Hemeroteca Esta semana
 
Nº 716 - 13/11/2006

El PSC cede espacio a ERC y acepta a Carod como 'número dos' del Govern


MONTILLA IMPONE AL PSOE SU TRIPARTITO


El nuevo Gobierno catalán, denominado Entesa Nacional pel Progrés (Entendimiento Nacional para el Progreso), tendrá una composición cualitativamente distinta a la del Ejecutivo presidido durante tres años por Pasqual Maragall. El futuro presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla, dispondrá de un margen de maniobra más reducido frente a ERC e ICV-EUiA, que aumentan su peso político en el nuevo tripartito. Tras varios días de intensas negociaciones entre el PSC, ERC e ICV-EUiA, y a la espera de conocer oficialmente el organigrama definitivo del nuevo Ejecutivo catalán, todo indica que el PSC, además de la Presidencia, dirigirá un total de siete consejerías, frente a cinco para los independentistas y dos para los ecosocialistas de Joan Saura coaligados a los neocomunistas de Jordi Miralles. El PSOE no ha podido hacer más que aceptar la decisión de sus compañeros catalanes.

Por Paco Soto (Barcelona)

El gran ganador en el nuevo gobierno de la Generalitat ha sido el presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira. Finalmente, los socialistas catalanes no han conseguido que el líder republicano quedara fuera del ejecutivo, como reclamaban algunos dirigentes del PSOE. Carod-Rovira vuelve al Gobierno y lo hace en posición de fuerza, en calidad de vicepresidente único y número dos del gabinete presidido por José Montilla. Esquerra Republicana tendrá en sus manos la vicepresidencia del gobierno, que incluirá la actual consejería de Presidencia, y mayor cuota de poder que en la actual legislatura. Las maniobras de Carod-Rovira han impedido que Joan Saura tuviera una segunda vicepresidencia, lo que hubiera equilibrado el poder de Esquerra en un puesto tan importante y hubiera dado más margen de maniobra a Montilla. Los republicanos dirigirán otros cuatros departamentos que tendrán competencias reforzadas en áreas tan importantes como la economía, la comunicación y la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV), el mundo universitario y la investigación científica y los servicios sociales: Gobernación, Comercio y Turismo, Bienestar y Familia y Cultura, hasta ahora en manos del PSC. Según el tripartito, CarodRovira será nombrado vicepresidente del gobierno catalán por decreto, ya que esta función no queda recogida ni en el nuevo Estatuto aprobado en referéndum el pasado 18 de junio ni en la legislación de la Administración autonómica. Algunos analistas aseguran que la nueva vicepresidencia tendrá un perfil político reducido. Habrá que ver si es así o si, por lo contrario, no será una magnífica plataforma para la actividad al alza de ERC en el Govern.

Según diversas fuentes cercanas al proceso negociador, el secretario general de ERC y hombre fuerte del aparato, Joan Puigcercós, podría asumir las riendas de la consejería de Gobernación reforzada con nuevas competencias. La presencia de Puigcercós en el Ejecutivo, que no ha sido confirmada por ERC, junto con la del ex conseller primer (primer ministro) Josep Bargalló en Cultura, afianzaría al sector más pro-tripartito de los republicanos en el gabinete de José Montilla. Además, si Puigcercós entra en el gobierno, ejercerá un mayor control sobre Carod-Rovira, que sintoniza mejor con los sectores que dentro de ERC no querían reeditar el tripartito y se decantaban por el acuerdo con CiU o pasar a la oposición, sobre todo en las comarcas más nacionalistas de la Cataluña interior, donde Montilla es visto por los independentistas como "un político español del PSOE".

Es bastante probable que Anna Simó o Marta Selva pasen a dirigir el departamento de Bienestar Y familia y Josep Huguet, al que algunos analistas políticos consideran un talibán ideológico, vuelva a Comercio y Turismo. Asimismo, todo apunta a que el republicano Ernest Benach, bien valorado por todos los grupos, será reelegido presidente del Parlamento de Cataluña.

Menos capacidad de maniobra. El PSC, con siete carteras –dos más que ERC–, perderá relativamente poder, influencia y capacidad de maniobra, aunque seguirá dirigiendo departamentos tan importantes desde el punto de vista político y de las competencias como Economía, Política Territorial y Obras Públicas, Justicia, Salud, Educación, Trabajo e Industria y Agricultura. Según diversas fuentes, Antoni Castells, que representa la corriente más catalanista del PSC, seguirá al frente de Economía, lo mismo que Marina Geli en Salud. En el marco del intenso y complicado proceso de reorganización que van a experimentar varias consejerías, que incluso podrían cambiar de denominación, el PSC tendrá que ceder competencias a sus socios de ERC, ya que los republicanos aspiran a tener una presencia que no sea meramente simbólica en organismos de la Generalitat como la empresa responsable de la adjudicación de la obra pública en Cataluña (GISA), el Instituto Catalán de Finanzas (ICF) y el Instituto Catalán de Crédito Agrícola (ICCA).

ICV-EUiA, que es la única fuerza del tripartito que ha mejorado sus resultados en las elecciones del 1 de noviembre con respecto a los comicios de octubre de 2003, tendrá dos consejerías en el nuevo Ejecutivo y conseguirá un mayor peso político. Elactual presidente de ICV y consejero de Relaciones Institucionales y Participación, Joan Saura, dirigirá el departamento de Interior, que integrará su actual área de gobierno. Saura ha renunciado a la segunda vicepresidencia, pero a cambio ha conseguido una consejería de alto calado político y cornpetencial. En principio, Francesc Baltasar, un político muy vinculado al mundo municipal, se mantendrá en Medio Ambiente y Vivienda. Al parecer, José Montilla, Josep Lluís Carod-Rovira y Joan Saura estarían negociando la creación de "un órgano colegiado de coordinación política" que se reunirá una vez por semana y tendrá como función dirimir las posibles discrepancias entre los líderes del tripartito. Dicho de otra forma: no repetir los errores cometidos durante la presidencia de Pasqual Margall y no dar la sensación de que en el seno del ejecutivo hay varios gabinetes, por lo menos dos, PSC e ICV-EUiA, por un lado y ERC por otro.

Montilla, Carod-Rovira y Saura escenificaron en la Cámara catalana el acuerdo del tripartito el pasado 7 de noviembre. El futuro presidente de la Generalitat prometió un gobierno "fuerte" y "estable", sin "tutelas" ni "injerencias" de Madrid, que no cometerá "los errores del pasado" y dará más importancia a las políticas sociales y al bienestar de los ciudadanos que a la identidad nacional. Carod-Rovira destacó el factor de "cohesión social y nacional" que representa el nuevo tripartito y afirmó que "no está contra ningún país, lengua o cultura", y Saura aseguró que el ejecutivo gobernará para "todos". Queda por ver si los deseos y las promesas se convertirán esta vez en realidad.


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