A 9
Hemeroteca
Esta semana
Lista artículos de Borrell
Nº 730 - 26 de febrero de 2007

Europa y la lucha antiterrorista

El futuro de la UE dependerá del papel que sea capaz de desempeñar en el mundo. En sus primeros 50 años, la UE se construyó hacia el interior resolviendo sus problemas domésticos a escala del continente. Pero ahora, la dimensión exterior será la clave del futuro de la UE porque los grandes temas a los que se enfrenta: energía, migraciones, seguridad, comercio o medio ambiente, se plantean a escala mundial y sólo a esa escala pueden tener solución.

En alguno de esos problemas globales Europa dispone de instrumentos eficientes para actuar unida. Es el caso del comercio, donde la Comisión representa a todos los Estados miembros. Pero los otros aspectos de la política exterior son mucho más sensibles porque afectan más a la soberanía nacional que la política comercial. En particular la relación con Estados Unidos y la forma de hacer frente a la amenaza terrorista plantean profundas divergencias entre los Estados y dificultan la existencia de una política exterior común.

El ultimo Pleno en Estrasburgo entro de llenó en estas cuestiones. Precisamente mientras comenzaba en Madrid el juicio sobre los atentados del 11-M, el PE debatía un informe del diputado Luis Yáñez sobre la dimensión internacional de la amenaza terrorista y votaba el informe del diputado italiano Claudio Faya sobre las actividades de la CIA en materia de detención ilegal y transporte de sospechoso de actividades terroristas.

Sin duda, el informe sobre las actividades ilegales de la CIA en distintos países europeos fue el que recibió mas atención.

Para preparar la resolución sometida al voto, la comisión de investigación ha trabajado durante doce meses, escuchado a 172 personas (funcionarios gubernamentales, miembros de ONGs, representantes de la UE, periodistas y tres víctimas de detenciones ilegales), celebrado 30 reuniones y desplazado siete delegaciones oficiales a distintos países.

Su conclusión principal es que algunos países de la UE han colaborado, o por lo menos han "cerrado los ojos o admitido" vuelos operados por la CIA que, en ocasiones, se utilizaron para el transporte ilegal de detenidos en "entregas extraordinarias", que es la forma de denominar el secuestro de personas sospechosas de actividades terroristas y su traslado a otros países para ser interrogados, torturados y mantenidos en detención ilegal.

La resolución aprobada expresa su preocupación por la posible ubicación de centros secretos de detención en bases militares de EE UU en Europa, y en particular en Polonia y Rumania, pero reconoce que no es posible demostrar la existencia de dichos centros secretos de detención.

A pesar de que este trabajo del PE no obliga jurídicamente a los Estados, la comisión se ha convertido en un foco de presión que ha propiciado la apertura de procesos judiciales en algunos países como Portugal, España, Alemania e Italia.

En la resolución aprobada, el PE critica al Consejo por ocultar primero y, sólo más tarde, facilitar información parcial sobre los contactos mantenidos con carácter regular con altos cargos del Gobierno estadounidense.
Los gobiernos especialmente criticados por su pasividad y falta de cooperación con las investigaciones del PE son los de Austria, Italia, Polonia, Portugal y Reino Unido.

España, por donde también han transitado vuelos de la CIA, 68 escalas de las cuales 46 son consideradas preocupantes, recibe consideraciones más benévolas que otros países, señalando la disposición a colaborar del Gobierno y la comparecencia del ministro Moratinos en Bruselas.

Especialmente revelador para el PE son las actas de la reunión transatlántica informal entre la UE y los ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN, a la que asistió la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, el 7 de diciembre del 2005. Allí se confirma que los Estados miembros conocían el programa de entregas extraordinarias.

Coincidiendo con ese debate se produjo la dimisión del coordinador de la UE para la lucha contra el terrorismo, el holandés Gijs de Vries, que había sido objeto de críticas en el informe por no haber dado respuestas satisfactorias a las preguntas de los diputados, que se cuestionan cuál es el contenido real de su función.

En su despedida, DeVries ha dirigido un mensaje especialmente claro y exigente dirigido a EE UU pero también a los responsables europeos. A éstos les pide que "apliquen lo que predican" y sobre todo el respeto de los derechos humanos, "clave de la identidad europea", en la lucha contra el terrorismo.

La dimensión de la amenaza y la forma de hacerle frente son aspectos que irán ganando importancia. Pero esa lucha se debe hacer siempre dentro del respeto a la ley, como ha pedido el PE en sus dos resoluciones votadas.

José Borrell

Hemeroteca
Esta semana
Lista artículos de Borrell