F abián
Hemeroteca Esta semana
Nº 761

5/11/2007

 

'Zocavón', con Z de Zapatero

Por Francesc Homs i Molist*

Socavón tiene que ver con el verbo socavar, que en sentido figurado significa debilitar algo o a alguien, especialmente en el aspecto moral. Lo que está ocurriendo estos meses en Cataluña no es para menos. Se está debilitando la moral de miles de ciudadanos, que no comprenden por qué los políticos siempre estamos dispuestos a ejercer el derecho a cortar las cintas inaugurales, y casi nunca a asumir el deber de dimitir cuando las cosas no funcionan. Y que tampoco comprenden por qué en tantas ocasiones la gestión del Gobierno de España es significativamente más ineficiente e incompetente que la que pueda hacer en Cataluña cualquier otra administración.

Después de 15 años de espera, la llegada del AVE a Cataluña no podía ser más atropellada. Llevamos cerca de dos años con un servicio de Cercanías pésimo, que afecta negativamente por lo menos a 200.000 usuarios diarios. Pero estas últimas semanas el servicio ya no es pésimo: simplemente no funciona en una de las líneas más utilizadas de España. Un auténtico quebradero de cabeza para miles y miles de personas que ven con impotencia cómo se les coarta el derecho básico a la movilidad, con todo el perjuicio que conlleva. Para ellos, pero también para el conjunto del país. El impacto económico del caos de estos días resulta escalofriante, según los primeros datos que sindicatos y centros de estudios han empezado a facilitar.

Y ante este descalabro, el presidente Zapatero se ha personado un soleado y tranquilo domingo en Cataluña para decirnos que asume la responsabilidad del caos y que loenmendará. ¡Muchas gracias! ¿Pero esto qué es lo que significa? ¿Cuál es la responsabilidad que va a asumir Zapatero? Que el es el responsable lo sabe todo el mundo, como lo sabe también que de haberse mantenido la fecha de inauguración del AVE, habría venido el mejor día de la semana con mucha sonrisa, mucha alegría y mucha tijera para cortar la cinta. Pero insisto, ¿qué quiere decir Zapatero cuando dice que asume la responsabilidad? ¿Va a dimitir? ¿Va a cesar a la ministra? ¿Va a dejar de calcular escenarios electorales catalano-andaluces? Pero aún hay algo más relevante: ¿podrá el presidente Zapatero decir con claridad en que fecha van a volver a funcionar los trenes de Cercanías?

Todas estas preguntas sin respuesta –¡con un sinfín de días sin respuesta!– no sólo resulta inaceptable, sino que es el gran motor de la desafección hacia la política y sus representantes. Y luego nos quejamos. Lo que la gente de la calle ve en este triste espectáculo es el puro cálculo, el menosprecio por los demásy una ambición por el poder que no tiene límites. Zapatero y el PSOE deberían, en condiciones normales, debatirse entre una mayoría holgada o una mayoría absoluta. Sería lo lógico después de ver cómo el PP ha jugado sus cartas, especialmente una vez conocido que sus apocalípticas previsiones no se cumplen: desde el Estatut, hasta el veredicto de lo que sucedió el triste y famoso 11 de marzo. Pero no. ZP y los suyos están verdaderamente preocupados por el socavón electoral que puede acarrear el caos de los trenes de Cercanías y el retraso sine die de la llegada del AVE en Barcelona.

Pero la pesadilla no parece que vaya a finalizar pronto. A todo este lío le debemos añadir un estado de ánimo del catalán medio, definido como el catalán emprenyat (traducible por cabreado), que a veces me recuerda al que aparece en las crónicas y en los debates de la generación del 98. Las tristes, deprimentes y al mismo tiempo voluntariosas disquisiciones de los Pío Baroja, Unamuno, Machado, Azorín..., se pueden oír hoy en Cataluña, en los autobuses, en las paradas de metro o en las colas de las carreteras. Junto a estos lamentos, alguien parece que está empezando a recitar un poema de Antonio Machado que puede ser el preludio de una nueva etapa en Cataluña: "Olmo, quiero anotar en mi cartera la gracia de tu rama verdecida. Mi corazón espera también, hacia la luz y hacia la vida, otro milagro de la primavera"•

*Diputado al Parlament de Catalunya por CIU.

Hemeroteca Esta semana