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Nº 747 - 25/6/2007

Concede el Toisón de Oro al monarca saudí


EL REY PAGA VIEJOS FAVORES

Pese a que se requiere la aprobación del Consejo de Ministros, tradicionalmente, la concesión del Toisón de Oro —máxima condecoración que otorga nuestro país— es una prerrogativa de la Casa Real. El pasado 18 de junio, tan alto honor le era entregado al rey Abdalá de Arabia Saudí, de visita oficial en España. Este premio ha concitado numerosas críticas por parte de representantes políticos y defensores de los Derechos Humanos, que argumentan la falta de libertades, la discriminación de la mujer, la práctica de la pena de muerte y la ausencia de un verdadero sistema democrático en el país cuna del islam. Otras voces señalan ciertos favores saudíes recibidos en su día por el monarca español, como causa original de esta condecoración.

Por Antonio Sarrión

Es un insulto para cualquier demócrata que se conceda el Toisón de Oro a un rey que tiene más de sátrapa que de otra cosa", aseguraba en el Congreso el pasado 19 de junio Joan Herrera, portavoz, junto a Gaspar Llamazares, del Grupo Parlamentario de IU-ICV. Los que han sido socios parlamentarios del Gobierno a lo largo de casi toda la legislatura, anunciaban que pedirían explicaciones por la concesión de la más alta distinción española al rey de Arabia Saudí, Abdalá ben Abdelaziz.

Pero no han sido las únicas protestas al respecto que se han producido. La presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, Enriqueta Chicano (ver entrevista en pág. 48), ha asegurado que "no se pueden dar premios a un país donde vulneran los Derechos Humanos". En la misma línea se ha manifestado la concejala socialista en el ayuntamiento de la capital y portavoz de la Red de Mujeres, Ángeles Alvarez, quien, además de negarse a asistir a la recepción ofrecida al monarca saudí en el consistorio madrileño–donde el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, también le hacía entrega de las llaves de la ciudad-, ha explicado su posición argumentando que "no hubiera sido coherente, y hubiera actuado contra mis principios si hubiera asistido al acto para saludar al mandatario de un país que tiene normas que atentan contra los Derechos Humanos de las mujeres".
Tampoco son muy bien tratados los homosexuales y lesbianas en la nación de la Meca, por lo que también se han dejado oír fuertes críticas por parte de representantes de estos colectivos en nuestro país. La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales han declarado al rey Abdalá "persona non grata". El presidente de esta organización, Antonio Poveda, ha denunciado la situación de 93 presos en Arabia, sólo por razón de su opción sexual. Po-veda ha informado de que Arabia Saudí "es uno de los ocho países en todo el mundo que condenan la homosexualidad con la pena de muerte".

Estas denuncias son refrendadas y ampliadas en el informe sobre la situación de los Derechos Humanos en el mundo elaborada por Amnistía Internacional (Al). La prestigiosa ONG señala que a lo largo de 2006 se han documentado 39 ejecuciones en el estado gobernado por Abdalá ben Abdelaziz, también adornado con el título de Custodio de las dos Sagradas Mezquitas. Al denuncia "largos periodos de reclusión sin cargos ni juicio" a los que habitualmente son sometidas personas críticas con el régimen, teniendo documentados casos en los que se ha producido "un trato cruel, inhumano y degradante". Con respecto a la situación de la mujer, Amnistía destaca que continúan padeciendo "discriminación en todos los ámbitos", además de explicar las restricciones a su libertad de circulación y el notable incremento de la violencia contra las mujeres en el entorno familiar.

No parecen causas que justifiquen la adjudicación de tan alta distinción, puesto que las razones de Estado y la necesidad de mantener abiertos los canales diplomáticos y tener unas relaciones normalizadas no implican la concesión de un título tan exclusivo, que se ha concedido en muy contadas ocasiones –aunque casi todas, eso sí, a miembros de las monarquías-. El último personaje en recibirlo fue el ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez, el pasado 8 de junio, envuelto en las especiales y tristes circunstancias personales por las que atraviesa, y en el ámbito de las celebraciones de nuestros 30 años de democracia.

Otras voces sitúan la decisión de otorgar este Toisón a Abdalá ben Abdelaziz en zonas más cercanas al agradecimiento, dado que , aunque se requiere la formalidad de la aprobación del Consejo de Ministros, es en realidad la iniciativa desde el Palacio de la Zarzuela la responsable de la adjudicación de los Toisones. José García Abad, director de EL SIGLO, revelaba en su ensayo "La soledad del Rey" la gran amistad que unía desde tiempos en que ambos eran príncipes herederos, a Juan Carlos de Borbón y al ya fallecido rey Fand, hermano (de padre) de Abdalá. En un capítulo dedicado a repasar estas relaciones se incluyen unas declaraciones de Manuel Prado y Colón de Carvajal en las que revela cómo mediante una gestión directa efectuada por el entonces príncipe Juan Carlos, el rey Fand concedía el envío de 100.000 barriles de petróleo diarios al Estado español, durante la primera gran crisis energética, entre 1973 y 1974. En aquellos días, según se revela en el libro, las reservas de las que disponía nuestro país apenas alcanzaban para un mes.

Otro suceso que pudiera estar en el origen de esta condecoración se relata un poco más adelante en el mismo capítulo. En referencia a Prado y Colón de Carvajal, se cuenta que "su nombre está ligado a dos casos que pudieran estar relacionados: la explotación de un crédito de 100 millones de dólares que le concediera al
rey de España, sin intereses, el de Arabia, y el 'regalo' de la misma cantidad por Javier de la Rosa a Manuel Prado –aquél dice que con destino al rey- a costa de K10. Manuel Prado reconoce que recibió 100 millones de dólares en concepto de labores de asesoramiento. Javier de la Rosa asegura que fue mucho más y que el dinero entregado a Prado iba destinado a Su Majestad el Rey con el fin de apoyar la causa de la monarquía kuwaití en el exilio tras la invasión del emirato por Sad-dam Hussein. Curiosamente, los kuwaitíes parecen creer a su 'bestia negra', Javier de la Rosa: que el dinero entregado a Prado era para el monarca, como se deduce del hecho de que excluyeran a Prado de la lista de estafadores contra los que han puesto querellas ante la corte londinense".

La historia de los famosos 100 millones es la siguiente, según la relata García Abad. "Al parecer, el rey del país de Mahoma, sensible a los problemas económicos de don Juan Carlos, le confió en los ochenta 100 millones de dólares para que los invirtiera prudentemente y los devolviera a los diez años sin intereses. Con sólo poner esa cantidad en un banco a plazo fijo habría obtenido una buena fortuna. Sin embargo, el dinero fue confiado a Manuel Prado, que es todo menos prudente, y lo invirtió, al parecer, en el azaroso mercado de futuros, con resultados catastróficos, de forma que cuando se cumplieron los diez años acordados no había dinero, o al menos no el suficiente, para devolver. El caso es que había llegado el fatídico momento de la amortización del crédito y el rey Fand había enviado a un primo a cobrarlo. El pánico cundió en Marivent, porque no se disponía de la cantidad exigida o se confiaba en no tener que devolverla. El Rey entra en ebullición: ¡que viene el cobrador del frac con chilaba! Y envía a Manolo Prado a que reciba con toda pompa al correo real (...) Cuando Prado pudo encontrar al príncipe saudita, se postró rodilla en tierra, como su antecesor Cristóbal Colón ante el trono de los Reyes Católicos, y llorando le imploró el perdón para él y para la real deuda. Después el propio Rey telefoneó a su homólogo árabe quien, con sublime generosidad oriental, no perdonó la deuda pero concedió un plazo adicional de cinco años".

También se relata en "La soledad del Rey" el regalo efectuado por la monarquía saudí al monarca español del primer gran barco de recreo del que dispuso la Familia Real Española: "El primer yate real, bautizado Fortuna, como el que posee actualmente don Juan Carlos, le fue entregado en 1976 por el rey Fand de Arabia Saudí, cuando éste era príncipe heredero, a poco tiempo de la coronación de don Juan Carlos".

La amistad personal durante muchos años entre Juan Carlos de Borbón y el ya fallecido rey Fand fue públicamente conocida. "Hermano" y "primo" eran términos empleados entre ellos para nombrarse y para demostrar la familiaridad de su relación. Fahdfallecía el 31 de julio de 2005, y el 2 de agosto de ese año, dos días después, con la aprobación del Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, firmaba un decreto por el que se declaraba ese día de luto nacional, con toda la simbología propia, incluyendo las banderas a media asta en todos los edificios oficiales. Una vez más, la iniciativa para esta medida era sugerida desde la Casa Real.



La historia del Vellocino de Oro

La Orden del Toisón de Oro se 'remonta a 1429, año en el que el Duque de Borgoña y conde de Flandes, Felipe II, crea esta orden civil para celebrar su matrimonio con la princesa portuguesa Isabel de Avis y "para honrar a cuantos por sus hechos hayan sido, son y sean en lo venidero dignos de reconocimiento".

La insignia consiste en un collar de oro formado por eslabones dobles en forma de "B" de Borgoña, entrelazados con pedernales o piedras inflamadas de fuego con esmalte azul y rayos rojos, rematando todo él con un cordero. Este animal hace referencia a la leyenda de los argonautas, según la cual Gedeón ofreció a Dios un vellocino en sacrificio y acción de gracias por la victoria conseguida contra los madianitas, mientras que los eslabones simbolizan la divisa que el mismo duque traía siempre en sus armas y cuyo lema era "Ante ferit quam flama micet"(golpea antes de que surja la llama).

La congregación, perteneciente a la dinastía de la Casa de Austria, llegará a España a través de la línea dinástica de Felipe el Hermoso, marido de Juana la Loca e hijo de Maximiliano de Austria. Los estatutos de la orden estipulaban que sólo el Duque de Borgoña sería su soberano.

El vellocino se convirtió en uno de los reconocimientos más distinguidos de la corte castellana, y ya en el siglo XVII, pasó a ser el símbolo más característico de la corona española. Una distinción que perdurará con los siglos, e incluso después de la Guerra de Sucesión en 1713, con la llegada de la dinastía Borbón al trono hispánico, se siguió manteniendo la tradición, a pesar de ser un título propio de la casa de Austria.

En el siglo XX, aunque el primer gobierno de la II República la declaró extinguida, lejos de desaparecer se mantuvo en manos del rey en el exilio, y por tanto también en las de sus herederos. Así, en 1960, en plena dictadura franquista, Don Juan, Conde de Barcelona, otorgó el cordero áureo al Rey Balduinode Bélgica con motivo de su matrimonio con Fabiola de Mora. El año siguiente, en un intento de aproximación al dictador, y con motivo del vigésimo quinto aniversario de éste como jefe de estado, le escribió una carta para ofrecerle el galardón: "algunas personas me propusieron que, como expresión de mi estimación y gratitud por los servicios prestados, le concediese el Toisón de Oro al Duque de la Torre. Entonces contesté que, sin entrar a discutir los merecimientos del Duque de la Torre, yo no podía acceder a esta propuesta porque tenía firmemente decidido que el primer español a quien yo otorgaría el Toisón habría de ser al Generalísimo Franco", a lo que Franco respondió "por distintas razones estimo no es conveniente y no podría aceptar. En este orden creo debierais pedir información histórica sobre la materia" Una correspondencia recogida por José Luis Sanpedro Escolar, numerario de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, y que dejaba claro que el caudillo no consideraba al Borbón como soberano ni heredero de la orden.

Los nombramientos de Don Juan cesaron en 1964 y no fue hasta 1977, con la subida al trono de Don Juan Carlos, cuando se iniciaron de nuevo estas concesiones.

En la actualidad el Toisón se confiere a título personal, no pudiendo ser ni hereditario ni transmisible, y desde 1985 también se le otorga a las mujeres.

Estos collares, que sirven de insignia a los caballeros de la orden, están numerados y deben restituirse a su propietario una vez que 'estos fallecen. Sin embargo, la realidad es otra puesto que con frecuencia no sólo no se devuelven, sino que es bastante usual que se conviertan en piezas de subasta.

La Constitución, en virtud del artículo 62.f, establece que sólo corresponde al rey decidir a quien concede este honor, y no existe ninguna norma que lo regule.

Estefanía López

Los Toisones de Don Juan Carlos*

• Torcuato Fernández Miranda (1977).
• El príncipe Felipe de Borbón (1981).
• El rey Gustavo de Suecia (1983).
• Margarita de Dinamarca (1985).
• Beatriz de Holanda (1985).
• El emperador Akihito de Japón (1985).
• Isabel II de Inglaterra (1988).
• Alberto de Bélgica (19941.
• Harald V de Noruega (1995)
• Simeón de Bulgaria (2004).
• El rey Bhumibol Adulyadej de (2006).
• El gran duque de Luxemburgo,; Enrique I (2007).
• Adolfo Suárez (2007).
• El rey de Arabia Saudí, Abdalá ben Abdelaziz.

*Personajes que han recibido el Toisón Oro desde la subida de al trono de Don Juan Carlos el 22 de noviembre de 1975.


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