Plan Estratégico 2007-2009
Iberdrola, un nuevo desafío
Animados por el buen cumplimiento del
Plan Estratégico 2002-2006, Iberdrola acaba de lanzar sus objetivos para el
período 2007-2009. Este nuevo Plan ratifica el compromiso de la empresa con
España, así como con sus inversores, clientes, empleados y la sociedad en
general e impulsa el proceso de internacionalización ya iniciado en 2002, con
unas inversiones previstas de 9.000 millones de euros. Todo un nuevo desafío
para la compañía que preside Ignacio Galán.
La estrategia Iberdrola para los
próximos ejercicios, que continúa la senda de la planteada con éxito hace cinco
años, contempla el comienzo de un nuevo ciclo inversor, en el marco del cual
destinará 9.000 millones euros (un 20% más que en el anterior trienio) a seguir
apostando por el negocio energético básico, tanto en nuestro país como en el
extranjero.
Prueba de ello es que la compañía
invertirá casi 5.600 millones (el 62% del total) en seguir garantizando las
necesidades energéticas de España, reforzando, además, su liderazgo en la
calidad de suministro. El resto de la inversión prevista (más de 3.400
millones) servirá para aprovechar las oportunidades de negocio rentable que
surjan más allá de nuestras fronteras, especialmente en Europa y Estados
Unidos.
Iberdrola acometerá una parte del
esfuerzo inversor previsto mediante la desinversión de activos no estratégicos.
De hecho, prevé obtener 1.000 millones por la venta de su participación en
diversas sociedades así como de activos inmobiliarios.
Entre los principales objetivos
operativos que se ha planteado Iberdrola en su nuevo Plan Estratégico 2007-2009
destacan los referidos al negocio liberalizado en nuestro país, que incluye las
áreas de generación y comercialización de electricidad y gas. A este capítulo
la compañía destinará unos 1.750 millones, el 19% del total. El objetivo es
optimizar el margen de esta Dirección, teniendo en cuenta el nuevo entorno
energético –la energía es un bien escaso y, por lo tanto, caro- y regulatorio
–hay que seguir profundizando en la liberalización–.
Para lograr este objetivo, la estrategia
de la compañía para los próximos años pasa por anticiparse al nuevo escenario
que se plantea en España, caracterizado por un incremento de la potencia
instalada mediante centrales de ciclo combinado (22.000 MW en el año 2009),
unas mayores exigencias medioambientales y unas nuevas necesidades del sistema.
De hecho, Iberdrola prevé culminar en el periodo de referencia la puesta en
marcha de dos ciclos combinados: Escombreras (800 MW), en Murcia, que ha comenzado
a funcionar recientemente, y Castellón 4, de otros 800 MW,que entrará en
servicio en diciembre de 2007. Con estas plantas, alcanzará una potencia
gestionada mediante ciclos de 6.400 MW en nuestro país.
Una vez garantizada la cobertura de la
demanda con las nuevas centrales de ciclo combinado puestas en marcha y en
construcción, Iberdrola se centrará en esta etapa en aportar fiabilidad y
flexibilidad al sistema, mediante la inversión en plantas hidroeléctricas
capaces de cubrir las puntas de demanda. Asimismo, y en previsión de que los
incrementos del consumo fueran superiores a los esperados, la empresa cuenta
con una amplia cartera de centrales de ciclo combinado cuya tramitación
administrativa está muy avanzada.
Con las inversiones en estas tecnologías
limpias de generación, Iberdrola reitera su tradicional compromiso con el
desarrollo sostenible, que le ha llevado a ser líder en energía eólica en el
mundo y pionero en la defensa del Protocolo de Kioto para luchar contra el
cambio climático provocado por la emisión de gases de efecto invernadero. En
este sentido, la empresa prevé ratificar en los próximos tres años su posición
como una de las compañías eléctricas europeas más respetuosas con el medio
ambiente.
En cuanto al negocio regulado en España
(la distribución de electricidad y gas) se llevará el 20% de todas las
inversiones, es decir, 1.800 millones de euros. Un dinero que servirá para
reforzar en los próximos años el liderazgo que ya tiene Iberdrola en la calidad
de suministro en España, reflejado en un TIEPI (Tiempo de Interrupción
Equivalente a la Potencia Instalada) histórico de 1,68 horas en 2005. Así, la
compañía prevé culminar el ejercicio 2009 con una mejora del 25% respecto a la
calidad del servicio media registrada en el periodo 2000-05.
Para seguir creciendo en el área de
energías renovables, Iberdrola realizará entre 2007 y 2009 un esfuerzo inversor
sin precedentes en todo el mundo. En concreto, este negocio se hará con el 37%
de todas las inversiones, unos 3.250 millones, con el objetivo de alcanzar una
potencia instalada de al menos 7.000 MW al final del periodo, cifra que
representará un crecimiento del 84% respecto al cierre de 2005. Si ampliamos la
previsión, la empresa espera alcanzar una capacidad renovable operativa de
10.000 MW en el año 2011, de los que 7.500 MW se ubicarían en España y los
otros 2.500 MW radicarían en el extranjero. (Ver recuadro Líder en energías
renovables)
En cuanto a su actividad en
Latinoamérica, la compañía seguirá explorando nuevas oportunidades de negocio
en la zona, donde invertirá unos 1.550 millones (17% del total) provenientes en
gran parte del cash flow generado en la región. La empresa prevé consolidar su
condición de primer productor de electricidad privado en México, alcanzado para
ello una potencia instalada de 5.500 MW.
Otros negocios. Si bien el nuevo Plan
Estratégico se centra en el negocio energético, la empresa mantiene la
diversificación en las actividades rentables. De este modo, la ingeniería y los
negocios no energéticos, que se llevarán el 7% de toda la inversión entre el
próximo año y 2009 (650 millones), seguirán siendo un vector de crecimiento de
Iberdrola.
Así, la filial Iberdrola Ingeniería y
Construcción, que se ha convertido en la primera ingeniería de España por
ventas, cuenta con más de 1.000 profesionales y una cartera de proyectos en
todo el mundo valorada en alrededor de 1.500 millones. Su nuevo planteamiento
estratégico se basa en la progresiva internacionalización –en el año 2009 el
70% de su cifra de ventas provendrá del extranjero– y en la captación de
clientes fuera del Grupo Iberdrola.
En cuanto a Iberdrola Inmobiliaria,
compañía, que cuenta con unos activos valorados en alrededor de 3.000 millones,
ofrece una amplia cartera de productos: desde primera vivienda o residencial
turístico, hasta oficinas, naves industriales y centros comerciales. Su
objetivo durante los próximos años es replicar el modelo de éxito desarrollado
hasta la fecha en España en los países en los que Iberdrola se vaya
implantando.
Cada vez más eficiente y comprometida.
Iberdrola, que se ha situado como la compañía más eficiente del sector
eléctrico en Europa, tras mejorar los ratios de eficiencia por empleado un 83%
en Distribución y un 82% en Generación desde 2000, seguirá progresando en esta
línea, con mejoras adicionales del 20% en ambos casos hasta 2009. Además,
espera que para esa fecha los gastos operativos netos representen menos del 28%
del margen bruto.
Como consecuencia tanto de los 9.000
millones de euros que se van a invertir como del mencionado incremento de la
eficiencia, la compañía prevé obtener un beneficio neto al final del periodo de
2.350 millones, cifra que supone un crecimiento del 70%, es decir, casi 1.000
millones de euros más, respecto al resultado después de impuestos logrado en
el pasado ejercicio 2005, que fue de1.382 millones.
Asimismo, Iberdrola, mantendrá el ratio
de apalancamiento por debajo del 55% al final del periodo y plantea también una
atractiva política retributiva, con el reparto de 3.000 millones entre 2007 y
2009 en concepto de dividendos.
El Plan Estratégico 2007-2009 también
hace unas proyecciones para los dos años siguientes. Según sus estimaciones,
Iberdrola invertirá más de 6.000 millones en el periodo 2010-2011 y equilibrará
el destino del esfuerzo inversor para seguir potenciando la
internacionalización.
Así, el 56% de las inversiones se
realizarán en el extranjero, frente al 38% de los próximos tres años. El
crecimiento de la compañía más allá de nuestras fronteras provendrá de las
nuevas centrales de generación en Europa, parques eólicos, sobre todo en el
viejo continente y en Estados Unidos, y plantas adicionales en México y Brasil.
Como consecuencia de esta estrategia, el
beneficio neto de Iberdrola, cuyo crecimiento medio entre 2003 y 2009 alcanzará
el 14%, continuará incrementándose a doble dígito en el periodo 2010-2011.
Por otro lado, y en línea con las mejores
prácticas en el ámbito de la responsabilidad social exigidas hoy en día a las
empresas, el Grupo Iberdrola destinará buena parte del valor que genere a lo
largo de estos años a las personas y a la sociedad en la que desarrolla su
actividad.
Así, la decidida apuesta de Iberdrola por
el tejido industrial de nuestro país llevará a la compañía a realizar compras a
empresas españolas valoradas en cerca de 7.600 millones –de un total de 9.500
millones en el trienio–.
Además, la contribución total a las
haciendas públicas vía impuestos ascenderá a 6.500 millones de euros, es decir,
el 35% más que en el periodo anterior. Cabe resaltar también la contribución
que hará la empresa en este periodo de tiempo a la I+D+i (Investigación,
Desarrollo e Innovación), mediante la inversión de más de 200 millones.
El compromiso de Iberdrola con el empleo
entre 2007 y 2009 se plasmará en la incorporación de más de 1.000
profesionales, con lo que culminará el periodo con unos 17.000 empleados. La
compañía, que pondrá en marcha el Campus Iberdrola, dedicará 200 millones a la
formación de la plantilla, duplicando la inversión anual del Plan anterior, y
alcanzará los dos millones de horas lectivas en tres años, incrementándolas un
30% por empleado.
Iberdrola quiere potenciar una nueva
cultura que le permita consolidar una organización abierta y dinámica,
dialogante y participativa, en la que no haya estructuras rígidas, fluya la
información y donde lo importante sea la valía de las personas.
En esta línea, fomentará la iniciativa,
la creatividad, la innovación, la anticipación y la eficiencia, sin olvidar sus
sólidos valores históricos –ética, responsabilidad o sentido de pertenencia– y
principios profesionales –esfuerzo, capacidad o espíritu de equipo–.
Líder en energías renovables
Iberdrola está reforzando su apuesta por
las energías limpias. El objetivo de la empresa presidida por Ignacio Galán es
reforzar su liderazgo mundial en energía eólica y mantenerse como uno de los
operadores de referencia en el área renovable.
La empresa ha alcanzado una potencia
instalada en este tipo de energías de 4.076 megavatios (MW) hasta el tercer
trimestre de 2006, con lo que ya cuenta con 3.743 MW eólicos -348 MW fuera de
España- y 333 MW procedentes de centrales minihidráulicas, a los que se suman
568 MW adicionales en fase de construcción. La capacidad de este parque
renovable equivale a cinco grandes centrales térmicas, pero con la ventaja de
que no contamina y permite avanzar hacia el cumplimiento del Protocolo de
Kioto. El parque de Iberdrola está presente en 12 comunidades españolas y en
siete países más: Grecia, Brasil, Francia, Alemania, Portugal, Estados Unidos y
Reino Unido. Las instalaciones renovables de la empresa han alcanzado una
producción de 5.608 millones de kWh entre enero y septiembre de este año
(+15,1%), el 8,4% del total, destacando el crecimiento de la generación eólica,
del 17,2%, hasta 5.181 millones de kWh.
Iberdrola ha firmado recientemente con
Gamesa el mayor contrato de suministro de aerogeneradores de la historia del
sector eólico, por un importe superior a los 2.300 millones de euros y que se
materializará entre los ejercicios 2007 y 2009. Además, la empresa ya cuenta
con una cartera de proyectos de cerca de 5.000 MW en Estados Unidos, tras
cerrar la compra de MREC Partners y su participada Midwest Renewable Energy
Projects, con sede en Joice (estado de Iowa), en las que prevé invertir unos
2.000 millones de dólares hasta 2011 para desarrollar la cartera de proyectos
de ambas empresas, que asciende a 1.600 MW de potencia eólica ubicada en varias
zonas del Medio Oeste del país.
Esta operación en el país norteamericano
se suma al acuerdo firmado recientemente con Gamesa para adquirir parques
eólicos en Estados Unidos entre 2007 y 2009 que, con una capacidad instalada
cercana a los 1.000 MW, se ubicarán en los estados de Pennsylvania, Texas e
Illinois. Además, Iberdrola ha cerrado en mayo la adquisición de Community
Energy, con 2.200 MW en promoción en Estados Unidos, de los que 200 MW se
encuentran en avanzado estado de desarrollo.
La compañía ha firmado otras operaciones
internacionales de calado en 2006: por ejemplo la compra de la sociedad
francesa Perfect Wind, con una cartera de proyectos de 600 MW, la firma de un
acuerdo marco con el Ayuntamiento de Bayannaoer (norte de China) para buscar
emplazamientos donde instalar 1.000 MW eólicos o la adquisición de sus dos
primeros parques eólicos en el Reino Unido.
Respecto a otro tipo de energías
renovables, Iberdrola ha adquirido los derechos de las plantas de biomasa de As
Somozas (A Coruña) y Archidona (Málaga), instalaciones que se suman a la que la
empresa construirá en Corduente (Guadalajara).
Asimismo, tiene en cartera un total de 13
proyectos de energía solar termoeléctrica en España, que suman 605 MW de
potencia, prevé construir una planta de bioetanol en Barcial del Barco (Zamora)
y desarrollar un proyecto de energía de las olas en Cantabria. En el campo de
la cogeneración, incluida como las renovables en el Régimen Especial, Iberdrola
también se ha convertido en la mayor compañía de España por potencia, con 562
MW instalados.
Nuevos mercados: Europa del Este.
Iberdrola continuará en los próximos años su expansión en el sector eólico
internacional. Recientemente, le ha llegado el turno a Europa del Este, donde
ha adquirido derechos para la construcción de parques con un total de 336 MW de
potencia, que requerirán una inversión de unos 400 millones de euros. La
apuesta por los países de esta zona ya se esbozó hace dos años, cuando
Iberdrola anunció la compra de la griega Rokas y su intención de expandirse por
las repúblicas bálticas y Europa del Este, donde existe un elevado potencial de
crecimiento de las energías renovables.
En concreto, la compañía ha comprado en
Hungría al promotor Energoconsult los derechos para promover los parques Mocsa
North (48 MW) y Mocsa South (48 MW), ubicados cerca de la frontera con
Eslovenia. Ambas instalaciones, que contarán con 48 aerogeneradores, serán
puestas en marcha a mediados de 2008, tras realizar una inversión total de unos
115 millones de euros. Hungría es un país atractivo para Iberdrola, ya que a
día de hoy sólo tiene instalados 6 MW de capacidad renovable, dado que su
parque de generación está dominado por el gas natural, la energía nuclear y el
carbón.
En Polonia, la compañía, a través de su
filial Iberdrola Energia Odnawialna (creada a mediados de 2005), ha adquirido a
la empresa alemana Fuhrlander los derechos para promover el parque eólico
Karscino, de 90 MW, localizado al norte del país. La instalación, en la que se
invertirán unos 125 millones de euros, tiene prevista la puesta en marcha en
diciembre de 2007.
Iberdrola, que también considera de gran
interés el mercado eólico polaco, ha firmado con la distribuidora Energa un
contrato marco de 20 años para venderle toda la producción de sus parques en
aquel país. La empresa entró en Polonia en septiembre del pasado año, cuando
decidió adquirir la compañía MVV Eternegy Polska, que tiene ocho instalaciones
eólicas con un total de 161 MW de potencia en diferentes fases de desarrollo.
Por su parte, Iberdrola está promoviendo
la construcción del mayor parque eólico de Estonia, que contará con una
potencia instalada de 150 MW y se ubicará en la municipalidad de Lüganuse. La
promoción de esta nueva instalación de energía renovable, la primera que
acomete la compañía en esta república báltica, corre a cargo de la sociedad
Raisner Plc, en la que la eléctrica española tiene el 80% del capital y la
empresa local Adepte, el 20% restante.
El futuro. Iberdrola, que se encuentra a
la cabeza del mercado eólico mundial, prevé alcanzar 7.000 MW de potencia
instalada renovable en 2009 y 10.000 MW en 2011. La expansión internacional
será clave para lograrla, por lo que ya cuenta con oficinas en Birmingham
(Reino Unido), Rennes y París (Francia), Roma (Italia), Berlín (Alemania),
Varsovia (Polonia) y Estados Unidos, que se suman a las que ya poseía en
Grecia, Portugal, México y Brasil. La empresa, que invertirá en este negocio
3.250 millones de euros en el periodo 2007-2009, ya dispone de una cartera de
proyectos de 18.000 MW en desarrollo, de los que cerca de 12.000 MW se ubican
fuera de España.
La decidida apuesta de Iberdrola por las
energías renovables se enmarca en su compromiso con el medio ambiente, el
desarrollo sostenible y el cumplimiento del Protocolo de Kioto. En esta línea,
Iberdrola se ha convertido en la única eléctrica española incluida en el
Climate Leadership Index, un reconocimiento internacional que pone de
manifiesto su decidida estrategia para combatir el cambio climático.
Alcanzados los objetivos para el período
2002-2006
Misión cumplida
Cuando falta apenas mes y medio para
culminar el año, la empresa ha cumplido y superado en muchos casos los
ambiciosos objetivos planteados en su Plan Estratégico 2002-2006, logrando
duplicar tamaño y resultados gracias a unas inversiones de 15.500 millones.
Iberdrola es hoy uno de los principales operadores energéticos internacionales,
con presencia en más de 30 países, 18 millones de puntos de suministro y cerca
de 18.000 empleados.
Cuando la compañía afrontó el diseño de
aquel plan, lo hizo a sabiendas de que se adelantaba al resto del sector
eléctrico español con una innovadora estrategia cuyas principales metas eran
duplicar el tamaño y los resultados y que se basaba en el crecimiento orgánico
mediante la inversión en el negocio energético básico, fundamentalmente en
España. Transcurrido un lustro, en el que han primado la eficiencia operativa,
en inversiones y en costes, así como la optimización de las relaciones con los
clientes, Iberdrola ha realizado un esfuerzo inversor sin precedentes en el
sector, acumulando unas inversiones superiores a los 15.500 millones.
Concretamente, el 76% de las inversiones
acometidas por la compañía ha ido a parar a España. De esos 11.800 millones, el
área de Generación se ha llevado 7.200 millones y la de Distribución, otros
2.900 millones. Al negocio internacional se han destinado 3.700 millones, buena
parte de los cuales (el 62%) ha servido para construir nuevas centrales
eléctricas.
Cabe destacar que la nueva potencia
puesta en marcha por Iberdrola (más de 13.000 megavatios) ha propiciado un
incremento de la producción del 76% desde el comienzo del Plan, hasta los
90.000 gigavatios hora (GWh). Así, la aportación de la empresa ha sido
fundamental para atender un crecimiento de la demanda eléctrica del 26% en
nuestro país entre 2000 y 2005.
Asimismo, las inversiones han sido claves
para ofrecer una excelente calidad de suministro a los 10 millones de clientes
que ya tiene en España gracias a los 1,3 millones de puntos de suministro
puestos en marcha desde el comienzo del Plan. De hecho, la compañía obtuvo en
2005 un registro histórico, con un TIEPI (Tiempo de Interrupción Equivalente a
la Potencia Instalada) de 1,68 horas, un 47% mejor que el de la media del resto
de las distribuidoras de electricidad.
Además, Iberdrola se ha situado como la
compañía más eficiente del sector eléctrico en Europa ya que ha mejorado desde
2000 los ratios de eficiencia por empleado un 83% en distribución (de 6,4 GWh a
11,7 GWh) y un 82% en generación (de 1,5 MW a 2,8 MW). Como consecuencia tanto
de las cuantiosas inversiones como del incremento de la eficiencia, la compañía
va a cumplir sus objetivos económico-financieros fijados en el Plan
Estratégico. De hecho, ya tiene unos activos valorados en cerca de 30.000
millones y 9.500 millones de recursos propios y ha incrementado en estos años
su capitalización en más de 20.000 millones (hasta los 33.000 millones).
Además, se ha mejorado sustancialmente la
política retributiva de la Empresa, que liga el incremento del dividendo anual
en línea con el crecimiento del beneficio neto. De este modo, dicho dividendo
ha pasado de 0,535 euros por acción en 2000 a 0,885 euros en 2005.
Finalmente, y a pesar del esfuerzo
inversor realizado, Iberdrola ha logrado situar el ratio de apalancamiento en
torno al 55% y mantener su posición como una de las compañías del sector
eléctrico con mejor rating de Europa.
En el ámbito de la responsabilidad social
ha destinado buena parte del valor generado en estos años a las personas y a la
sociedad en la que desarrolla su actividad. En este sentido, cabe destacar que
ha dedicado aproximadamente 150 millones de euros a la formación de casi la
totalidad de la plantilla.
Por otro lado, la decidida apuesta de
Iberdrola por el tejido industrial de nuestro país ha propiciado que la
compañía haya realizado compras a numerosas empresas españolas desde el inicio
del Plan valoradas en cerca de 9.000 millones. Asimismo, la contribución total
a las haciendas públicas vía impuestos ha ascendido a 9.600 millones.
Cabe resaltar también la contribución de
la empresa a la I+D+i, mediante la inversión de 300 millones en alrededor de
700 proyectos. Del mismo modo, el firme compromiso de Iberdrola con la sociedad
le ha llevado a destinar más de 90 millones durante los últimos ejercicios al
conjunto de sus programas de acción social.
Iberdrola va a cumplir los objetivos operativos
fijados en el Plan en todas las áreas. Así, en Generación, gracias a su apuesta
por las tecnologías limpias de producción de energía eléctrica, el Grupo ha
incrementado su capacidad más del 78%, de 16.600 MW a 29.600 MW, de cero a
10.000 MW gestionados mediante centrales de ciclo combinado de gas y de 500
renovables a 4.500 MW. Este significativo aumento de la potencia instalada ha
propiciado que la producción eléctrica haya crecido el 76%, desde 51.200 hasta
90.000 GWh, 65.600 GWh de ellos en España.
Así, la potencia de Iberdrola en la
Península Ibérica se ha incrementado el 50% en el periodo, desde 16.450 MW
hasta 24.700 MW. De esta capacidad, 5.600 MW corresponden a las nuevas plantas
de ciclo combinado gestionadas (Castellón, Castejón, BBE, Tarragona, Santurce,
Arcos de la Frontera, Aceca y Escombreras) y otros 3.900 MW a energías
renovables. Además, la mitad del parque en España, unos 12.500 MW, ya es
renovable (eólica, minihidráulica e hidráulica), más del doble que la potencia
del siguiente agente. De esta forma la cuota de producción renovable de
Iberdrola en un año medio es del 32%, frente al objetivo nacional de alcanzar
el 29% en 2010, y sus emisiones de CO2 por kWh se situaron ese ejercicio en 179
gramos, tres veces menos que la media del resto sector eléctrico español.
Fuera de nuestro país, Iberdrola ha
elevado su potencia a 4.900 MW y su producción a 24.400 GWh, destacando el
hecho de que se ha convertido en el primer generador de electricidad privado de
México, donde tiene plantas operativas y en construcción que superan los 5.000
MW.
En cuanto a Distribución, alcanzó en 2005
el mejor registro histórico en la calidad de suministro eléctrico en España
desde la entrada en vigor del actual Plan Estratégico, al rebajar su TIEPI
desde las 2,49 horas registradas en 2000 a las 1,68 horas con las que cerró
2005. Esta cifra fue un 47% mejor que la media del TIEPI del resto de las
distribuidoras de electricidad, que ascendió a 2,47 horas.
La mejora de la calidad de suministro a
sus más de 10 millones de puntos de suministro en España que se ha producido
con un incremento de la demanda eléctrica en su área geográfica de distribución
entre 2000 y 2005 del 38%, responde al mencionado esfuerzo inversor y a la
labor de mantenimiento y renovación de las instalaciones. En esta línea,
Iberdrola ha reforzado la red de distribución eléctrica en estos cinco años con
147 nuevas subestaciones, 12.274 centros de transformación y 13.019 kilómetros
de líneas de alta, media y baja tensión. Asimismo, la compañía ha mejorado el
50% la calidad de suministro que ofrecen sus distribuidoras eléctricas en
Latinoamérica, extendiendo además el servicio a más de dos millones de nuevos
usuarios.
Iberdrola ha reforzado su presencia fuera
de nuestro país a lo largo de estos últimos años: aparte de seguir potenciando
su negocio en Latinoamérica, fundamentalmente en México –área de generación- y
Brasil –áreas de Distribución y producción-, ha iniciado su expansión por
Europa y Estados Unidos, sobre todo gracias al crecimiento constante del área
de Renovables, algo que le ha colocado a la cabeza del sector eólico mundial y
del negocio de Ingeniería y Construcción, cuya facturación se ha más que
duplicado entre 2001 y 2006.
La Compañía está presente en generación y
comercialización de electricidad en Portugal, donde cuenta con el 9,5% de EDP y
el 4% de Galp. En Grecia, se ha convertido en el socio estratégico del Grupo
Rokas, el mayor productor de energía eólica del país, del que posee el 49,9%
del capital. Y tiene filiales para el desarrollo de proyectos eólicos en los
principales países europeos: Reino Unido, Alemania, Francia… Asimismo, ha
entrado recientemente en el mercado estadounidense, mediante la adquisición de
la empresa renovable Community Energy.
El Plan Estratégico de Iberdrola supuso
también el comienzo de su andadura en el sector del gas natural, en el que ha
contribuido a lo largo de estos años a atender la creciente demanda en. La
compañía, que ha pasado de traer un solo cargamento en el año 2001 a 136 a lo
largo de este ejercicio, recibirá el 20% de todo el gas natural licuado (GNL)
que llegue a nuestro país en 2006.
Para ello, Iberdrola ya ha firmado
contratos de abastecimiento a largo plazo que suman 6.000 millones de metros
cúbicos anuales de gas y que están diversificados en origen y condiciones
económicas, lo que le ha permitido reducir la exposición a los riesgos
cambiarios y a la fluctuación del precio del petróleo. Entre éstos destacan los
cerrados con Sonatrach, Nigeria LNG, GNT, Statoil o ENI, cuyos metaneros, provenientes
de Argelia, Nigeria, el Golfo Pérsico o Trinidad y Tobago, descargan en las
plantas regasificadoras de Bilbao, Barcelona, Cartagena, Huelva y Sagunto.
Por otro lado, Iberdrola se ha convertido
en el principal promotor de nuevas infraestructuras gasistas en nuestro país,
entre las que figuran las regasificadoras de BBG (Bilbao) y SAGGAS (Sagunto)
-25% y 30% del capital, respectivamente- y el gasoducto MEDGAZ – participa con
el 12%-. |