De Anson, Cayetana y la ‘gallardonista’
Edurne Uriarte
Luis María Anson ejerce de clown
dominical en El Mundo de Pedro José. Su partenaire es Cayetana Álvarez de
Toledo, que ahora trabaja en la sede del Partido Popular como jefa de Gabinete
de Ángel Acebes. Álvarez de Toledo (no confundir con Consuelo) es una estrella
rutilante en el firmamento conservador. Ambos, Luis María y Cayetana, se envían
cartas en las que mezclan su odio y su desdén hacia Zapatero con guiños
culturales y hasta atrevidos desde la perspectiva sexual. El clown no deja de
ser un viejo verde, un rijoso contumaz. A Cayetana, que es muy espabilada, la APEI ya le ha premiado con el Micrófono de Plata por esta sección. Por lo visto, esta joven
colega al servicio de Acebes escribe no con pluma, bolígrafo, máquina de
escribir o ahora ordenador. ¡Escribe con micrófono! Un respeto, pues, a la
innovadora “historiadora y columnista”, como la presentaba el pasado 2 de
febrero, omitiendo su vinculación profesional e ideológica con Acebes, el
diario de Pedro José al anunciar la buena nueva de tamaño galardón. Hace tan
poco que comparte con Anson la sección de las cartas mutuas que provoca asombro
la distinción, aunque el prestigio de la denominada APEI es perfectamente
descriptible.
Anson, aparte de los domingos, escribe un
par de veces por semana en las páginas de opinión del citado periódico. El
martes 20 de febrero se empeñó en deslegitimar el referéndum de Andalucía.
Resulta tan entrañable como irritante que tipos como Anson, a los que la
derechona de toda la vida adora, se conviertan en expedidores de certificados
de democracia. Anson aprovecha la tribuna que le ofrece Pedro José, que son tal
para cual, a pesar de que la edad no los equipara, para cargar contra el Estado
de las Autonomías. “Los despojos del referéndum andaluz, antes del catalán, han
sido albriciados sólo por los políticos. Por Zapatero, insensato adalid de algo
que casi nadie pedía, y por los dirigentes de las regiones, beneficiados con
superiores cuotas de poder. El presidente por accidente no ha sido capaz de
reconocer el fracaso democrático de ambas consultas (…) Por el contrario ha
lanzado las campanas al vuelo con el mayor cinismo. El ciudadano medio sabe que
los políticos regionales han conseguido ya que las autonomías nos cuesten un
ojo de la cara, que se paga con los impuestos casi confiscatorios que abruman
al pueblo español”.
Es posible, sin duda, ser más demagogo
que Anson. Pero no es fácil superar a este histrión del periodismo, capaz de
pontificar incluso sobre la ética y sobre las cosas que “nos cuestan un ojo de
la cara”. Él sabe mucho, pero que mucho, de ciertos impuestos en verdad no
confiscatorios que, en el argot del oficio, se conocen, probablemente con
exageración retórica, como revolucionarios. Se paga una cantidad convenida y a
menudo suena la música celestial en el escenario. ¿Puede molestar a alguien que
suene la música celestial? No, en absoluto. Nada hay más bello que la loa, el
reconocimiento de las virtudes que adornan a determinada gente tras recibir la
agradable visita del cobrador, naturalmente sin frac, atuendo que ya apenas se
lleva.
Y es que el periodismo está lleno, como
la vida misma, de episodios fascinantes. Leo a Edurne Uriarte, profesora
universitaria, que pasó del PSE al PP más aznariano. La leo en ABC donde
publica regularmente. De pronto, me doy cuenta de que ataca, sin citarlos
explícitamente, a los conspiradores del 11-M. Es decir a periodistas como
Jiménez Losantos o Ramírez, entre otros que hacen el pino y lo que en cada
coyuntura toque hacer. Recuerdo enseguida que ABC, que cada vez es más
gallardonista, ha arremetido con frecuencia contra tales conspiradores, los que
continúan avivando la llama de la autoría oculta de ETA con ramificaciones
zapateriles. Gallardón es inteligente y sabe que por esos caminos no se va a
parte alguna, más que a la extrema derecha. Gallardón aspira al nivel más alto
de la política española, que es el de la presidencia del Gobierno. Nunca ha
disimulado su ambición al respecto. El alcalde de Madrid quiere habitar en el
palacio de la Moncloa. Y para llegar ahí hay que ofrecer una imagen templada y
racional. No la de los Aznar, Acebes, Zaplana o su principal competidora que es
Esperanza Aguirre.
Edurne Uriarte parece haber abandonado su
admiración irrefrenable hace algún tiempo por Aznar y se ha pasado al
gallardonismo. Argumenta con vigor y exactitud: “Si los peritos demuestran, como
acaba de suceder, con al menos un 90 por ciento de fiabilidad, que el explosivo
utilizado en todos los escenarios del 11-M es Goma-2 ECO procedente de la trama
asturiana, ellos se agarran al 10 por ciento. Si la fiabilidad es del 100 por
ciento es que la prueba ha sido fabricada por la policía. Y si el análisis de
explosivos vuelve a aportar 100 datos que ratifican la autoría islamista, ellos
se quedan con el 0 (…) El cero es perfectamente válido para una hipótesis,
para una fabulación y para una conspiración. Sobre todo, si uno está dispuesto
a sostener que hay una trama política-policial que ha guiado el atentado para
echar al PP del poder y ha amañado pruebas para ocultar la identidad de los
auténticos cerebros”.
En la prensa madrileña se dirime la
sucesión del sucesor frustrado. Rajoy está en fuera de juego y puede volver al
banquillo de los suplentes tras las próximas generales. También puede retirarse
y regresar a su casa. Aún Edurne será ministra con Gallardón algún día. Lo que
no fue con Rajoy, vía Aznar, debido a los resultados del 14 de marzo de 2004.
Paciencia y a barajar. Es improbable que Cayetana llegue a ministra con Acebes.
Ni siquiera a subsecretaria. El destino de Acebes es la derrota. Sólo lo
mantiene la inercia del pasado. A Cayetana ya le han concedido un Micrófono de
Plata. Algo es algo.
Luis G. del Cañuelo |