Nº 748 - 2 de julio de 2007
 
Hemeroteca Esta semana

De Anson, de Vera y del diario ‘Gara’

Escribe Luis María Anson en El Mundo de Ramírez y aprovecha para cargar contra Zapatero. Dice este académico de la Lengua, tradicionalmente deslenguado, palabra que es sinónimo de desvergonzado, desbocado y mal hablado, aunque la última acepción la reserve para su prosa erótica-procaz, que: “Lo que no sabíamos es que el presidente llegó a la ignominia de pactar con la banda terrorista el texto del discurso que pronunció en el Congreso de los Diputados ante los representantes del pueblo, reconociendo expresamente contra la Constitución el derecho a decidir de los vascos, es decir la autodeterminación, al margen de la voluntad general de todos los españoles”.

A Anson le importa poco que Gara, fuente de su furor contra  Zapatero, hubiera publicado después de la tregua del año 1999, tal como ha pasado ahora más o menos, las interioridades de los contactos entre ETA y el Gobierno que presidía Aznar. También entonces Gara difundió un presunto acuerdo acerca de una declaración de Aznar, pactada entre la banda y los representantes del Ejecutivo. Eso, al menos, reprodujo hace unos días el diario El Mundo. Es cierto que Aznar, desde la FAES, desmintió ese acuerdo. Lo mismo que ahora ha hecho Zapatero. Pero Anson hace caso de Aznar. A  Zapatero lo desprecia.

En realidad, el mentís de la FAES lo reprodujo asimismo el diario ABC: “José María Aznar “nunca” pactó una declaración oficial con la organización terrorista ETA y defendió la actitud “firme, transparente y leal” que mantuvo el ex jefe del Ejecutivo “en todo momento” con la sociedad española. (…) Dicho esto, la FAES destaca que entre septiembre de 1998 y diciembre de 1999, el ex jefe del Ejecutivo, José María Aznar, actuó con “total transparencia” informando puntualmente a la opinión pública. Además, el comunicado añade que “antes, durante y después” de la tregua, el Gobierno del PP llevó a ETA “a la situación de mayor debilidad de toda su historia” sin que, por ello, “disminuyera la actividad y la eficacia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, quienes detuvieron y pusieron a disposición de la justicia a numerosos activistas etarras”. Como puede observarse, el comunicado de FAES/Aznar elude enumerar los asesinatos que, en un nuevo y brutal acoso terrorista, siguieron a la tregua.

¿Fue durante el mandato del PP que se produjo la situación de mayor debilidad de toda la historia de ETA? Semejante afirmación ha pasado a formar parte del argumentario habitual de la derecha. ¡Qué bien lo hicimos! Deberían añadir: ¡Qué tontos fuimos, sin embargo, que conociendo el estado de suprema debilidad de ETA pudimos creer que los terroristas vascos fueron los culpables de la matanza del 11-M! ¿Lo creyeron o se lo inventaron? Por eso, a estas alturas aún siguen propagando, a veces a gritos y a veces con la boca pequeña, gracias a los escarceos mediáticos de la radio episcopal y del periódico de Pedro J. Ramírez, que los responsables del atentado del 11-M o fueron los etarras o lo hicieron mancomunadamente con otros malvados, como sectores de la Policía, de la Guardia Civil, del CNI, de otros servicios secretos extranjeros y hasta gentes vinculadas al PSOE.

Anson no ha estado solo en tan ruin menester. Otros profesionales del periodismo patrio se han sumado a las diatribas del ex director de ABC y ex director asimismo de La Razón, aparte de director que fue de la agencia EFE en tiempos de Adolfo Suárez, mientras su hermano Rafael, que luego se dedicó a asuntos más productivos, era el director general de RTVE en los inicios de la Transición. Como José Antonio Vera, actual director general de Publicaciones del mencionado diario La Razón. Otro que se lanzó a la piscina ignorando que Gara se la ha jugado a Zapatero pero también se la jugó a Aznar. “Produce cierto escalofrío pensar que una declaración institucional del presidente del Gobierno de España ha sido decidida por una banda de asesinos, o que se acepte como punto de partida negociar el futuro de Navarra, o dejar sólo en manos de los vascos la decisión sobre la independencia de Euskal Herría, o que se admita poner en tregua al Estado de Derecho (policía, fiscales, jueces), mientras ellos seguían cobrando el impuesto y agitando el terror callejero”, señala muy digno Vera.

¿No tuvo escalofríos Vera cuando conoció que se estuvo contemplando la posibilidad de pactar una alocución de Aznar, con el beneplácito inicial de los negociadores enviados por el ex presidente? No, en esa época Vera no tenía escalofríos. Ahora los tiene y tiene, además, la cachaza de creerse al pie de la letra la narración interesada de Gara, tratando de justificar la ruptura del alto el fuego y antes tregua por parte de ETA. El resto es basura. Nada de cuanto Vera da como bueno, leyendo con devoción al diario proetarra, ha sido llevado a la práctica. No ha habido proceso de claudicación alguna, mal que les pese a los trovadores del PP. ¿Errores? Sin duda pudo haberlos. ¿O no tuvo errores Aznar en los contactos con ETA? Todo el mundo se equivoca. Pero no todos calumnian deliberadamente.

Luis G. del Cañuelo

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