Hemeroteca Esta semana
 
Nº 732 - 12/3/2007

Elecciones en la Organización Nacional de Ciegos


CARBALLEDA ASUMIRÁ TODOS LOS PODERES EN
LA ONCE


El presidente de la ONCE, Miguel Carballeda, afronta con tranquilidad las elecciones que tendrán lugar en la entidad el 14 de marzo al contar con el respaldo de Unidad Progresista, la asociación que controla de forma aplastante la organización desde la apertura del proceso democrático a principios de los ochenta. Delfín del hombre fuerte de la institución durante los últimos 20 años, Mario Loreto Sanz, la retirada de éste en octubre propició que Carballeda concentrara todos los altos cargos de la organización en sus manos. El principal reto al que se enfrentará el Consejo General que salga de las urnas será el relanzamiento del cupón, que durante los últimos años ha sufrido un paulatino descenso en su nivel de ventas.

Por Manuel Capilla

De cara a los próximos comicios, el actual presidente de la ONCE se ha esforzado por restaurar, de cara al exterior, la unidad que se resintió precisamente con su toma de posesión en octubre, cuando la supremacía del, de facto, partido único ejercido por Unidad Progresista acalló las discrepancias ante su nombramiento con una apabullante mayoría a su favor.

El, hasta junio, presidente de la Fundación ONCE, Carlos Rubén Fernández, fue sustituido por criticar la sucesión pactada por Mario Loreto, cuya intención era, según sus palabras, unificar la dirección para otorgarle mayor coherencia. Tras conocer su relevo, Fernández remitió una carta abierta a los afiliados de Unidad Progresista en la que afirmaba que el hecho de que Carballeda copase todos los altos cargo "conduciría a nuestra organizacióna un sistema en el que discrepar (...) supondrá siempre ir en contra de la opinión de tu jefe en el plano ejecutivo, en el plano de la representación y, también, en el plano político, por lo que estaremos destinados a guardar silencio".

A pesar de que Fernández no contaba con ningún apoyo dentro de la ONCE para lanzar un órdago semejante, y de que desde fuentes cercanas a la presidencia la actitud díscola del, hasta entonces, joven valor de la entidad fue definida como "un ataque de ambición", por las teóricas aspiraciones de Fernández a hacerse con las riendas de UP, en el reciente congreso consiguió algunos apoyos.

De cara a estos comicios, las otras candidatura que concurrirán a los comicios son: Alternativa Social (AS), encabezada por Jesús Eguino, y la del inefable ex director general de la ONCE y procesado por la justicia Miguel Durán, la Plataforma Unitaria de Encuentro para la Democratización de la Once (PUEDO), que se presenta por primera vez.

Desde Alternativa Social se reclama una democracia real y mayor transparencia en el proceso de gestión. AS es la única fuerza de oposición con un mínimo de capacidad de alcanzar representación en el órgano de gobierno de la ONCE, el Consejo General, algo al alcance de su mano si se tiene en cuenta que en los anteriores comicios consiguió 8 de los 144 representantes territoriales, quedando a sólo dos de los necesarios. Sin embargo, como se reconoce desde la candidatura, su objetivo es simplemente abrir una grieta en el sistema monolítico de UP desde un punto de vista realista, es decir, siendo perfectamente conscientes de que actualmente no están en condiciones de sustituir la estructura de poder levantada por UP.

Más o menos las mismas reivindicaciones se realizan desde PUEDO, sólo con el lenguaje más agresivo que ha venido utilizando Miguel Durán, en el que se refiere sin tapujos a los "comisarios políticos" y la elección "a dedo" de determinados cargos y puestos de trabajo.

PUEDO supone el retorno a la escena social de Durán tras el abandono de su cargo de director general en 2003 por el procesamiento que la Audiencia Nacional lleva contra él, bajo la acusación de diversos delitos fiscales cometidos en la época en que fue director deTelecinco.

Desde su salida de la ONCE, el dirigente más conocido que tuvo nunca la entidad, y que protagonizó su época de mayor expansión comercial y empresarial,se ha dedicado a ejecutar una guerra de guerrillas contra la dirección que le ha llevado a enfrentarse incluso con la otra candidatura que le disputa el poder a Unidad Progresista. El hecho de que Durán intentase llevar a los tribunales a la ONCE por un delito de estafa en el sorteo del cupón (alegando que se habían emitido más series por cada número de las legalmente permitidas) ha abierto una herida entre él y el resto de los afiliados, que ahora intenta cerrar con su candidatura.

En cualquier caso, el principal reto de futuro que se plantea en la organización es la crisis del cupón diario, cuyos ingresos por ventas han venido descendiendo durante los últimos años. En los últimos años del gobierno de José María Aznar se había venido reclamando que el Estado autorizara la creación de nuevos juegos para paliar la pérdida del éxito del que había llegado a gozar el cupón. La ONCE fue excluida del sorteo Euromillones, pero consiguió alcanzar con el PP un compromiso por el cual los presupuestos estatales financiarían a la organización en caso de déficit. Así, en 2005 la organización ingresó 22 millones de euros en virtud de este acuerdo, que protegía los importantísimos ingresos (3.000 millones de euros anuales) que el Estado recibe en materia de juegos de azar.

La llegada de Jesús Caldera al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, aunque no supuso la ruptura del compromiso financiero que Eduardo Zaplana había adquirido, sí que dio lugar a que las reivindicaciones de la entidad se vieran satisfechas con la concesión de tres nuevos juegos: el Combo, el Siete y el Rasca.

De hecho, la retirada de Mario Loreto, según se afirmaba desde el seno de la organización, tuvo mucho con ver con el logro de estas tres nuevas concesiones, ya que se consideraba que todo quedaba atado y bien atado, los momentos más difíciles habían pasado y era la hora de llevar a cabo el relevo.

En 2006, los ingresos por ventas aumentaron un 6%, de 2.020 a 2.140 millones, rompiendo la trayectoria decreciente que se había vivido durante el año anterior, pero este crecimiento fue ligeramente inferior al previsto. Además, solamente la lotería instantánea (el Rasca y el Siete) ha conseguido expandirse, tirando del Combo, que dos años después de su lanzamiento no ha logrado consolidarse, y del cupón y sus variantes, que poco a poco y con el paso del tiempo va perdiendo el tirón que tuvo durante los años ochenta y noventa.

La que sí goza de una salud cada vez mejor es la Corporación Empresarial ONCE (CE-OSA), con intereses en los sectores del turismo, de la alimentación, de la sanidad o del negocio inmobiliario. Destinada al desarrollo de negocios que sean capaces de fomentar el empleo de ciegos y otras personas discapacitadas, sus cifras de negocio han pasado de 430 millones de euros en 2003 a 533 millones en 2006. Quizá la solidez de CEOSA sea capaz de sostener económicamente durante algún tiempo a toda la organización, pero no es menos cierto que, ante la crisis del cupón, el gran reto de la ONCE es revitalizar su mayor fuente de ingresos y la que ha sido su seña de identidad durante muchos años. A ello, según todas las previsiones, se tendrá que dedicar Unidad Progresista, la asociación que ha llevado a la entidad a situarse entre las más importantes de España.


Hemeroteca Esta semana