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Artur Mas, candidato de CiU a la Presidencia de la Generalitat
"LOS NACIONALISTAS SOMOS LA ÚNICA ALTERNATIVA"
El candidato de CiU a la Presidencia de la Generalitat en las elecciones catalanas, Artur Mas, manifiesta en esta
entrevista con El Siglo que el 1 de noviembre Cataluña deberá “elegir entre las
dos opciones que se le presentan: o tripartito o CiU, o el mal gobierno o el
bon govern (buen gobierno) que propone CiU”. Mas afirma que “votar a ERC, al
PSC o a ICV, es un voto a un proyecto de reparto de las sillas del poder, un
voto al tripartito”. El líder nacionalista catalán está convencido de que “los
ciudadanos valorarán nuestra acción política y nuestra aportación a la buena
marcha del país en contraposición con el desgobierno y las peleas constantes
del tripartito”. Recuerda que “hemos dicho varias veces que tenemos ganas de
implicarnos en la política española”, pero puntualiza que antes “queremos
ganar” las elecciones y “gobernar en Cataluña”
Por P. S. (Barcelona)
—Cómo valora el panorama de las próximas
elecciones catalanas?
—Hoy por hoy, todo el mundo se ha
posicionado ya. Está claro que los partidos que formaron el tripartito
intentaran repetirlo si tienen ocasión y el PP, por su lado, se mantiene
escorado en una posición marginal de la política catalana. Las cartas están sobre
la mesa y el panorama es claro, Cataluña debe elegir entre las dos opciones que
se le presentan: o tripartito o CiU, o el mal gobierno o el bon govern (buen
gobierno) que propone CiU. Nos encontramos ante un momento decisivo para la
historia del país, estamos en un cruce de caminos y sus ciudadanos deben elegir
que dirección tomar. Es lo que CiU ha querido expresar en el DVD electoral que
tanta polémica ha creado. Es vital para Cataluña quién vaya a gobernar en los
próximos años, porque se va a encontrar con la tarea de desarrollar una nueva
herramienta, más potente, mejor que todas las que habíamos tenido hasta ahora.
El desarrollo del nuevo Estatuto condicionará el modelo de país que queremos
para los próximos años y eso debe hacerlo un gobierno que tenga como prioridad
Cataluña y que decida desde Cataluña, no desde Madrid.
—¿Cuáles son los ejes estratégicos de CiU
en estos comicios?
—Es primordial recuperar la ambición, el
liderazgo y el prestigio de las instituciones de Cataluña. Existe un
alejamiento importante entre la clase política y la ciudadanía y eso sólo se
recuperará si la gente de Cataluña vuelve a sentirse orgullosa de sus
dirigentes. Por eso hacemos tanto hincapié en la necesidad de un bon govern, de
olvidar el espectáculo dantesco de esta última legislatura y recuperar aquellos
valores que en su día hicieron que los catalanes y muchos ciudadanos españoles
estuvieran orgullosos de las instituciones catalanas. Hay que trabajar día a
día por y para Cataluña y ahora mismo eso sólo lo puede ofrecer CiU. Porque que
nadie se engañe, votar a ERC, al PSC o a ICV es un voto a un proyecto de reparto
de las sillas del poder, un voto al tripartito. Todos sabemos ya que resultado
ha dado ese experimento. Los nacionalistas somos la única alternativa de
gobierno en Cataluña.
—En número de votos y escaños, las
encuestas apuntan a la federación nacionalista como la formación ganadora de
los comicios del 1 de noviembre. ¿Cómo interpreta estos datos?
—CiU hace una campaña electoral con
mucho optimismo porque durante los últimos tres años, pese a estar en la
oposición, hemos sido el motor del país en los temas más importantes de la
legislatura como, por ejemplo, la aprobación del nuevo Estatuto. Estoy
convencido de que los ciudadanos valorarán nuestra acción política y nuestra
aportación a la buena marcha del país en contraposición con el desgobierno y las
peleas constantes del tripartito. Fijaos que lo más fácil para nosotros habría
sido oponernos a todo y, desde la grada, recrearnos en los despropósitos
constantes que surgían del tripartito. Sin embargo, desde la responsabilidad
que siempre nos ha caracterizado, bajamos al terreno de juego y hicimos
propuestas constructivas para hacer avanzar el país. Esta es la mejor carta de
presentación que tenemos para el 1 de noviembre. La otra es el programa
electoral y el equipo que presentamos. Las encuestas nos son favorables, es
cierto, pero sabemos que todavía nos queda camino por recorrer y no vamos a
relajarnos ni a bajar la guardia.
—Gane quien gane las elecciones, todo
indica que habrá que llegar a pactos postelectorales. ¿CiU estaría dispuesto a
un pacto de gobierno con ERC?
—Nuestro objetivo es poder gobernar sin
ataduras estables en ningún sentido. Aun así hoy por hoy lo único que tenemos
claro y que yo mismo no me canso de repetir es que CiU no cuenta con el PP para
gobernar, aunque haya ciertos partidos muy interesados en fomentar esta idea.
Por eso he firmado ante notario que CiU no llegará a ningún pacto estable con
el PP en la próxima legislatura. El de ERC es un voto de riesgo, porque su
intención es reeditar una opción subordinada al PSOE puesto que lo único que
interesa a los republicanos es marginar a CiU, tal y como ya pasó hace tres
años. Mientras Esquerra no afirme que respetará al ganador de las elecciones,
cualquier otra afirmación es gratuita.
—Usted ha hecho un llamamiento a los
votantes del PP que no quieren la reedición del tripartito a que den su apoyo a
CiU. Sin embargo, rechaza cualquier posibilidad de pacto postelectoral con los
populares. ¿No es esto una contradicción?
—No es a los votantes del PP, es un
llamamiento a todo aquel que esté harto del tripartito, sea votante del PP, de
ERC o del PSC, que también los hay. Contar con el PP, teniendo en cuenta su
actitud hacia Cataluña sí que seria una contradicción. Como nacionalistas no
podemos hacer ningún pacto estable con una fuerza que ha mostrado una gran
hostilidad hacia Catalunya los últimos tres años, oponiéndose a proyectos que
CiU consideraba vitales para el país.
— ¿Cree posible de verdad que el PSC
vuelva a pactar con Esquerra Republicana e ICV-EUiA para gobernar?
—Por supuesto. Como ya le he dicho, sólo
hay dos alternativas, o el tripartito o Convergència i Unió. Estoy convencido
de que, si pueden, PSC, ERC y ICV reeditarán el tripartito. ¡Si hasta sus
propios líderes lo reconocen en público! Sólo hace falta recordar que Montilla
y Puigcercós fueron los cocineros del primer tripartito y que Saura ha
reclamado a los cuatro vientos una segunda parte del Pacto del Tinell (firma
del tripatito después de las elecciones autonómicas de 2003). Aunque ERC
intente jugar con la carta de la equidistancia, hoy ya no se los cree nadie.
Por eso lo único que yo pido a ERC es que si de verdad son equidistantes y
nacionalistas respeten lo que los catalanes decidan el 1 de noviembre, es decir
al ganador de las elecciones, sea quien sea. Nosotros, por nuestra parte, ya
hemos dicho que no presidiremos la Generalitat si no ganamos.
—La abstención es otra constante de las
elecciones autonómicas catalanas. Perjudica sobre todo a los partidos de ámbito
español y favorece a los nacionalistas ¿Confía en que la participación será más
elevada que en 2003?
—Espero que sí. Nosotros vamos a hacer
todo lo posible para alcanzar este objetivo, porque consideramos que estas
elecciones tienen un plus de importancia añadido por el reto al que se va a
enfrentar el nuevo gobierno.
— Si usted es elegido presidente de la Generalitat, ¿cuáles serán las primeras medidas políticas que tomará?
—Lo primero es desarrollar al máximo
posible el Estatuto que acabamos de estrenar, puesto que repercutirá en casi
todos los aspectos de la vida de los catalanes. Además, tendremos de
centrarnos específicamente en otros temas urgentes como el de la inmigración.
Evidentemente, también tendremos que trabajar, y mucho, para recuperar el
prestigio que Cataluña ha perdido los últimos tres años, así como la confianza
de los ciudadanos en sus instituciones.
—Si CiU ganara las elecciones del 1 de
noviembre, ¿cómo aplicaría estratégicamente el Estatuto?
—Este Estatuto tiene un horizonte de vida
que supera estrictamente la próxima legislatura. Ahora bien, los cuatro
primeros años de su despliegue serán claves y definitivos. Por eso es
importante, en primer lugar, que en Cataluña haya un gobierno fuerte, capaz de
negociar de tú a tú en Madrid y que crea en el nuevo texto, cosa que no pueden
decir aquellas fuerzas que apostaron por el no en el referéndum. En segundo
lugar, habrá que conseguir que el Gobierno de Madrid no lo aplique de forma
restrictiva y frene su despliegue.
—¿Un gobierno nacionalista en Cataluña
contribuiría a dar más estabilidad a la política española?
—A pocos días de las elecciones en
Cataluña, lo que ahora me preocupa es dar estabilidad a la política catalana
que lleva tres años instaurada en un continuo Dragon Khan, y eso sólo lo puede
conseguir un gobierno nacionalista de CiU. También tengo claro que a quién más
le interesa que se reedite el tripartito en Cataluña es al PP. De esta forma
podría continuar con su táctica de oposición utilitzando Catalunya como punta
de lanza para conseguir su objetivo: echar a Zapatero de La Moncloa.
— ¿Piensa que es posible un acuerdo
parlamentario entre CiU y el PSOE como ocurrió en la época de Felipe González y
Jordi Pujol?
—Nunca nos hemos negado a una fuerte
implicación de CiU en la política española. Nuestro partido siempre ha buscado
pactos en Madrid que beneficiaran a Cataluña, ya fuera con el PSOE o con el PP.
Primero queremos ganar y gobernar en Cataluña.
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