Las municipales reafirman el empate
técnico entre PSOE y PP
Los datos del 27-M
El corto margen de un 0,7 por ciento con
que el Partido Popular se ha impuesto en el cómputo general frente al PSOE en
las elecciones autonómicas y municipales del 27 de mayo, paradójicamente ha
supuesto un triunfo de los socialistas en número de concejales. Los populares
perderán, además, doce capitales de provincia y algunas grandes ciudades como
Vigo (la más poblada de Galicia) o Mérida (capital de Extremadura). A falta de
sustanciarse pactos que aclaren la situación, el PP podría también perder el
gobierno de las comunidades autónomas de Navarra, Baleares y Canarias. Estos
comicios han demostrado la solidez de la derecha en Madrid, donde la apuesta
socialista se ha llevado un buen varapalo.
Por P. A. N.
El Partido Popular ha sido la fuerza más
votada en las pasadas elecciones municipales y autonómicas celebradas el pasado
27 de mayo. Los 7.914.084 sufragios obtenidos en todo el territorio nacional le
otorgan una mínima ventaja de 155.991 sobre el Partido Socialista Obrero
Español (PSOE), que queda situado a 0,7 puntos, escenificando una tendencia de
“empate técnico” entre las dos grandes formaciones españolas, que viene
escenificándose desde hace varias convocatorias de esta clase de citas
electorales.
Esos cerca de ocho millones de votos
representan un récord histórico para el PP en términos absolutos en unas
municipales. La tendencia general reflejaba una ligerísima subida del gran
partido de la derecha (40.000 votos con respecto a 2003), y una bajada más
pronunciada de los socialistas, que cosechaban 240.000 papeletas menos que en
la convocatoria anterior.
Lo que ha demostrado el desarrollo y los
resultados de esta consulta electoral es que se produce una clara
identificación geográfica, una división espacial en el territorio nacional que
expresa con claridad distintas zonas de apoyo masivo a una u otra opción. A
favor del Partido Popular las máximas diferencias se producían en la Comunidad de Madrid y en la capital del Estado. Ahí conseguía una ventaja espectacular de
cerca de 580.000 sufragios, muchos más de los que terminaron marcando la
diferencia de su triunfo global. Tanta ha sido la influencia de Madrid, que el
secretario de Organización socialista, José Blanco, refiriéndose a lo
acontecido en el feudo de Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, comentaba
que allí “tenemos un problema”. El candidato a la alcaldía socialista, Miguel
Sebastián, ni siquiera soportaba cuatro días de presión, y dimitía –ni siquiera
recogerá su acta- como diputado el pasado 31 de mayo.
La Comunidad Valenciana se erige como otro de los bastiones destacados de los
conservadores. Entre sus tres provincias el PP conseguía marcar una diferencia
con respecto al PSOE de unos 220.000 sufragios.
Los socialistas les “devolvían la pelota”
a los populares en comunidades como Cataluña o Andalucía. Pese a la elevada
abstención catalana –en donde sólo se celebraban elecciones municipales-, el
Partido Socialista conseguía aventajar a la formación de la derecha en unos
640.000 votos. También eran muy grandes las diferencias conseguidas a su favor
en Andalucía -otra comunidad en la que no se celebraban comicios autonómicos,
sólo municipales-, que se situaban en torno a los 330.000 votos.
Otra de las peculiaridades de este
encuentro con las urnas radica en que el partido que ha conseguido el mayor
número de votos, sin embargo, no es el que ha obtenido un mayor número de
concejales. Esta situación ya se produjo en las anteriores municipales, en 2003
–en las que el Partido Socialista fue el más votado, pero el PP consiguió un
número superior de ediles-.
En esta ocasión, el 34,90 por ciento de
los votos al PSOE le han proporcionado a esta formación un total de 24.026
concejales en toda España, mientras que el PP, con su 35,60 por ciento, obtenía
23.347, es decir, 679 menos que su principal adversario. Estas situaciones se
producen por varias circunstancias; por ejemplo, los distintos tamaños de los
municipios, y también las peculiaridades de nuestro sistema electoral, en el
que, según el territorio o los censos globales, dado que siempre se prima a la
lista más votada, a veces menos votos pueden conseguir más actas. La formación
más perjudicada por esta norma es, como suele ser habitual, Izquierda Unida,
que con el 5,47 por ciento de los votos totales, apenas alcanza un dos por
ciento de las concejalías en juego.
El PP sí aventaja al PSOE en cuanto al
número de ayuntamientos en los que van a gobernar con mayoría absoluta. La
derecha lo hará en 2.879 consistorios, 550 más que los 2.329 en los que lo
harán los socialistas. El partido de José Luis Rodríguez Zapatero resulta la
fuerza más votada en 23 provincias españolas (de un total de 50), mientras que
la organización liderada por Mariano Rajoy se sitúa al frente en otras 22. La
distribución sería la siguiente: el Partido Popular resultaba el más votado en
las cuatro provincias de la Comunidad Gallega, en las tres de la Comunidad Valenciana, en ocho de las nueve que integran Castilla y León, y también en
Cantabria, La Rioja, Navarra, Murcia, Baleares y Madrid.
Por su parte, el Partido Socialista es el
más votado en todas las provincias integradas en la comunidad de Castilla-La
Mancha, en todas las de la Comunidad Andaluza, excepto Málaga, en las tres provincias aragonesas, en las dos extremeñas, y también en Barcelona, León,
Asturias, dos de las tres provincias vascas (Álava y Guipúzcoa) y Gran Canaria.
Donde el PP gana por goleada es en la
obtención de mayorías absolutas en capitales de provincia; nada menos que 21
frente a las cuatro de los socialistas. Las de los populares son: Alicante,
Almería, Ávila, Badajoz, Burgos, Cádiz, Castellón, Ciudad Real, Cuenca,
Granada, Guadalajara, Huelva, Ibiza, Málaga, Madrid, Murcia, Oviedo, Salamanca,
Santander, Valencia y Valladolid. Las cuatro “absolutas” del PSOE son Las
Palmas, Lleida, Palencia y Segovia.
Las cinco provincias en las que ni PP ni
PSOE se han erigido en vencedores han contemplado el triunfo de partidos
nacionalistas moderados. Convergencia i Uniò es la coalición que se alza con la
victoria en el cómputo general de tres provincias catalanas, Girona, Lleida y
Tarragona. El Partido Nacionalista Vasco conseguía el triunfo en Vizcaya,
mientras que Coalición Canaria era la más respaldada en Tenerife.
Tres comunidades en el aire. Como se
señalaba al principio, pese a que en el cómputo global –y caso de que estos
comicios fuesen unas primarias de las generales, como varias formaciones han
pretendido- el PP ha conseguido un 0,7 por ciento más que el PSOE, y también ha
crecido en número de votos en términos absolutos en unos 40.000, sin embargo,
ha perdido la mayoría absoluta que hasta ahora mantenía en dos comunidades
autónomas. Son los casos de Navarra y Baleares. A partir de ahora habrá que
estar pendiente de los posibles pactos para saber si, finalmente, habrá cambio
o no de color político en ambas.
En el caso navarro, la actual mayoría
socialista que representa el candidato a la presidencia, Fernando Puras, ya ha
decantado su modelo, expresando abiertamente su preferencia por un cambio de
signo en la Comunidad Foral. Las aspiraciones a un cambio de rumbo, aunque
matemáticamente posible, parecen un pastel envenenado para el PSOE. La
aritmética electoral determina que para poner fin al ciclo conservador es
necesario que socialistas, Izquierda Unida y Nafarroa Bai (PNV, EA, Aralar y
Batzarre) unan sus fuerzas.
En muchos ámbitos se comenta la necesidad
de dar un giro a una política de gobierno que ha sido considerada sectaria,
ejercida por UPN (la marca navarra del PP), pero también se sopesan las
consecuencias a nivel nacional –ante unas muy próximas elecciones generales-
que una alianza de estas características pudiera tener para los socialistas.
Tampoco ayuda el planteamiento inicial efectuado por Nafarroa Bai, de vincular
el acuerdo autonómico a otro municipal en la ciudad de Pamplona, donde los
números implican la concurrencia de ANV (Acción Nacionalista Vasca), que ha
recibido el apoyo explícito de la cúpula de Batasuna.
Nada está decidido en estos momentos, y
no es descartable, en absoluto, que Nafarroa Bai rebaje sus exigencias y,
finalmente, esté dispuesta a dar por perdida Pamplona, al menos,
momentáneamente, a cambio de garantizar un gobierno foral en línea progresista.
Como comentaba a El SIGLO, hace pocas semanas, la parlamentaria y cabeza de
lista por Nafarroa Bai al ayuntamiento pamplonica, Uxue Barkos, la estrategia
del PP “pasa por perder 200.000 votos en Euskadi y Cataluña, a cambio de ganar
ocho millones en el resto de España”. Sabedores de esto, los socialistas no
tomarán una determinación hasta la reunión de la Ejecutiva Federal, el próximo 9 de junio, aunque los actuales “hombres fuertes” del partido
en la Comunidad foral llevarán la opinión de “arriesgarse”.
En la sesión de control al Gobierno, que
tuvo lugar en el Congreso de los Diputados, el pasado 30 de mayo, Mariano
Rajoy, presidente del PP, reiteraba al Presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, la oferta que había hecho a los socialistas el presidente
en funciones del Gobierno Foral navarro, Miguel Sanz (de UPN). Un pacto
PP-PSOE, en el que ofrecen a los socialistas la vicepresidencia, la presidencia
del Parlamento y varias alcaldías para que gobiernen dos partidos “que piensan
lo mismo” sobre la identidad navarra –en clara contraposición a las acusaciones
efectuadas por los populares durante toda la campaña, y desde meses antes, en
que habían acusado al los socialistas de “vender Navarra”-. El presidente
Zapatero, pendiente de la decisión del Comité Federal que se reunirá el 9 de
junio, respondía en sede parlamentaria con rotundidad, pero sin dejar entrever
–aún- una posición ante la compleja situación, que “el PSOE tiene principios, y
los socialistas navarros tienen principios muy profundos, y , entre ellos está
el de la dignidad. Mientras ustedes no rectifiquen lo que han dicho, tendrán la
colaboración difícil, pero no imposible”.
En cuanto a las otras dos comunidades
autónomas que podrían cambiar de manos, la situación se presenta compleja,
aunque con menos costes políticos de fondo. Una vez más, la llave de la
gobernabilidad balear está en manos de la que ha sido, tradicionalmente, cuarta
fuerza política más votada -quinta, en esta ocasión-, Unión
Mallorquina, de la incombustible María Antonia Munar. En dos legislaturas
anteriores, esta formación se decantaba por un “pacto de progreso”, aunque de 2003 a 2007, ha aportado su apoyo al gobierno del popular Jaime Matas. El tono final de la campaña,
en el que el PP trataba de recabar votos de UM, aún a costa de
descalificaciones a su socio gubernamental, ha enrarecido el ambiente entre
ambas formaciones. A fecha de esta crónica, tanto PP, como PSOE, ya habían
comenzado a “cortejar” a Munar y su “siempre bien colocado” partido. Pero
parece que la decisión final todavía llevará un tiempo.
De otra naturaleza es el dilema que se
presenta en la Comunidad canaria. Tras los escándalos de corrupción municipal
en que se han visto implicados numerosos cargos públicos de la –hasta ahora-
gobernante Coalición Canaria, así como del PP, el PSOE ha pasado de ser la
tercera fuerza insular a la primera, con un ascenso del diez por ciento, y 26
diputados de un parlamento de 31. El “sacrificado” Juan Fernando López Aguilar
ha conseguido un gran éxito para el PSOE en las islas, pero esta victoria
podría verse eclipsada por un pacto CC-PP que cerrara el acceso del ex ministro
de Justicia a la presidencia. Por el momento, las tres fuerzas en liza mueven
sus piezas y, siguiendo la tradición democrática en España, el primero en
realizar propuestas para formar gobierno es el partido más votado. Pese a
opiniones publicadas en diversos medios afines a la derecha, al cierre de esta
edición, y a expensas de la decisión de las direcciones federales, el pacto de
gobierno que aparece como más probable sería el formado por PSOE y Coalición
Canaria, sobre todo, atendiendo al buen entendimiento que ambas fuerzas han
demostrado en estos tres años de legislatura en el Parlamento Nacional.
Continuando con el complejo entramado que
estas elecciones han generado para el mapa electoral municipal, cabe destacar
la pérdida de un buen número de capitales de provincia y de grandes ciudades
que va a padecer el PP, pese a su aumento global en número de votos. El Partido
Socialista, tras esta consulta en las urnas, se encuentra con la posibilidad de
gobernar en 12 capitales de provincia en las que, durante esta legislatura,
estaba en la oposición. Antiguos feudos de la derecha, como Logroño, Ourense,
Soria, Zamora, Las Palmas, Jaén, Toledo, Cáceres, Vitoria, Palma de Mallorca o
León, van a pasar a manos socialistas, bien en solitario, o bien en coalición
con otras fuerzas de izquierda (especialmente IU, que multiplica su poder de
influencia en buena parte del Estado, convirtiéndose en clave de gobernabilidad
en numerosas capitales de provincia y ciudades de más de 50.000 habitantes).
Los socialistas también pueden hacerse
con las alcaldías de Vigo –la ciudad más poblada de Galicia- y Mérida –capital
de Extremadura-. Del mismo modo, arrebatan a sus oponentes los cabildos
insulares de La Gomera, y con mayoría absoluta; y de Gran Canaria. En Baleares
también han conseguido los Consells insulares de Ibiza, Menoría y Formentera.
Existía un gran interés por plantear el
desarrollo de estas elecciones municipales y autonómicas como unas “primarias”
de las elecciones generales de dentro de unos meses. Es cierto que es la
primera vez en la historia de la democracia post-republicana en que el partido
que ejerce el Gobierno en primera legislatura pierde en términos numéricos las
primeras municipales. Pero tampoco ha sido muy común que, pese a esos cuantos
votos menos, se gane tanto poder municipal, y se pueda conquistar tanto poder
autonómico.
Los que siempre han sostenido que los
términos absolutos en votos de unas elecciones municipales marcan una
tendencia, tienen otro motivo de reflexión en los datos del Centro de
Investigaciones Sociológicas (CIS) que se acaban de publicar, acerca de la intención
de voto en las próximas elecciones generales. En abril de 2005, los ciudadanos
españoles establecían en un tres por ciento la diferencia (en intención de voto
en la eventualidad de unas elecciones generales) a favor del PSOE; un 39,6 por
ciento, frente a un 36,60 por ciento del PP. Casi un dos por ciento más que
desde el último “barómetro” del CIS, que calculaba la distancia –siempre a
favor de los socialistas, en un 1,2 por ciento, en febrero-.
No sólo eso. Según los estudios del CIS,
el líder más valorado por los españoles es el presidente del Gobierno, con un
5,12; pero el segundo no es el líder de la oposición, sino el coordinador de
IU, Gaspar Llamazares, con un 4,38. El tercer lugar está ocupado por el
portavoz parlamentario de CiU, Josep Antonmi Duran i LLeida. Mariano Rajoy está
encuarta posición, con el 4,08 por ciento.
“Hoy hago dos ofrecimientos al PSOE: un
acuerdo en Navarra, y dejar que gobierne la lista más votada”, expresaba el
presidente del PP en el Congreso, el pasado 30 de mayo. “Me agrada que, en tan
poco tiempo, pasen a hacer una oferta para colaborar, en lugar de una oferta de
descalificación e insultos. (…) Igual algo tiene que ver con la pérdida de la
mayoría”, ironizaba José Luis Rodríguez Zapatero en la misma sesión
parlamentaria.
Rajoy lleva días reclamando que se deje
gobernar a la lista más votada, para indignación del resto de formaciones, que
se oponen a una visión bipartidista de la política española, y que creen que
esa propuesta conculca el espíritu de la Ley Electoral. Los puentes con el PSOE parecen rotos, tal como expresaba el secretario de
Organización socialista, José Blanco, el pasado 28 de mayo: “la actitud de los
populares y las diferencias antagónicas y de fondo” imposibilitan cualquier
acuerdo de gobierno entre ambos. Es tanto como lo que el Partido Socialista ha
dicho de sus posibilidades de acuerdo con Acción Nacionalista Vasca (ANV).
El independentismo pragmático de Patxi Zabaleta
Es el candidato a la presidencia del
Gobierno de Navarra por Nafarroa Bai, la coalición (PNV, EA, Aralar Batzarre)
que ha duplicado sus votos en estas elecciones autonómicas, y se ha erigido en
segunda fuerza política – a expensas del PSOE- en la Comunidad Foral. Procedente de HASI (Herrikoi Alberdi Sozialista Iraultzailea, Partido
Popular Revolucionario Socialista), una de las fuerzas integrantes de la
coalición Herri Batasuna (Unidad Popular) a finales de los años 70. Abogado,
licenciado en Filosofía y Letras, escritor y miembro de la Academia de la Lengua Vasca. Fue, en diversas épocas, integrante de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, y de su heredera, Euskal Herritarok (Ciudadanos Vascos).
También ha ejercido como abogado de miembros de este órgano de dirección
abertzale, consiguiendo la anulación de sus condenas, por parte del Tribunal
Constitucional, en 1999. Abandona la Formación en 2002, justo cuando un congreso la cambia de nombre para denominarse Batasuna (Unidad), denunciando el uso
de la violencia, condenando los atentados, y renunciando a la coacción para
conseguir objetivos políticos. Desde 1999 ya se había desmarcado públicamente
de las posiciones de su formación, condenando sin paliativos el asesinato de
Miguel Ángel Blanco, y reclamando una declaración abierta, y sin condiciones,
de su formación, condenando y renunciando al uso de la violencia como
instrumento político. La que, hasta ese momento era una corriente de opinión en
EH, Aralar (nombre de un monte en la frontera entre Navarra y Guipúzcoa), pasa
a constituirse en partido político. Por esta actitud es reiteradamente
amenazado desde el entorno de ETA.
Por HB fue concejal en Pamplona en
diversas legislaturas. Ha sido parlamentario autonómico y también concejal con
Aralar.
Ahora encabeza un proyecto de coalición,
Nafarroa Bai, en el que su partido comparte listas con el PNV, EA y Batzarre,
con una propuesta de integración paulatina de Navarra en Euskadi,
comprometiéndose a no promover “ningún cambio que no tenga el respaldo de la
mayoría”.
En su trayectoria política –como en la de
un HASI que hace años que perdió el poder dentro de lo que hoy conocemos como
Batasuna- ha primado más el aspecto social que el independentista (aunque
también reclame el derecho de autodeterminación). Por eso, durante esta
campaña, ha insistido mucho en ello en sus discursos, pasando a un plano
secundario las reivindicaciones territoriales y administrativas.
Zabaleta apuesta con fuerza por lo que él
denomina un “pacto de progreso en Navarra”, y en aras de conseguir un gobierno
tripartito (con PSOE-PSN e IU), se ha centrado en criticar las políticas
regresivas y antisociales de UPN, comprometiéndose a no plantear ni la
integración navarra en el País Vasco, ni el debate soberanista durante su
participación en el hipotético gobierno de coalición en Navarra.
Pese a haber tratado de condicionar un
acuerdo en la Comunidad Foral (en el que cederían la presidencia al PSOE-PSN,
pese a ser sólo la tercera fuerza más votada), con la consecución de la
alcaldía de Pamplona para Nafarroa Bai –en una carambola en la que sería
necesario el voto de los dos concejales de ANV-, todo indica a que estaría
dispuesto a renunciar a esa pretensión, con tal de conseguir su ansiado
“Gobierno de progreso” en la Comunidad Foral.
| Las grandes cifras |
Total votos emitidos 24.548.480
Total abstenciones 12.737.095
Porcentaje de participación 63,83
Porcentaje de abstención 36,17
La participación ha estado 3,90% por
debajo de la producida en 2003, y un 13,40% inferior a la de las
elecciones generales de 2004
VOTOS % Nº
DE CONCEJALES
PP 7.914.O84 35,60 23.347
PSOE 7.758.093 34,90 24.026
IU 1.216.443 5,47 2.033
CiU 722.653 3,25 3.384
ERC 347. 460 1,56 1.594
BNG 315.499 1,42 661
PNV 309.625 1,39 1.038
IC-V 259.210 1,17 456
PA 235.201 1,06 526
CC 217.540 0,98 403
ANV 94.825 0,43 439
RESTO 2.412.372 12,77 8.081 |
|
|
Nuevos gobiernos autonómicos |
CCAA |
GOBIERNOS |
APOYOS |
| ARAGÓN |
PSOE |
PAR |
| ASTURIAS |
PSOE |
IU |
| BALEARES |
PP-PSOE-PSOE+E-PSM-V-UM-IU-AIPF |
PENDIENTES
DE PACTO |
| CANARIAS |
PSOE-PP-CC |
PENDIENTES
DE PACTO |
| CANTABRIA |
PRC-PSOE |
PENDIENTES
DE PACTO |
| CASTILLA-LA MANCHA |
PSOE |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| CASTILLA Y LEÓN |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| EXTREMADURA |
PSOE |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| MADRID |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| MURCIA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| NAVARRA |
UPN-NA-BAI-PSOE-IU-CDN |
PENDIENTES
DE PACTO |
| LA RIOJA |
PP |
MAYORÍA ABSOLUTA |
| COMUNIDAD VALENCIANA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
| Nuevos alcaldes de las capitales
españolas |
| CIUDAD |
ALCALDES |
APOYOS |
|
CIUDAD |
ALCALDES |
APOYOS |
| ALMERÍA |
PP-PSOE-GIAL-IU |
PENDIENTES
DE PACTO |
|
ALICANTE |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| CÁDIZ |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
CASTELLÓN |
PP MAYORÍA |
ABSOLUTA |
| CÓRDOBA |
IU |
PSOE |
|
VALENCIA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| GRANADA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
BARCELONA |
PSC-PSOE |
ERC+ICV |
| HUELVA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
GIRONA |
PSC-PSOE |
ERC+ICV |
| JAÉN |
PSOE |
IU |
|
LLEIDA |
PSC-PSOE |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| MÁLAGA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
TARRAGONA |
PSC PSOE |
ERC |
| SEVILLA |
PSOE |
IU |
|
LAS PALMAS |
PSOE |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| OVIEDO |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
SANTA CRUZ DE TENERIFE |
CC-PSOE-PP |
PENDIENTES
DE PACTO |
| HUESCA |
PSOE |
PAR |
|
BADAJOZ |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| TERUEL |
PSOE |
PAR |
|
CÁCERES |
PP—PSOE-IU-FCC |
PENDIENTES
DE PACTO |
| ZARAGOZA |
PSOE |
PAR+IU |
|
A CORUÑA |
PSG-PSOE |
BNG |
| PALMA DE MALLORCA |
PP-PSOE-PSM-UM |
PENDIENTES
DE PACTO |
|
LUGO |
PSG-PSOE |
BNG |
| SANTANDER |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
OURENSE |
PSG-PSOE |
BNG |
| ALBACETE |
PSOE |
IU |
|
PONTEVEDRA |
BNG |
PSG-PSOE |
| CIUDAD REAL |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
LOGROÑO |
PP-PSOE-PR |
PENDIENTES
DE PACTO |
| CUENCA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
MADRID |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| GUADALAJARA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
MURCIA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
| TOLEDO |
PSOE |
IU |
|
PAMPLONA |
UPN-NA-BAI-PSOE-ANV |
PENDIENTES
DE PACTO |
| ÁVILA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
BILBAO |
PNV |
IU |
| BURGOS |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
SAN SEBASTIÁN |
PSOE |
IU+PNV |
| LEÓN |
PSOE |
UPL |
|
VITORIA |
PSOE |
IU+PNV |
PALENCIA |
PSOE |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
|
|
|
| SALAMANCA |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
|
|
|
| SEGOVIA |
PSOE |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
|
|
|
| SORIA |
PSOE |
IU |
|
|
|
|
| VALLADOLID |
PP |
MAYORÍA
ABSOLUTA |
|
En rojo las capitales de provincia que han cambiado de signo político |
| ZAMORA |
PP-PSOE-IU-ATEIZA |
PENDIENTES
DE PACTO |
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|
|
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