F abián
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Nº 737
16/4/2007

El futuro cercano de la UE

LA DECLARACIÓN DE BERLÍN

Por Joaquín Roy*

La canciller Angela Merkel, ejerciendo la presidencia alemana de la Unión Europea (UE), emitió la Declaración de Berlín, para sentar el tono de la conmemoración del 50 aniversario del Tratado de Roma. En pocas palabras, reveló reiteró cruciales aspectos del proyecto de integración europeo.

En primer lugar, el documento se felicita por los logros de la UE: "Durante siglos Europa ha sido una idea, una esperanza de paz y entendimiento. Esta esperanza se ha hecho realidad". En clara referencia a la terminación de la separación artificial del continente, la reunificación se ha logrado "gracias al ansia de libertad de las gentes de Europa Central y Oriental". En suma, expresa arrepentimiento por los males del pasado al "haber aprendido la lección de las confrontaciones sangrientas y de una historia llena de sufrimiento". Hoy, para "nuestra fortuna", los ciudadanos y ciudadanas de la UE "estamos unidos".

Luego recuerda que "el ser humano es el centro de todas las cosas" y "su dignidad es sagrada". Sus derechos, iguales para hombres y mujeres, son "inalienables". Juntos, todos se esfuerzan en "alcanzar la paz y la libertad, la democracia y el Estado de Derecho, el respeto mutuo y la responsabilidad recíproca, el bienestar y la seguridad, la tolerancia y la participación, la Justicia y la solidaridad."

Pero esta unidad de criterio se consigue mediante la "convivencia democrática entre los Estados miembros y las instituciones europeas". La clave de la esencia peculiar de la UE es que "se funda en la igualdad de derechos y la convivencia solidaria", con lo que se hace posible "un equilibrio justo entre los intereses de distintos Estados miembros", a los que "se preserva su identidad" y "la diversidad de sus tradiciones", en alusión correctora de la pretendida regimentación de la UE. De ahí que se valore como "una riqueza nuestras fronteras abiertas y la viva diversidad de nuestras lenguas, culturas y regiones."

Sopesa luego las múltiples dimensiones de la UE para enfrentar el actual mundo incierto. Reconoce explícitamente el modelo europeo que "aúna el éxito económico y la responsabilidad social". Alude así al compromiso entre la visión liberal y los principios social-demócratas. Da debido crédito al"mercado común y el euro", logros que "nos hacen fuertes". Es gracias a ellos que "podemos amoldar a nuestros valores la creciente interdependencia mundial y la cada vez más intensa competencia que reina en los mercados internacionales". Además, reitera que "la riqueza de Europa se basa en el conocimiento y las capacidades de sus gentes; ésta es la clave del crecimiento, el empleo y la cohesión social".

Identifica a continuación los peligros y los enemigos: "el terrorismo, la delincuencia organizada y la inmigración ilegal". Precisa la estrategia para enfrentarlos: "defendiendolas libertades y los derechos ciudadanos incluso en el combate contra sus enemigos". Recordando los pecados del pasado, advierte que "nunca más debe dejarse una puerta abierta al racismo y a la xenofobia". La UE, en suma, se compromete a "promover en el mundo la libertad y el desarrollo". Anhela "hacer retroceder la pobreza, el hambre y las enfermedades". Ofrece tomar la "iniciativa en política energética y protección del clima, aportando nuestra contribución para contrarrestar la amenaza mundial del cambio climático". Y se obliga a seguir "ejerciendo nuestro liderazgo".

Finalmente reitera el contrato de "apertura" y "la voluntad de sus Estados miembros de consolidar, juntos y acompasadamente, el desarrollo interno", con el fin de continuar promoviendo "la democracia, la estabilidad y el bienestar allende sus fronteras." Pero, con referencia a la recién reconquistada reunificación, también
advierte que "nuestra historia nos reclama que preservemos esta ventura para las generaciones venideras." Para ello, insiste en la necesidad de "seguir adaptando la estructura política de Europa a la evolución de los tiempos".

Por lo tanto, en referencia al impasse de la Constitución (que el texto no nombra directamente), recuerda que estamos "unidos en el empeño de dotar a la Unión Europea de fundamentos comunes renovados de aquí a las elecciones al Parlamento Europeo de 2009". El calendario es corto: en junio, al pasar la batuta de la UE a Portugal, Merkel anunciará un guión más preciso, ya con los resultados de las elecciones francesas de mayo. En la primera parte de 2008, bajo la presidencia francesa, ya habría una alternativa a la Constitución, que en 2009, con nueva Comisión y Parlamento, funcionaría plenamente.

¿Por qué Merkel está tan segura? "Porque sabemos que Europa es nuestro futuro común".

*Joaquín Roy es catedrático 'Jean Monnet' y director del Centro de la Unión Europea de la Universidad de Miami.

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