|
José Zaragoza, secretario de Organización del PSC
"ARTUR MAS LLEGÓ AL
CATALANISMO MUCHO MÁS
TARDE QUE MONTILLA"
El secretario de Organización del Partit deis Socialistas de Catalunya (PSC), José
Zaragoza, es una persona de la absoluta confianza del candidato socialista a la
Presidencia de la Generalitat, José Montilla. Zaragoza controla la maquinaria
interna del PSC, es el verdadero hombre fuerte. En esta entrevista, el dirigente
socialista catalán afirma que todos los sectores del PSC, incluso la corriente más
nacionalista, apoyan a Montilla como candidato a president. Zaragoza acusa a
Artur Mas de haber llegado al catalanismo "mucho más tarde" que Montilla y de
no haber luchado contra el franquismo, "a pesar de que tienen la misma edad".
Zaragoza asegura que si gana las elecciones autonómicas, "el PSC no va reeditar
el Tripartito tal como era".
Por Paco Soto (Barcelona)
—Está usted convencido de que José Montilla es el candidato del PSC a la Generalitat que más apoyos tiene dentro del partido?
—La votación que hubo en el Consejo Nacional del partido fue secreta. Los resultados son los que son. Prácticamente todo el Consejo Nacional votó a favor de José Montilla. Sólo hubo un voto en contra y cinco abstenciones. El resultado fue claro y contundente. La gente está convencida en el PSC de que Montilla es el mejor candidato. Según la última encuesta sobre intención de voto realizada por la Generalitat, el PSC supera a CiU. En marzo, el PSC estaba cuatro puntos por debajo de CiU; ahora estamos a casi dos puntos por delante. La evolución en intención de voto es netamente positiva para los socialistas catalanes y pensamos que Montilla puede jugar un papel determinante en las futuras elecciones autonómicas.
—¿ Incluso del sector más nacionalista?
—En el PSC, no hay un sector más nacionalista o menos nacionalista. Somos un partido socialista y las diversas sensibilidades apoyan la estrategia y el programa socialistas
y a José Montilla como candidato a la Presidencia de la Generalitat. Pasqual Maragall decidió no presentarse a la reelección, el PSC ha elegido como nuevo candidato a Montilla y el asunto está zanjado.
—El origen geográfico y social de una persona no debería importarle a nadie. Pero la sociedad y la política funcionan como funcionan y también dirigentes del PSC y del PSOE han puesto el acento en el origen andaluz y popular de José Montilla. ¿Piensa que la elección de un presidente de la Generalitat procedente de la inmigración andaluza significaría un cambio histórico en la vida política y social de Cataluña ?
—José Montilla nació donde nació y viene de donde viene y no hay que darle más vuelta a este asunto. Lo que no se puede hacer en política es ocultar los orígenes de una persona. Yo creo que nosotros lo único que hacemos es explicar no solamente estas cosas sino muchas más. El señor Artur Mas se ha permitido la licencia de dar lecciones de catalanidad a otros dirigentes políticos. Sin embargo, lo que él no dice es que llegó al catalanismo mucho más tarde que Montilla. Ha llegado 15 años después que él, a pesar de que tienen la misma edad. Montilla empezó defendiendo los intereses y la autonomía de Cataluña en la calle hace muchos años, durante la dictadura, y el señor Mas no estaba en aquella época con los luchadores por la democracia. Llegó la democracia y el señor Mas tampoco estaba. Mas ha estado ausente de la política catalana en los momentos duros, mientras que Montilla estaba en primera fila.
—¿Por qué cree que CiU critica tanto a José Montilla y asegura que no es un político catalanista?
—Esto se lo tendría que preguntar a Convergència i Unió. Lo único que le puedo decir es que el señor Mas se retrató cuando dijo, hace unos días, que no usaría el lugar de nacimiento Mantilla para desacreditarlo. Con esta frase, Mas se retrató. No fue capaz de decir nada más, si era un buen o un mal gestor, si era un buen o un mal candidato. Habló de sus orígenes, porque no tiene argumentos de peso y porque está preocupado por los resultados electorales del 1 de noviembre. ¿Por qué Mas no habló del lugar de nacimiento del señor Maragall y sí que lo hizo de José Montilla? Habría que preguntárselo a Mas.
—De todos modos, ¿no le parece un hecho destacable que José Montilla sea el primer candidato del PSC a la Generalitat, desde el restablecimiento de la democracia y el autogobierno, que es de origen humilde? ¿Es esto una forma de sensibilizar a este amplio sector de votantes socialistas que no suele acudir a las urnas en las autonómicas?
—El hecho de que José Montilla sea de origen popular no es una virtud o un defecto. Pero sí tiene Montilla un elemento a su favor, y es que nadie le ha regalado nada. Todo se lo ha ganado con esfuerzo y con trabajo. Todo. Mientras que el señor Mas siempre ha estado a la sombra de otros dirigentes políticos, como Jordi Pujol, que lo han protegido e impulsado. Montilla, con su esfuerzo, trabajando por la noche, estudiando, ha conseguido lo que se ha propuesto. Esto es un valor que le reconoce mucha gente, tanto dentro como fuera del PSC. Es una persona que cumple con sus compromisos y es de fiar. Un gobernante ha de llegar a ganarse la confianza de la gente. En este sentido, creo que Montilla se ganará la confianza de los votantes socialistas que suelen abstenerse en las autonómicas. La confianza no se gana con palabras sino con hechos.
—Usted carga mucho las tintas contra CiU, pero olvida que socialistas y nacionalistas catalanes se unieron para la aprobación del nuevo Estatuto de autonomía.
—Nuestro problema con CiU no es que sea nacionalista, es que es de derechas. Es cierto que hemos aprobado juntos el nuevo Estatuto. Esto demuestra que la discusión nacional en Cataluña está cerrada gracias a que los ciudadanos aprobaron un Estatuto. Ahora lo que hemos de discutir es qué políticas se hacen. El problema que tiene el PSC con CiU es que los nacionalistas defienden políticas de derechas y nosotros, progresistas.
—¿Cómo contempla el PSC el hecho de que más de la mitad de los votantes de Cataluña se abstuvieran en el referéndum del Estatuto?
—Votó más gente que en el último referéndum sobre la Constitución europea. La sociedad democrática votó 10 puntos más que en la Constitución europea y desde luego mucho más que en el Estatuto de Galicia. El PP ha gobernado plena y legítimamente durante 20 años en Galicia y nadie ha cuestionado los resultados del referéndum estatutario, aunque el Estatuto sólo fuera aprobado por el 25% de la población. En política, una cosa es lo que debería ser y otra lo que es. Los resultados electorales son los que son y nadie puede cuestionar la voluntad popular.
—¿Cuál es su balance del Gobierno del tripartito, que hace poco se convirtió en bipartito tras la salida de ERC?
—Después de 23 años del mismo gobierno y sobre todo después de ocho años de gobierno estable entre CiU y PP, ya era hora de que gobernara la izquierda. CiU y el PP escondieron los problemas reales del país y no tomaron las decisiones adecuadas para resolverlos. A veces, estas decisiones son duras y perjudican a la gente, pero hay que tomarlas. Cuando tienes que resolver problemas de suministro eléctrico como ha ocurrido en Cataluña, acabas construyendo líneas de alta tensión que pasan por el territorio. Cuando tienes que construir prisiones para encerrar a los delincuentes, tienes que construirlas en determinadas zonas y esto molesta a mucha gente. También tienes que construir carreteras. Todos estos problemas CiU los ha aparcado durante años. Este gobierno se ha encontrado con muchos problemas podridos, como, por ejemplo, la reforma del Estatuto. Este gobierno ha conseguido un nuevo Estatuto, ha contratado a más de 4.000 nuevos profesores, a más de 500 médicos y 3.000 Mossos d'Esquadra. Ha hecho la ley de barrios que favorece a más de 40 barriadas problemáticas. También ha hecho una ley de protección del litoral. Este gobierno ha hecho más en tres años que CiU en ocho años de alianza estable con el PP.
—Pues la imagen que ha dado el Gobierno del tripartito no ha sido demasiado positiva. ¿Falló la comunicación?
—No, no. En absoluto. No ha sido un problema de comunicación, el problema es que hemos tenido un debate sobre el Estatuto que se ha convertido en un debate español. El PP ha convertido el debate del Estatuto en su punta de lanza para intentar hacer caer al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Un debate de esta intensidad alrededor de un tema político como el Estatuto catalán acabó erosionando al tripartito. Esto ha hecho que los otros temas se convirtieran en menores.
— Si el PSC ganara las próximas autonómicas, ¿estaría dispuesto a reeditar el tripartito como plantea Pasqual Maragall?
— El PSC no va a reeditar el tripartito tal como era. En las condiciones actuales, no, desde luego. Nosotros nos presentamos a las elecciones con voluntad de ganarlas. Creemos que estamos en condiciones de gobernar más cómodamente en la próxima legislatura y llegaremos a los acuerdos políticos que sean necesarios. Los ciudadanos decidirán votando.
— ¿Cree posible un pacto CiU-PP por pucho que Artur Mas asegure que esta fórmula no la contemplan los nacionalistas?
— Todo es posible entre CiU y el PP. Mas dice que no habrá acuerdo estable con el PP, pero acuerdos puntuales, quién sabe...También decía Mas que CiU no llegaría a acuerdos con el PP durante toda una generación. Qué cosa más absurda. CiU sólo tiene un objetivo: sumar diputados en el Parlamente catalán con el PP. Luego ya verá lo que h ice. CiU quiere recuperar una mayoría de derechas en la Cámara.
— ¿Y un acuerdo PSC-CiU?
— Yo no creo que eso se dé. No creo que CiU quiera gobernar con un presidente socialista. Artur Mas no ha dicho que quien ser 'conseller en cap' (primer ministro) de un gobierno presidido por José Montilla.
—Algunos dirigentes del PSOE no descartan esta posibilidad y hasta consideran que tener el apoyo de CiU en el Congreso sería más cómodo que contar con ERC.
— No sé lo que piensan algunos dirigentes del PSOE. La dirección actual del PSOE quiere que José Montilla sea el presidente de la Generalitat. ¿Por qué? Pues por la sencilla razón de que esto sería bueno para el PSOE y el conjunto de España. La victoria del PSC en Cataluña daría estabilidad a España y al proyecto de José Luis Rodríguez Zapatero.
— Pues Mas está convencido de todo lo contrario y piensa que CiU saldrá reforzada en las autonómicas, porque se presentará ante la ciudadanía como la fuerza política que salvó el Estatuto gracias al pacto con Zapatero.
— Artur Mas no tiene ideas nuevas, no ha hecho ninguna propuesta y sólo se dedica a criticar al PSC y a José Montilla. Mas debería saber que el Estatuto no es del PSC o de CiU, es de todas las fuerzas democráticas que lo apoyaron. ¿Por qué esta actitud tan agresiva de Mas contra el PSC? Pues porque sabe que Montilla está en condiciones de ganar las elecciones. |