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Nº 731 - 5/3/2007

Aeropuerto del Prat, Renfe, enseñanza del catalán y Estatut tensan la relación Madrid-Barcelona


CATALUÑA SE REVUELVE CONTRA ZP


La Cataluña gobernada por el "segundo tripartito", con José Montilla de president, no está nada contenta con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Después de que el PSC no escuchara en su día a Moncloa y pactara con ERC e ICV-EUiA el nuevo Govern, en lugar de con CiU, las relaciones han seguido tensas y tres meses después de que Montilla accediera al Palau de la Plaza de Sant Jaume tanto socialistas como convergentes y republicanos se muestran dolidos con Madrid. Un Estatut a punto de naufragar en el Tribunal Constitucional, unas inversiones en infraestructuras que no terminan de llegar y un supuesto acoso a la enseñanza del catalán en la nueva LOE son algunas de las quejas que cada día alejan más a los socialistas catalanes de sus hermanos del PSOE y que amenazan con marcar las próximas municipales.

Por Inmaculada Sánchez

Aprobar el Estatut ya costó, pero ahora hay que desarrollarlo, y si no hay una complicidad...no sé". Quien expresa esta duda es un alto cargo del PSC que reconoce una cierta distancia entre las cúpulas de su partido y del PSOE. Acaban de cumplirse apenas tres meses desde que José Montilla nombrara gobierno y poco, o nada, ha mejorado la comunicación entre las direcciones de los socialistas catalanes y de los que reconocen a Rodríguez Zapatero como único líder.

El PSC hizo una fuerte apuesta por su nuevo Govern d'Entesa tras 'jubilar" a Maragall y colocar a Montilla al timón y tiene como prioridad que esta legislatura no naufrague como ocurrió con la anterior. Es por eso, según explican las distintas fuentes consultadas, por lo que las "reclamaciones a Madrid" están empezando a hacerse un hueco de relieve en la agenda de la Generalitat.

En este capítulo se incluirían los tres requerimientos de incompetencia contra otros tantos decretos de desarrollo de la Ley Orgánica de Educación (LOE) presentados por el Govern de Montilla, en uno de los cualesse incluye la polémica obligatoriedad de una tercera hora lectiva en castellano.

También el recurso de súplica al Constitucional para que reconsidere la recusación al magistrado Pérez-Tremps y éste pueda participar en el debate y dictamen sobre el Estatut y que, dado el reparto de jueces resultante tras la recusación, tienen ganado los contrarios al texto. La Generalitat también podría plantear, en próximos días, la recusación de otro magistrado, Jorge Rodríguez Zapata, para reequilibrar las fuerzas en el seno del Alto Tribunal y lograr un dictamen a favor del nuevo texto estatutario.

A estas iniciativas puramente "defensivas", tal como las califican desde la Generalitat, se han venido a sumar en las últimas semanas otras de "reclamación" sobre determinados incumplimientos de Madrid en materia de inversiones y de decisiones políticasen torno a infraestructuras tan claves para el desarrollo económico catalán como el aeropuerto del Prat o la red de cercanías de RENFE y de autovías.

Moncloa reconocía, implícitamente, la semana pasada su preocupación por el ambiente que se respira en Cataluña con el viaje del presidente Zapatero y la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, a las obras de la nueva Terminal Sur del Prat, interpretada desde distintas instancias, tanto en Madrid como en Barcelona, como un intento de "aplacar los ánimos" de los partidos catalan es.

La propia vicepresidenta, Maria Teresa Fernández de la Vega, había tenido que pedir disculpas a los afectados, cuatro días antes de la visita de Zapatero a la Ciudad Condal, ante la avería número 16 desde el comienzo de 2007 en el servicio de cercanías de RENFE, que provocó un nuevo caos en Barcelona y derivó, incluso, en problemas de orden público. De la Vega prometió reforzar el plan de choque previsto con más inversiones, a las que llegó a calificar de "inminentes". Aunque la vicepresidenta intentó involucrar al anterior gobierno del PP y a su falta de previsión en los problemas estructurales de la red ferroviaria catalana sus palabras no lograron evitar el aluvión de críticas al Ejecutivo de Zapatero en el que también participaron los socios de Montilla en el Govern, ERC e ICV.

Un par de días después era el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, el que echaba "un capote" al Govern al escenificar, foto incluida, la creación de una Comisión Bilateral entre el Gobierno de España y el de la Generalitat para el desarrollo del Estatut. Tanto los consellers Saura y Puigcercós, que acudieron a Madrid para la constitución de la Comisión, como el propio ministro Sevilla, hablaron sin rodeos de una relación "de tú a tú" entre ambos Ejecutivos, en un claro guiño a las voces de queja que llegan desde Barcelona.

Saura llegó con un listado de medio centenar de traspasos de competencias y el ministro lo recibió señalando que "el ritmo de aplicación de este estatuto va a ser infinitamente más rápido que el anterior". Mensajes tan conciliadores, sin embargo, no están logrando rebajar la tensión.

"El problema es que CiU, que todavía no ha digerido haberse quedado fuera del gobierno, está alimentando las quejas y llevando a la dirección de Esquerra a un peligroso rincón frente a sus bases cuando laacusa de estar vendida al PSC", explican en Barcelona. En efecto, Josep Antoni Duran i Lleida, cambió su prevista pregunta de control al Gobierno de la semana pasada para pedir "actuaciones urgentes" por los "continuos incidentes que paralizan los servicios de cercanías de RENFE de Barcelona". CiU también ha pedido la comparecencia de la ministra de Fomento en el Congreso para que informe sobre la cuestión y se ve claramente que no está dispuesta a dejar pasar el tren –nunca mejor dicho en este caso– de un ataque tan directo y evidente a los socialistas.

Esta posición beligerante de los convergentes de Artur Mas, que todavía respiran por la herida de considerarse "engañados" por Zapatero tras haberse quedado fuera del Govern de la Generalitat, está provocando problemas a la ERC de Carod-Rovira que ahora es mucho más "colaboradora" con los socialistas que en el pri mer tripartito de Maragall.

"Hemos conseguido que ERC votara la Ley de Dependencia apesar de que el Consell Executiu, por unanimidad, dijera que era inconstitucional. En cambio, están muy duros en lo de la lengua en la escuela", explica un miembro de la dirección del PSC refiriéndose a sus socios republicanos y a la difícil posición en que les dejan las andanadas de CiU.
No en vano en ERC ya ha aparecido un sector crítico con la actual dirección liderado por Joan Carretero (Ver EL SIGLO n° 727: "Descontento en ERC"), quien no desaprovecha oportunidad para calificar a sus compañeros de "entregados" a Madrid.
Así las cosas, en Barcelona se prepara un acto para el próximo día 22, al que se han adherido todas las entidades de la sociedad civil catalana con un cierto relieve, para reclamar que la ampliación del aeropuerto del Prat consiga el nivel que necesita Cataluña y su desarrollo económico.

Aunque se presenta como un "acto académico", que se desarrollará en la sede de a escuela de negocios del IESE, apoyan la :onvocatoria todas las patronales catalanas, omento, Fepime, Pimec y Cecot, la Cámaa de Comercio de Barcelona, el Real Autonóvil Club de Cataluña (RACC), la Fira y el Círculo de Economía y no se descarta que aún se sume alguna otra institución.

"Es algo inédito y va a ser importante", explica uno de los convocantes. "Es preocu)ante", reconoce una fuente cercana a la preidencia de la Generalitat. Aunque se ha cuidado que el acto no pueda parecer partidista -los tres catedráticos que hablarán en él son Germá Bel, antiguo diputado del PSC, Andreu Mas, antiguo conseller de CiU, y Pedro Nueno, una eminencia en la dirección de empresas sin pasado político— nadie se atreve a calibrar hoy el eco que pueda tener en las ten-as relaciones Barcelona-Madrid. •

"Manolo, ¿tú dejarías que Arenas gobernase?"

A José Montilla no le resultó nada fácil que Zapatero aceptase su decisión de no pactar con CiU,cediendo a Artur Mas la presidencia de la Generalitat como quería el presidente, y reeditar un segundo tripartito con él al frente de la Generalitat.

El entonces sólo líder de los socialistas catalanes, aunque firme en su estrategia, quiso armarse de argumentos y conseguir apoyos ante el disgusto que se disponía a dar a Moncloa, que quería contar con los convergentes como aliados en el Congreso para lo que restaba de legislatura.

Así, Montilla llamó por teléfono a uno de los pesos pesados del PSOE, nada menos que al presidente del partido y de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, para explicarle su decisión.

Según quienes conocen los detalles de la conversación, Mantilla no pudo ser más expresivo y le hizo al presidente andaluz la siguiente pregunta: "Manolo, ¿es que tú dejarías que Arenas gobernase?".

El presidente del PSOE no pudo contestarle otra cosa que no, y así, dejar más tranquila la conciencia política de Montilla, que no veía otra alternativa que intentar pactar con ERC e ICV.


Larga lista de agravios

En el acto del próximo día 22, en la sede del IESE de Barcelona, tres catedráticos de Economía expondrán, con datos en la mano, la necesidad de que el aeropuerto del Prat dé un salto cualitativo y pase a ser de "primera división", algo que la falta de inversiones y de interés político de Madrid, le viene negando en los últimos tiempos.

Para ello, nada mejor que las comparativas. El catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona, Germá Bel, antiguo diputado en el Congreso por el PSC y hoy "sólo militante de base", como él mismo asegura, incluirá en su exposición algunas de las cifras contenidas en su trabajo "Aeropuertos y globalización. Opciones de gestión aeroportuaria e implicaciones sobre el territorio", que ha realizado con el también profesor de Economía Xavier Fageda.

Entre ellas destaca que España "es el único país de la Unión Europea con una cierta dimensión en el que los aeropuertos se gestionan colo una red totalmente integrada y en el que la gestión y la propiedad pertenecen exclusivamente al Estado central". Sólo Polonia, Turquía y Rumanía, de entre la UE-25 más los países candidatos, tiene la gestión centralizada como España a través de AENA.

El dato más llamativo, sin embargo, es el referido a las inversiones por aeropuerto. Según la formación manejada por el profesor Bel, Ma-rid ha recibido el 57,81 por ciento del total de inversión en aeropuertos durante el periodo1992-2004 mientras que Cataluña sólo ha conseguido el 14,60. Más contundente aún aparece otra comparativa, la que afecta a la distribción de estas inversiones en relación con el tráfico de viajeros generado en el mismo periodo: Madrid recibió el citado 57,81 por ciento habiendo generado tan sólo el 22,27 por ciento del tráfico, mientras que Cataluña consiguió ese 14,60 teniendo un tráfico que supuso el 14,78 por ciento del total de España. Los académicos analizan: "Esto proporciona una evidencia clara de que la redistribución progresiva entre las regiones españolas no es un elemento relevante en las decisiones de inversión del gobierno central", sino, más bien "factores políticos como el soporte electoral en cada región del partido político que gobierna en la Administración central".

Y aún hay más. "El aeropuerto de Madrid tiene más tráfico que el que le correspondería según sus características económicas y demográficas", mientras que al de Barcelona le ocurre justo lo contrario. "Entre los aeropuertos con más tráfico de Europa, Barcelona ocupa la novena posición en relación al tráfico general del aeropuerto, sin embargo, ocupa la última posición en relación a vuelos intercontinentales directos". Los autores del trabajo concluyen que la "caja única" de AENA "ha financiado la sobreinversión en Barajas" y que "con el actual estado de cosas, el aeropuerto de Barcelona corre el riesgo de convertirse en el hub de las compañías de bajo coste de Europa"-


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