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Nº 775 - 18 de febrero de 2008

Empresarios, artistas y periodistas de la derecha le escatiman el apoyo que dieron a Aznar

Pobre Mariano


La CEOE, entonces dirigida con mano firme por José María Cuevas, dio su beneplácito al programa económico del PP de Aznar en las sucesivas convocatorias electorales a las que concurría como candidato. La derecha mediática, con Pedro J. Ramírez a la cabeza, jugó un papel decisivo en sus sucesivas victorias. Y aunque el mundo de la cultura siempre ha demostrado mayor activismo político en las filas progresistas, el ex presidente popular logró más de una foto de campaña con artistas españoles. Ahora, la patronal se mantiene en un segundo plano y el propio Emilio Botín niega la crisis económica, principal arma electoral de la oposición. Desde El Mundo y la COPE se deslizan reproches al líder popular después de haber dado carta de naturaleza a la pelea Aguirre-Gallardón. Y tras el apoyo de significados personajes conocidos a Zapatero, el PP se pone el mundo de la cultura por montera haciendo bandera del no al canon digital. Mariano Rajoy concurre a las generales sin más armas que su programa, su equipo en el partido y su expediente como líder de la oposición durante la legislatura. Sólo de él dependerá el resultado que obtenga el 9-M.

Por Inmaculada SánchezVirginia Miranda

El día siguiente de las elecciones nos pondremos a dialogar de manera leal con el Gobierno que elijan los ciudadanos, sea del color que sea". Inesperada y sorprendente imparcialidad la del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, cuyas declaraciones se enmarcan en el reciente viaje de empresarios españoles a Egipto acompañando a una comitiva encabezada por los Reyes. La patronal nunca tuvo problemas en desvelar el sentido de su voto, cuando no hizo por influir en la campaña para poder encomendar al Partido Popular su estrategia de política económica. La diferencia radica ahora en el cambio de protagonistas. Ni Díaz Ferrán es José María Cuevas, ni Mariano Rajoy es José María Aznar. De ahí que el nivel de compenetración de los más veteranos no haya alcanzado la misma intensidad entre
los ahora líderes del empresariado y del PP.

Durante estos cuatro años Rajoy ha procurado controlar, no sin cierto desvelo, a su grupo parlamentario, a Génova, a sus barones, a los primeros espadas y cuadros intermedios del partido... Sin embargo, ha desatendido a otras fuerzas tan determinantes o más que su formación, acostumbradas desde los 90 al trato privilegiado que Aznar sí les supo y quiso dispensar: el empresariado, la derecha mediática y, en menor medida aunque con su consabido golpe de efecto en campaña, el mundo de la cultura.

El ex presidente de los empresarios logró, antes incluso de que el otrora líder popular llegara a La Moncloa, influir a su antojo en el programa económico del PP. Los contactos, que dieron comienzo en 1992, fructificaron en 1996. Para entonces, según contó en su día EL SIGLO (ver número 208, Cuevas, a la derecha de Aznar), Aznar se había ganado el favor de todo un sector que le daba incluso como ganador en la precampaña de 1993, siendo los más significativos los públicos y sonoros apoyos de Cuevas y del presidente del Santander, Emilio Botín. El periodista Graciano Palomo, en su libro El túnel, relata los encuentros y adhesiones que el entonces líder conservador va consiguiendo entre los empresaríos, y señala que "Aznar y Cuevas y sus respectivos estados mayores pactan en varios encuentros secretos las bases del programa económico que el Partido Popular presenta al refrendo de los españoles". El ex presidente de la CEOE volvió a dejar clara su opción política en la precampaña de 2000 cuando, en un almuerzo con empresarios organizado por el semanario económico El Nuevo Lunes, le espetó al entonces candidato del PSOE aquello de "Déjese de milongas, señor [Joaquín] Almunia. Si realmente quiere gobernar díganos qué coño piensa hacer con el Tribunal de Defensa de la Competencia", en alusión a uno de los pactos preelectorales del Partido Socialista e IU.

Ahora, el tono y el contenido del discurso de la patronal es más ambiguo. Aunque confirma la existencia de una desaceleración económica, la CEOE niega la existencia de una crisis, rebatiendo nada menos que el principal arma electoral de Mariano Rajoy. "Siguesiendo necesario mantener la cautela para valorar el alcance de esta tendencia", señalan los servicios técnicos. "Los empresarios no vamos a entrar en el debate político". "La economía mundial está en recesión, en España estamos en recesión y los empresarios vamos a intentar lanzar un mensaje de optimismo para que la desaceleración sea menor", ha dicho recientemente Díaz Ferrán, que a principios de enero mantuvo un encuentro en La Moncloa con Zapatero para presentarle su Plan Estratégico 2008-2011 con el que mejorar la competitividad de la economía española y el pasado viernes volvió a reunirse con el presidente para conocer el proyecto socialista en materia social y empleo para los próximos cuatro años. No es que el candidato socialista haya conseguido el favor del líder de la CEOE; más bien se trata de que Rajoy no lo ha logrado. En los círculos políticos y económicos se interpreta esta circunstancia como consecuencia de la mejor sintonía de Díaz Ferrán con Esperanza Aguirre, a quien se le augura gran futuro político tras un eventual fracaso electoral del presidente popular. Incluso se llegó a comentar que Manuel Pizarro no era precisamente el candidato de la CEOE a ocupar el número dos del PP por Madrid. Otro indicio elocuente y significativo de que Rajoy no ha logrado que el empresariado le secunde en su política de oposición a Zapatero es que Emilio Botín, que no ocultó sus simpatías por Aznar, declaró en la reciente presentación de resultados del Santander que "no está justificado el alarmismo que se ha ido produciendo" y el país cuenta con "factores que van a amortiguar la desaceleración y que representan las fortalezas de la economía española".

A esto debía referirse Pedro J. Ramírez en su carta dominical del pasado 18 de noviembre titulada ¿Puede aún ganar el PP las elecciones?, donde dijo que en una reunión con "una decena de los principales empresarios españoles", cuando se llegó al momento de los pronósticos electorales, "ni uno sólo de ellos –pese a la conocida adscripción al PP de varios de los presentes– se atrevió a augurar un triunfo de Rajoy". En el mencionado artículo, el director de El Mundo recuerda que ya en otro editorial publicado en verano advertía que "el PP no estaba siendo capaz de generar" la "condición necesaria" para "poder ganar las elecciones" y que "las cosas siguen pintando igual de mal para los populares". En una carta del director más reciente del 3 de febrero titulada ¿Podrá el erizo quijotesco con el zorro hamletiano?, el periodista asegura ver "a Rajoy aún demasiado rígido y no del todo dispuesto a correr los riesgos que ampliarían notablemente sus opciones de victoria. Si su estrategia termina siendo la de esperar a que Zapatero se derrumbe solo, mucho me temo que se quedará corto [...]. Si [...] se lanza a por él en tromba, puede llegar a pasarse de frenada".

Los medios afines al PP ya no son los de los 90. Mantienen la garra con la que por aquel entonces arremetían contra el PSOE, pero no han cerrado filas en torno al líder como hicieron con Aznar. Por comentarios como los de Pedro J. Ramírez, planteando abiertamente sus debilidades frente a Zapatero, y por haber entrado en tromba en la pelea sucesoria Aguirre-Gallardón tomando incluso partido por uno u otro contendiente en plena pre-campaña de Rajoy. Como Federico Jiménez Losantos, el gurú mediático de la derecha con poderes prácticamente inabarcables: a él se le atribuye haber formado un tándem con la presidenta de Madrid para derrotar desde las ondas copenianas al alcalde de la capital e incluso para influir en el desenlace de la crisis deVocento, con la salida de su archienemigo José Antonio Zarzalejos del hasta ahora moderado Abc y la llegada al grupo de medios de periodistas procedentes de La Razón, siendo uno de ellos Tomás Cuesta, hasta ahora columnista en el diario de Planeta, jefe de programación de Libertad Digital TV –a Aguirre le debe Losantos la concesión del canal– y tertuliano de La mañana de la COPE. El nuevo staff de Abc viene a modificar sensiblemente los apoyos de Rajoy en los medios, y se espera que el suyo se equipare al ambivalente y condicionado respaldo de El Mundo; en sus Comentarios liberales, Losantos, autor del término maricomplejines que ahora dice atribuyó al PP y no sólo a Rajoy, ha rebajado sus reproches y dice ahora que el líder del PP sí quiere ganar, aunque ha tenido que defenestrar a Gallardón de las listas para que el locutor de la emisora episcopal le de su plácet.

Ni qué decir tiene que Aznar no sufrió semejante marcaje, aunque también es cierto que para ello tuvo que hacer concesiones: la periodista de El Mundo, Esther Esteban, en su libro de 1996 El tercer hombre, cuenta que Pedro J. Ramírez influyó decisivamente en los pasos del entonces presidente del PP y relata con detalle cómo el periodista marcó buena parte de las pautas del programa electoral de aquel año que, por primera vez, iba a darse a conocer a los españoles en la que luego se ha conocido como la famosa entrevista-programa.

El apoyo del mundo de la cultura a los partidos en campaña tiene un peso relativo, pero ninguno con posibilidades de hacerse acompañar de un famoso en un mitin se ha abstenido de hacerlo. Tradicionalmente ha sido la izquierda la que se ha llevado el gato al agua, pero el PP también ha sabido aprovechar las oportunidades. En las campañas de 1996 y 2000, Aznar celebró sendos actos para presentar su programa cultural para las generales. En el del año de su primera victoria congregó a cantantes, escritores y cineastas como Sara Montiel, hasta entonces socialista confesa que sin embargo no dudó en decir que Aznar era "un hombre maravilloso", Antonio Buero VaIlejo, Fernando Sánchez Dragó, José Luis Garci, Antonio Ozores o Antonio Resines, entre otros. Semejante plantel de invitados acudieron al acto de 2000: José Luis López Vázquez, Paloma San Basilio, José Luis Moreno... y Norma Duval, antigua musa del PP y protagonista de algunos de los momentos más recordados de las primeras campañas de Aznar. Rajoy, sin embargo, no se ha molestado en buscar golpes de efecto entre la farándula. Sabe que, en este caso, Zapatero tiene las de ganar desde que personalidades del mundo de la cultura abanderaran el movimiento del No a la Guerra en tiempos de su antecesor –ahora acaban de agruparse en la Plataforma de Apoyo a Zapatero (PAZ)– y prefiere ganarse el respeto entre "los artistas que tienen que hacer mucho arte para llegar a fin de mes" plantando cara a aquellos a los que, dice, el Gobierno tiene "bien untados" con el canon digital.

Víctima de la soledad, forzada o pretendida, la victoria o la derrota electoral de Rajoy sólo será mérito suyo.•


En internet sí le apoyan

No dispone de los tradicionales respaldos con los que contó Aznar para llegar a La Moncloa, pero existen otros grupos más o menos organizados, más o menos influyentes, que están haciendo campaña por Rajoy –o en contra de Zapatero, que viene a ser lo mismo– a través de Internet, un espacio cada vez más potente y más presente en las estrategias electorales de los partidos políticos.

Sólo con los resultados electorales en la mano se sabrá si el ciberespacio es capaz de hablarle de tú a tú al mundo empresarial y mediático al que tradicionalmente se le ha atribuido la capacidad de nombrar presidentes. Pero de momento, no conviene perderles de vista.

Junto a las nuevas páginas web que han crecido estos días al calor de las generales para apoyar al presidente Zapatero (ver en páginas siguientes, Proyecto 80%), otras tantas han surgido en respuesta a la iniciativa de izquierdas. La número nueve de la lista del PP por Madrid, Cayetana Álvarez de Toledo, lució la pasada semana una de las camisetas de venta on line –a diez euros la unidad, también se venden polos, sudaderas, gorras o paraguas– en www.adioz.es, cuyo lema es decirle adioz a Zapatero el 9-M haciendo juegos de palabras con sus mismos recursos. El de la Z y también el de las siglas PAZ, la Plataforma de Apoyo a Zapatero formada por personalidades del mundo de la cultura y la ciencia que aquí alude a la Plataforma del AdioZ. Tras la web parece haber publicistas y profesionales de la comunicación que escriben bajo el pseudónimo de ‘Míster Adioz’ para criticar la plataforma de artistas, la estrategia de campaña del PSOE –fundamentalmente– o el anuncio de los 400 euros.

La página www.yorompo.org ha sido creada por unos viejos conocidos del movimiento antisocialista en Internet. Los promotores de hazteoir.org, conocidos por sus campañas a favor de las clases de religión y en contra de Educación para la Ciudadanía y cuantas políticas sociales progresistas ha promovido Zapatero, son ahora los impulsores del movimiento Yo Rompo. “Queremos que los votantes acudan a las urnas conscientes de que ‘cuatro años de Zapatero han marcado España’. Estamos convencidos de que Zapatero ha imprimido su marca imborrable en la familia española, en la vida de los no nacidos, en la imagen exterior de nuestra Nación, en el sistema territorial, en la Educación y en la propia Constitución”. Entre los contenidos de la web, destaca su forma de romper, a través de recursos como Facebook o Youtube o el correo electrónico, invitando a los medios digitales y tradicionales a hacerse eco de su plataforma digital, sus parodias de las imágenes de campaña de Zapatero o su informe sobre los que consideran ataques a la Iglesia durante cuatro años de legislatura socialista.

Las manifestaciones que vienen

En una legislatura marcada por la intensidad de las manifestaciones, de especial vigor las convocadas en contra del Gobierno socialista, no podía faltar la traca final a menos de un mes de las generales. La Plataforma de Apoyo a Zapatero (PAZ), que acaba de presentarse en sociedad con un vídeo en el que artistas como Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina o Fran Perea ponen voz a un poema de Mario Benedetti y emplean el lenguaje de signos para referirse al presidente enmarcando con su mano la característica ceja de Zapatero, tienen previsto un gran acto de apoyo al candidato socialista el 5 de marzo, que debido a la gran presencia de personalidades del mundo de la cultura en la plataforma, se está barajando la posibilidad de celebrar un concierto con la participación de muchos de los artistas firmantes del manifiesto En defensa de la alegría.

En el otro extremo, el de los contrarios a que el líder socialista repita mandato, son varias las manifestaciones convocadas. El pasado sábado ya se celebró una concentración doble: en la Plaza del Sol de Madrid y ante la Giralda de Sevilla, cuyo lema fue Por las madres, por la vida, organizada por la plataforma antiabortista La vida importa. También los integrantes de la web yorompo.org –ver recuadro En Internet sí le apoyan– se han movilizado para llevar su reivindicación digital a la calle. Será el 21 de febrero y ante la sede del PSOE en la madrileña calle de Ferraz –“en la misma guarida del lobo”, dicen– en lo que llaman un Apoyo a las Víctimas de Zapatero, que son, según explican, las del terrorismo, las del “aborto tolerado por el Gobierno”, las de “la cesión ante dictadores: exiliados cubanos, venezolanos...”, las de “la política educativa y de adoctrinamiento”, las de “la cesión ante los nacionalistas”, las de “la política de destrucción de la familia” y las de la política económica.

Días después, casi en respuesta a esta movilización, asociaciones feministas marcharán en varias ciudades españolas bajo el lema Por el derecho de las mujeres a decidir. Será el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora y jornada de reflexión en España. Aunque la manifestación coincida con una reclamación que políticos de izquierda han reivindicado durante esta precampaña –contemplada incluso por Zapatero aunque no aparece en su programa electoral–, la Junta Electoral Central ha dicho que “no es un acto que directa ni indirectamente suponga campaña electoral y por lo tanto no está sujeto al régimen de la ley Electoral” y puede celebrarse en la fecha elegida, aunque ahora son las distintas delegaciones del Gobierno de las ciudades donde se han convocado las concentraciones las que tendrán que pronunciarse autorizando o no su celebración.

Rajoy no tiene quien le cante por Enric Sopena


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