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Lista Pensamiento
Nº 702 - 3 de julio de 2006

José Masa, alcalde de Rivas y organizador del II Foro Mundial de las Migraciones

Ser el Porto Alegre de Europa es una buena definición”

Es el primer edil de una población dinámica y creciente ubicada a sólo 15 kilómetros de Madrid. Con sólo 50.000 habitantes en la actualidad, se está convirtiendo en un foco casi permanente de atención por la organización de eventos masivos de alto contenido político, como los masivos homenajes a los republicanos, a las Brigadas Internacionales, o las jornadas por la recuperación de la memoria histórica. El último, la celebración del II Foro Mundial de las Migraciones, al que han asistido más de 3.000 delegados de 90 países, con una magnitud similar al celebrado originalmente en Porto Alegre.

Por P. A. N.

  La organización del II Foro Mundial de las Migraciones en una ciudad pequeña como Rivas ha tenido una gran capacidad de convocatoria.

—El ayuntamiento, desde el principio, ha tenido la idea de trabajar en temas que tengan un carácter que excediera lo municipal. Nos importa todo lo que, como política municipal tenemos dentro de los objetivos políticos inmediatos; la defensa de lo público, la sanidad pública, la educación pública, la vivienda pública, una cultura y un deporte cercanos a los ciudadanos, la participación, el medio ambiente. Pero también vivimos en el mundo, y en el mundo real existen problemas que exceden de lo municipal. Y nosotros, que reclamamos nuestra condición de gobiernos locales y, por tanto, representantes políticos genuinos –así lo reconoce la Constitución-, hemos querido lanzar un mensaje de apoyo a un proyecto con el que nos sentimos muy solidarios. Curiosamente, Porto Alegre había definido en el primer foro que debía ser Europa el lugar donde se convocara el segundo, y preferentemente España, por lo que significa como cruce de caminos de África subsahariana y el Magreb, así como Latinoamérica y una parte importante de los países del Este. Creo que una de las razones por las que Porto Alegre, el Foro Social Mundial, optó por Rivas, fue fundamentalmente porque en Rivas existe un modelo participativo ciudadano que es muy de su agrado, aunque también ha influido nuestra proximidad a Madrid y otra serie de cuestiones. El hecho es que, compitiendo con varias capitales de provincia y con ciudades mucho mayores que la nuestra, se nos ofreció la oportunidad, y nosotros asumimos el reto.

—Un reto que ha sido el mayor al que se ha enfrentado su corporación hasta la fecha.

—Sin duda ninguna. Tenemos muchos retos en lo inmediato; trabajar por lo público es una pelea dura cuando el gobierno de la Comunidad de Madrid tiene el sesgo que tiene. Pero esto era muy importante, de ámbito mundial, con una importante repercusión mediática, y con una delicada coyuntura en la que se desenvuelven estos movimientos que tienen que ver con la altermundialidad, que representan a colectivos que sufren y, por tanto, a veces tienen tendencia al escapismo. Tratamos de fomentar un clima donde se pudiera dar con naturalidad. Ha sido el reto más importante para Rivas, para su ayuntamiento, pero lo más importante es que también lo ha sido para sus ciudadanos. La ciudad ha participado de manera muy directa en todo este proceso. La gente ha abierto su casa al mundo, poniendo domicilios solidarios; el voluntariado ha sido masivo, algunos delegados se van a quedar una semanita de vacaciones aquí, disfrutando con sus anfitriones. Por otro lado, creo que la organización ha sido modélica, y en esto, el equipo municipal ha jugado un papel muy importante; también el Comité Español de Ayuda al Refugiado (CEAR). Además hemos establecido vínculos que serán para siempre. Porto Alegre y Rivas se van a hermanar. Tiene sus dificultades, pero es gratificante y significa pisar el mundo de los problemas reales. La señora Aminata Traoré, la representante del Foro Social Africano –fue ministra de Cultura de Mali- ha propuesto que el próximo foro se desarrolle en Nairobi. Y Rivas estará allí.

—¿Cuáles han sido las conclusiones más importantes de este foro?

—Las oficiales todavía están por redactar. La propia estructura de los foros, que no son congresos al uso, tiene una asamblea de movimientos, que son representantes de 800 ONG. Pero si yo tuviera que citar tres diría, en primer lugar, que la emigración sólo es consecuencia del hambre y la exclusión social o de las persecuciones políticas y que, por tanto, no se puede hablar de la emigración como un hecho aislado del neoliberalismo. Una segunda conclusión es que la emigración necesita, desde los derechos, eso que se ha definido en la Carta de Rivas, que es la ciudadanía universal: donde se viva, los derechos se tienen que tener en régimen de igualdad; no papeles para todos ni espera de papeles, algo previo a ese asunto. Y en tercer lugar, que el mundo pobre, con la emigración no solamente pierde a gente en el camino por los muertos que se producen, sino que pierde también a sus mejores cerebros. Mucha gente que ha sido educada con mucho gasto público, acaba emigrando para salir de las condiciones terribles en las que vive, y eso no se lo pueden permitir estos países.

—Rivas como municipio está creciendo de modo espectacular, del mismo modo que está adquiriendo protagonismo; ahora con la organización del Foro, pero anteriormente, también con los actos de homenaje a los republicanos o con las jornadas para exigir la Ley de la Recuperación de la Memoria Histórica. ¿Se está convirtiendo Rivas en el Porto Alegre español?

—Creo que no, pero no porque queramos huir de la imagen de Porto Alegre, sino porque nosotros somos, al final, un municipio, un gobierno local que tenemos, entre otras tareas, que gestionar lo cotidiano, aunque, al mismo tiempo, trabajamos por temas de repercusión importante. Y esa es la causa por la que Rivas tiene una cierta especificidad. Somos una ciudad muy joven y muy solidaria, y por ello, con mucha iniciativa generosa para trabajar por temas que exceden el marco de la propia ciudad. Rivas, por una razón histórica, tiene la mayor relación con las Brigadas Internacionales –que aquí también se les hizo el homenaje-. El primer y único monumento a las Brigadas está aquí, en el Jarama, al que viene los brigadistas cada año. Hemos querido trabajar el tema de la recuperación de la memoria porque hemos entendido que la transición ya acabó, y que el proceso de olvido ese hay que terminarlo, y porque hay que incorporar a la democracia actual los valores maravillosos, casi únicos de la II República en cuestiones como lo laico, lo público, los derechos, la reforma agraria. Seguramente también estaremos en más asuntos que tengan que ver con las necesidades de otros lugares del mundo. No queremos ser un referente, pero tampoco quedarnos aislados de los movimientos sociales y las corrientes de opinión de la sociedad actual.

—¿Está prevista la organización de más eventos de este calibre?

—Sí. Tenemos un par de ellos muy importantes, pero tendrán lugar en la próxima legislatura. Tenemos pensado un gran acto  en relación con lo que pudiera ser el cierre de la herida que abrió la Guerra Civil española. Como municipio formamos parte de un colectivo en el que están también Cultura Contra la Guerra , la asociación “Contamíname” y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica , que ha presentado un libro titulado “Memoria del Futuro”, escrito por más de 15 de los mejores escritores españoles –Caballero Bonald, Ángel González, Eduardo Mendicutti, Almudena Grandes, Luis García Montero, Rosa Regás, Maruja Torres-. Es un libro para proyectar hacia adelante los valores del 31. Seguiremos trabajando vinculados a Porto Alegre. Ser el Porto Alegre de Europa nos parece una buena definición.

—Está previsto que Rivas alcance los 100.000 habitantes en unos años

—Rivas crece por dos razones fundamentales. Una, porque Madrid no rehabilita 200.000 viviendas que tiene y vivr allí se hace más complejo cada día. Contra esa situación y una carencia importantísima de servicios públicos, la gente busca otros espacios. La segunda, porque el gobierno municipal de Rivas, gestionado mayoritariamente por Izquierda Unida durante los últimos 12 años, ha querido que crezca. ¿A qué precio? Hemos recalificado suelos para llevar la ciudad a 100.000 habitantes a cambio de quedarnos con un patrimonio de suelo, negociado con las empresas, que hace que si la ley habla del diez por ciento de aprovechamiento como cesión a las instituciones, el ayuntamiento de Rivas ha cobrado para sus vecino el 42 por ciento, con lo que un 32 por ciento del suelo que recibe este consistorio lo convierte en vivienda pública. Uno de cada tres jóvenes de Rivas va a tener una vivienda pública, no uno de cada 200, como el Ayuntamiento de Madrid. El resto es parque natural, y la ciudada se quedará en esos 100.000 habitantes.

—¿Cómo se explica que IU sea la fuerza más votada en Rivas en las elecciones municipales y autonómicas, pero no en las elecciones generales?

—Creo que en algunos sitios donde se trabaja con seriedad, los ciudadanos interpretan a la izquierda como algo plural y eligen para qué le interesa una izquierda u otra. Desgraciadamente nosotros no hemos aparecido en el contexto federal como una fuerza capaz de garantizar, o bien la derrota del PP –que es algo que le preocupa muchísimo a la ciudadanía-, o de ejercer transformaciones sociales que se puedan ver en lo inmediato. Sin embargo, en las poíticas  locales la gente interpreta que algunas organizaciones políticas son capaces de hacerlo mejor que el PSOE. Cuando llegan las legislativas y se produce la pugna entre si puede ganar  o no la derecha, o ser desalojada, el voto se tensa mucho, y una parte importante de votantes potenciales nuestros entienden que su voto tiene que ir a los socialistas porque les parece más útil.

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