F abián
Hemeroteca Esta semana
Nº 729
19/2/2007

INMIGRACIÓN Y POLÍTICAS
DE INTEGRACIÓN EN ESPAÑA

Por Elviro Aranda Álvarez*

L os que no estamos en cómo se manejan los temas que interesan a la "opinión publicada" no acertamos a entender qué criterios llevan a que un tema tan importante como la inmigración ilegal que llega a Canarias desaparezca de las prioridades informativas, y un altercado callejero en Alcorcón se convierta durante unos días en un gravísimo problema de convivencia entre españoles y extranjeros.

Pero lo cierto es que inmigración, ilegalidad e integración social son asuntos de una gran importancia que debemos debatir los políticos, llevar a los ciudadanos en clave positiva y, finalmente, aportar propuestas adecuadas y consensuadas para su solución.

Después de que algunos, instalados en la búsqueda del escándalo y el alarmismo, casi nos hicieran pensar que la inmigración y sus circunstancias eran sólo los problemas de los cayucos y las pateras, hemos descubierto que la inmigración ha tenido efectos muy positivos para nuestra economía, para las cotizaciones a la Seguridad Social y para la mejora de la pirámide de población de nuestro país (la inmigración ha elevado la renta por habitante en 623 euros en los últimos 5 años, ha aportado el 50% del crecimiento anual y ha incorporado más de un millón y medio de nuevos cotizantes a la Seguridad Social) También hemos descubierto que lo que sucede en el Atlántico con muchos subsaharianos que van a la búsqueda de las Canarias, es algo más trágico que un problema de inmigración ilegal: es una tragedia humanitaria que se está cobrando miles de muertos, donde la Comunidad Internacional y, en especial, Europa deberían actuar con prontitud. Desde luego, el Gobierno de España así lo está trasladando a las instituciones de la Unión Europea desde este verano.

Ahora es el momento de la política con mayúsculas de los proyectos a medio y largo plazo para afrontar la inmigración en España con responsabilidad y sensatez y, por supuesto,alejados de la demagogia y el "electoralismo cortoplacista". Es la hora del compromiso de Europa con proyectos concretos, como ha hecho Alemania en la inauguración de su presidencia de la Unión diciendo que será la presidencia de la política de integración de la inmigración (España en eso puede decir mucho: desde el año pasado trabajamos en un ambicioso Plan Estratégico de Integración dotado con más de 2.000 millones de euros para los próximos años) Es la hora de la cooperación interterritorial, de la solidaridad y las estrategias comunes de todas las Comunidades Autónomas, para que los efectos positivos de la inmigración se mantengan muchos años. Pero también es el momento de que todos colaboremos con las Comunidades que más sufren los efectos negativos de la inmigración ilegal (v.gr. Canarias con los menores no acompañados o las oleadas de ilegales), y es muy desolador ver y oír al presidente de la Comunidad Autónoma de la Rioja "presumir" de su insolidaridad diciendo que ellos no van a acoger inmigrantes y mucho menos menores no acompañados.

Las ONGs y las Asociaciones de ayuda a los inmigrantes están respondiendo con compromiso y responsabilidad, el Gobierno de la Nación está aportando importantes cantidades de dinero para hacer frente a las acogidas, a las repatriaciones y a los programas de integración. Sería bueno que nadie utilizase la inmigración como arma electoral y que todas las Comunidades Autónomas se coordinen con espíritu de colaboración con el Estado y sus municipios para que los recursos que se ponen a su disposición llegue allí donde de verdad se necesitan. Para el año 2007 el Gobierno de España pone 261 millones de euros para fondos de acogida y 200 millones más para integración y refuerzo educativo. Los municipios son los que más necesitan estos fondos y muchos de ellos se quejan de las dificultades para su asignación.

Por ello, ha sido pintoresco y patético ver a la presidenta de la CAM y su vicepresidente pedir explicaciones al Ayuntamiento de Alcorcón sobre los disturbios de estos días, olvidando que la responsabilidad en políticas de integración, educación y servicios sociales es de su Gobierno. Pretendiendo convencernos que es un problema tan sólo de seguridad pública. Si fuera así ¿Qué hace la CAM con el dinero de integración y apoyo educativo que le envía el Estado?

La seguridad es importante, pero todos los que conocen estos temas saben que la seguridad sin políticas de educación e integración no es nada. En esas políticas, en vez de boicotearlas, debería colaborar especial y responsablemene el PP. Hoy la inmigración no es in problema en términos absolutos, es un elemento esencial de nuestro vigor económico y social, pero mañana, cuando la economía haya pasado su fase expansiva, sí puede empezar a causarnos dificultades. Los socialistas no vamos a estar toda la vida en el Gobierno, y después de nosotros vendrá el PP. Por ello, al Partido Popular les conviene más que a otros afrontar con responsabilidad el diseño de una política de Estado de inmigración a medio plazo que evite los conflictos sociales que una crisis económica y un fuerte aumento del paro podría producir. Esa política le interesa a los inmigrantes, le interesa a España, pero ¿sabrá el PP "cortoplacista" ver que también le interesa a él? El trabajo en la Subcomisión para el estudio de la inmigración en España que se ha creado en el Congreso de los Diputados nos lo dirá. ¡Estaremos atentos!

*Viceportavoz de Inmigración del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados.

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