carlos Arenillas, actual vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y, singularmente, Miguel Sebastián, anterior director de la Oficina Económica de Moncloa y asesor económico de cabecera del presidente Zapatero.
Los críticos con Chacón señalan a Inurrieta como el "cerebro gris" del giro "contemporizador" de la ministra y como uno de los economistas que siguen bajo la órbita de Sebastián, a pesar de encontrarse éste aparentemente fuera de la esfera pública.






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