Hemeroteca Esta semana
 
Nº 775 - 18/2/2008

Valencia podría dejar de ser la sede de la próxima edición de la Copa América

CAMPS Y BARRERÁ, CON EL ALMA EN VILO

La disputa que mantienen en los tribunales el actual campeón de la Copa América, el equipo suizo Alinghi, con los estadounidenses del BMW-Oracle ya ha desembocado en el aplazamiento para 2011 de la próxima edición y podría provocar que Valencia abandonara su condición de anfitriona de la competición. De momento, toda la infraestructura creada en torno a la Copa América ya ha empezado a desmantelarse y a reciclarse para otros usos. La empresa suiza organizadora del campeonato ha cedido la gestión de la zona del puerto de Valencia destinada a las regatas al consorcio público presidido por la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, que ha decidido construir en ella parte del futuro circuito urbano de Fórmula 1.

Por M. C.

Tras la victoria del Alinghi el pasado julio en la 32 edición de la Copa del América de vela, las cosas parecían quedar atadas y bien atadas para que en 2009 Valencia volviera a acoger las regatas. La Sociedad Náutica de Ginebra, sede del Alinghi, firmaba el protocolo de la 33 edición con el Club Náutico Español de Vela (CNEV), un texto en el que se fijaban los detalles técnicos para los equipo y, sobre todo, que las aguas valencianas serían de nuevo donde se disputaría la Copa de las Cien Guineas. Sin embargo, los representantes del BMW-Oracle interpusieron una demanda ante el Tribunal Supremo de Nueva York, donde está inscrito el documento fundacional de la Copa América, en la que ponía en duda la validez del CNEV para pactar el protocolo. Y es que el CNEV es precisamente una entidad creada ad hoc por la Real Federación Española de Vela para dar cobertura legal a la firma de ese protocolo y al no tener ni socios, ni actividad, ni historia infringe la normativa de la competición, como ha terminado dictaminando el tribunal neoyorquino.

Dejando a parte las ampollas que levantó la decisión de crear un club artificial enalgunas instituciones históricas como el Real Club Náutico de Barcelona o el Real Club Náutico de Valencia, que habían avalado al Desafío Español 2007 y que aspiraban a presentar el próximo desafío, la resolución favorable a los norteamericanos confirma, por tanto, la invalidez del CNEV para retar al Alinghi y deja en papel mojado el protocolo que fijaba Valencia como anfitriona.

Así las cosas, el conflicto entre el BMW-Oracle y el Alinghi podría desembocar en un duelo cara a cara al mejor de tres regatas que decidiría al campeón de la 33 edición. Quizás este duelo se celebrase en Valencia, que es donde tienen establecidas sus bases los equipos y donde ya están realizando las pruebas de sus embarcaciones, aunque, por supuesto, con un menor impacto económico comparado con una edición normal, más prolongada en el tiempo y con más equipos participando.

La clave del asunto vendría con posterioridad a la celebración del cara a cara entre el BMW-Oracle y el Alinghi, ya que el que venza elige sede. El equipo suizo, como quedó demostrado con la firma del protocolo con el Club Náutico Español de Vela, es partidario de que en la 34 edición se restableciese la normalidad y se celebrase en Valencia de nuevo una competición al completo. Por el contrario, la postura del BMW-Oracle está siendo ambigua durante estos meses. Aunque sus patrones no dicen ni que sí ni que no a la candidatura valenciana, a nadie se le escapa que intentarían que la Copa del América regresase a Estados Unidos, donde surgió y donde lleva sin celebrarse trece años.

Lo único seguro es que como muy pronto la Copa se volvería a celebrar en Valencia en 2011, con lo que la empresa que gestiona la celebración de las regatas, la también suiza ACM (America's Cup Management) ha optado por retirarse a la espera de tiempos mejores. La dársena interior del puerto de Valencia, la principal obra pública acometida con motivo de la Copa del América y cuya explotación dependía directamente de ACM, ha pasado a ser gestionada por el consorcio público integrado por las tres administraciones públicas, ayuntamiento, comunidad autónoma y gobierno central.

La empresa suiza ha cedido la gestión, pero no unos hipotéticos y suculentos beneficios. De momento, los ingresos de explotación de la dársena engrosarán las arcas del Consorcio, que debe acometer mejoras en las instalaciones, según estipula el contrato suscrito con ACM. El objetivo es revitalizar la dársena renovando las concesiones a los locales de ocio y los barcos de recreo. Por el momento, el lugar que acogió el campeonato será el escenario de una parte del circuito urbano de Fórmula 1.

La propia Rita Barberá ha explicado que las administraciones también conservarán la gestión de la dársena durante una próxima Copa pero, como las ganancias aumentarán ostensiblemente durante las semanas de regatas, el Consorcio deberá sentarse a negociar con ACM para ajustar los beneficios y compensar a la firma suiza.

Y es que las cifras manejadas en la Copa del América 2007 no son calderilla. Aunque la competención fuera prácticamente desconocida en España hasta hace unos meses es ampliamente seguida en todo el mundo y su impacto no tiene nada que envidiar al de unos Juegos Olímpicos. Según la memoria hecha pública recientemente por el vicepresidente económico del Consell, Gerardo Camps, que evalúa ese impacto entre 2004 y 2007, la inyección de dinero ascendió a los 2.767,9 millones de euros, mientras que los beneficios fueron de 2.724 millones de euros, una cifra un 10 por ciento superior a lo dejado por las regatas en 2003. La inversión estrictamente turística, la referida a visitantes y medios de comunicación se tradujo en la generación de 192 millones de renta y 4.160 empleos.

En resumen, el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), autor del informe, vincula al evento la creación de 73.859 empleos, un aumento anual del 1 por ciento del PIB, y del 1,1 por ciento del empleo en esos tres años y en el conjunto de la Comunidad Valenciana.

No obstante, y según la memoria elaborada por el IVIE, la inyección económica más fuerte ha corrido a cargo de las administraciones públicas, especialmente en lo referente a las inversiones, que suponen el 74 por ciento del gasto total junto a los propios equipos de vela. Del total de 2.767,9 millones de gasto, el IVIE atribuye las siguientes participaciones: el 45 por ciento pertenece al Plan de Acción para la Copa del Consell; el 15,9 por ciento al Consorcio Valencia 2007, que asumió el Gobierno para remodelar la dársena interior del puerto y abrir un nuevo canal al mar; el 10,4 por ciento al Ejecutivo central, gastado en la reforma del aeropuerto de Manises, principalmente. Los 12 equipos participantes dejaron en Valencia 355 millones de euros.

Del BMW-Oracle y del Alinghi depende que este torrente de dinero vuelva a visitar Valencia, aunque sea en 2011.•


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