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Endesa, la deseada La subasta sui generis a que está sometida Endesa tiene más que ver con el poder que con los negocios, más con la política que con el dinero aunque ambos no son precisamente conceptos contradictorios. El poder es una estancia compartida por los dirigentes políticos y empresariales. Para los que contemplamos este asunto con cierto distanciamiento, asistimos desde el 5 de septiembre de 2005, cuando Gas Natural presentó su OPA, ya prehistórica, a un espectáculo fascinante. Aunque parezca mentira, en esta historia se han implicado de una manera u otra figuras señeras a un lado y otro de los Pirineos –Madrid, Roma, Berlín, Bruselas– además de otros actores de reparto y numerosos extras: José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Miguel Sebastián, José Montilla, Pedro Solbes, Manuel Conthe, Mariano Rajoy, Miguel Arias Cañete, Eduardo Zaplana, Esperanza Aguirre, Ángela Merkel, Gerhard Schröder y Romano Prodi, entre los que disparan con pólvora del Rey. En el frente de los negocios han asomado la cabeza, entre otros, Manuel Pizarro, Miguel Blesa, Ricardo Fornesa, Antoni Brufau, Salvador Gabarró, Wulf Bernotat, José Manuel Entrecanales, Fulvio Conti y Enrique Martínez Robles. Un reparto de lujo para el gran drama de la deseada Endesa que se viene representando en abierto con desenlace imprevisible. La semana pasada se ha movido mucho el escenario. Minutos después de que Wulf Bernotat mejorara su oferta de 38,75 a 40 euros por título, el frente opositor, no confeso como frente pero sí como opositor de Acciona y Enel decidía “tan pronto como sea legalmente posible” formular su propia oferta a la totalidad a un precio no inferior a 41 euros. Bernotat no se dio por vencido pero las posibilidades de hacerse con la mayoría parecen quiméricas. En efecto, entre Enel y Acciona dominan el 46 por ciento, que con Axa, que está en el mismo ajo, sumarían el 51,2 y que alcanzarían el 54,2 con la SEPI controlada por el Estado. Bernotat ha reaccionado pidiendo a la Audiencia Nacional que prohiba la OPA contraria al tiempo que se quejaba de la pasividad de la CNMV. En el último acto, representado cuando escribo estas líneas, irrumpía en la escena Manuel Pizarro golpeando con el reglamento a José Manuel Entrecanales (Acciona) y a Fulvio Conti (Enel) por asociación ilícita y propaganda ilegal. Sólo tendrán derecho al 10 por ciento de los votos entre los dos en la próxima junta de accionistas. Por su parte, Miguel Blesa (Caja Madrid) declaraba su amor a Wulf Bernotat (E.ON) comprometiéndose en un matrimonio exótico todavía no contemplado por Zapatero y que se denomina: equity swap. Las capitulaciones estipulan la separación de bienes y cuerpos aunque compartan la cama. Quiero decir que Blesa votará con su propia mano, siempre que lo haga a favor de Bernotat al tiempo que cede a éste sus “derechos económicos”. El matrimonio ha sido oficiado por Pizarro, quien ha regalado a la pareja el derecho a contar cada uno con un 10 por ciento de representación. De esta forma, aunque entre Conti y Entrecanales controlen casi la mitad de las acciones, al actuar conchabados sólo podrían acreditar la mitad de los derechos políticos exhibidos por Bernotat y Blesa, que también lo están pero de forma más sutil. Pizarro se apoya para demostrar la concertación de los primeros en el “hecho relevante” que presentaron ante la CNMV. En tal hecho, un tanto virtual, anunciaban sus propósitos reales de OPA, una concertación “hipotética” por imperativo legal. El italiano y el español se habían repartido los sillones: Entrecanales sería el presidente y Conti el consejero delegado. Hay que ver la cara que se le puso a Conthe ante las equity swap, la sutil figura que deslinda la propiedad de la representación. No dice el regulador del mercado que la fórmula sea ilegal pero, en su opinión, “supone un desafío conceptual para todos los supervisores” y promete “reflexionar sobre su naturaleza”. El Gobierno también movió ficha al anunciar la SEPI, sociedad estatal presidida por Enrique Martínez Robles, propietaria del 2,95 por ciento de Endesa, que no venderá a los alemanes. Cualquier decisión que adopte Conthe será utilizada en su contra. Aparte de su alta politización, esta OPA ofrece peculiaridades no contempladas por la ley, parte de las cuales serán contempladas en la Ley de OPAs que el Congreso aprobó el pasado jueves y que entrará en vigor en agosto.
José García Abad |
