Hemeroteca Esta semana buscador
Nº 735 - 2 de abril de 2007

IV Congreso Internacional de la Lengua Española

 

UNIDOS EN LA DIVERSIDAD

Colombia –Medellín y Cartagena de Indias– ha sido el escenario en el que se han desarrollado la pasada semana los dos más importantes eventos a nivel mundial relacionados con la lengua española. El XIII Congreso de la Asociación de Academias y el IV Congreso Internacional de la Lengua Española. Los debates sobre el momento del español en el mundo, la necesidad de impulsar su uso entre la comunidad científica y tecnológica, la elaboración de una nueva Gramática (76 años después de la anterior), el homenaje a Gabriel García Márquez en su octogésimo aniversario, y la presencia de destacadas figuras de la literatura y la lingüística, así como la de representantes políticos –el presidente colombiano, Álvaro Uribe, los Reyes de España y varios ministros, o el ex presidente norteamericano, Bill Clinton– han constituido los hitos de un encuentro en el que se ha analizado la situación de la cuarta lengua más empleada en el planeta, y la que mayor crecimiento experimenta, siendo ya la segunda en comunicación internacional y sobre la que se prevé que, a mediados de este siglo, ya alcance en ese aspecto al inglés.

Por P. A. N.

Organizado por el Gobierno de Colombia, La real Academia de la Lengua Española y el Instituto Cervantes, la caribeña ciudad de Cartagena de Indias ha acogido la celebración del IV Congreso Internacional de la Lengua Española entre los días 26 y 29 de marzo. Un evento que ya tuvo sus precedentes en Zacatecas (México), en 1997, en Valladolid (2001) y en Rosario (Argentina), en 2004. El lema en esta ocasión, “Presente y futuro del español. Unidad en la diversidad”

Una ocasión para reconocer la fuerza y la pujanza de esta lengua, que ya es la cuarta más hablada en el mundo y la segunda en comunicación internacional, tras el inglés, al que las previsiones auguran que alcance a mediados de este siglo, y que, de continuar con esta tendencia, llegue a superar. Pero también se han detenido los debates en una necesaria autocrítica y en cierta preocupación por el desplazamiento del uso de nuestro idioma entre la comunidad científica y en el campo de la tecnología, lo que supone una gran barrera para su desarrollo. Un dato alarmante, pese a los más de 400 millones de hispanohablantes, menos de un cinco por ciento de las páginas de Internet están escritas en castellano. Conscientes del problema, los organizadores han incluido entre sus invitados a personajes relevantes del campo de la ciencia y las nuevas tecnologías, entre los que se podría destacar a Juan Pérez Mercader, Horacio Reggini, José Manuel Sánchez Ron o Manuel Elkín Patarroyo. Entre los 1.200 participantes también se han dado cita prestigiosos lingüistas, filólogos, académicos, profesores y escritores.

De la importancia que se ha concedido al evento en la comunidad hispana habla el elevado nivel de los representantes políticos que acudieron a la cita. Los reyes de España estuvieron presentes junto a ministros de nuestro Gobierno, como el de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, y la ministra de Educación, Mercedes Cabrera. También asistía el ex presidente del Gobierno Felipe González. Además del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, anfitrión del encuentro, la nómina internacional de personalidades políticas se engrosaba con el ex presidente norteamericano, Bill Clinton, Sergio Ramírez o Julio María Sanguinetti.

Entre los escritores congregados destacaba la presencia de Antonio Skármeta, Jorge Edwards, Antonio Muñoz Molina, Enrique Vila-Matas o Nélida Piñón.

Regresando al terreno de las acciones para mejorar la difusión del idioma, en los debates han surgido voces de alerta sobre los factores negativos. Un ejemplo se encontró en los déficits formativos. En Chile, que será la sede del próximo congreso, en 2010, las estadísticas señalan que un 20 por ciento de los adolescentes no llegan a un nivel básico de comprensión lectora, mientras que otro casi 30 por ciento, apenas supera esa línea. Sobre esta cuestión, el rector de la Universidad nacional de México, Juan Ramón de la Fuente, aportaba datos muy reveladores, mientras que la economía de los países del primer mundo es 40 veces superior a la del conjunto de los países de Latinoamérica, invierten en educación 220 veces más.

También quedaba patente la necesidad de promover el uso del español en el campo de la ciencia y la tecnología, en los cauces diplomáticos y, sobre todo, en Internet. En su intervención como ponente, el ex director del diario El País y hoy académico de la lengua, Juan Luis Cebrián, proponía el desarrollo de programas informáticos en castellano para conseguir aumentar la presencia de nuestro idioma en la red. En sentido similar, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, adelantaba el impulso de unas jornadas en Bruselas para promover el uso del español en las relaciones comunitarias.

Otro de los aspectos destacados que se han abordado durante estas jornadas ha sido el de la necesidad de unificar criterios para la enseñanza y la titulación de ciudadanos extranjeros en el aprendizaje del español. Los ponentes y los académicos llegaban a la conclusión de que se debían establecer unos criterios básicos de uniformidad en la reglamentación de la enseñanza del castellano. Así, ha quedado establecido que para impartirla en centros que ofrezcan una titulación oficial, el nivel mínimo exigido al profesorado ha de ser el de licenciado en filología. También se reforzará el peso de la enseñanza oral, con tanta dedicación como a la escrita. Los exámenes contendrán una serie de requisitos comunes en todos los centros. Impulsado por el Instituto Cervantes, finalmente más de cien universidades de distintos países de América Latina y de España han suscrito un convenio para unificar sus criterios de impartición y de evaluación de los estudiantes de nuestra lengua en estos centros. Se ha denominado Sistema Internacional de Certificación del Español como Lengua Extranjera (SICELE), un equivalente al TOEFL que utilizan las universidades anglosajonas, y que exigen a los estudiantes extranjeros para cursar en estas universidades.

El rector de la Universidad de Alcalá de Henares, Virgilio Zapatero, reconoce que hasta la firma de este acuerdo, cada centro estaba impartiendo español sin mantener unos requisitos mínimos de equiparación; cree que “hay que tomárselo en serio por razones económicas, políticas e institucionales obvias: son cosas así las que tejen una comunidad política de verdad”. En los acuerdos se establece que el 90 por ciento del contenido de las pruebas escritas debe ser común en todos los centros. Se creará un comité ejecutivo con el encargo de coordinar a todas las universidades, y que se ocupará de evaluar a cada centro, asegurándose de que se cumplan los requisitos acordados. Las universidades tendrán la obligación de entregar sus planes de estudio a este comité para su supervisión. Esto podría ponerse en marcha de un modo casi inmediato, para el próximo curso académico, y algunos centros ya han anunciado su intención de aplicarlo este mismo verano. También queda abierta la posibilidad de que, muy probablemente, los criterios de unificación se extiendan a los manuales, libros de texto y el resto de material pedagógico.

Las universidades más importantes de América Latina y España han suscrito este convenio y el certificado del SICELE, aunque no ha sucedido lo mismo con las de Filipinas y Guinea Ecuatorial. En el propósito unificador de los firmantes también está la idea de hacerlo extensivo a la enseñanza del español en universidades de Estados Unidos y Brasil.

El IV Congreso Internacional de la Lengua española también ha tenido dedicado un espacio central al homenaje al que casi unánimemente es considerado como el mejor escritor vivo en castellano. Gabriel García Márquez, con sus 80 años recién cumplidos, recibía el reconocimiento unánime de los organizadores y participantes en el evento, incluyendo una edición conmemorativa de los 40 años de “Cien años de soledad”, impulsada por la Real Academia de la Lengua.

Sólo unos días antes, en otra ciudad colombiana, en este caso, Medellín, culminaba otro importante encuentro, el XIII Congreso de Academias de la Lengua Española, que culminaba un arduo trabajo de diez años, con la edición de la nueva Gramática de la Lengua Española, que viene a sustituir a la que ha permanecido vigente durante 76 años.

NUEVA GRAMÁTICA TRAS 76 AÑOS

Durante la celebración del XIII Congreso de Academias de la Lengua Española, celebrado en la ciudad colombiana de Medellín la pasada semana, los representantes de estas 22 instituciones daban su aprobación solemne –uno a uno- a la edición del texto de la nueva Gramática de la Lengua Española, que ha visto la luz después de casi diez años de intenso trabajo.

La ceremonia, que tenía lugar en el Teatro Metropolitano de Medellín, contaba con la presencia de los directores de todas las academias y también con representación política, destacando por parte española al ministro de asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, y la ministra de Educación, Mercedes Cabrera. La anterior edición de la Gramática de la Lengua Española data de 1931.

“Es una Gramática construida entre todos, entre las 22 academias y en la que, por primera vez, España no es el eje vertebrador. El objetivo ha sido buscar un español común y luego añadirle las variantes allá donde se encuentren, España incluida”, aseguraba Ignacio Bosque, autor del borrador del texto y uno de los ponentes principales en su confección final. El proceso ha sido largo y complejo. A la redacción de cada capítulo por parte de este académico, le seguía una ronda de verificación y modificaciones, hasta convertirlo en borrador. Posteriormente se añadían los comentarios y observaciones efectuados por ocho gramáticos asesores de varios países latinoamericanos y de España. Desde esa base, se pasaba a una fase académica en la que se iba analizando por parte de la Comisión de Gramática de la Real Academia de la Lengua Española. Tras esta supervisión, los textos eran enviados a todas y cada una de las 22 academias y a los coordinadores de las ocho áreas lingüísticas. Una vez introducidas sus indicaciones o sugerencias de modificación, éstas pasaban a la Comisión Interacadémica, que con todo lo recibido elaboraba un nuevo texto que, a su vez, volvía a pasar por cada una de las academias para, esta vez sí, dar su aprobación definitiva en una sesión conjunta.

Las gramáticas anteriores no habían hecho referencia al tronco común y a las particularidades propias de cada zona, aunque los académicos han podido comprobar, y así lo han manifestado, que existe una zona común mucho más amplia de lo que cabía suponer. Una vez que el texto unificador ha sido ya aprobado por las 22 instituciones, la tarea ahora se centra en los preparativos y trabajos para su próxima edición, que se ha fijado en la primavera de 2008, y que será encomendada a la editorial Espasa. Dada la magnitud del trabajo, se prevé la edición de dos formatos distintos. En su versión más completa constará de 2.500 páginas distribuidas en 55 capítulos y repartidos en cuatro grandes apartados: Cuestiones generales, Fonética y fonología, Morfología y Sintaxis, y además contará con índices de voces y materias. Cuando llegue al mercado se venderá conjuntamente con un DVD en el que se incluirán las diferentes variables de pronunciación según las áreas y los países, y también los distintos ritmos. Igualmente incluirá un completo curso de fonética española, lo que supone una novedad con respecto a ediciones anteriores. También llegará a las librerías una versión básica de aproximadamente 800 páginas.

El rey Juan Carlos, presente en la ceremonia glosaba el resultado de este ingente trabajo durante su intervención final, recordando que esta nueva edición de la Gramática de la Lengua Española “fortalecerá la vitalidad de nuestro idioma, porque es la más detallada, completa y seria descripción del español con la que hoy contamos (…) está asentada sobre criterios científicos modernos que dan solidez a su construcción y que, al mismo tiempo, está pensada no sólo para estudiosos, sino para el pueblo”.

Pero los trabajos desarrollados durante este XIII Congreso de Academias de la Lengua Española no se han limitado al impulso definitivo de la nueva Gramática. El director de la Real Academia Española (RAE), y también presidente de la Asociación de Academias, Víctor García de la Concha, aseguraba que también este encuentro ha supuesto un momento decisivo para dar luz verde para la edición de una nueva Ortografía de la Lengua Española, y que en este congreso se han consultado ya los últimos informes para dar paso a su redacción y edición definitivas. De la Concha avisaba de la prudencia con la que se está abordando el proyecto cuando comentaba que “hay que ser muy respetuosos con la tradición y el pasado, y más cuando no hay estudios científicos que demuestren que la actual ortografía genere distorsiones en el aprendizaje del idioma”.

La actual Ortografía no está tan lejana en el tiempo como la última Gramática. Fue editada en 1999, pero ya en 2002, durante la Asamblea de Puerto Rico ya se planteó su revisión. El proyecto se ha ido posponiendo, especialmente tras la publicación en 2005 del Diccionario Panhispánico de Dudas. Ahora se ha decidido recopilar todos los comentarios críticos de expertos y lingüistas y revisar la Ortografía de 1999 por parte de todas las academias.

Las efemérides de ‘Gabo’

Pese a tratarse de un congreso internacional de una lengua, por un día parecían cobrar más importancia números y cifras. Unos guarismos que hacían referencia a los registros, fechas y aniversarios de uno de los más destacados autores en lengua española. En la jornada de homenaje a Gabriel García Márquez, en Cartagena de Indias se hablaba, sobre todo, de números.

El 6 de abril, el brillante novelista colombiano cumple 80 años, pero no sólo el personaje soplaba las velas. También sus obras y sus logros estaban de cumpleaños. Los congregados celebraban igualmente el 40 aniversario de la publicación de la que se ha considerado como obra cumbre del movimiento novelístico del Realismo Mágico, “Cien años de soledad”. Además, llegaban las bodas de plata, los 25 años de la concesión a Gabo del Premio Nobel de Literatura, en 1982, y para los mejor han seguido su exitosa trayectoria literaria, también se conmemoraban los 60 años transcurridos desde la publicación de su primer cuento, “La tercera resignación”.

Cuando García Márquez hizo su entrada en el Congreso –acompañado del escritor mexicano Carlos Fuerntes, y por su mujer, Mercedes Barcha- recibía el aplauso unánime de los asistentes, puestos en pie, durante más de cinco minutos, como si se tratase de una estrella del pop en su momento álgido. “Estoy contento y estoy tranquilo, porque estoy entre amigos”, alcanzaba a pronunciar el genial novelista.

Precisamente para conmemorar el 40 aniversario de esa obra mítica se ha preparado la reedición del título, a cargo de la Real Academia de la Lengua Española y la editorial Alfaguara. Una edición muy especial en todos los sentidos. Incluye una serie de retoques en el texto original introducido por el propio escritor, a lo que hay que añadir otras muchas novedades. Cuenta con un árbol genealógico de la familia Buendía (los protagonistas de “Cien años de soledad”), amén de un glosario de términos que se utilizan en la novela, y un índice onomástico. Pero también se le añaden una serie de textos preliminares confeccionados por algunos de los más afamados escritores en lengua castellana. Así, destaca por lo que de reconciliación puede suponer la inclusión de un fragmento de “Historia de un deicidio”, de Mario Vargas Llosa, quien, durante años, estuvo peleado con García Márquez. Álvaro Mutis realiza un retrato de Gabo en el que, paradójicamente, asegura que no es ésta la mejor obra del homenajeado, sino “El coronel no tiene quien le escriba”. Por su parte, Carlos Fuentes evoca el viaje que ambos realizaban en automóvil, y en el que surgi9ó la idea de “Cien años…” en la mente del escritor colombiano. El director de la Real Academia de la Lengua, Víctor García de la Concha, que ha tenido un destacado papel en la preparación de esta edición conmemorativa, dedica su texto a los valores literarios y artísticos de García Márquez en toda su obra, mientras que Claudio Guillén, que fallecía antes de ver esta edición en las librerías, se centra en la novela en concreto, destacando el valor del propio relato, por encima de la historia que cuenta y halagando la imaginación del autor.

Puestos a continuar con los números y las cifras, ahí van algunas más: la editorial responsable de la edición conmemorativa ha realizado una primera tirada de 500.000 ejemplares, pero dado el ritmo de ventas en la primera semana, ya se habla de llegar al millón de tomos. García Márquez, que aseguró durante su homenaje que se dedica a escribir “para hacer más feliz la vida a un lector inexistente”, aunque todavía, y pese a su enorme éxito internacional desde hace décadas, aún mostraba cierto asombro por las cifras de ventas que está teniendo esta edición; “que un millón de personas podría leer una obra escrita en la soledad de mi cuarto, con las 28 letras del alfabeto y dos dedos como todo arsenal, parecería una locura”, afirmaba.

El primer día en que llegaba a las librerías este revisado “Cien años de soledad” se habían vendido ya 30.000 ejemplares, sólo en Colombia. La previsión final para todo este año 2007 era de 150.000 en este país. De momento, la editorial ya ha dispuesto una nueva edición de otros 40.000, destinados en exclusiva al mercado colombiano. Y es que, desde el primer momento se observaban largas colas a las puertas de las librerías. Alfaguara ya tiene en imprenta otros 150.000 más que añadir al medio millón, y las previsiones hablan de que esta edición conmemorativa superará al final el récord de 2.600.000 ejemplares que llegó a vender la edición de El Quijote que fue auspiciada también por la Real Academia de la Lengua.

También se ha procurado que el precio resulte asequible a casi todos los bolsillos. En España rondará los 9,75 euros, mientras que en América Latina aún es más barato y se sitúa en torno a los diez dólares. La editorial y la RAE tienen previsto que la edición especial continúe en el mercado durante los próximos tres años.

Pero además de las exitosas, aunque frías, cifras de ventas, García Márquez recibía el reconocimiento unánime de la comunidad literaria y lingüística. También de la política. El presidente de honor del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, Belisario Betancur, comparaba la obra cumbre del Realismo Mágico con un tsunami en la historia de la literatura. El rey Juan Carlos le obsequiaba con un comentario acerca de su novela. “es en sí misma un ejemplo vivo de la unidad del español en su diversidad”, haciendo, de paso, referencia al lema del congreso. Incluso el ex presidente de los estados Unidos, Bill Clinton acudió para felicitar a Gabo personalmente.

Este más que merecido homenaje también servía para poner la vista sobre el panorama literario en lengua castellana. Con un García Márquez reconocido como la más importante figura viva de la creación literaria en nuestro idioma, el ambiente generado por su presencia y por el propio congreso impulsaba al análisis de la novelística en español. La revista colombiana Semana realizaba una gran encuesta entre 81 escritores, editores, críticos, profesores de literatura y periodistas especializados de toda América Latina y España para establecer una lista con las diez mejores novelas escritas en lengua castellana. En una primera preselección elaborada por la propia publicación, asesorada para ello por un grupo de expertos, se ofrecía a los encuestados que eligieran esas diez obras de entre un grupo de 25. En esa preselección se encontraban nueve de escritores españoles, entre los que estaban Enrique Vila-Matas, Javier Cercas, Eduardo Mendoza, Juan Goytisolo, Juan Benet, Javier Marías y Antonio Muñoz Molina. Los resultados de la encuesta, publicados la pasada semana por esta revista, arrojan algunas sorpresas. La primera de ellas es que, aunque la lista la encabeza Gabriel García Márquez, sin embargo no lo hace, como cabría esperar en plena fiebre del 40 aniversario, con “Cien años de soledad”, sino con “El amor en los tiempos del cólera”. Dos autores españoles figuran en la selección de los diez, y uno por partida doble, Javier Marías. El resto de la lista continúa, en segunda posición con “La fiesta del chivo”, del peruano Mario Vargas Llosa. El tercer lugar se lo adjudica “Los detectives salvajes”, de Fernando Bolaño, que repite en cuarta posición con su novela “2666”. El quinto puesto se lo adjudican los 81 encuestados a “Noticias del imperio”, de Fernando del Paso. “Corazón tan blanco”, de Javier Marías se ubica en el sexto peldaño. Uno más abajo, otro autor español, enrique Vila-Matas, con su “Bartleby y compañía”. El octavo es Tomás Eloy Martínez, por su novela “Santa Evita”. Marías repite en el puesto noveno con “Mañana en la batalla piensa en mí”, y la lista la cierra “El desbarrancadero”, de Fernando Vallejo.

En un ambiente tan literario, en el que durante nueve días Colombia se ha convertido en el epicentro de la lengua española, la publicación de esta lista ha propiciado un inmediato aumento de ventas de estas obras, y también de las otras 15 que no consiguieron entrar en el cuadro de honor.

El español en cifras

El idioma español o lengua castellana se encuentra en máxima expansión en el mundo. Su uso es que está experimentando un mayor crecimiento, tanto en número de personas que lo emplean, como en extensión en áreas geográficas, pero no sabe venderse bien. Se da la paradoja de que mientras más de 400 millones personas lo emplean como su primer modo de comunicación, tan sólo un 4,6 por ciento de las páginas que circulan por Internet están redactadas en español. Esto supone uno de los principales lastres para su consolidación y difusión universales, puesto que el crecimiento de la Red ya la ha convertido en el primer referente de consulta, y muy especialmente en lo que denominamos primer mundo.

De los 400 millones de hispanohablantes, el 90 por ciento se ubican en los países de América Latina, y en los próximos años esa proporción continuará aumentando. Las previsiones indican en el año 2030, los actuales 400 millones pasarán a ser más de 535 millones.

Además de en España, Andorra y América Latina, el español también se habla en Filipinas (aunque, a diferencia de la tendencia general, en el archipiélago asiático, nuestra lengua tiene cada vez menos peso entre la población en general y se refugia en los centros educativos, especialmente en las enseñanzas media y superior) y  está representado en el continente africano en Guinea Ecuatorial, donde es, además, lengua oficial.

Algo más de 180.000 ciudadanos de otros países se desplazaron a nuestro país con el objetivo de aprender nuestra lengua a lo largo del pasado 2006, siendo la procedencia de la mayoría de los países europeos, especialmente los comunitarios, aunque también se registró un importante número de ciudadanos norteamericanos, sobre todo estudiantes universitarios que compaginan sus estudios en su materia con el aprendizaje de la lengua española.

El español es el cuarto idioma más utilizado en todo el mundo, después del chino, el inglés y el hindi, pero ya es el segundo en importancia en el terreno de la comunicación internacional. Además es también el que se encuentra en una mayor fase de expansión, sólo comparable a la experimentada por el inglés en la segunda mitad del pasado siglo XX, y con unas previsiones de que se equipará en uso a esta lengua en el entorno de 2050.

Existe un total de 22 Academias de la Lengua Española en otros tantos países en los que es lengua oficial. Casi todos ellos están ubicados en América Latina. Curiosamente, aunque el tagalo y el inglés le han ganado claramente la batalla al español, Filipinas también cuenta con una, mientras que no existe esta institución en la hispanohablante Guinea Ecuatorial.

El castellano se expresa a través de unos 84.000 vocablos, entre los que no se incluyen los prefijos o las palabras derivadas.

Se calcula que la aportación económica de todos los usos derivados del idioma español llega a representar un 15 por ciento de nuestro Producto Interior Bruto (PIB), y que, en términos absolutos ha aportado un billón de euros durante la última década a la economía nacional.

Hemeroteca Esta semana buscador