Nº 724 - 15 de enero de 2007
 
Hemeroteca Esta semana

De Marco, palmero de Federico

José María Marco,  profesor de Literatura y de Lengua y Cultura Españolas en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid, es un neocon más, de los muchos que hay, en la corte popular. Pertenece al Consejo Asesor de FAES, el cuartel general del aznarismo. Se dice de él, en los mentideros más solventes de la villa, que ha hecho de negro en algunos de los libros que firma el ex presidente del Gobierno y del PP, consejero actualmente de Rupert Murdoch y conferenciante mensual en la Universidad de Georgetown, que rige la Compañía de Jesús. Entre sus ocupaciones, figura la presencia habitual en las tertulias de Federico Jiménez Losantos. Allí es otro más de los conservadores radicales que cada día esparcen vituperios y embustes sobre la situación política española, cargando vilmente contra el Gobierno actual, contra el resto de partidos y contra los dirigentes más moderados del Partido Popular.

      Con motivo del brutal atentado, perpetrado por ETA el sábado 30 de diciembre del pasado año en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, Marco publicó en el diario La Razón un artículo en el que, entre otras cosas, señalaba: “Muchos habíamos dicho y escrito antes del atentado de Barajas que no se puede negociar con una banda terrorista. Un terrorista no conoce freno moral alguno a sus acciones. Negociar con él es aceptar jugar en un terreno en el que él es libre y su interlocutor no”. Pero aunque me he esforzado en mirar y repasar algunos periódicos antiguos, que tengo cuidadosamente guardados en mi archivo, de cuando la tregua de ETA entre 1998 y 1999, que la gestionó su amigo José María Aznar, y a pesar de que mi nieto buceó, por encargo mío, en ese invento diabólico, pero sin duda eficacísimo, que se llama Google, como creo que se denomina este monstruo de la modernidad tecnológica, no he encontrado una sola línea del señor Marco reprochando al Gobierno del PP sus flirteos con los terroristas de ETA.

   ¿O es que acaso, señor Marco, no eran entonces terroristas los de ETA? Lo eran sin piedad. Y, si no, señor paniaguado de la FAES, repase la lista de asesinatos de antes y después de la tregua. Repase también las afirmaciones de Aznar y de sus ministros llenas de suaves guiños a la banda terrorista, mientras el Ejecutivo trasladaba y excarcelaba presos y ponía a disposición de Otegi y sus amigos un coche de la Guardia Civil para asistir a la reunión que tuvo lugar entre representantes de Aznar con Otegi y sus amigos en un enclave de la provincia de Burgos. A casi todos aquellos que vienen tozudamente advirtiendo desde las filas de la derechona que no se puede dialogar o hablar con los terroristas, les pareció muy bien que lo hiciera Aznar. Entre los cuales, por supuesto, ha de incluirse a este profesor de Comillas, capaz de indicar en su artículo que “Rodríguez Zapatero” no aspira “a la convivencia en libertad”.

    ¿Qué esperar de Marco, palmero de Jiménez Losantos,  que publicó asimismo en La Razón, el 17 de octubre, una apología del periodista de la COPE, a propósito de su último libro De la noche a la mañana .“Cabe preguntarse (…) por la razón del éxito de Federico en La mañana de la COPE”, comenta Marco. Y  justifica el éxito del siguiente e ilustrativo modo: “En primer lugar, decir lo que piensa, lo que casi nadie se atreve a decir o a escribir. Una de las novedades de este libro es que Federico se nos ha convertido en historiador auténtico, minucioso y nada complaciente. Pero hay algo más. Federico ha llegado a ser la megaestrella de hoy porque se ha hecho portavoz de una sociedad acosada por la violencia, además de la chapucería y la incompetencia del Gobierno de Rodríguez Zapatero. La gente que no se resigna a ver pisoteados sus derechos, sus convicciones y sus creencias por los postmodernos neototalitarios que nos gobiernan se siente reflejada, quizá no en todo pero siempre en alguna medida, en lo que dice y escribe Federico”. ¡Un profeta liberador, un salvador de los pobres y de los oprimidos por los socialistas, bautizados por Marco como “postmodernos neototalitarios”!

     Señala además este intelectual palanganero que “Aznar creó un gran partido nacional, un legado, entre otros, que Federico reconoce en lo que vale. Los sucesores de Aznar cuentan todavía con ese gran partido. Y tienen gracias a gente como Federico un movimiento de base auténticamente popular, con objetivos articulados, de una fortísima consistencia intelectual (…) y unas convicciones morales templadas en la defensa de democracia y la libertad. España ha cambiado. ¿Tendrán los políticos de la derecha imaginación bastante para responder al desafío? No les debería ser muy difícil, la verdad”. O sea, que Losantos va abriendo el camino. Es la luz y el faro de la derecha española. ¿Derecha? Bueno, derecha extrema, siendo benevolentes en el etiquetaje.

Luis G. del Cañuelo

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