Hemeroteca Esta semana
 
Nº 749 - 9/7/2007

Polémica científica sobre las células madre de la Infanta

EL CORDÓN DE SOFÍA

Este domingo se celebra el bautizo de la Infanta Sofía, un acontecimiento que volverá a reunir a la Familia Real, cuyas actuaciones tienen siempre una enorme repercusión pública. Desde que Don Felipe y Doña Letizia decidieran depositar la sangre del cordón umbilical de su primera hija en un banco privado de Estados
Unidos, dando a conocer al gran público este procedimiento médico, este tipo de donaciones se han disparado en nuestro país. Las críticas a las que dio lugar su confianza en una entidad privada extranjera, propiciaron que con Sofía dividieran la muestra y depositaran una parte en un banco público español y otra en uno privado europeo. Sin embargo, la comunidad científica no respalda de forma unánime esta división. Recientemente, una de las máximas figuras en este campo, el norteamericano John Wagner, ha criticado esta forma de proceder por su ineficiencia.

Por Manuel Capilla

No benefició ni a la Casa Real ni al banco público". El pionero en la investigación con células madre procedentes de cordón umbilical y director de la Unidad de Trasplante de la Universidad de Minneapolis, John Wagner, expresaba así, durante su reciente visita a España, su opinión sobre la división de la muestra de sangre del cordón umbilical de la Infanta Sofía. "El único motivo que podría justificar una actuación de este tipo sería la legislación vigente en España" porque, desde el punto de vista científico, "nunca jamás hay que ni siquiera plantearse la idea de dividir la unidad".

Para la regeneración de tejidos en la curación de enfermedades como el cáncer o la leucemia, "hay que recoger el mayor número posible de células para su posterior trasplante", por lo que "si se opta por dividir la unidad nadie resultará beneficiado, ni tu propio hijo ni una persona ajena". Según explicó Wagner "no hay un umbral límite de células, cuántas más mejor, sabemos cuál es el límite inferior, 250 millones por kilo de peso" pero "cada vez que subimos la dosis, mayor probabilidad de supervivencia y más rápida será la recuperación". Es decir ,'como sabemos que cuantas más células mejor resultado, no interesa dividirlas, no beneficia a nadie".

El ejemplo de los Príncipes de Asturias para la opinión pública española es importante, y más cuando la donación de sangre de cordón umbilical se ha convertido en una opción en auge durante los últimos años, con un crecimiento anual medio por encima del 14 por ciento. Su actitud ante un asunto como éste, todavía bastante desconocido por lo reciente de su implantación en España, puede ser una referencia para muchas parejas, por lo que el que sea objeto de críticas desde varios frentes siembra desinformación. Y es que, independientemente de que la decisión de dividir la muestra sea acertada o no, el depositar una parte de la misma en un banco privado del extranjero choca con la opinión del Ministerio de Sanidad.

La sangre de cordón umbilical depositada en un banco privado sólo está destinada para uso autólogo, es decir, para la hipotética utilización del propio niño. Sin embargo, la información que tiene disponible la Organización Nacional de Trasplantes (ONT, el organismo que coordina el sistema de donación en España) en su página web para resolver las dudas de los padres a la hora de efectuar la donación explica que "la probabilidad de que las unidades de sangre de cordón umbilical almacenadas sean utilizadas finalmente por el niño del que proceden son extremadamente bajas. El motivo es que la práctica totalidad de las indicaciones de trasplante en la infancia se deben a enfermedades que tienen una base genética o congénita y, por lo tanto, pueden estar presentes en las células del cordón y que, una vez hecho el diagnóstico, lo hacen inútil para el eventual trasplante".

De hecho, según explica este texto, hasta el momento sólo se han llevado a cabo tres trasplantes en todo el mundo en los que sehayan empleado las muestras para uso autólogo, frente a las más de 6.000 operaciones efectuadas a otras personas.

El documento informativo de la ONT prosigue explicando que "múltiples expertos en el ámbito de la medicina y especialmente en el del trasplante de Médula Ósea se han expresado en contra del almacenamiento autólogo de la sangre de cordón umbilical por la poca utilidad reconocida que tiene". En el texto también se menciona que "existen resoluciones de la Comisión Europea y del Consejo de Europa expresando su oposición o, cuanto menos, sus grandes dudas ante estos bancos" privados.

El propio director de la ONT, Rafael Matesanz, ha manifestado que el almacenamiento privado "no sirve" para nada, y ha criticado las "falsas esperanzas" y la "publicidad engañosa" sobre las posibilidades de que se pueda curar en poco tiempo enfermedades como el alzheimer o el parkinson.

Por estas razones, Sanidad está desarrollando un Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical, cuyo objetivo es pasar de los 24.445 muestras almacenadas en bancos públicos hasta este año a 60.000 durante los próximos ocho. Se trata de poder cubrir el 90 por ciento de las necesidades de este tipo de material biológico, de preservar el sistema público de trasplantes, de transmitir al público una información veraz "basada en la evidencia científica" y de coordinar los recursos existentes en las diferentes comunidades autónomas.

Nuestro país es el segundo, por detrás de Estados Unidos, en numero de muestras almacenadas y el tercero en relación a su población, sólo por detrás de Bélgica y Australia. Existen seis bancos que, por orden en cuanto a número de unidades almacenadas, son: Barcelona, Málaga, Madrid, Santiago, Valencia y Tenerife.

La nueva legislación. El Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical está desarrollado bajo los parámetros del Real Decreto aprobado en noviembre del año pasado, promulgado para poner fin al conflicto abierto con la prohibición del primer banco de carácter privado, Biostab. Un conflicto que, se agravó cuando los Príncipes de Asturias recurrieron a una institución de este tipo tras el nacimiento de la Infanta Leonor.

En marzo del año pasado, la Comunidad de Madrid aprobó un decreto sobre los bancos privados que fue rechazado por el Ministerio y que, en mayo, fue suspendido cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de esa región. La indefinición legal terminó con el texto aprobado en noviembre, que permite la actividad de los centros de carácter privado para que las muestras almacenadas sean utilizadas eventualmente de forma autóloga, pero obliga a que estén a disposición de cualquier enfermo. La reglamentación sobre el almacenamiento ha quedado recogida finalmente en la Ley de Investigación Biomédica que entró en vigor la semana pasada.

A nivel internacional, la legislación está lejos de establecer un criterio común, ya que los bancos privados están permitidos en países como Alemania, Bélgica, EEUU, Reino Unido y Polonia; mientras que otros como Italia y Francia los prohíben.

Desde enero, ya con la bendición del Real Decreto, han sido dos las empresas que han competido por ser las primeras en instalar un banco privado de cordón umbilical en España: Crio-cord y VidaCord, aunque muchas familias habían optado durante los últimos años por enviar las muestras de sus hijo al extranjero, sin necesidad de que los bancos operasen en nuestro país. Según algunas informaciones, unas 2.500 muestras de niños españoles estarían en posesión de centros privados fuera de nuestras fronteras. El alto coste de este procedimiento (entre 1.500 y 2.000 por el almacenamiento por un periodo de conservación de veinte años, más una pequeña suma anual de mantenimiento) lo deja fuera del alcance de las posibilidades de muchas familias, pero algunas pueden sentirse inclinadas a él ante el ejemplo de los Príncipes de Asturias.


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