Hemeroteca Esta semana
 
Nº 719 - 4/12/2006

Montilla hace hueco a las distintas familias del PSC


LOS HOMBRES FUERTES DEL NUEVO 'GOVERN'



El nuevo presidente de la Generalitat, José Montilla Aguilera, dio a conocer la semana pasada tras su toma de posesión la composición del nuevo Gobierno tripartito. Tras varias semanas de intensas negociaciones entre los tres socios de gobierno (PSC, ERC e ICV-EUiA), Montilla ha configurado un gabinete continuista con respecto al tripartito de Pasqual Maragall, donde los socialistas pierden terreno, frente a los independentistas de Josep Lluís Carod-Rovira y Joan Puigcercós y los ecosocialistas de Joan Saura. ERC e ICV-EUiA aumentan su cuota de poder en el Gobierno y controlan y sitúan a importantes dirigentes en consejerías clave, como Gobernación, Cultura e Interior. El nuevo tripartito tiene cinco caras nuevas y pocas mujeres: sólo 4 de los 14 consejeros. Ocho departamentos cambian de nombre.

Por Paco Soto (Barcelona)

José Montilla ha conseguido imponer su voluntad en la formación del Gobierno de 'Entesa Nacional pel Progres' (Acuerdo Nacional para el Progreso) y los tres partidos han hecho gala de madurez al saber aparcar sus diferencias políticas e ideológicas. El pacto final ha sido fruto de renuncias por parte de todos. El objetivo, según dijo el nuevo presidente catalán en su toma posesión, es asegurar un Ejecutivo serio, eficaz y unido que aplique su programa, cumpla sus promesas, despliegue el Estatuto aprobado en referéndum el
pasado 18 de junio y no corneta los errores del tripartito de Pasqual Maragall. El Gobierno de Montilla ha empezado a caminar con buen pie, pero habrá que ver si el 'president' consigue afianzarse en el 'Govern', si se mantiene el compromiso de estabilidad expresado por el PSC, ERC e ICV-EUiA y si la oposición, sobre todo la nacionalista, juega limpio y acepta con normalidad la legitimidad democrática del nuevo inquilino del Palau de la Generalitat. Las incógnitas son muchas, y aunque Montilla ha demostrado ser un político hábil, discreto y alejado del estilo barroco e imprevisible de Maragall, los retos a los que se enfrenta dentro y fuera de Cataluña no serán fáciles de alcanzar.

En el caso del PSC, José Montilla, que sigue siendo el primer secretario del partido, ha conseguido lo que parecía casi imposible: mantener la unidad interna, antes y después de las elecciones autonómicas del 1 de noviembre, y lograr, en el seno del Gabinete, un equilibrio razonable entre las distintas familias del socialismo catalán: nacionalistas, 'maragallistas', 'municipalistas' y aparato. Lógicamente, el sector más afectado por el cambio son los consejeros situados en la órbita de Maragall y el más beneficiado, el aparato, ya que lo controla directamente Montilla a través del secretario de Organización del PSC, José Zaragoza. Un total de seis consejeros socialistas han abandonado el Ejectuvo: Carme Figueras, Xavier Sabaté, Ferran Mascarell, Jordi Valls, Jordi William y Joan Manuel del Pozo. Excepto Sabaté, que pertenece al núcleo duro del aparato socialista y controla la organización del PSC en las comarcas de Tarragona, todos los demás ex consejeros están vinculados ala corriente 'maragallista'. Del Pozo serí quizá la segunda excepción.

Aún así, José Montilla ha hecho una concesión a Pasqual Maragall al situar a su hermano, Ernest Maragall, en la consejería de Educación. La otra concesión importante la ha hecho Montilla a la corriente más nacionalista del partido, que ya desempeñó un papel relevante en la etapa del tripartito de Maragall. Dos de los principales barones de este sector, Antoni Castells y Joaquim Nadal permanecen en el nuevo 'Govern' y en los mismos departamentos: Economía y Finanzas y Política Territorial y Obras Públicas. Los dos son políticos competentes y muy bien preparados profesionalmente, gozan de prestigio en la cúpula del PSC y representan la cara más catalanista del partido. Montilla no podía prescindir de dirigentes de estas características, sobre todo en el caso de Castells, que sale incluso reforzado, ya que s consejería tendrá más competencias. Castell. que simpatiza con la corriente 'Nou Cicle' liderada por Raimon Obiols, empezó su trayectoria política durante el franquismo, en el grupo izquierdista y de orientación marxista leninista Bandera Roja, y ha desempañado, importantes funciones en la dirección del PSC en la banca privada e instituciones financieras y en importantes organismos como la comisión de valoraciones Estado-Generalitat, la Sindicatura de Cuentas y el Tribunal de Cuentas Europeo. Es un hombre serio, meticuloso y buen negociador. Joaquim Nadal, que transformó radicalmente la ciudad de Girona durante su permanencia al frente del Ayuntamiento, entre 1979 y 2002, es un peso pesado en el PSC, pero tienen en su contra que durante el primer tripartito se vio salpicado por el hundimiento del túnel de las obras del Metro en el barrio de El Carmelo.

Montserrat Tura, la ex consejera de Interior del Gobierno de Pasqual Maragall, repite con José Montilla, pero al frente del departamento de Justicia. Tura representa el 'ala municipalista' del PSC, un sector compuesto por alcaldes y altos cargos municipales socialistas de ayuntamientos que no están situados en el área metropolitana de Barcelona. De hecho, Tura, la que algunos denominan 'la dama de hierro', fue alcaldesa de Mollet del Valles durante 16 años y una activa luchadora contra la dictadura. Tura procede de una familia catalanista pero de extracción social popular, lo que la diferencia de otros dirigentes de la corriente nacionalista o maragallista, que como el propio Pasqual Maragall o Antoni Castells provienen de la burguesía. Es una persona rigurosa, firme en la defensa de los principios, muy cercana a las necesidades sociales y los problemas de la ciudadanía, y algunos sectoressocialistas la postulaban incluso como candidata del PSC a la Presidencia de la Generalitat. Además, se lleva bien con el aparato y los nacionalistas del PSC.

Las nuevas incorporaciones entre las filas socialistas son Joaquín Llena, en Agricultura, Alimentación y Acción Rural, y Mar Serna , al frente de Trabajo. Llena procede de una comarca rural de la provincia de Lleida, el Pallars Sobirá, conoce bien el mundo del campo catalán y ha desempeñado funciones en este ámbito. Políticamente, es un hombre del aparato. Serna también es del aparato; fue abogada laboralista en UGT y ha desempeñado tareas en diversos organismos catalanes e internacionales relacionados con el mundo del trabajo. Al igual que Montilla, no ha nacido en Cataluña, sino en Aguilar de Campoo (Palencia), ciudad desde la que se trasladó a Barcelona cuando tenía 13 años. El perfil político de la consejera Marina Geli, que se queda en Salud, es más complejo, pues mantiene buena sintonía con todas las familias del PSC pero no pertenece claramente a ninguna. Es originaria de Sant Gregori, en la provincia de Girona –la más nacionalista de Cataluña- y se le considera una excelente profesional en el campo de la salud pública. Al frente de su departamento fue incluso elogiada por la oposición.

En el caso de ERC, no ha habido sorpresas. El partido independentista aumenta su influencia en el 'Govern' con respecto al tripartito presidido por Pasqual Maragall y coloca al frente de la cartera de Gobernación y Administraciones Públicas al secretario general y 'hombre fuerte' del aparato, Joan Puigcercós. Nacido en Ripoll hace 40 años, Puigcercós, que en su juventud militó en movimientos cívicos independentistas, como la Crida a la Solidaritat, y después llegó a dirigir las juventudes de ERC, ha sido diputado autonómico y en el Congreso y es un hombre muy hábil a la hora de negociar. Manda sobre Josep Lluís Carod-Rovira y su control del aparato le da un amplio margen de maniobra en el seno del partido. Es un político inteligente, paciente, amable y educado en las formas, pero duro cuando se trata de defender los intereses de su partido. Se sabe adaptar a las circunstancias, pero sin renunciar nunca a sus principios independentistas, ya sea en Girona, Barcelona, Madrid o Salamanca. Carod-Rovira, que ya fue 'conseller en cap' (primer ministro) en la primera etapa del tripartito de Maragall, asume las funciones de vicepresidente. Muchos dicen que el cargo es más onorífico que político. El tiempo lo dirá. Su nombramiento, que fue fruto de una negociación entre Carod-Rovira, Montilla y Joan Saura, no es bien visto por algunos sectores del PSC y la cúpula del PSOE. Josep Huguet fue, desde las filas de ERC, consejero de Comercio, Turismo y Consumo con Maragall, y ahora asume con Montilla la responsabilidad de Innovación, Universidades y Empresa. Es un político duro y azote de los nacionalistas conservadores cuando gobernaba Jordi Pujol. Pero también sabe adaptarse a las circunstancias y combinar la ortodoxia ideológica con el pragmatismo político. La bióloga y diputada autonómica Carme Capdevila se estrena en el departamento de Acción Social y Ciudadanía (ex Bienestar y Familia). Milita en ERC desde hace 10 años, y su primer reto será la aprobación de la Ley de Servicios Sociales, que universalizará determinadas prestaciones. El universitario e investigador Joan Manuel Tresserras accede a Cultura y Medios de Comunicación, una consejería que estaba en manos socialistas en la anterior legislatura. La designación de un republicano ha sido interpertada en el PSC como una concesión de Montilla a ERC, ya que se trata de un departamento muy sensible y con enormes competencias.

ICV-EUiA, la coalición de ecosocialistas y neocomunistas dirigida por Joan Saura, también aumenta sensiblemente su cuota de poder en el Gobierno de José Montilla. Saura, un ex dirigente del PSUC que se convirtió a la ecología y la socialdemocracia después de haber bebido de las aguas del comunismo en su versión menos ortodoxa, pasa a dirigir la poderosa consejería de Interior, que en la nueva legislatura incluye sus antiguas competencias en el departamento de Relaciones Institucionales y Participación. Saura es hijo de un obrero metalúrgico de origen valenciano y militante anarquista; se crió en un barrio obrero del populoso e industrial municipio barcelonés de l'Hospitalet de Llobregat. Empezó a militar en el antifranquismo siendo adolescente y a los 18 años ya era miembro de CC.00., de donde se pasó al PSUC, en 1973. Saura es un hombre tranquilo, educado y discreto. En el anterior tripartito se mantuvo al margen de las continuas peleas entre el PSC y ERC y dio una de las imágenes más cuerdas y dignas del 'Govern'. Algunos comentaristas consideran que Interior es "un regalo envenenado" del PSC a ICV-EUiA, pero Saura lo niega tajantemente y asegura que impulsará una política de seguridad "progresista" y al servicio de los "más débiles". Este ex comunista no lo tendrá fácil cuando tenga que tomar decisiones polémicas como mandar a los Mossos d'Esquadra a desalojar una casa de 'okupas' o disolver una manifestación que no respete la legalidad vigente, y su éxito al frente de un departamento tan complejo dependerá, en buena medida, del apoyo que tenga del 'president' y del conjunto del 'Govern'.

Francesc Baltasar, ex alcalde de Sant Feliu de Llobregat y antiguo portavoz de ICV, sigue en la consejería de Medio Ambiente y Vivienda. Periodista de profesión, se le considera un reformista y un moderado dentro de Iniciativa Verds y un buen profesional ajeno a las peleas políticas partidistas. Seguirá con su gestión abierta y dialogante, sobre todo con sectores sensibles como los empresarios, que tuvieron serios enfrentamientos con el ex consejero del ramo, Salvador Milá, también de ICV.


La segunda oportunidad

Josep Lluís Carod-Rovira (Cambrils, Tarragona, 1952) es hijo de una catalana y de un padre emigrante de Aragón. Es un hombre amable y sencillo y buen orador. Pero este licenciado en Filología que preside ERC desde que Angel Colom abandonó el partido hace más de 10 años, yen sus tiempos juveniles antifranquistas militó en el independentismo radical de orientación marxista, no ha demostrado demasiada habilidad política ni capacidad de gestión. Tuvo que dimitir a los pocos meses de acceder al primer tripartito porque se reunió con dirigentes de ETA en Perpiñán a espaldas de Maragall. Lo hizo siendo presidente en funciones, porque Maragall estaba de viaje oficial. Oficialmente, Carod Rovira es el líder de ERC, pero en la práctica el verdadero jefe del partido es Joan Puigcercós, porque controla el aparato. Carod-Rovira cuenta con sólidos apoyos en las bases del partido pero no entre los dirigentes territoriales, que mayoritariamente están en la órbita de Puigcercós o se mantienen alejados de los dos principales dirigentes. Algunos socialistas aseguran en privado que la vicepresidencia es un departamento del nuevo Gobiero carente de poder político, una concesión de poca monta que ha hecho el PSC a ERC. Afirman que Carod-Rovira tuvo más poder con Maragall cuando era 'conseller en cap'. Las voces más críticas con ERC dentro del aparato socialista valoran su nombramiento de forma distinta y destacan que Carod-Rovira controlará áreas tan importantes para la acción gubernamental como la política lingüística. En cualquier caso, es una segunda oportunidad para CarodRovira, y podría ser la última si no cumple con su cometido.


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