Hemeroteca Esta semana
Nº 706
4/9/2006

Lucía Figar, consejera de Inmigración de la Comunidad de Madrid

"LA CONCENTRACIÓN EXCESIVA
GENERA ALARMA Y XENOFOBIA"


La Comunidad de Madrid es una de las autonomías gobernadas por el Partido Popular que han criticado el traslado de inmigrantes llegados a Canarias a su territorio por considerarlo desproporcionado y muy superior al efectuado en el resto de regiones. Lucía Figar, consejera de Inmigración de la Comunidad de Madrid, asegura que el Gobierno ha enviado a la autonomía el 60% de los subsaharianos llegados a las islas en cayucos, y aunque dice sía la solidaridad con Canarias, asegura que los dispositivos de acogida y atención de su departamento están llegando al límite.

Por Virginia Miranda

—¿Por qué están criticando las regiones gobernadas por el Partido Popular al Ejecutivo por su política de traslados de inmigrantes llegados a Canarias a sus autonomías?

¿Cuál es el caso de Madrid?
—El Gobierno traslada a la Comunidad de Madrid el 60% de los inmigrantes irregulares enviados en vuelos a la península desde Canarias. Decimos 'sí' a la solidaridad con Canarias, pero pedimos un reparto más equilibrado entre todas las Comunidades Autónomas. La concentración excesiva genera alarma social y xenofobia, y pone en riesgo nuestros dispositivos de acogida y atención, que están llegando a su límite.

—El Gobierno acusa a la Comunidad de Madrid de no ofrecer plazas de acogida de inmigrantes como debería esperarse de una región con su potencial económico ¿Cuáles son los medios que han puesto en marcha?
—Nuestro presupuesto para la inmigración en 2006 es de 1.300 millones de euros, y comprende la atención social, educativa, programas de formación etc. Para los subsaharianos tenemos programas especializados en colaboración con ONGs, tanto de primera acogida (financiamos casi 1.000 plazas en total), como de atención psicológica, enseñanza básica del castellano, orientación jurídico-laboral, y cursos de formación.

—¿Cómo valora las acciones internacionales emprendidas hasta ahora por el Ejecutivo de Zapatero, como el Plan África o las reuniones de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega con dirigentes europeos?
—Por desgracia, no han contribuido a frenar el drama de los cayucos. Sólo en el mes de agosto de 2006, han llegado más inmigrantes subsaharianos que en todo el año 2005.

—En una reunión entre las regiones gobernadas por el PP y el Ejecutivo para abordar la situación que se ha agravado este verano, ¿qué condiciones plantearían los populares?
—El problema hay que atacarlo en su origen. Combatir más eficazmente a las mafias que trafican con seres humanos, ser más efectivos en las repatriaciones e involucrar a las principales naciones europeas en una estrategia común de ayuda al desarrollo del continente africano.

— Numerosos grupos políticos reclaman un pacto de Estado sobre inmigración. ¿Les parece conveniente? ¿Creen que aportaría soluciones?
—Sí. Creo que la inmigración es el principal reto de nuestra sociedad y debe abordarse en un gran pacto que incluya a las principales fuerzas políticas, a las Comunidades Autónomas, a los agentes sociales y también a las organizaciones que trabajan a pie de calle con los inmigrantes.

—¿Qué le parece el rechazo de la ampliación de votos a los extranjeros no comunitarios antes de las elecciones de mayo?
—Nuestra Presidenta Esperanza Aguirre es firme defensora de la participación política de los inmigrantes y ha pedido al Gobierno que firme los Convenios necesarios con terceros países para que los extranjeros no comunitarios puedan votar en las próximas elecciones de mayo de 2007. Comprendemos que los plazos están muy justos, pero aún así el presidente del Gobierno debería viajar y realizar las gestiones oportunas, al menos con los principales países de procedencia de los inmigrantes que viven y trabajan en España.

Hemeroteca Esta semana