Nº 730 - 26 de febrero de 2007
 
Hemeroteca Esta semana

De Anson, Cayetana y la ‘gallardonista’
Edurne Uriarte

Luis María Anson ejerce de  clown  dominical en El Mundo de Pedro José. Su partenaire es Cayetana Álvarez de Toledo, que ahora trabaja en la sede del Partido Popular como jefa de Gabinete de Ángel Acebes. Álvarez de Toledo (no confundir con Consuelo) es una estrella rutilante en el firmamento conservador. Ambos, Luis María y Cayetana, se envían cartas en las que mezclan su odio y su desdén hacia Zapatero con guiños culturales y hasta atrevidos desde la perspectiva sexual. El clown no deja de ser un viejo verde, un rijoso contumaz. A Cayetana, que es muy espabilada, la APEI  ya le ha premiado con el Micrófono de Plata por esta sección. Por lo visto, esta joven colega al servicio de Acebes escribe no con pluma, bolígrafo, máquina de escribir o ahora ordenador. ¡Escribe con micrófono!  Un respeto, pues, a la innovadora “historiadora y columnista”, como la presentaba el pasado 2 de febrero, omitiendo su vinculación profesional e ideológica con Acebes, el diario de Pedro José al anunciar la buena nueva de tamaño galardón. Hace tan poco que comparte con Anson la sección de las cartas mutuas que provoca asombro la distinción, aunque el prestigio de la denominada APEI es perfectamente descriptible.

Anson, aparte de los domingos, escribe un par de veces por semana en las páginas de opinión del citado periódico. El martes 20 de febrero se empeñó en deslegitimar el referéndum de Andalucía. Resulta tan entrañable como irritante que tipos como Anson, a los que la derechona de toda la vida adora, se conviertan en expedidores de certificados de democracia. Anson aprovecha la tribuna que le ofrece Pedro José, que son tal para cual, a pesar de que la edad no los equipara, para cargar contra el Estado de las Autonomías. “Los despojos del referéndum andaluz, antes del catalán, han sido albriciados sólo por los políticos. Por Zapatero, insensato adalid de algo que casi nadie pedía, y por los dirigentes de las regiones, beneficiados con superiores cuotas de poder. El presidente por accidente no ha sido capaz de reconocer el fracaso democrático de ambas consultas (…) Por el contrario ha lanzado las campanas al vuelo con el mayor cinismo. El ciudadano medio sabe que los políticos regionales han conseguido ya que las autonomías nos cuesten un ojo de la cara, que se paga con los impuestos casi confiscatorios que abruman al pueblo español”.

Es posible, sin duda, ser más demagogo que Anson. Pero no es fácil superar a este histrión del periodismo, capaz de pontificar incluso sobre la ética y sobre las cosas que “nos cuestan un ojo de la cara”. Él sabe mucho, pero que mucho, de ciertos impuestos en verdad no confiscatorios que, en el argot del oficio, se conocen, probablemente con exageración retórica, como revolucionarios. Se paga una cantidad convenida y a menudo suena la música celestial en el escenario. ¿Puede molestar a alguien que suene la música celestial? No, en absoluto. Nada hay más bello que la loa, el reconocimiento de las virtudes que adornan a determinada gente tras recibir la agradable visita del cobrador, naturalmente sin frac, atuendo que ya apenas se lleva.

Y es que el periodismo está lleno, como la vida misma, de episodios fascinantes. Leo a Edurne Uriarte, profesora universitaria, que pasó del PSE al PP más aznariano. La leo en ABC donde publica regularmente. De pronto, me doy cuenta de que ataca, sin citarlos explícitamente, a los conspiradores del 11-M. Es decir a periodistas como Jiménez Losantos o Ramírez, entre otros que hacen el pino y lo que en cada coyuntura toque hacer. Recuerdo enseguida que ABC, que cada vez es más gallardonista, ha arremetido con frecuencia contra tales conspiradores, los que continúan avivando la llama de la autoría oculta de ETA con ramificaciones zapateriles. Gallardón es inteligente y sabe que por esos caminos no se va a parte alguna, más que a la extrema derecha. Gallardón aspira al nivel más alto de la política española, que es el de la presidencia del Gobierno. Nunca ha disimulado su ambición al respecto. El alcalde de Madrid quiere habitar en el palacio de la Moncloa. Y para llegar ahí hay que ofrecer una imagen templada y racional. No la de los Aznar, Acebes, Zaplana o su principal competidora que es Esperanza Aguirre.

Edurne Uriarte parece haber abandonado su admiración irrefrenable hace algún tiempo por Aznar y se ha pasado al gallardonismo. Argumenta con vigor y exactitud: “Si los peritos demuestran, como acaba de suceder, con al menos un 90 por ciento de fiabilidad, que el explosivo utilizado en todos los escenarios del 11-M es Goma-2 ECO procedente de la trama asturiana, ellos se agarran al 10 por ciento. Si la fiabilidad es del 100 por ciento es que la prueba ha sido fabricada por la policía. Y si el análisis de explosivos vuelve a aportar 100 datos que ratifican la autoría islamista, ellos se quedan con el 0 (…)  El cero es perfectamente válido para una hipótesis, para una fabulación y para una conspiración. Sobre todo, si uno está dispuesto a sostener que hay una trama política-policial que ha guiado el atentado para echar al PP del poder y ha amañado pruebas para ocultar la identidad de los auténticos cerebros”.

En la prensa madrileña se dirime la sucesión del sucesor frustrado. Rajoy está en fuera de juego y puede volver al banquillo de los suplentes tras las próximas generales. También puede retirarse y regresar a su casa. Aún Edurne será ministra con Gallardón algún día. Lo que no fue con Rajoy, vía Aznar, debido a los resultados del 14 de marzo de 2004. Paciencia y a barajar. Es improbable que Cayetana llegue a ministra con Acebes. Ni siquiera a subsecretaria. El destino de Acebes es la derrota. Sólo lo mantiene la inercia del pasado. A Cayetana ya le han concedido un Micrófono de Plata. Algo es algo.

Luis G. del Cañuelo

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