Hemeroteca Esta semana
Buscador
 
   
Nº 727
5/2/2006

Georgina Cisquella, directora de Noticias 2 de TVE

"EL EFECTO IGUAZÚ' HA LLEGADO A TVE"

Entró a trabajar en Televisión Española en Barcelona cuando estudiaba segundo de carrera y comenzó siendo "muy jovencita" en el programa Gira volt que Antoni Serra creó para televisión y en el que comenzó su andadura. En su haber, un Premio Goya a la mejor película documental 2002 por El efecto Iguazú, también galardonado con
el Premio Tiempo de Historia en el Festival de Valladolid, en la que contaba las historias de los trabajadores de Sintel acampados en el Paseo de la Castellana de Madrid. Hoy revive el relato, aunque trasladado a su casa, RTVE, y a un Expediente de Regulación de Empleo que afecta a más de 4.000 trabajadores.

Por Karmen Garrido

—¿Considera la televisión su medio natural?
—Donde me he formado profesionalmente ha sido en televisión. En 1979 me tuve que ir a la prensa escrita porque me despidieron de Televisión Española Barcelona porque, siguiendo la huelga, nos negamos a emitir nuestro programa, así que despidieron a todo el equipo. En realidad querían cargarse Gira volt, una especie de Informe Semanal en catalán, en el que empecé y donde aprendí haciendo reportajes de todo tipo. Volví en 1982, porque reconocieron que el despido había sido político y hasta ahora aquí sigo. Me gusta mucho la imagen y si me voy de aquí, mi idea es seguir con el cine documental.

— En el medio televisivo nunca se puede bajar la guardia. Ase esfuerzo de reciclaje constante agota o motiva?
—Motiva y mucho porque en televisión aprendes constantemente, es preciso ir readaptándose a su permanente evolución y eso supone un reciclaje continuo. Cuando entré en Televisión Española todavía se trabajaba en cine y las noticias se tenían que revelar, así que he tenido la enorme suerte de participar y aprender todo este proceso apasionante Después vino la una pulgada, a continuación el Betacam y ahora llega lo digital y espero irme habiendo aprendido el montaje digital.

—Cuando comenzó a emitirse Miradas 2 hubo quien aseguró que usted y su equipo estaban haciendo "televisión a la contra" pero el tiempo parece haberles dado la razón, porque ya ha sobrepasado los 200 programas
—La idea de Miradas 2 siempre estuvo muy clara y era abrir la una ventana a la cultura más alternativa, más arriesgada, menos comercial que casi nunca tiene espacio en la televisión y no existe nada parecido en otras cadenas; es responsabilidad y obligación de la cadena pública hacer llegar estas propuestas a los ciudadanos. Ese fue el espíritu, además de romper la mentalidad centralista existente con respecto a la cultura porque parecía que lo que no se estrenaba o pasaba por Madrid, no existía, cuando en Andalucía, Logroño, Galicia o en mil sitios más se están haciendo cosas súper interesantes que no tienen porque verse circunscritas sólo al ámbito regional o autonómico.

—¿Qué cambios más destacables ha introducido desde que ha asumido la dirección Noticias 2?
—Fran Llorente me propuso cambiar un poquito La 2 Noticias porque, aunque estaba muy bien, llevaba ya diez años en antena y cuando empezó a emitirse había dos cadenas menos. Por lo tanto, la idea es mantener esa mirada alternativa a la información que tiene La 2 Noticias, con un compromiso por los temas ecológicos, por el medio ambiente, con las ONG y abrirlo algo más a temas del mundo; además hemos introducido Cámara Abierta y somos la primera televisión que lo llevamos; en mi opinión es por ahí por donde irá el futuro porque es necesario no sólo difundir el punto de vista de la televi- I sión, sino también la mirada y el punto de vista de los ciudadanos, algo que ya comienza a acuñarse como "periodismo ciudadano". Nos ha costado un poquito crear nuestra web, que ha permanecido unos dos meses en prueba porque no es una web convencional pero ya está empezando a funcionar y en la que tengo mucha fe porque será una ventana abierta a quienes tengan cosas que contar y, como ahora las cámaras pequeñas son herramientas al alcance de todo el mundo, los ciudadanos van a tener la oportunidad de participar con sus vídeos. Tendremos ir dando a conocer todo esto ahora que ya está empezando a funcionar. Además, en esta etapa también tenemos previsto incrementar la producción de reportajes propios.

—Según Cafarell, cierra su mandato acabando con "las malas prácticas, el derroche, los intereses creados, los privilegios adquiridos y el proteccionismo laboral, ¿actuaciones que están en el origen de la grave situación en la que se encuentra actualmente RTVE?".
—Evidentemente esta televisión precisaba de un cambio. Puedo hablar por experiencia porque cuando empecé a trabajar en Televisión Española, nadie le hacía sombra y era la reina del mambo. Pasar de eso a una situación de competitividad es un cambio muy notable. En aquella época dorada, la gente se acostumbró a que todo el monte era orégano y no había contención en la composición de equipos y muy poca en los costes, con aquella mentalidad de poderío absoluto pero la realidad ha ido resituando a Televisión Española y aquellas prácticas no son como antes, aunque está claro que, de alguna manera, crearon determinados vicios que se tienen que terminar; además ahora estamos hablando ya de unas sumas de dinero tan brutales que nadie las va a pagar y, supongo que el futuro pasa por reajustarse. Puedo discrepar y, en plan utópico y de locura, decir que la televisión pública se tendría que pagar por un canon, manteniendo una publicidad mínima y ofreciendo una buena programación para alcanzar una audiencia suficiente que permitiese realizar programas para las inmensas minorías a quienes interesa la cultura, el debate, la inteligencia, todo eso que, al no ser comercial, desaparece de las televisiones privadas y que debe ser cubierto por la televisión pública.

—¿Cómo ve el futuro de RTVE después de este ERE feroz?
—Incierto... Ha sido un poco traumática la forma en que se ha planteado; que el tema de la edad haya primado en la reestructuración de RTVE es lamentable, aunque fuese difícil encontrar otra solución porque estamos en una empresa pública. Si hubiésemos estado en la privada hubiese estado claro; lo que vale por aquí y lo que no tanto por allá. Lo que se va a hacer va a permitir la renovación de la plantilla pero también va a descapitalizar de muchos profesionales que todavía tienen muchas cosas que hacer. En mi opinión, las empresas se deben renovar con etapas de transición, es decir, una generación le da el testigo a la otra, y esta fractura no es buena. Por eso veo el futuro incierto pero, como soy una defensora de la televisión pública, creo que debe seguir adelante porque hay cosas que las cadenas privadas nunca harán. Espero que todos los partidos actúen con responsabilidad, que haya consenso y sean conscientes de que la radiotelevisión pública no es un juguete desechable, sino un proyecto muy serio que articula la vida cultural y política de un país porque hay muchas cosas que únicamente se las podemos y tendremos que exigir a la radiotelevisión pública.

—En su haber, un Premio Goya en 2002 a la mejor película documental, por El efecto Iguazú (2002). ¿Qué fue lo que la motivó a rodarlo?
—Pasar en aquella época por el Paseo de la Castellana y ver aquel campamento de los trabajadores de Sintel denunciando una situación de la que, prácticamente, no se informó en Televisión Española, nos hizo plantearnos la necesidad de contar las mil historias que allí se vivieron durante meses. Hubo un productor que quiso involucrarse y fue muy emocionante compartir las vidas de aquellos trabajadores y la capacidad de aguante que tuvieron unos tíos hechos y derechos, la mayoría de más de cincuenta años. Y ahora llega el efecto Iguazú a Televisión Española.

—¿Es la inmigración uno de los principales retos de Europa? ¿Se está actuando adecuadamente al respecto?
—Llevo tiempo pensando en hacer un documental sobre inmigración porque creo que este es el gran tema del Siglo XXI. Nosotros ya vamos a vivir de otra manera, estamos obligados a convivir con distintas culturas y debemos aceptar que esta es una realidad innegociable, primero porque nos interesa y segundo, porque en este mundo es imposible ponerle puertas al campo. También es verdad que articular todo esto sin que la situación se escape de las manos y se des-controle, es complicadísimo. Los gestos del Gobierno, la tan criticada regularización era imprescindible hacerla, no se podía negar la evidencia de que todas esas personas estaban aquí, personas que están conviviendo con nosotros, no sólo en el trabajo, sino en el mundo de los afectos. Puesto que muchas personas deben salir de sus países en busca de una vida aceptable, deberíamos buscar el equilibrio, ser generosos y a la vez, mesurados para que la situación no se desmande y se convierta en ingobernable. Hay gente que está interesada en azuzar el racismo y la xenofobia, cuando realmente lo que se debería hacer es explicar que en el mundo, todos debemos disfrutar de nuestros derechos. No soporto a la gente que aprovecha estos temas.


Hemeroteca Esta semana
Buscador