Nº 767 - 17 de diciembre de 2007
 
Hemeroteca Esta semana

De Aznar, de las bodas homosexuales y de ETA

La unidad frente a ETA, que algunos creyeron posible a raíz del asesinato en Francia de dos guardias civiles, desapareció de forma evanescente, con la rapidez del humo cuando sopla el viento, sin dejar apenas rastro. Fue un nuevo intento frustrado, intento de Rajoy de aparentar que él es el “bueno” de la derechona. Sus vigilantes, Eduardo Zaplana y Ángel Acebes mismamente, que son los que vigilan que al candidato no se le ocurra romper la ortodoxia del aznarismo, empezaron enseguida a cortarle la hierba bajo los pies. Aznar se lanzó a la palestra y puso las cosas en su sitio. Aznar está muy parlanchín últimamente y hasta no le importa hacer el ridículo tratando de hablar italiano, después de sus célebres exhibiciones de inglés y de chicano/mexicano/texano. Habla mucho Aznar, como si quisiera ensombrecer al candidato y recordar a sus huestes que el Gran Manitu es él. Que continúa siendo él y que no parece dispuesto a renunciar a su histórica tarea de férreo cancerbero de los neocon españoles.

Mientras, y según relata el diario de Pedro Jota, “el presidente del PP, Mariano Rajoy, tiene sobre su mesa una carta de Felipe del Baño, el ex diputado autonómico valenciano que hizo pública su homosexualidad hace dos años, en la que le pide que reciba a la Federación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, y se pone a su disposición para figurar como candidato en las generales por Valencia. Del Baño considera, y así se lo dice en la misiva, que su presencia serviría para evitar que el PSOE se presente como “referente para los colectivos homosexuales”. Valencia es una plaza vital, y así lo entiende Zapatero, que ha situado a la vicepresidenta De la Vega de número uno para que rentabilice al máximo sus logros”.

¡Con la que organizó el PP de Rajoy por las bodas homosexuales! ¡Qué manifestación aquella, la del mes de junio de 2005, que fue más o menos precursora de la oleada de manifestaciones callejeras que la derecha ha venido impulsando en esta legislatura! Iban los clérigos, los obispos, los católicos a marcha martillo, los dirigentes del PP, aunque Rajoy se abstuviera, de modo que estaba el tutti quanti reaccionario. Los del PP iniciaron la presión en la calle advirtiendo que la familia se rompería, que esos matrimonios antinaturales eran el fin de la familia. ¡Se hunde la familia!, gritaban los agoreros. El Foro de la Familia convocó la marcha. El Foro de la Familia, organismo cavernario de los católicos integristas, ejerció entonces de AVT. Todo a punto; los satélites de la denominada sociedad civil no vacilan a la hora de echar una mano a los peperos.

Mira que si ahora, cualquier día de éstos, Rajoy hace caso de su ex diputado valenciano, Felipe del Baño, y recibe al mundo gay en un gesto electoralista. ¿Qué diría la carcunda, sector importante y numeroso de la derecha española, señor Del Baño, si viera en las televisiones a su líder máximo rodeado de anómalos hombres y anómalas mujeres, gentes sin escrúpulos, probablemente enfermos viciosos, departiendo amigablemente con ellos? ¿A dónde iríamos a parar en esta España a punto de desguace si Rajoy se deja aconsejar por el sujeto aludido? En este punto, ya Alberto Ruiz-Gallardón se permitió desobedecer el magisterio de la Iglesia y la sana doctrina defendida por la mayoría de sus correligionarios en lo referente a los mal llamados matrimonios entre homosexuales. Gallardón casó como alcalde a una pareja gay, ¡qué dislate, qué provocación, qué espantoso!

Pero así son los centristas que tanto agradan a Rajoy, al menos en su fuero interno. Así son, licenciosos, relativistas, medio ateos medio agnósticos; en fin, cómplices en la práctica del socialismo zapateril. Tiene razón, a propósito de Zapatero, el converso César Alonso de los Ríos, en su columna de ABC. No hace mención al posible encuentro entre Rajoy y los amiguetes de Del Baño. Pero sí muestra su alarma frente a los riesgos de otra legislatura con Zapatero en el palacio de la Moncloa. Avisa César Alonso de los Ríos: “Si Rodríguez Zapatero gana las elecciones que se celebran en marzo, dará un nuevo golpe de timón. Esta vez, a favor de ETA. ¿Burdo, tosco, inmoral? Los votantes del PSOE se justificarán con la paz y las bondades de una España plurinacional. Así, el círculo que comenzó Felipe González al entregar el País Vasco y Cataluña al PNV y a CiU quedará terminado por Zapatero al cerrarlo con los radicales”. Y es que en orden a ETA y homosexuales, cabe esperar casi todo de un tipo como Zapatero. Lleve cuidado, pues, Rajoy y no se deje embaucar por Del Baño.

Luis G. del Cañuelo

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