4
Hemeroteca Esta semana
Lista Apuntes
Nº 729
19/2/2007
D N
La piel de toro está convulsa

Por José María Benegas

R ememorando a Salvador Espriu me atrevo a escribir que la piel de toro está convulsa y la responsabilidad no hay que situarla en la sociedad, sino en la clase política. Las instituciones del Estado no pueden estar sometidas al descrédito en función de la valoración partidista sobre sus decisiones. Los males de la República comenzaron cuando los adversarios políticos se perdieron el respeto y convirtieron la política en el arte del desprestigio de los unos sobre los otros como está ocurriendo ahora. La división sobre lo que hay que hacer con ETA y el terrorismo es nefasta para el país y sólo beneficia a los violentos. Ni siquiera las víctimas se ponen de acuerdo en cuál es el papel que deben desempeñar en una sociedad democrática. La ramplonería imperante se contagia y hace mella también en nuestros intelectuales.

He sido admirador en general de los escritos de Félix de Azúa, pero me parecen penosos algunos pasajes de su último artículo Longevidad del resentimiento. "No podría concebir –señala el autor– que alguien como Zapatero, con mando en un país europeo, hablara de "alianza de civilizaciones". ¿Qué civilizaciones? Si a sus hijas las hubieran cortado el clítoris y cosido los labios externos quizás no fuera tan frívolo". El ejemplo o argumento no puede ser más bajo en su zafiedad y mal gusto y como crítica de una propuesta política es deleznable. El islam no es unívoco, y la Alianza de Civilizaciones es un proyecto precisamente de defensa de los derechos humanos protagonizado por pueblos de culturas y religiones diferentes. Es una alianza basada en la tolerancia que repudia la violencia y desde luego lasablaciones de clítoris.

El autor del artículo es sumamente injusto con los partidos de izquierda, cuando señala que en la época de Suárez y de González, "ETA recibía el apoyo de toda la izquierda del país". Falso. Desde la restauración democrática el rechazo a la utilización de la violencia ha sido rotundo por parte de los principales partidos de la izquierda. Recuerdo que cuando en el inicio de la democracia ETA asesinaba a militares o miembros de las fuerzas de seguridad éramos los socialistas y los comunistas los que, prácticamente en solitario, salíamos a la calle a expresar nuestra indignación y acudíamos a funerales, en iglesias medio vacías, para expresar nuestra solidaridad con las víctimas. No se puede confundir a la izquierda española con los maoístas de la época.

Demuestra el autor del mencionado artículo su falta de conocimiento de lo que es ETA cuando señala que hoy "ya sólo la apoyan los caseríos y ni siquiera todo el PNV". Dejando de lado la apreciación sobre el PNV, qué más quisiéramos, señor Azúa, que el apoyo fuera como el que usted dice. El núcleo fuerte de los sustentos de ETA es hoy urbano y, si utilizamos datos objetivos de las últimas elecciones autonómicas, sus apoyos políticos se pueden cifrar en 150.000 votos, aunque no todos estos electores estén de acuerdo con la perpetuación de la violencia.

Creo, señor Azúa, con todos mis respetos, que a escritores e intelectuales de su talla hay que exigirles corrección en sus expresiones –ya sólo nos falta utilizar a las hijas de cada cual para fundamentar nuestros argumentos– y rigor con nuestra historia reciente y con los datos objetivos de la realidad. No se contagien ustedes de la mediocridad circundante.

****

En el caso del magistrado del Tribunal Constitucional Sr. Pérez Tremps, si la reunión de aquellos que decidieron su recusación e incompatibilidad para estudiar los recursos interpuestos contra el Estatuto de Cataluña hubiera sido un cónclave de personas sabias y ponderadas, la decisión hubiera sido pedir su inhibición exclusivamente en relación con la parte sobre la que realizó su informe para la Generalitat, es decir, la política exterior de esta institución, y mantener su plena competencia sobre el resto del Estatuto sobre el que el magistrado no ha emitido ningún tipo de opinión previa. Esta hubiera sido una decisión equilibrada e irreprochable.

****

Cuando se eleva a categoría universal la frase: "Con los terroristas no se negocia", habría que, a continuación, añadir que la aseveración tiene sus excepciones: De Gaulle con el FLN de Argelia; Rosón con ETA (P.M); Major y Blair con IRA; Rabin con la OLP; Aznar y González con ETA; De Clerk (presidente de Sudáfrica) con el Congreso Nacional Africano; Pastrana y Uribe (Colombia); Cristiani (presidente de El Salvador), acuerdos de Chapultepec; Arzu Irigoyen (presidente de Guatemala), Acuerdo de Paz firme y duradera, etc. Muchos de estos países, no todos, viven en paz habiendo superado la violencia. A veces conviene recordar la frase de Rabin: "Se negocia con los enemigos, no con los amigos". Otro problema es si es o no posible hacerlo preservando los principios democráticos, lo cual no depende sólo de una parte. •

Hemeroteca Esta semana
Buscador