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Nº 714 - 30/10/2006

Estrasburgo aprueba la resolución favorable por un ajustado margen de votos


EUROPA RESPALDA EL PROCESO DE PAZ


El Parlamento Europeo acaba de aprobar la resolución socialista de apoyo al proceso de paz en el País Vasco. La Eurocámara es la última de las instituciones europeas en manifestar su respaldo al Gobierno español, una noticia favorable para Zapatero pero no tanto para Estrasburgo, donde acaban de reproducirse las mismas diferencias que dividen a PP y PSOE en España sobre la negociación con ETA para alcanzar la paz definitiva. La propuesta, apoyada también por Los Verdes, Izquierda Unitaria y los liberales, salió adelante con un escaso margen de diez
votos más ajustado de lo previsto. El robo de armas en Francia el día anterior atribuido a ETA marcó aún más las diferencias y estrechó las distancias.

Por Virginia Miranda

La Cámara de Estrasburgo acaba de vivir una sesión tan agitada que bien podría haber tenido lugar en el Congreso de los Diputados. In cluso el debate y sobre todo la votación han discurrido en los mismos términos que en España, donde la fractura que divide al PP del resto de grupos parlamentarios no admite posibilidad de consenso en un tema de vital importancia para el país como es la lucha contra el terrorismo y el proceso de paz.

Los eurodiputados acudían el 25 de octubre al debate y votación de las resoluciones y enmiendas de última hora presentadas por los socialistas y por los populares europeos. Los primeros contaban con el respaldo de Verdes, Izquierda Unitaria y liberales. Los segundos sumaban a sus votos los procedentes del conservador Grupo de Europa de las Naciones sabiendo que las otras formaciones sumaban una holgada mayoría. A pesar de ello, a los socialistas europeos no les interesaba exportar a la Eurocámara las diferencias españolas y a los populares tampoco les convenía quedarse solos de nuevo. Por eso fue que sus dos negociadores, la portavoz adjunta del grupo de los socialistas españoles, Elena Valenciano, y el vicepresidente del Parlamento Europeo y diputado del PP, Alejo Vidal-Cuadras, intentaron llegar a un acuerdo para consensuar un texto único, aunque antes de poder sentarse a hablar, en España se abortó la operación: tanto Mariano Rajoy como Jaime Mayor Oreja, líder de los europarlamentarios populares españoles, desestimaron esa posibilidad.
Así las cosas, unos y otros acudían a la sesión del pasado miércoles con una percepción muy aproximada de lo que iba a suceder en el hemiciclo, aunque la aparición de ETA en la escena del debate la hizo variar sensiblemente un día antes de la votación: en la víspera de la sesión europea, la policía francesa denunció el robo de 350 armas atribuido a la banda terrorista vasca. Gestos de este tipo no son nuevos, pero después de más de medio año de alto el fuego permanente ha sido un motivo de peso para que algunos de los eurodiputados favorables a la resolución socialista cambiaran su voto afirmativo por la abstención. En total fueron 24 abstenciones que redujeron considerablemente el margen de ventaja de la posición socialista, dando lugar a una mayoría muy ajustada a la resolución de apoyo al proceso de paz –321 votos a favor y 311 en contra–.

Antes de que Estrasburgo quedara dividida con este resultado, hubo un último intento de aproximación que finalmente no logró prosperar. Enrique Barón, presidente de los eurodiputados socialistas, ofreció a los populares la posibilidad de pactar un texto basado en el discurso pronunciado por el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Libertad y Justicia, el conservador Franco Frattini al inicio del debate, donde se manifestó convencido de que "España, a través de sus instituciones democráticas, buscará el rumbo idóneo para acabar con el terrorismo". Sin embargo, cuenta Barón en la entrevista concedida a El Siglo (ver página siguiente), que el eurodiputado del PP y vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal Cuadras, no le dio una respuesta afirmativa hasta el momento de la votación, fuera ya del plazo reglamentario. El eurodiputado popular dice sin embargo en la entrevista que también publicamos que el intento de pactar el discurso no prosperó porque "los socios nacionalistas del Gobierno no lo han querido aceptar" –en alusión a CiU y PNV, que forman parte del grupo liberal en Europa–. La Eurocámara, por tanto, no logró desligarse del profundo cisma que divide al PP y al PSOE en torno al proceso de paz. •

Alejo Vidal Cuadras, eurodiputado del PP y vicepresidente del Parlamento Europeo

"LA RESOLUCION SOCIALISTA NA TENIDO UNA DERROTA MORAL"

La resolución sobre el proceso de paz en España que finalmente aprobó la Eurocámara el pasado 25 de octubre con los votos en contra del PPE ha conseguido, según Alejo Vidal Cuadras, "apuntar un tanto en el marcador de ETA". El eurodiputado del PP y vicepresidente del Parlamento Europeo dice también que "la escisión de la eurocámara sobre un tema de esta trascendencia para España, debería ser una mala noticia para el presidente Zapatero".

Por V. M.

¿Quién ha ganado y quién ha perdido con esta votación?
—La resolución socialista ha tenido una victoria cuantitativamente muy estrecha, pero también una derrota moral muy clara. El PSOE y el Gobierno español pretendían estar respaldados en su mal llamado proceso de paz por una amplia mayoría en el Parlamento Europeo. Y lo que han conseguido es dividir la Cámara en dos y reflejar en el hemiciclo de Estrasburgo la profunda división que existe al respecto entre las fuerzas políticas mayoritarias en España. Por tanto es una victoria pírrica que lo que ha hecho es apuntar un tanto en el marcador de ETA.

—¿Por qué no ha habido una resolución común basada en el discurso del vicepresidente de la Comisión Europea?
— Yo personalmente he hablado con Enrique Barón sobre este tema, le he manifestado que nuestro grupo estaría dispuesto a retirar todas las resoluciones, la socialista y la nuestra, y sustituirlas por un respaldo unánime a la declaración del comisario Frattini. Pero por lo que me dicen, esta posibilidad no ha prosperado porque los socios nacionalistas del Gobierno no lo han querido aceptar.

—¿Ha sido por eso?
—Estoy seguro que los socialistas españoles, viendo el panorama de una Cámara partida en dos, hubieran considerado esta opción como una salida inteligente a este endiablado embrollo. Pero los socios nacionalistas no se lo han permitido.

—Usted negociaba con los socialistas cuando Rajoy rechazó el acuerdo. ,Se ha visto coartado desde España?
—Lo que sucedió fue un conjunto de episodios fortuitos que dificultaron mi conversación con Elena Valenciano. Ella no pudo acudir a nuestro primer encuentro programado para el 20 de octubre aquejada de una fuerte bronquitis, de modo que acordamos
reunirnos dos días después. Pero hasta entonces, el clima que se fue creando en virtud de las tomas de posición públicas de ambos partidos en España nos hizo ver que las posibilidades de un acuerdo eran tan remotas que no valía la pena reunirnos.

—¿Cómo interpreta el robo de armas en Francia atribuido a ETA un día antes del debate y la votación?
—ETA tiene su propia agenda. Mientras Batasuna, su brazo político, conspira en todos los foros y se aprovecha de la buena disposición del Gobierno socialista a darle facilidades en todo, la organización terrorista sigue a lo suyo, que es el crimen. Cualquiera puede entender que si la organización terrorista estuviera pensando en disolverse y en asumir el marco democrático, no andaría por ahí robando pistolas. Está claro que ETA no renuncia a ninguna de sus exigencias políticas demenciales y continúa armándose. Porque en el caso de que al final no obtenga lo que quiere, que es la independencia del País Vasco, la anexión de Navarra y la liberación de todos los criminales que hay en las cárceles españolas, volverá a actuar. Mientras tanto, el Gobierno español está mirando a la luna y creyendo que está metido en un proceso de paz. Su despertar será muy cruel. Y durante el periodo intermedio habrá conseguido debilitar la unidad de los demócratas y fortalecer a ETA.

—Parece que se ha producido cierta fisura en las instituciones de la UE. La Comisión y el Consejo europeos apoyaron el proceso de paz y ahora la votación divide al Parlamento.
—El Consejo ha tenido una intervención absolutamente neutra, plana. Y el comisario Frattini, responsable de Asuntos de Justicia e Interior en la Comisión, ha hecho una intervención que el PP español puede suscribir prácticamente al 100%.

,Qué representa esta votación para la gestión de Zapatero del proceso?
—Es muy difícil saberlo porque tiene unos mecanismos mentales muy originales. Pero creo que si un presidente de Gobierno tiene como deber fundamental preservar los intereses de su país y fortalecer su prestigio en el mundo, la escisión de la Eurocámara sobre un tema de esta trascendencia para España, debería ser una mala noticia para el presidente Zapatero. •


Enrique Barón, presidente de los eurodiputados socialistas

"CON LA VOTACIÓN HA GANADO LA DEMOCRACIA EUROPEA"

El presidente de los eurodiputados del PSOE está convencido de que, tras la aprobación en el Parlamento Europeo de la resolución que respalda el proceso de paz en España, ha ganado la democracia europea y han perdido ETA y Batasuna. Y aunque los populares hayan votado en contra, Enrique Barón dice que el proceso no ha terminado y confía en que el PP cambie de postura y se sume a la lucha contra el terrorismo y al proceso de paz.

Por V. M.

¿Quién ha ganado y quién ha perdido con esta votación?
—Ha ganado la democracia europea, la cohesión entre las instituciones europeas. Todas están apoyando la lucha del Gobierno español contra el terrorismo para salir de tantos años de violencia que el pueblo español ha sufrido con una entereza ejemplar. Y han perdido los terroristas, tanto ETA como Batasuna. Han perdido porque se ha visto que sus delirantes pesadillas no tienen sitio en Europa.

— La Eurocámara ha quedado dividida. ¿Eso qué efectos tendrá a nivel europeo?
— Hasta el último minuto hemos intentado que hubiera una resolución de todos. En cualquier caso hay una mayoría clara y espero que podamos llegar a donde deseamos, a un escenario donde exista un planteamiento muy amplio de los demócratas y se acabe la actitud agresiva y demagógica del PP español. Con el PP español y con el PPE hemos llegado a acuerdos sobre este tipo de casos, concretamente el de Irlanda del Norte, y esperamos que con este pueda ser así. No comprendemos por qué hay este cambio de postura.

—¿Y para el Gobierno de España?
—He hablado después de la votación con responsables gubernamentales y del partidoy están satisfechos y agradecidos porque es un impulso al proceso.

—¿Ha habido menos respaldo por el robo de armas en Francia atribuido a ETA?
—Hemos tenido abstenciones de algunos diputados, sobre todo liberales que no veían el debate. El robo de armas, si ha servido de algo, ha sido para demostrar la necesidad de incrementar nuestra solidaridad y nuestra acción conjunta en el terreno no sólo político, también policial. Si efectivamente ha sido ETA, razón de más para intensificar nuestra relación. En todo caso, los terroristas siempre buscan con actos simbólicos influir en los acontecimientos.

—¿Han intentado entonces influir?
—Siempre hacen cosas de este tipo. Pero me parece mucho más importante recordar que el debate y votación se han celebrado el día del 27 aniversario de la aprobación del Estatuto de Guernica, que esa sí ha sido un arma muy importante para pacificar y democratizar el País Vasco en el marco de la Constitución española.

—¿Por qué no se ha pactado un texto basado en el discurso de Frattini?
—Yo he hecho esta oferta a título personal. Tengo que decir que las personas que representaban a los grupos que han trabajado con nosotros no estaban de acuerdo, pero en todo caso, he esperado la respuesta del PPE hasta el último momento. Es cierto que al comienzo de la votación se me ha acercado el señor Vidal-Cuadras, pero le he tenido que decir que ya no había margen reglamentario. Lo que espero es que después de esto haya un cambio de postura en el PP. En su discurso, en su política de ofensa sistemática a otros demócratas. Y espero que se incorporen seriamente a la lucha contra el terrorismo y al proceso de paz.

— Vidal-Cuadras dice que el acuerdo no lo han querido los nacionalistas.
— Me molesta esta costumbre de echar las culpas a los demás. Había fuertes reticencias, pero lo que no se puede es no acudir a las citas, negarse sistemáticamente a sentarse a la mesa a negociar, mantener una postura absolutamente ofensiva y luego pedir comprensión. He hecho la propuesta consciente de que era muy difícil a las 9 de la mañana y hasta la hora de la votación no se me ha dicho que se podía hacer. Incluso hemos hecho esfuerzos de aproximación durante la semana que no han tenido contestación. Pero este no es el fin del proceso. El PP tiene todas las oportunidades del mundo para que nos encontremos en Madrid y en Estrasburgo.

— ¿Usted cree que los populares europeos ha votado libremente?
—No creo que nadie haya votado presionado. Sí le he dicho al presidente del grupo popular europeo, el señor Poettering, porque él me señalaba que no podía deslindarse de la posición del PP español, que forma parte de la responsabilidad de los líderes políticos ser capaces de hacer mediaciones y encontrar posiciones de acercamiento. •


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