F abián
Hemeroteca Esta semana
Nº 744
4/6/2007

Balanzas fiscales: la prueba
del algodón de la lealtad


Por Joan Tardà i Coma*

A las puertas del debate de política general e inmersos en la resaca electoral en la que nadie puede llevarse a engaños, el presidente Zapatero vuelve a postergar la publicación de las balanzas fiscales. Es decir, el conocimiento a ciencia cierta de la relación económica entre las Comunidades Autónomas y el Estado. En otras palabras: saber qué aporta Catalunya, el País Valencia y les Illes Balears a las arcas del Estado y que reciben de él en inversión. Nada más ni nada menos que un ejercicio de lo más normal en la mayor parte de países europeos.

El jefe del Ejecutivo reconoció hace ya un año ante la pregunta de Joan Puigcercós que los trabajos del grupo de expertos encargados de dictaminar una metodología para calcular las balanzas había concluido. Ahora nos dicen lo que ya profetizábamos entonces y que no es otra cosa que los expertos no se ponen de acuerdo en una única metodología de cálculo. Le decía el compañero Agustí Cerda a Zapatero el pasado miércoles en Sesión de Control en el Congreso que la metodología es una excusa porque, como decíamos, en Europa occidental se publican las balanzas fiscales y el método usado en todas partes es el de flujos monetarios. Si somos europeos, lo deberíamos ser siempre y no sólo cuando a uno le conviene.

Y la verdad es que a la gente de Esquerra Republicana nos cuesta mucho creer –pese a nuestra candidez como grupo novel– que un Ministerio de Economía de un Estado tan potente como el español no tenga los datos de los flujos de intercambio económico entre las Comunidades Autónomas y el propio Estado No cuela. Estamos seguros de que el señor Solbes las tiene encerradas en un cajón en la sede ministerial de Alcalá, 9.
Estamos llegando a final de curso. La legislatura se agota y debemos comenzar a hacer balance. Desde Esquerra Republicana nos sentimos tan legitimados como el que más para pedir cuentas al Gobierno del PSOE. La Ley de Atención a la Dependencia, la Ley de Educación, la Ley del Suelo, la de homologación de matrimonios entre personas del mismo sexo o la reforma de financiación de los partidos políticos son sólo una muestra de toda la actividad legislativa que se ha desplegado esta legislatura y que ha contado en el 99% de los casos con el sello de Esquerra Republicana e Izquierda Unida.

Es por ello que le hemos reclamado a Zapatero tan sólo una cosa: lealtad. La misma con que nosotros
le hemos correspondido durante tres largos años en Madrid. El presidente del Gobierno no puede llegar a final de legislatura con más sombras que luces por miedo al qué dirán. Al qué dirá la derecha.

Y esa lealtad se constataría con un ejercicio de transparencia como publicar las balanzas fiscales para que toda la ciudadanía conozca qué aporta Catalunya a las arcas del Estado y qué recibe de él. Si hemos batallado para arrinconar la opacidad en leyes como la del suelo y la de financiación de partidos políticos, ¿qué sentido tiene seguir escondiendo la relación fiscal entre Catalunya y España?

La prueba del algodón la tendremos en tres semanas, en el debate de política general. Le hemos pedido a Zapatero que haga un gesto y haga públicas las balanzas fiscales.

Queremos creer que por encima de sondeos, gurús de la politología y otros elementos del tacticismo marketiniano prevalecerá la lealtad de un hombre de valores republicanos al que investimos con muchas esperanzas. Nos resistimos a creer que terminaremos la legislatura arrepintiéndonos de haberlo hecho presidente.

*Portavoz del Grupo Parlamentario Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso

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