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Nº 724 - 15/1/2007

Sus declaraciones y una entrevista a su esposa desatan las especulaciones en el PSOE sobre sus expectativas


BONO SE MUEVE

Para ETA, "lo único que veo y deseo cercano es la cárcel, todo lo demás es una falta de respeto a los muertos".'Estas no son palabras de un dirigente del PP sino de José Bono cinco días después del atentado de Barajas. El ex ministro ha concedido dos entrevistas para dejar clara su posición en este crucial asunto, bien distante de lo dicho desde Moncloa. Sus declaraciones llegaban después de una amplia entrevista que su esposa, Ana Rodríguez, había concedido a la revista Telva en diciembre, y que, desapercibida hasta el momento, empieza a ser comentada en algunos círculos socialistas. En ella, la mujer de Bono "no descarta" que su marido llegue a presidente del Gobierno algún día y afirma que "se estaban tomando decisiones políticas con las que él no estaba de acuerdo". Sus más cercanos aseguran que el ex ministro está "en posición latente".

Por Inmaculada Sánchez

A mí no me ha sorprendido. Le he visto varias veces después de que saliera del Gobierno y no es alguien que siga la política por interés, sino como parte". Este diputado socialista que conoce de antiguo al ex titular de Defensa se refiere a las entrevistas concedidas por Bono a Europa Press, primero, y a CNN +, después, para dar a conocer su opinión tras el atentado de ETA, apenas cinco días después del bombazo.

Aunque en ambas asegura mantener su apoyo a Zapatero, al que se refiere como "una buena persona que actúa de buena fe", no duda en tildar de "tontos e inútiles" a quienes buscan a ETA como mediadores. "¿Yo tengo muchísima más confianza en la guardia civil que en el obispo Uriarte o en estos "mindundis" de Batasuna, que no son nadie, que no representan nada", añade.

Tales mensajes, justo cuando desde Moncloa y Ferraz se intentaba combatir los del PP que, en esa misma línea, tildaban a Zapatero de ingenuo, ignorante e insolvente para afrontar problemas tan graves, no han sido bien recibidos en los altos despachos del PSOE.

Sin embargo, lo más preocupante para algunos sectores del partido, que siguen de cerca los movimientos de José Bono desdeque saliera del Gobierno y rechazara la candidatura a la alcaldía de Madrid, es que estas declaraciones puedan no ser un hecho aislado. "¿Yo no creo que haya dejado la política. Ahora tiene más tiempo y se sigue reuniendo con gente, tanto de su antiguo ministerio, como parlamentarios, como, por supuesto, con su partido en Castilla-La Mancha", asegura un alto cargo que lo conoce bien.

Para los que sienten esa inquietud la amplia entrevista que su esposa, Ana Rodríguez, concedió a la revista "Telva" para su número de diciembre ha sido reveladora. En ella, la esposa de Bono, que hace gala de sus 22 años de militancia activa en el PSOE, critica abiertamente algunas de los más emblemáticos proyectos de Zapatero.

Respecto a la Ley de Memoria Histórica es tajante. "La gente ya había digerido bien su terrible pasado y ahora se destapa la caja de los truenos y se radicaliza la izquierda y la derecha (...). A los ciudadanos les preocupan otras cosas, no la Memoria Histórica (...). Al final, el ciudadano lo que quiere son políticos que le solucionen sus problemas presentes, no su pasado". ¿Y sentencia: "Necesitamos políticos con los pies en la tierra".

También se queja amargamente de que en su partido no se tenga en cuenta a las generaciones de dirigentes anteriores. "No sé si cualquier tiempo pasado fue mejor, pero síque se está prescindiendo en el partido de gente muy valiosa (...). Esta es una nueva era, de nuevos políticos, que deben pensar que lo pasado ya no vale". ¿Y en la pregunta clave de si, "después de la renuncia de Bono a la alcaldía de Madrid, ¿lo ve como futuro candidato a la presidencia?", tras predecir que "los tiempos en política son cambiantes", añade: "Así que no te puedo decir si mi marido será o no será algún día presidente de este país. Pero no lo descarto. Estoy se gura de que sería un gran presidente".

¿Pero no se había ido del gobierno para dedicarse a su familia?, se preguntan algu nos compañeros que han leído la entrevis ta. Sí, en efecto, Ana Rodríguez también da detalles de la "nueva vida" de su "hiperac. tivo" marido: "Está más relajado, ha adelga. zados 8 kilos, come sano, sale todos los días a andar 14 Km., lleva a nuestra hija pequeña, Sofía, al colegio (...) queda con amigos... ordena sus notas (...) Está feliz", concluye. Pero quienes saben que una entrevista de tal calibre, titulada "A solas con Ana Bono" y dedicada casi en exclusiva a hablar de su marido, no ha escapado al control del ex ministro señalan un detalle más para dotarla de significación política.

Ana Rodríguez asegura que en su casa "se han guisado importantes decisiones políticas". ¿Y sólo cita una: "Aquí, tras ganar el PSOE las elecciones del 2004, se decidió durante una cena la retirada de las tropas de Iraq". Así que resulta que la más emblemática decisión de Zapatero la tomó con Bono cenando en su casa...
"Está marcando territorio", interpreta un parlamentario socialista que lo conoce bien.¿Y lo explica. "Siempre que ha salido a hacer declaraciones ha sido por algo políticamente relevante en la marcha del Gobierno". Esta afirmación cuadraría con la "nueva" explicación que da su esposa de la salida de Bono del Gobierno. "Tomó la decisión de abandonar porque había llegado a un límite. Es una renuncia muy pensada (...). Se estaban tomando decisiones políticas con las que él no estaba de acuerdo y Pepe es muy coherente y muy honrado... ¡Lo estaba pasando mal!".

Más adelante recuerda alguna de esas discrepancias al hablar del nuevo Estatut de Cataluña. "Los dos lo tenemos muy claro. El día que se presentó en el Parlamento (el Estatut) fue el único ministro que no asistió. Cuando se aprobó siguió sin gustarnos".

"El cree tener un terreno muy propio dentro del PSOE, que es el de la defensa de la unidad de España, del Estado fuerte como garantía de la solidaridad y de la mano dura con ETA. En definitiva, el de la "vieja guardia" cuyos más relevantes miembros ya están retirados", explica otro dirigente socialista. "¿Y quizá", añade, "no sé si busca una segunda oportunidad pero lo que está claro es que quiere estar preparado por si llega".

Otro alto cargo del PSOE, mucho más cercano a él, abunda en esta tesis. "El sabe que por la vía orgánica no tiene nada que hacer, lo tiene descontado. Si el partido le hace un ofrecimiento será por la imagen pública que tenga. Por eso, y por su carácter, no puede dejar de estar en primera línea. Está en posición latente", remata.

Bono ha cuidado mucho su presencia pública desde que abandonara el Gobierno. Ha administrado sus apariciones pero no ha querido estar "desaparecido". Como ex presidenteautonómico, tiene asignado despacho, dos secretarias, coche oficial y seguridad. Desde él y con la ayuda de personas de su confianza organiza su cuidada agenda.

Así, desde nada más producirse su salida del Ministerio de Defensa, ha aparecido en actos sociales, políticos o religiosos. El Domingo de Resurrección que siguió a su renuncia acudió a la catedral de Toledo para asistir a la misa oficiada por el arzobispo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Cañizares, donde le pudieron captar todos los fotógrafos de prensa.

Una semana después acudía al acto de entrega del título de Hijo Predilecto de Toledo al arzobispo emérito de Oviedo, Gabino Díaz-Merchán, de la misma manera que, un mes más tarde, aparecía junto al presidente castellano-manchego, José María Barreda, en Albacete, en la misa con motivo del cincuentenario de la coronación de la Virgen de los Llanos.

Pero el ex ministro no sólo se ha prodigado en actos religiosos. El verano pasado también realizó un viaje "privado" a Estados Unidos con varios empresarios de Castilla-La Mancha a los que, previsiblemente, orientó

-dado su conocimiento y buenos contacto en la Administración estadounidense.
Precisamente han sido sus relaciones en presariales -su propia mujer es empresaria con una tienda de joyas de la firma Tous e Toledo y otras dos en Talavera y Albacete punto de abrir- las que han perjudicado s imagen en estos meses en los que determ nada prensa y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, le ha querido relacionar con el polémico promotor inmobiliario, Antonio Hernando, más conocido como "El Pocero", y sus faraónico proyectos en tierras manchegas, algo que Bo no siempre ha negado.

El flanco mediático tampoco ha sido des cuidado por el ex titular de Defensa. Igual que apenas un mes después de su salida de Ejecutivo acudía al acto de entrega del premio Montaigne al director del diario "El Mundo", Pedro J. Ramírez, sentándose, con su esposa, junto al portavoz del PP, Eduardo Zaplana, entre el público más ilustre, poco antes de acabar el año "El Mundo" le distinguía con el premio "Especial del Jurado" dentro de sus galardones "Castellano-manchegos del Mundo". El ex ministro acudió a recogerlo y hacía un alarde de su independencia ideológica: "Siento España hondo, hasta el tuétano de mis huesos. Algunos creen que las reflexiones patrióticas suenan a derechistas, pero creo que es cada vez más al revés. ¿Y lamento que algunos deriven de la izquierda al nacionalismo... Para poder decir esto ya me ha valido la pena el premio", dijo ante Pedro J. Ramírez quien antes había alabado su "autonomía como un ámbito de libertad personal".
"Después de lo de Madrid ha perdido muchos puntos internamente con la gente que le puede valorar. ¿Y él lo sabe", sentencian desde el PSOE aludiendo a su abrupto rechazo a la candidatura a la capital. Por el momento, nadie dentro del partido concede categoría de "alarma" a los movimientos de Bono pero no dejan de apuntarlos y tenerlos en cuenta. "A él no le disgusta que se diga que se está moviendo", asegura un antiguo colaborador. Zapatero le ha concedido ser miembro del Consejo de Estado, cargo que aceptó, y sigue sentándose en el comité federal del PSOE. ¿El futuro? Probablemente vendrá de la mano del resultado de las próximas elecciones generales. •

Rosa Díez, la otra díscola

Rosa Díez, actual eurodiputada por el PSOE y, curiosamente, también en el año 2000 candidata alternativa a Zapatero en el congreso de sucesión de Joaquín Almunia, es la principal voz discordante en materia antiterrorista del actual Gobierno socialista.

Aunque su posición, enfrentada a la actual dirección del Partido Socialista de Euskadi (PSE) de Patxi López, es conocida, ha sido ahora, cuando ETA ha roto su "alto el fuego permanente" cuando ha vuelto a oírse su voz con relieve mediático.

Díez ha hablado en el "ABC", en "El Mundo", en la Cope y hasta en Telemadrid, en un debate con otros socialistas. Su lenguaje y sus mensajes han estado en línea directa con el PP en un momen
to crucial para el Gobierno yel PSOE.

Ha llegado a decir que "duda" de si el actual Gobierno de Zapatero está utilizando todos los mecanismos del Estado de Derecho para perseguir a ETA y ha asegurado que es muy posible que siga persiguiendo la negociación con la banda a pesar del atentado de Barajas.

La actual ejecutiva federal del PSOE no ha querido expulsarla del partido ni expedientarla dado que Díez ha mostrado públicamente su disposición a no entregar su euroescaño porque siempre ha mantenido que es ella la que mantiene sus ideas y el partido el que las ha cambiado.

No obstante, las diferencias con la dirección del PSOE han quedado en evidencia el pasado mes de marzo cuando, tras el anuncio del "alto el fuego permanente" de ETA Rosa Díez fue sustituida como portavoz en la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, la encargada de las políticas antiterroristas del Parlamento europeo.


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