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Nº 715 - 6/11/2006

La marcha de López Aguilar de Justicia desata las quinielas


ESPERANDO A UNA NUEVA MINISTRA


"Es más probable" que sea una mujer. Lo dijo Zapatero cuando le preguntaron por el sustituto de Juan Fernando López Aguilar en Justicia. Ahora que ya se ha anunciado oficialmente su candidatura a la presidencia de Canarias, las quinielas se han disparado. Quienes no descartan un relevo masculino mencionan al número dos del Ministerio, Luis López Guerra, y al socialista y presidente de la Comisión de Justicia en el Congreso, Alvaro Cuesta. Pero dando por ciertas las palabras del presidente, ya hay quien ha querido ver próximamente en el Ejecutivo a la vocal del Poder Judicial, Montserrat Comas; a la consejera andaluza María José López; a la directora general de los Registros y del Notariado, Pilar Blanco; a la magistrada Margarita Robles o a la vicepresidenta del Congreso, Carme Chacón. Si una mujer releva a López Aguilar, habrá mayoría femenina en el Gobierno en las mismas fechas en las que se apruebe la Ley de Igualdad que acaba de iniciar su trámite parlamentario.

Por Virginia Miranda

No le volverá a ocurrir lo de Madrid. La candidatura socialista a la Alcaldía de la ciudad era un regalo envenenado y Zapatero se las vio y deseó para encontrar a alguien dispuesto a asumir el reto de enfrentarse con un hueso duro de roer como Alberto Ruiz- Gallardón. Después de aquello, escoger al
sustituto de Juan Fernando López Aguilar en el Ministerio de Justicia es un camino de rosas. El presidente incluso se ha permitido el lujo de prescindir de aproximadamente la mitad de los posibles aspirantes. En la recepción del Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional, durante la típica charla informal con periodistas, el jefe de Gobierno dijo que cuando Juan Fernando López Aguilar abandone la cartera de Justicia para volcarse en su campaña de cara a la presidencia de Canarias, "es más probable" que una mujer le suceda en el cargo. Si cumple su propio vaticinio, Zapatero daría una nueva campanada; el suyo ya no sería el segundo
Gobierno paritario del mundo precedido tan sólo por Suecia, sino que sería el primero en contar con mayoría femenina en su Consejo de Ministros.

Desde que hiciera aquella revelación y sobre todo ahora que se acaba de anunciar ofi-cialmente la candidatura del todavía ministro a la presidencia del archipiélago, las quinielas sobre las posibles sucesoras no paran de sumar nombres a su marcador.

El de Montserrat Comas, de 53 años, es uno de los nombres que más suenan. Vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a propuesta del PSOE, ha ejercido como juez y magistrada en diversos juzgados de Barcelona desde su ingreso en la carrera judicial en 1986. Miembro de la progresista asociación Jueces para la Democracia desde 1988, en 2002 fue nombrada presidenta del Observatorio sobre Violencia Doméstica. Conoce pues otro de los puntales de la política social del Ejecutivo socialista, como es la lucha contra la violencia de género. Tanto ha sonado su nombre en las quinielas de ministrable que algunos compañeros de carrera judicial ya la han felicitado por su posible nombramiento.

Hace ya un par de meses, cuando se supo que Juan Fernando López Aguilar había cedido ante la pertinaz oferta de Zapatero para concurrir como cabeza de lista del PSOE canario en las autonómicas, el nombre de María José López salió del ámbito estrictamente andaluz para colarse en la rumorología madrileña. La consejera de Justicia y Administración Pública de Chaves, de 45 años, antes de recalar en la Junta fue abogada, concejala del Ayuntamiento de Granada y diputada del Congreso en la pasada legislatura. Su designación sería un guiño a la política de igualdad que el Gobierno dará forma de ley el próximo mes de febrero; como integrante de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en representación del Parlamento español ocupó la presidencia de la Subcomisión de Violencia Doméstica de este organismo, además de ser miembro de la Comisión de Igualdad entre Hombres y Mujeres. Pero también podría provocar cierto desequilibrio entre las federaciones socialistas. En el gabinete ministerial ya hay dos andaluzas antiguas consejeras de Chaves, y no sería la primera vez que una socialista se queda a las puertas de un ministerio para no provocar desigualdades territoriales en el Consejo de Ministros.

Menos conocida pero sin embargo mejor posicionada es Pilar Blanco-Morales Limones. Fuentes del mundo de la judicatura aseguran que la directora general de los Registros y Notariado, de 48 años, es una mujer "de la absoluta confianza de López Aguilar". Y también del presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra; antes de aterrizar en el Ministerio de Justicia fue portavoz del grupo socialista en la Asamblea extremeña. Catedrática de Derecho Internacional Privado – fue discípula de Alfonso Calvo Caravaca–, también ha sido Vicerrectora de Extensión Universitaria de la Universidad de Extremadura y Magistrada Suplente de la Audiencia Provincial de Badajoz.

Su nombre ya apareció en las primeras apuestas de 2004, cuando Zapatero acababa de ganar las elecciones y emprendía la formación de su primer Gobierno. Pero tan sólo engrosaba una lista que acompañaba al que sin duda era el candidato natural al cargo. Margarita Robles, de 49 años, que fue subsecretaria de Justicia y secretaria de Estado de Interior en tiempos de Felipe González, no podía competir entonces con la figura emergente de Juan Fernando López Aguilar, uno de los más próximos a Zapatero. Pero ahora, su próxima aventura autonómica despeja el camino de esta magistrada del Tribunal Supremo.

Carme Chacón podría correr la misma suerte que Trinidad Jiménez. Son dos de las mujeres más próximas al presidente del Gobierno desde que se animara a encabezar una nueva corriente socialista que trajera nuevos aires al partido a finales de los 90. Y las dos, que estaban llamadas a acompañar a Zapatero en la formación de un nuevo Gobierno, tuvieron que sacrificar sus aspiraciones para atender a los intereses de su secretario general. El presidente acaba de rescatar aTrinidad Jiménez de las filas de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid colocándola al frente de una secretaría de Estado de nuevo cuño. Y ahora que López Aguilar prepara su salida de Justicia, el jefe del Ejecutivo podría matar dos pájaros de un tiro designando a una nueva ministra y recompensando a Carme Chacón por haberla dejado fuera en 2004. En cualquier caso, su elección no debería interpretarse como un trato de favor sin fundamento alguno: la vicepresidenta del Congreso, de 35 años, fue profesora de Derecho Constitucional antes de iniciar su andadura política como concejala en Esplugues de Llobregat, diputada por Barcelona en el Congreso, secretaria Ejecutiva de cultura en el PSOE y portavoz socialista en la oposición. Sin embargo, tal vez las elecciones catalanas podrían interponerse en su camino. Chacón ha crecido políticamente a la sombra del líder del PSC, José Montilla, llegando a ser una destacada representante del "sector de los capitanes", integrado por los alcaldes y concejales del partido que desde hace años arrasan en Barcelona y en las poblaciones del área metropolitana. Ahora que las formaciones catalanas están negociando para formar Gobierno, el líder socialista podría llamarla a su lado y, llegado el caso, ponerla en la tesitura de tener que elegir.

En el ambiente judicial no están tan convencidos de que haya que interpretar las palabras de Zapatero al pie de la letra. Algunos incluso piensan que el presidente quería en realidad dejar abierta la posibilidad de que la ministra de Sanidad, Elena Salgado, pueda ser elegida directora de la Organización Mundial de la Salud. Y por tanto, para mantener la paridad, si su sustituto fue

ra hombre habría que buscar a una mujer en Justicia. Por eso recomiendan no perder de vista a dos personas: Luis López Guerra y Alvaro Cuesta. El primero, de 61 años, es el secretario de Estado de Justicia. Dicen que él y López Aguilar "son uña y carne". López Guerra es el capo escuela, que es como se denomina en el mundo académico al catedrático que lidera cada uno de los clanes, en este caso el de Derecho Constitucional, en razón de cierta estructura gerontocrática. El todavía ministro forma parte de su selecto grupo de catedráticos y, según insisten quienes les conocen, "tienen absoluta confianza el uno en el otro". Por otra parte, López Guerra ya tiene experiencia política y está avalado por su prestigio profesional: fue el número tres de la candidatura de Rafael Simancas en las pasadas autonómicas y diputado autonómico y ha sido vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional.

Mientras, Alvaro Cuesta es, como López Guerra, un sucesor natural de López Aguilar en Justicia. En el Congreso preside la Comisión de Justicia y en Ferraz es secretario de Política Municipal y Libertades Públicas.
Como Jiménez y Chacón, sería uno de los necesarios descartes de Zapatero que ahora podrían ver recompensada su espera.

La Ley de Igualdad, a debate parlamentario

El proyecto de Ley Orgánica para Igualdad Efectiva de Mujeres y hombres, uno de los pilares fundamentales de las políticas sociales de José Luis Rodríguez Zapatero etende impulsar en su primera legislatura, está a punto de iniciar su ,gociación en el Congreso -estaba evisto en el orden del día del pie) del pasado 2 de noviembre pero le retirado por falta de tiempo-. A futura norma, donde quedará asmado el espíritu paritario que socialistas vienen propugnando desde que presentaran su programa electoral en 2004 y del que el pre-lente siempre ha hecho bandera, ibrá que buscarla acomodo dentro un arco parlamentario donde ya han planteado algunas objeciois para que sea aprobada con el eximo consenso que desea el Goerno.

A partir de ahora habrá que deitir las enmiendas parciales pretntadas por los grupos, después que ERC, tras reunirse con los socialistas y en el último momento, retirara el pasado 31 de octubre su enmienda a la totalidad; hasta entonces consideraron que eran insuficientes tanto las listas paritarias como las cuotas de los consejos de administración o el permiso de paternidad. Pero tras sentarse a hablar con el grupo socialista, dijeron darse cuenta de que había voluntad de introducir modificaciones.

Así las cosas, el PSOE tendrá que hacer encaje de bolillos para contentar a unos y a otros, porque si los republicanos catalanes consideran que el proyecto de ley se queda corto en algunos aspectos, al PP por ejemplo le parece que resultan excesivos.

Después de rebajar algunas de las primeras exigencias planteadas a las empresas, el Gobierno podría seguir el mismo procedimiento conlas listas electorales. La secretaria general de Políticas de Igualdad, Soledad Murillo, acaba de reconocer que es posible revisar la disposición donde se contempla que el número de habitantes que determina la aplicación de la ley en el ámbito de las listas electorales sea de el de 5.000 habitantes. El problema que se plantea es que los partidos de las localidades que apenas superen esta cifra de ciudadanos no cuenten con suficientes mujeres dispuestas y preparadas para concurrir en sus candidaturas. Además, el Gobierno no quiere que el tema plantee tantas objeciones que acaben retrasando la aprobación de la ley y no esté lista para febrero, fecha en la que debería ser efectiva para que las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2007 se celebren ya con listas paritarias.

Sin embargo, Murillo también ha anunciado que el Ejecutivo estudiará ampliar la presencia de la mujer en las listas que fija el proyecto Ley de Igualdad porque el tramo de cinco representantes que establece para incluir al menos una electora femenina es "insuficiente", ya que no permitiría llegar a la paridad electoral prevista de no más de 60% ni menos de 40% de representantes del mismo género. Por eso propone reducir estos tramos a tres representantes.

Tanto IU como ERC quieren revisar los permisos de maternidad y paternidad, ampliando el primero a las 20 semanas y el segundo a cuatro. Mientras, el Partido Popular, además de plantear objeciones con la confección de las listas, prefiere poner el acento en la conciliación y eliminar la recomendación de paridad de los consejos de administración de las empresas, donde dice la diputada Susana Camarero que sólo hay 180 mujeres en toda España.






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