Numerosas leyes aprobadas en este periodo afectan a millones de personas
Concluye la legislatura del 'cambio social'
El Gobierno presume de que esta
legislatura que ahora finaliza pasará a la historia como la de mayor número de
iniciativas sociales puestas en marcha. José Luis Rodríguez Zapatero iniciaba
su gestión cumpliendo de modo inmediato su compromiso de retirar las tropas
españolas de Iraq, un medida muy popular, que le ha aportado numerosos réditos
entre el electorado, aunque, por el contrario, la presencia militar española en
Afganistán se ha visto incrementada. Lo cierto es que ese “contenido social” sí
se ha visto reflejado en la aprobación de normas como las leyes de Dependencia,
de Igualdad, contra la Violencia de Género, el Estatuto del Trabajo Autónomo, o
las modificaciones en el Código Civil para permitir los matrimonios entre
personas del mismo sexo y la agilización de los trámites de separación y
divorcio. En el último tramo, el Ejecutivo se ha visto enfrentado con sus
aliados de la izquierda parlamentaria por los contenidos de la Ley de Memoria
Histórica (recurrida por ERC ante instancias supranacionales), y por su
negativa a modificar la antigua –1985– Ley del Aborto, que sigue penalizando la
interrupción voluntaria del embarazo fuera de los tres supuestos reconocidos.
Por Pedro Antonio Navarro y M. C.
Una vez que las Cámaras daban por
concluido el actual periodo de sesiones el pasado mes de diciembre, y teniendo
en cuenta que las elecciones generales tendrán lugar el próximo 9 de marzo,
parece el momento adecuado para efectuar un balance de las iniciativas
legislativas de una legislatura que ahora termina. Cuatro años de Gobierno
marcados por una inusitada tensión política y parlamentaria, propiciada por una
oposición del derechista Partido Popular que se ha enfrentado con toda su
artillería pesada a cualquier iniciativa gubernamental, con especial incidencia
en los asuntos de Estado. El PP rompía así un consenso mantenido por todas las
fuerzas políticas a lo largo de la historia de la democracia, y llenaba de
crispación la vida política, llevando también este enfrentamiento radical a las
calles, pese a que en la sociedad española no se detecta esa polarización, por
mucho empeño que hayan puesto en transmitir esa imagen los medios afines a la
derecha.
La política territorial –la reforma de
los estatutos de autonomía, donde el PP ha hecho una utilización exacerbada del
caso catalán, recurriendo ante el Tribunal Constitucional numerosos artículos
de idéntica redacción en los estatutos valenciano y andaluz, que sí obtuvieron
el voto favorable del principal partido de la oposición– y, especialmente, la
política antiterrorista, han sido los caballos de batalla de los populares para
tratar de debilitar al Gobierno de la Nación, junto con la utilización
partidista de los órganos judiciales, controlados por jueces y magistrados
afines y nombrados por el PP, que se ha negado a propiciar la renovación de un
Consejo General del Poder Judicial, cuyo mandato concluyó hace más de un año y
que, por tanto, se encuentra en funciones, situación que está bloqueando el
funcionamiento de la justicia e impidiendo que se efectúen los nombramientos
necesarios en distintos niveles.
La jerarquía católica, la Conferencia
Episcopal Española, se ha convertido en otro aliado de primer orden del Partido
Popular, entrando de modo directo en la política nacional, criticando la acción
gubernamental, en total sintonía con la gran formación de la derecha y, por
primera vez en la democracia, convocando directamente manifestaciones en las
calles de nuestras ciudades para oponerse a la acción legislativa.
Sin embargo, la legislatura que está
terminando ha dejado una colección de elementos positivos, tanto en términos de
crecimiento económico, como, sobre todo, en la profundización de políticas
sociales e incremento de derechos y libertades públicas.
La economía española ha crecido en este
periodo el triple que la italiana, el doble que la alemana, un 50 por ciento
más que la británica, e incluso un 25 por ciento más que la estadounidense. Se
ha alcanzado la cifra histórica de más de 20 millones de personas desempeñando
un trabajo, mientras que el paro ha continuado descendiendo hasta ubicarse en
el ocho por ciento, con una notable disminución, también, del desempleo
femenino. Se han creado tres millones de puestos de trabajo (la mitad de todos
los generados en la UE en este periodo) y las pensiones se han incrementado en
un 25 por ciento. Algunas, como las que benefician a personas con cónyuge a
cargo a personas dependientes han crecido un 33 por ciento. 40.000 personas se
han beneficiado de las nuevas pensiones mínimas para mayores de 60 años,
mientras que para cerca de 150.000 se ha establecido la compatibilidad entre
las pensiones del SOVI y la de viudedad.
Han subido tanto el salario medio, como
el mínimo, que ya se sitúa en 600 euros -100.000 de las antiguas pesetas- en
los Presupuestos Generales de 2008 que, aunque queda todavía muy lejos de otros
SMI de nuestro entorno, supone un incremento del 25 por ciento en los últimos
cuatro años.
La modificación del Código Civil para
permitir los matrimonios de pleno derecho, y con todas las contrapartidas,
incluidas la pensión de viudedad, herencia y el derecho a la adopción, entre personas
del mismo sexo se ha convertido en una de las acciones gubernamentales más
llamativas de este periodo legislativo. Pese a la frontal oposición de la
jerarquía católica –como recientemente, una vez más, ha podido comprobarse en
las calles de Madrid- y del PP, que ha recurrido esta modificación ante el
Tribunal Constitucional, son ya miles de personas las que han hecho uso de este
derecho. 4.574 matrimonios entre personas del mismo sexo constaban en 380
registros informatizados en el último trimestre de este año. Pero a estos datos
había que añadir los de otros 52 registros y más de 8.000 juzgados de paz cuyos
datos no están cruzados, por lo que la cifra real de estos matrimonios podría
triplicarse. Con las cifras disponibles, de esas 4.574 uniones, 3.190 habrían
sido entre varones, y 1.384 entre mujeres.
También ha surtido efectos casi
inmediatos la aplicación de la modificación del Código Civil que permite la
agilización de los trámites para conseguir la separación legal y el divorcio.
La nueva norma elimina la necesidad de un tiempo de separación previo; tampoco
es necesaria la concurrencia de causa, y la demanda puede ser unilateral. Desde
su entrada en vigor, el 8 de julio de 2005, se han producido 243.236 divorcios
y 31.239 separaciones (datos de noviembre de 2007). Junto a Bélgica, España es
el país con la más alta tasa de rupturas/matrimonios de toda la Unión Europea.
En términos absolutos, ocupamos el cuarto lugar en divorcios de la UE, tras
Alemania, Reino Unido y Francia.
Como cumplimiento de su compromiso
electoral, la primera medida legislativa presentada por el Gobierno presidido
por José Luis Rodríguez Zapatero fue la Ley Integral contra la Violencia de
Género. Tras su debate parlamentario y después de la negociación de numerosas
enmiendas, resultaba aprobada por unanimidad en el Congreso el 7 de octubre de
2004, y una vez concluido su paso por el Senado, alcanzaba la aprobación
definitiva el 22 de diciembre de ese año. Más de 50 medidas de urgencia
complementarias han acompañado al desarrollo de esta normativa que, entre otras
cuestiones, han propiciado la creación de 83 juzgados específicos, destinados
únicamente a interesarse por casos de violencia sexista, y que se triplique el
número de agentes de las fuerzas del orden (1.648) dedicados en exclusiva a la
persecución de estos delitos; hay unidades especializadas en todas las
provincias españolas. Pese a que, lamentablemente, las cifras se mantienen
constantes -69 mujeres asesinadas en 2007, frente a las 68 de 2006-, se ha
incrementado en más de la mitad el número de denuncias. De todas las mujeres
que han perdido la vida a manos de sus maridos, ex maridos o compañeros
sentimentales este año, el 70 por ciento nunca habían denunciado a su agresor.
Aunque estos datos resultan escalofriantes y han convertido al problema en una
prioridad de la acción política, los índices de violencia sexista en España
están por debajo de la media de la UE, e inferiores aún más en comparación con
los países de nuestro entorno inmediato.
Los acompañamientos de la ley incluyen
dotaciones extraordinarias de 80 millones de euros para aplicación de políticas
concretas e inmediatas; se establece la automática detención de cualquier
agresor que incumpla una orden de alejamiento, y también programas de
rehabilitación para los condenados por esta clase delitos. Las víctimas son
consideradas como “colectivo prioritario” en las políticas de empleo y en la
cobertura total de teleasistencia, y también para la adjudicación de viviendas
protegidas. Del mismo modo, gozan del derecho a la asistencia jurídica y
social, lo que incluye atención psicológica, apoyo educativo y ciertos
privilegios laborales, como la adaptación y/o reducción de la jornada laboral,
en función de su situación de víctimas o personas amenazadas.
La Ley de Igualdad –también recurrida
ante el Tribunal Constitucional por el Partido Popular- ha sido otra de las
iniciativas estrella de la gestión del Partido Socialista en su última etapa de
gobierno. Partiendo de un ejecutivo absolutamente equilibrado en cuanto al sexo
(idéntico número de ministros que de ministras), el mensaje parecía claro desde
el principio. La norma trata de combatir las desigualdades históricas,
intentando incidir, sobre todo, en el campo laboral –donde mujeres y hombres
reciben salarios distintos a igual desempeño, y en un país en el que sólo el
cuatro por ciento de los altos directivos en empresas privadas son féminas-, y
en campañas de educación destinadas al entorno familiar. La ley introduce
elementos de discriminación positiva (razón por la que ha sido recurrida por el
PP) a favor de las mujeres, pero también, por primera vez, ofrece a los varones
la posibilidad de disfrutar de 15 días de permiso de paternidad, sin tener que
ser compartido, ni en detrimento del permiso de maternidad. A fecha de esta
información, 119.231 hombres ya lo han disfrutado. El permiso de maternidad se
ha visto ampliado, y también se abre la posibilidad de acumular las horas de
lactancia en jornadas completas, unido a la posibilidad de reducción de los
horarios laborales por el cuidado de menores de ocho años. En el texto legal se
incorpora el derecho a un subsidio de maternidad, incluso en el caso de no
completar el periodo de cotización mínimo.
La Ley de Dependencia constituye otra de
las iniciativas de mayor calado impulsadas por el actual Gobierno. En un Estado
que todavía sigue dedicando un porcentaje bajo de sus recurso a políticas
sociales, comparado con los países punteros de la UE, esta norma es una de las
más ambiciosas, tanto por los recursos que le serán destinados, como por el
sector de población que se verá positivamente afectado. Pese al boicot activo
efectuado en las comunidades autónomas gobernadas por el PP –con especial
mención a la madrileña-, las ayudas directas y las ventajas fiscales que la
acompañan ya han llegado a más de 200.000 personas. La ley está destinada a un
colectivo superior a 1.200.000 habitantes, aunque debe ser gestionada en
concordancia con las comunidades autónomas, que deben financiar sus gastos en
un 50 por ciento, solidariamente con el Estado.
Dentro de la estrategia de políticas
sociales, el Gabinete presidido por Zapatero también ha puesto en marcha una
serie de medidas que, sin tener el rango de ley, implican la acción directa de
la administración en el sentido del reforzamiento del Estado del bienestar. Con
muchas críticas por su presunto carácter populista, en el último tramo de la
legislatura, y vía Presupuestos Generales del Estado, se ofrecían ayudas a la
natalidad en un país que, de no haberlo remediado la llegada masiva de
inmigrantes, hubiera entrado en crecimiento vegetativo negativo en 2050. En el
último tercio de 2007 se aprobaba la adjudicación de ayudas directas a las
familias residentes en España por cada natalicio o adopción de un nuevo hijo.
2.500 euros por cada nuevo ciudadano, y 3.500 en casos de familias
monoparentales, con severos problemas económicos o con personas dependientes en
su seno. Medio millón de familias serán las directas beneficiarias cada año, lo
que supone una inversión de unos 1.200 millones de euros en cada periodo
contable.
En el territorio de las ayudas directas,
y también, casi al final del periodo legislativo, llegaban las dotaciones para
ayuda al alquiler destinadas a jóvenes menores de 30 años. El Estado
subvencionará con 210 euros al mes a aquellos jóvenes con ingresos inferiores a
22.000 euros anuales para el alquiler de su vivienda, promoviendo una
emancipación estadísticamente muy tardía en nuestro país. La ayuda se va a
prestar durante cuatro años, lo que eleva la inversión a 10.800 euros por
persona. Además, va acompañado de un crédito plano de 600 euros para el pago de
la fianza. El primer año de su aplicación llegará a más de 180.000 contratos de
alquiler. Dentro del mismo plan, y ya sin límite de edad, se rescatan las
desgravaciones para los inquilinos (eliminadas por los gobiernos del PP). Serán
del 15 por ciento sobre el precio pagado, y se calcula que van a afectar a
700.000 familias, lo que supondrá un coste a las arcas estatales de unos 785
millones de euros.
Continuando con la ampliación de las
políticas sociales, desde 2008, la Seguridad social asumirá la atención
bucodental completa para las personas entre cero y 15 años (hasta ahora sólo
cubría entre cero y siete), y también la vacunación universal contra el virus
del papiloma humano, infección que se encuentra detrás del cien por cien de los
casos del cáncer de cérvix.
MÁS COCHES, MENOS MUERTOS
Tras la aplicación desde hace un año y
medio del nuevo carnet de conducir por puntos, y después de la modificación del
Código Penal, que acarrea penas de prisión para determinados comportamientos al
volante, como la conducción bajo los efectos de las drogas o del alcohol –por
encima de los 1,2 gramos por litro (equivalente a ocho whiskys)-, las acciones
temerarias, o ponerse al volante sin permiso de circulación o con los puntos
agotados, el número de accidentes y de víctimas va descendiendo. Pero muy
lentamente. 2007 ha sido el año que menos víctimas ha dejado en la carretera en
los últimos 40 años. Por primera vez se ha bajado de la fatídica cifra de los
3.000 (2.712, frente a los 3.016 de 2006). Prácticamente, un nueve por ciento
menos que el curso anterior, continuando con una tendencia iniciada hace ocho
años. A esto hay que añadir que se incrementa el número de conductores y el parque
móvil, por lo que cabe deducir que las iniciativas puestas en marcha por la
Dirección General de Tráfico comienzan a dar frutos, aunque no todos, ni a la
velocidad esperada. Las cifras de reducción resultan muy parecidas a las
obtenidas por países como Francia y Reino Unido cuando comenzaron a aplicar la
norma de los puntos. Pese a todo, las críticas desde diversos sectores
persisten, dirigidas fundamentalmente a lo que se considera una excesiva dureza
del nuevo Código Penal, y por parte de las asociaciones de conductores se
reclama una mejora de las vías secundarias –donde se producen la mayoría de los
accidentes-, de las señalizaciones, y una mayor presencia de agentes de
circulación en toda la red del Estado y la dependiente de las comunidades autónomas.
LOS AUTÓNOMOS, MÁS PROTEGIDOS
Aprobado en el Parlamento el pasado 11 de
julio, el 12 de octubre de 2007 entraba en vigor el Estatuto del Trabajo
Autónomo, una norma casi pionera en nuestro entorno sociopolítico que, por
primera vez, desde 1970, volvía a regular las condiciones laborales de un
colectivo de más de tres millones de personas (3.118.000, según los últimos
datos disponibles), que supone el 10,56 por ciento de la población activa
española.
Con muchas diferencias, constituye una
norma que pretende aproximar en derechos a los trabajadores por cuenta propia,
no empresarios, con el resto de asalariados de nuestro país. Producto de una
larga negociación con los agentes sociales, ha recibido más elogios que
críticas por parte de las grandes centrales sindicales. Incluye mejoras sobre
la situación actual de este colectivo, que, por ejemplo, equipara sus derechos
en cuanto a permisos de maternidad y paternidad equivalentes a los de los
trabajadores asalariados. Además, en caso de que los autónomos tengan hijos
menores de 30 años, que colaboren en la actividad profesional, se permite que
puedan ser contratados laboralmente por sus progenitores.
Otra de las grandes novedades de esta
iniciativa legislativa es la figura del “trabajador autónomo dependiente”,
aquél cuyos ingresos provengan en más de un 75 por ciento sus ingresos de sus
trabajos realizados para una sola empresa. En este caso, podrá gozar de un
mínimo de 18 días laborables de vacaciones al año, y a una indemnización por
daños y perjuicios, en caso de finiquitarse la relación con la compañía.
Con esta norma, se incluye a los
autónomos en el reconocimiento de los accidentes laborales denominados “in
itinere” –es decir, los producidos durante el desplazamiento hacia o desde el
lugar de trabajo-. Se contempla un equivalente al seguro de desempleo,
denominado “seguro por cese de actividad”, aunque dependerá de la cotización
del autónomo, y en la mayoría de los casos, supondrá el desembolso de entre un
siete y un ocho por ciento más de su actual cotización, si desean tener acceso
a esta prestación. En el Estatuto se reconoce la interrupción de actividad por
maternidad y paternidad. Del mismo modo, se contempla, por primera vez, el
derecho al disfrute de la jubilación anticipada, pero sólo para aquellos
trabajadores autónomos que desarrollen una actividad “tóxica, peligrosa o
penosa”.
Para su total aplicación será necesaria
una ley posterior que desarrolle la contributividad y la sostenibilidad
financiera.
LEYES SOCIALES, BRONCA EN LA IZQUIERDA
Si bien es cierto que el mayor esfuerzo
legislativo de este periodo de sesiones –con la excepción de la política
territorial y las reformas de los estatutos de autonomía- ha sido dedicado a la
promulgación de leyes y normas de contenido social y de ampliación de derechos
y libertades, algunas de estas iniciativas, consideradas, además, emblemáticas
por el Gobierno y el Partido Socialista, se han encontrado con una oposición
inesperada. La Ley de Memoria Histórica, que pretendía resarcir, reivindicar y
honrar a todos aquéllos que habían sufrido persecución, encarcelamiento y, en
muchos casos, la muerte y la tortura por su defensa del orden democrático
frente a los militares sublevados y el aparato represivo de la dictadura, ha
sido considerada insuficiente, en su redacción final, por no pocos
representantes de la izquierda y movimientos en defensa de los derechos
humanos.
La ley ha atravesado por muchas
vicisitudes durante su tramitación parlamentaria. Ante la falta de un consenso
claro, y la nítida oposición del Partido Popular –que había hecho causus belli
de ella-, la proposición había quedado aparcada durante casi media legislatura.
El texto definitivo, que excluye la anulación de los juicios militares durante
la Guerra Civil, y los posteriores procesos franquistas, así como la
“permisividad” con la iglesia católica, que puede conservar los símbolos
franquistas, aduciendo criterios estéticos, artísticos o históricos, ha
irritado a buena parte de los compañeros de viaje de izquierda de los
socialistas durante este periodo de sesiones. Esquerra Republicana de Catalunya
votaba en contra de la ley –siendo uno de sus promotores, junto a Izquierda
Unida-, y avisaba de recursos ante instancias internacionales. En IU, por el
mismo motivo, se desataba una dura pugna interna, con el Partido Comunista de
España (el socio mayoritario de la coalición) manifestándose abiertamente en
contra, aunque, finalmente se imponía el criterio de la actual dirección,
votando a favor del texto definitivo, pese a sus peticiones, hasta última hora,
de que se incluyese la anulación de los juicios franquistas. Hasta una
organización del prestigio de Amnistía Internacional criticaba la norma con
dureza, comparándola con la Ley de Punto Final argentina, y avisando también de
un posible recurso ante tribunales internacionales de derechos humanos.
El último capítulo de desencuentros ha
venido de un asunto tan polémico como el aborto. La intención declarada de los
socialistas de no modificar la actual ley –que penaliza esta práctica, y sólo
permite que se lleve a cabo bajo tres supuestos estrictos-, en contradicción
con su propio programa electoral, y con las ocho iniciativas en sentido
contrario que su grupo parlamentario llevó a cabo bajo el Gobierno del Partido
Popular, ha cabreado a sus socios de la izquierda parlamentaria y al movimiento
feminista. Las recientes declaraciones del ministro de Sanidad, asegurando que
“prefiere” que la ley se quede como está, ha llevado al segundo portavoz del
Grupo Parlamentario de IU-IC a asegurar hace dos semanas que, si la actitud a
este respecto del Partido Socialista no se modifica, su grupo “se planteará
seriamente” si dar su apoyo a no a una eventual investidura de José Luis
Rodríguez Zapatero tras las próximas elecciones generales. Los críticos de la
izquierda han acusado de “electoralismo” al presidente del Gobierno, que no
desea la apertura de un nuevo frente de batalla a tres meses vista de la gran
cita electoral.
UNA LEGISLATURA EN CIFRAS
Algunos cambios importantes se han
producido a lo largo de los últimos cuatro años. De las políticas aplicadas por
un gobierno de orientación conservadora, hemos pasado a iniciativas
desarrolladas por un Ejecutivo que se define como progresista. Muchas de las
variaciones experimentadas se perciben en la vida cotidiana, pero son
difícilmente cuantificables. Sin embargo, otras sí son mensurables. A
continuación incluimos algunos cuadros que expresan, con la claridad de los
números, las diferencias experimentadas durante este tiempo en numerosos
aspectos de la cosa pública.
ECONOMÍA*
| |
2004 |
2007 |
| Crecimiento económico |
2,9% 3,8% |
|
| Renta media |
18.270 euros |
23.478
euros |
| Salario medio |
26.684 euros |
29.560
euros |
| Salario mínimo |
452,2 euros/mes |
570,6
euros/mes |
| Inflación |
3,3% |
4,3%** |
| Superávit Presupuestos |
- 1.644
millones |
28.218 millones |
| Fondo Reserva S.S. |
15.182 millones |
45.515
millones |
| Trabajadores en activo |
17.726.800 |
20.515.600 |
| Tasa de paro |
11,06% |
8,03% |
| Tasa de paro femenino |
14,94% |
10,53% |
| Tasa de paro juvenil |
15,7% |
11,3% |
| Empleos indefinidos |
9.828.000 |
11.481.200 |
* Datos de los Ministerios de Economía y
Hacienda y Trabajo y Seguridad Social ** Dato adelantado del IPC armonizado
|
|
INFRAESTRUCTURAS*
| |
(2000-2004) |
(2004-2008) |
| Inversión infraestructuras |
18.148
millones |
24.026 millones |
| Km. Alta Velocidad puestos en servicio |
0 |
775 |
| Km. Autovía puestos en servicio |
918 |
1.496 |
| Infraestructuras aeropuertos |
1.867
metros de pista |
14.616 metros pista |
| Infraestructuras puertos |
7.671
metros atraque |
19.330 metros atraque |
| * Datos Ministerio de Fomento |
|
|
SEGURIDAD Y JUSTICIA
| |
2004 |
2007 |
| Efectivos fuerzas de seguridad |
119.245 |
136.309 |
| Gasto en seguridad |
0,49% del PIB |
0,60%
del PIB |
| Agentes contra la violencia de género |
505 |
1.648 |
| Juzgados exclusivos para la violencia de género |
0 |
83 |
| Nuevas plazas de jueces y fiscales |
512 |
1.089 |
| * Datos Ministerios de Interior y Justicia |
|
|
EDUCACIÓN
| |
2004 |
2007 |
| Gasto en Educación |
1.516 millones |
2.831
millones |
| Tasa escolarización menores de tres años |
13,50% |
21,50% |
| Número de becarios |
1.270.283 |
1.508.973 |
| Inversión pública en I+D+I |
2.904
millones |
7.679 millones |
| Inversión sociedad de la información |
535 millones |
1.539
millones |
| * Datos Ministerio de Educación y Ciencia |
|
|
ECOLOGÍA
| |
2004 |
2007 |
| Presupuesto para lucha contra el cambio climático |
1,4
millones |
166,6 millones
(PGE
2008) |
| Crecimiento emisiones CO2 |
3,39% |
2,2% |
Potencia instalada energías renovables
|
8.585
MW
|
14.802 MW
|
COOPERACIÓN EXTERIOR
2004 PGE 2008
Presupuesto Ministerio de 1.044,9
millones 3.206,3 millones
Asuntos Exteriores y Coop.
Cooperación al Desarrollo 1.985
millones 5.500 millones
(0,2% del PIB) (0,5%
del PIB)
*Datos Ministerio de Asuntos Exteriores y
Cooperación |