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Nº
739 - 30/4/2007
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El hijo del Duque hace méritos
con el sucesor de Aznar RAJOY UTILIZA A SUÁREZ El prestigio del apellido Suárez en la reciente historia de España, la admiración que
despierta entre la clase política.y entre los ciudadanos que vivieron la Transición
capitaneada por el primer presidente de la reciente democracia, se ha convertido
de nuevo en uno de los reclamos electorales del Partido Popular. Primero fue Aznar Por Virginia Miranda El libro, donde el autor analiza en profundidad el pensamiento político del primer presidente de la Democracia a través de sus artículos, discursos, conferencias y documentos, se ha convertido en la excusa perfecta para que Rajoy se arrogue la titularidad del centro político en España. Para ello cuenta con la inestimable ayuda del hijo del Duque, que a pesar de su fracaso en las elecciones de 2003 y de lo mal que acabó con la cúpula del partido, se ha lanzado de nuevo al ruedo. "No existen los ex políticos". "Un político puede renunciar al ejercicio diario, pero no a su condición. Soy político y político me moriré", dijo en una reciente entrevista en Telemadrid a propósito del libro –aunque sólo firme el prólogo, acude a los actos profesionales acompañando a su autor– cuando le preguntaron su regresaría a la primera línea. Está claro que no quiere desvelar sus planes, pero también desea que se le tenga en cuenta y que se sepa que, si lo desea y lascircunstancias le son propicias, volverá. Para algo le está echando un capote a Rajoy. El mensaje es sencillo pero efectista. Súarez Illana, consciente de la trascendencia que tiene en este país el nombre y legado político de su padre, le está regalando una perita en dulce al principal partido de la oposición, asegurando que el PP representa al "gran partido de centro" que quiso crear su padre. Recuerda además que fue el Duque quien reconoció personalmente que esta formación era el partido "de centro" que él había querido crear, aunque "otra cosa es que un líder de un partido u otro se aproxime más". A su juicio, la ideología "de centro reformista" defendida por su padre "es la que ahora está en el PP". Las virtudes, como los vicios, no se transmiten por vía sanguínea. Pero aún perdura el peso del apellido Suárez en el ideario colectivo y el hijo del ex presidente no va a dejar que se diluya en el espacio y el tiempo. Ya hizo valer su linaje en vísperas de las elecciones municipales y autonómicas de 2003. José María Aznar le había dado la alternativa en el XIV Congreso del PP de enero de 2002 incluyéndole en el Comité Ejecutivo de la formación. La "marca Suárez" es sinónimo de centrismo y el entonces presidente quiso con ello dar visibilidad su anunciado viaje al centro. Unos meses después le nombra candidato a la presidencia de Castilla-La Mancha y el político novato comienza a irse de bolos por los municipios de la región para tratar de arañarle algún voto al presidente autonómico, el socialista José Bono. Suárez jr. le echó valor torero –no en vano ha lucido el traje de corto ante más de una vaquilla– y un poco de ayuda extra. Su padre, que según cuenta José García Abad en su libro Adolfo Suárez, una tragedia griega (La Esfera de los Libros), "en privado no disimulaba sus dudas acerca de su hijo, en público hizo lo que pudo por su vástago". Participó en actos de campaña alabando a José María Aznar, incluso cuando ya empezaban a apreciarse los primeros síntomas de su enfermedad. Cuenta también el director de EL SIGLO que "quien primero me alertó [del mal que aqueja al ex presidente] fue Santiago Carrillo [...]. A raíz de las declaraciones que hiciera Suárez de que Aznar había sido el mejor presidente de la democracia, Carrillo me comentó que semejante juicio demostraba que el Duque padecía una lesión cerebral". A pesar de ello, el padre respondió a la llamada de hijo e hizo lo que pudo. Suárez Illana registró los peores resultados electorales que el PP ha alcanzado jamás en la autonomía. Su inexperiencia, su casi anecdótica relación con la región –el vínculo le viene de su suegro, Samuel Flores, el acaudalado dueño de numerosas hectáreas castellano-manchegas–, y la práctica imbatibilidad de su contrincante, jugaron en su contra. El partido no podía reprocharle nada. El joven abogado había puesto su nombre y empeño a la causa electoral. Sin embargo, las desavenencias llegaron cuando creyó que el apellido y lo que éste representa le bastaban para escalar peldaños dentro de la formación. Cuenta García Abad en su libro que, tras su patinazo en las urnas, "le pide al secretario general del partido, Javier Arenas, todo el poder en Castilla-La Mancha: la jefatura del mismo [...]. El [entonces] secretario general del PP nacional escucha los planes de Suárez atónito y trata de hacerle comprender [...]. Le promete como compensación hacerle más adelante senador [...]. Junior no acepta e insiste en su amenaza de no coger el acta de diputado y su deseo de entrevistarse con el presidente nacional [...]. Aznar aplica al hijo del Duque la misma medicina que éste había administrado a veteranos de su partido, a quienes excluyó de las listas porque fueron derrotados en otras elecciones [...]. No obstante, explicó que seguiría en el partido como militante de base por su "adhesión inquebrantable" a José María Aznar, quebrantada un año después, según admitió el hijo del Duque durante la charla que mantuvimos [...]. Cuando el PP celebró el XV congreso [...], los organizadores del mismo le hicieron notar que mejor no apareciera por allí". Sin embargo, desde entonces ha llovido mucho y muchos son los cambios acaecidos en el PP. Para empezar, Aznar ya no es el líder de la formación, y Génova también ha introducido sensibles variaciones en su organigrama. Además, estando en la oposición, a los populares no les viene nada mal que el hijo del hombre que pilotó la Transición esté dispuesto a echarles una mano para reconducir al partido y retomar el viaje al centro, única posibilidad de ganar las generales de 2008, aún a riesgo de que el experimento les salga rana como ocurrió tras los comicios de 2003 –con independencia de que haya un cargo orgánico de por medio–. Así las cosas, Suárez Illana, que sigue con su despacho de abogados y colabora con el diario El Mundo firmando artículos en su Tribuna Libre, se deja ver y querer a la espera de que Rajoy le permita dar sienda suelta a sus aspiraciones políticas. Para conseguir el efecto deseado, para persuadir a los votantes de centro, Rajoy, durante la presentación del libro sobre el pensamiento político de Suárez –a la que también asistieron, entre otros, la candidata del PP a la presidencia de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien por cierto ha llamado Adolfo Suárez al primer colegio de los PAU del norte de la Comunidad–, rememoró la época del Gobierno del Duque para atacar al Ejecutivo socialista; al de González y al de Zapatero, para ponerlo en contraposición con la idea de centro político. El líder del PP negó cualquier responsabilidad sobre el clima de crispación que viene caracterizando el actual periodo de sesiones. Y lo hizo echando la vista atrás, acusando a los socialistas de desarrollar un ejercicio "sistemático, despiadado y tenaz" de "demolición, acoso y derribo" contra Suárez tras las elecciones de 1979 y hasta que dimitió del cargo de presidente. Regresando al momento actual, aler- Federico Quevedo, autor de Pasión por la libertad "Rajoy puede hacer del
PP un partido centrado" —Pasión por la libertad da cuerpo al pensamiento político de Adolfo Suárez que impulsó la idea del centrismo en España. —Dice que Suárez era partida-o del consenso en las cuestiones ndamentales. Pero el PP no se ha umado a ese consenso en la lucha antiterrorista. —Y que diría Suárez de sobre el Estado autonómico actual? —Su hijo, Adolfo Suárez Illana, dice que el PP es el heredero del pensamiento político de su padre. ¿Usted está de acuerdo? —¿En el fondo y no tanto en las formas? Desde que el PP perdiera las elecciones, el clima de crispación política es notable. No es el más deseable para un político como Suárez. —¿Rajoy es el heredero de Suárez? ¿Es el más idóneo para tomarle el testigo? —El hijo del ex presidente tuvo una mala experiencia política en el PP. ¿Sabe si volverá a intentarlo? —¿Es significativo que hayan coincidido Suárez IIllana y Rajoy en la presentación de su libro? |
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