Hemeroteca Esta semana
 
Nº 755 - 24/9/2007

El nuevo periódico de Roures retrasa su salida al día 26

PRISA SE ENFADA CON ZAPATERO

Los peores augurios se están cumpliendo. Si desde el aparato del PSOE se temía, desde hace semanas, que el periódico El País aumentara su distancia y frialdad con el Gobierno socialista a cuenta de la pasividad de Moncloa en la "guerra del fútbol" desatada contra Prisa por Jaume Roures, el miércoles pasado ya no hubo ninguna duda. El rotativo cargó sin rodeos contra el anuncio del nuevo Plan de Vivienda y su posición resultó clave para pinchar ante la opinión pública una medida estrella que había presentado el mismísimo presidente. Mientras desde el PSOE se estudia con preocupación cómo reconducir las relaciones con un aliado crucial de cara a las generales, este miércoles, con una semana de retraso, saldrá a la calle el nuevo diario del agresivo Roures, que pretende hacer sombra a El País..

Por I. S.

Z apatero presenta un plan estrella de vivienda que calca una medida en vigor". Numerosos altos cargos del PSOE y de Moncloa no daban crédito a la lectura de semejante titular en El País, a cuatro columnas en portada, al día siguiente de que el propio Zapatero, en las escalinatas de Moncloa y en el tono solemne de las ocasiones, presentara una de las medidas sociales más importantes de cara a las próximas elecciones. Por primera vez y, más abiertamente que nunca, el rotativo de Prisa se sumaba al coro de la prensa de la derecha para descalificar la presentación de una de las promesas en las que más esperanzas había depositado el equipo de Zapatero de cara a la próxima convocatoria electoral.

"Prisa es nuestro aliado natural, a pesar de todo, y de lo demás, nunca se sabe", alertaba hace unos días un miembro del aparato de Ferraz en conversación con EL SIGLO respecto al ambiente que ya se detectaba en la sede central del PSOE respecto a las relaciones de Moncloa con el primer grupo editorial del país (Ver número de la semana pasada: "Tensión en el imperio Polanco").

La situación venía caldeándose desde elfallecimiento del fundador del imperio, Jesús de Polanco, el pasado mes de julio, y venía coincidiendo desde meses antes con la decisión del grupo Mediapro de pisar el acelerador en su objetivo de irrumpir en el espacio mediático ocupado desde la transición por Prisa y sus medios.

El País no quiso dejar sitio a ambigüedad alguna la pasada semana. Quería dejar claro que no estaba en absoluto de acuerdo con la presentación del nuevo Plan de Vivienda, ni con la estrategia, en general, abordada por el Gobierno para afrontar el final de la legislatura. Más daño que la información, en sí, hizo el editorial del citado miércoles titulado "Copia de alquiler".

Como "aparatoso fiasco político" era presentado el famoso Plan de Vivienda en el texto del rotativo de Prisa.
"Resulta un poco ridículo que el Gobierno presente como nueva una política que ya existe", "no está de más recordar que estas medidas son costosas", "en España no se ha producido el debate público necesario sobre el destino del superávit presupuestario", son algunas de las andanadas que el editorial de El País lanzaba a Moncloa.

Pero el periódico del imperio Polanco iba más allá: "Esta falta de criterio se aprecia en la aparición inarticulada , de ayudas sociales que han brotado como champiñones las últimas semanas". Es decir, no se trata sólo de las medidas sobre el alquiler. Es que no gusta, en general, el discurso de ayudas sociales tomado ' como carril para arribar a las elecciones. Nada muy lejos de lo que llevan diciendo las últimas semanas desde el PP y sus medios afines.

La alarma ha sonado ya en más de un despacho ocupado por socialistas con cargo. ¿Es que El País critica la estrategia con la que se está afrontando el final de legislatura anunciando más medidas sociales que en todo el mandato?, ¿Es que no podemos contar con Prisa para estos meses cruciales?, se preguntan en los cuarteles electorales de los socialistas.

Esta revista ya dio cuenta en su portada de la semana pasada de la tensión que se vive en el imperio Prisa desde que su fundador falleciera, y de las dificultades que Moncloa tiene para enhebrar su relación con sus actuales dirigentes. Precisamente, en un movimiento interpretado como un intento de aligerar la tirantez entre ambas casas, la propia vicepresidenta del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, acompañada de un inusitado plantel de ministros y cargos del PSOE asistieron el jueves pasado al homenaje a Jesús de Polanco que "la familia y el grupo Prisa", según rezaba en la convocatoria, tributaron al fundador en el Círculo de Bellas Artes, justo pocas horas después de que sus medios criticaran duramente al Gobierno por su anuncio sobre las ayudas al alquiler.

Allí estaban los ministros Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Salgado, Mariano Fernández Bermejo, José Antonio Alonso, Miguel Angel Moratinos y Mercedes Cabrera, el presidente de la Junta de Andalucía y del PSOE, Manuel Chaves, el del Congreso, Manuel Marín, o los ex ministros José Bono y Carmen Calvo, entre otros altos cargos socialistas. Todo un alarde de adhesiones. En la tribuna, para alabar la figura del fundador, su amigo de tantos años, Felipe González.

Habrá que ver con el tiempo el efecto de tamaña presencia en el ánimo de Prisa respecto a los actuales dirigentes socialistas. Curiosamente, el mismo jueves coincidía en Madrid, unas pocas horas antes, el anuncio de la próxima salida -retrasada a última hora una semana- del nuevo diario nacional Público, del grupo Mediapro.

El citado grupo empresarial, propiedad en su mayoría del catalán Jaume Roures, es, precisamente, el responsable de los más recientes dolores de cabeza del imperio Prisa.

Y, también, debido a las especiales relaciones de alguno de sus dirigentes con el presidente del Gobierno y su entorno más cercano, el objetivo de unos celos en el círculo mediático más cercano al PSOE que no se habían conocido hasta ahora.

Ha sido Mediapro quien ha negociado la exclusiva de los derechos televisivos de la mayor parte de los clubs de fútbol de Primera División para las próximas temporadas dando al traste con el reparto que existía hasta este verano sobre la explotación de las retransmisiones con Sogecable, la filial audiovisual de Prisa, a través de Audiovisual Sport, la empresa montada al efecto con la participación, también, deTV3, la televisión pública de la Generalitat de Catalunya.

Esta semana –el jueves 27– está convocado un consejo de administración de Audiovisual Sport al objeto de intentar subsanar las diferencias entre sus dos principales socios, Sogecable y TV3, dado que éste último había intentado un acuerdo en torno al fútbol con Mediapro que fue descalificado en cuestión de horas por Sogecable. Las espadas, pues, siguen el alto en la crucial "guerra del fútbol", en la que se dirimen millones de euros y, casi, la práctica viabilidad de las plataformas de televisión de pago.

Es en este hostil ambiente en el que el empresario catalán, Jaume Roures, socio clave también de la Sexta, acaba de presentar oficialmente la próxima salida de su nuevo diario de ámbito nacional, el rotativo Público, que finalmente estará en los quioscos el próximo miércoles día 26, tras un aplazamiento de última hora por motivos técnicos de unos cuantos días.

Roures no se ha andado con rodeos. Su nueva criatura será un diario "progresista, de izquierdas, popular, democrático radical, pero respetuoso", dijo en la presentación. Tendrá una tirada inicial de 250.0000 ejemplares, 64 páginas, cuatro ediciones y costará 50 céntimos. La editora garantiza una supervivencia del rotativo los próximos cinco años y pretende captar un público "joven y muy moderno".

En el PSOE lo tienen claro: a seis meses de las elecciones su impacto real será "cero" y, sin embargo, un "enfado" de El País puede resultar crucial. ¿Habrá tiempo y manera de recomponer relaciones? Desde Ferraz ya trabajan en ello. •



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