4
Hemeroteca Esta semana
Lista Apuntes
Nº 772
28/1/2008
D N
Problemas exógenos de nuestra economía

Por José María Benegas

Lo peor de una crisis, cualquiera que sea su índole, es que esté causada por factores ajenos que no dependen de la voluntad del que la padece. Cuando en España se habla del encarecimiento de las hipotecas que más afectan al ciudadano, las inmobiliarias, con frecuencia se olvida que éste es un factor que ya no depende del Gobierno, sino de los tipos que fija el Banco Central Europeo. A lo sumo, las autoridades económicas pueden solicitar a los bancos flexibilidad ante las dificultades de los ciudadanos alargando los plazos o siendo condescendientes con la morosidad coyuntural. La ligera desaceleración que está afectando a nuestra economía es fundamentalmente consecuencia de una crisis financiera que tiene su origen en los créditos subprime americanos, que a su vez ha generado desconfianza entre los bancos españoles comprimiendo el interbancario y limitando la liquidez de los mismos. La respuesta de la banca española a esta situación se ha traducido en una restricción crediticia que afecta al mercado inmobiliario; a los créditos al consumo contribuyendo a aminorar la demanda interna; y al que solicitan los jóvenes empresarios dificultando el comienzo de nuevas iniciativas empresariales. En el campo industrial, por ejemplo en el sector de las energías renovables, tanto eólica como fotovoltaica, se han contraído con mucho rigor los necesarios créditos para su desarrollo. Es decir, estamos siendo víctimas de un factor externo que tiene inicialmente su origen en USA, que incide en nuestra liquidez bancaria restringiendo la capacidad crediticia de nuestros bancos, y que afecta fundamentalmente a la compra de nueva vivienda, al consumo, a los nuevos emprendedores, y a sectores industriales concretos. Entiendo que el Banco de España debe estar atento por si fuera necesario velar por el correcto funcionamiento del interbancario y la liquidez de los bancos restableciendo la confianza necesaria entre ellos.

El otro componente negativo de la economía española es la inflación, que también está condicionada por un factor exógeno que no depende del Gobierno, el precio del petróleo, cuya incidencia es menos grave por el derrumbe del dólar frente al euro, y por otro interno, el fuerte incremento de los precios de productos básicos como la leche y el pan, por lo que es lógico que se resientan las economías domésticas.

La economía española inició una desaceleración en 2007 que podríamos considerar cíclica después de una etapa de crecimiento alto y lo hizo antes de que se añadieran los efectos de los créditos subprimes. No obstante, a día de hoy, y a pesar de los desajustes conocidos podemos considerar que las previsiones para 2008 son buenas, siempre relativizando y refiriéndonos al entorno en el que nos movemos. No obstante, el Gobierno debe tener en cuenta que, además del catastrofismo que transmite la oposición política, en situaciones de este tipo existen factores no económicos, psicológicos, de confianza de carácter interno o externo, difícilmente evaluables, que actúan de modo inesperado y que pueden agravar la situación como está ocurriendo con las oscilaciones bursátiles. Pregunto si no sería conveniente primero estar muy atentos a lo que está pasando en el mundo, porque la situación se puede agravar y, en segundo término, si no sería conveniente presionar, junto con otros países de la Unión Europea, por una bajada de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, al mismo tiempo que se requiere formalmente a la banca española para que la restricción crediticia sea la mínima necesaria. Pienso que sí, pero sabios tiene el Gobierno.

****


En un mundo globalizado el campo de acción de las empresas, sobre todo de las que más capacidad productiva tienen, se ensancha y prácticamente no tiene límites territoriales. Parece que lo que acabo de señalar es unatiene tantos aspectos que deben ser analizados que algunos no están presentes en el debate económico español. El pudor que antaño tenían los poderes políticos para ayudar a las empresas de su país, por temor a acusaciones de tratamiento desigual, tráfico de influencias o relaciones espúreas se ha roto. En un mundo globalizado algunos gobiernos están actuando como verdaderos broker, aunque sin remuneración, con el fin de ayudar a sus empresas nacionales a exportar. Sarkozy ha roto todos los esquemas a este respecto y con el mayor desparpajo se ha convertido en el mejor agente de algunas empresas francesas en el mundo. Lo está haciendo con toda naturalidad y en pocos meses ha superado todos los record de contratación: Argelia, Marruecos, Libia, Egipto, Venezuela, por sus relaciones con Hugo Chávez y ahora los Emiratos Árabes han firmado, gracias a la intermediación de Sarkozy, contratos millonarios con empresas francesas. No importa el sistema político de los países ni la ideología de sus mandatarios, se trata de incrementar las exportaciones francesas en el mundo. Las embajadas de Francia e Italia en los países emergentes de Latinoamérica, o no tan emergentes pero poseedores de abundantes recursos naturales, además de las relaciones diplomáticas están manteniendo una política muy agresiva en el ámbito de las relaciones comerciales.

Hago estas referencias porque España necesita incrementar su actividad exportadora para compensar el déficit comercial, y si bien es verdad que el Gobierno ha estado siempre diligente para ayudar a empresas instaladas en países en que han surgido dificultades, Bolivia y Argentina, por ejemplo, no se ha dado el paso de desarrollar una política más activa y agresiva en la búsqueda de nuevos campos de actuación para nuestras empresas. Algo similar, pero multiplicado por diez, se puede decir de nuestro cuerpo diplomático, que creo necesita una adaptación a las nuevas relaciones comerciales que están surgiendo como consecuencia de la elobalización. •

Hemeroteca Esta semana
Buscador
© El Punto Prensa, S.A. c/ Ferrocarril 37 duplicado - 28045 Madrid.
Tfno: 34 91 516 08 14/15/08        E-mail: siglo@elsiglo-eu.com