la alerta ya ha llegado a todos
El proceso de calentamiento de la Tierra
se remonta al principio de la era
industrial, a mediados del siglo XIX. La
temperatura media global del planeta ha
aumentado en 0,6 grados centígrados
desde entonces, una tendencia que no
se ha invertido a pesar de las iniciativas
que se han tomado desde la ONU en los últimos años, que han naufragado ante
la falta de voluntad política de los
gobiernos. Desde que en los 60
surgieron las primeras voces alertando
de los daños que el desarrollo
económico humano estaba provocando
al medio ambiente, tuvieron que pasar
más de 30 años para que se suscribiera
el primer compromiso serio: el Protocolo
de Kioto. Sin embargo, el reciente
premio Nobel concedido a Al Gore y a el
Panel de la ONU sobre Cambio Climático
nos recuerda que aún queda mucho por
hacer.
Por Manuel Capilla
Oficialmente se ha reconocido que
para evitar las predicciones más
catastróficas hechas por el IPCC
(el Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático), incluidas graves y frecuentes sequías y carestía de agua en gran parte del mundo, se necesita recortar las emisiones de gases de efecto invernadero entre el 25 y el 40 por ciento". Este fue el veredicto de la ONU tras la reunión que unos mil expertos de todo el mundo mantuvieron en Viena a finales de agosto, centrada en cómo conciliar el crecimiento económico de los países en desarrollo con medidas que reduzcan sus emisiones de los gases causantes del calentamiento global.
Concretamente, los delegados de 160 países alcanzaron un acuerdo sobre el documento final, que establece la necesidad de reducir en esos porcentajes y para el año 2020 las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto al nivel de 1990. Este recorte, nunca antes plasmado en una reunión de la ONU, es un objetivo ambicioso si se tiene en cuenta que el Protocolo de Kioto marca una disminución del 5 por ciento sobre ese mismo año, y, además, es un indicador del fracaso de ese documento.
Esa limitación de las emisiones es el nivel marcado por la comunidad científica para contener el calentamiento global por debajo de los dos grados, una cifra que se considera tope para que no sean irreversibles losdesarreglos que podría causar a la vida humana el fenómeno climático.
La decisión de establecer ese rango de reucción será la base sobre la que se negociará en la próxima Conferencia sobre Cambio Climático de diciembre en Bali, en la que se espera lograr un acuerdo sobre el régimen que sustituya al Protocolo de Kioto cuando expire en 2012.
Los límites del crecimiento. A pesar de no haberse alcanzado las metas que se marcaron en Kioto, no se puede negar la importancia de ese documento como marco de referencia para los años venideros y como fruto de un camino iniciado en los años sesenta. Es en esta década cuando se inician los |