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María San Gil, presidenta del PP del País Vasco
"YO, POR LO MENOS,
PUEDO SEGUIR
MIRANDO
A LAS VIUDAS"
Acusa a Zapatero de mantener una actitud ambigua en la lucha contra ETA, de querer conservar el respaldo que le ofreció Mariano Rajoy a cambio de no hacer concesiones políticas y de querer sentarse al mismo tiempo a negociar con Batasuna. Dice que, gracias a eso, la formación ilegalizada está marcando el guión "de este mal llamado proceso de paz". La presidenta del PP del País Vasco, María San Gil, asegura que asumir la negociación es legitimar a los terroristas y que en la concentración de la AVT miles de ciudadanos le dijeron a Zapatero que no quieren doblegarse ante ETA. Por otra parte, tras los recientes altercados contra dirigentes populares, San Gil lamenta que siempre se acuse al PP de
generar la crispación.
Por Virginia Miranda
Zapatero quiere que vaya Rajoy a Moncloa a hablar con él. ¿Usted que le recomienda?
—No se trata de que le recomendemos nada a Rajoy, que sabe perfectamente lo que tiene que hacer y lo hace muy bien. Ha dejado muy claro que el problema no es que él y Zapatero se reúnan, sino que Zapatero dé el visto bueno a la reunión de Patxi López con HB. Lo importante es que el presidente del Gobierno tiene que elegir cuáles son sus interlocutores en esto que no es un proceso de paz, sino un proceso de negociación. Y más le valdría y nos valdría a todos que se hiciera entre el PP y el PSOE y no entre el PSOE-Gobierno y ETA-Batasuna.
— Si se inicia una negociación, ¿no habrá que sentarse a hablar?
— Es que yo parto de la base de que no tenemos que negociar con ETA. La perversión del lenguaje hace que asumamos muchas cosas sin tener en cuenta lo que las palabras tienen detrás. Cuando asumimos que vamos a negociar con ETA estamos dando por bueno que el Estado de Derecho legitime a los terroristas como interlocutores democráticos. Y yo niego la mayor.
— En cualquier caso, Mariano Rajoy dice
estar dispuesto a hablar con Zapatero. Y el presidente con él. ¿Es posible que se acaben aproximando los dos grandes partidos?
— Pero es que es muy difícil estar en misa y repicando. Es muy difícil estar con el PP y que el PP mantenga lo que dijo Rajoy a la salida de La Moncloa el 28 de marzo y al mismo tiempo sentarse con ETA-Batasuna en una mesa a negociar. No se puede hacer a la vez dos cosas absolutamente antagónicas. Por eso Zapatero tendría que elegir cuál es el camino que quiere tomar. No es lo mismo el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que la moción que se aprobó en el Congreso de los Diputados, no es lo mismo apostar por la derrota de ETA que apostar por la negociación con ellos. Zapatero quiere mantener esta ambigüedad y eso es absolutamente nefasto para acabar con el terrorismo, porque lo que estamos viendo es que ETA-Batasuna tienen un oxígeno recuperado, son el centro de la vida política y son quienes están marcando las pautas y el guión de este mal llamado proceso de paz.
— ¿Cree que Batasuna conseguirá legalizarse a tiempo de las municipales?
— Batasuna ha dicho que le preocupa bastante poco su legalización porque ya está legalizada de facto. Con toda la razón, además. Y ha dicho, con esa chulería que la caracteriza y que parece que no le importa al presidente del Gobierno, que quienes tienen que legalizarles son los que les ilegalizaron, que ellos no van a hacer nada. Esa es la actitud que tiene Arnaldo Otegi. Y desde el momento en que Patxi López se va a sentar con él, le está dando un protagonismo político y una legitimidad democrática que no tiene.
— ¿Qué papel está jugando Patxi López?
— A veces nos suelen decir a nosotros que en el País Vasco es difícil seguir manteniendo la sensatez y la coherencia política que teníamos hace 25 meses. Yo suelo decir que es verdad, pero que me parece mucho más difícil hacer lo que hace Patxi López. Yo por lo menos puedo seguir mirando a las viudas de las víctimas del terrorismo a los ojos porque no he dicho que me voy a sentar con alguien que no ha condenado un solo atentado. Y sin embargo Patxi López ha dicho que se va a sentar con la izquierda abertzale para ver de qué manera consolidamos el nuevo marco político-jurídico del País Vasco. A mí eso me parece difícil, amoral y políticamente muy difícil de justificar.
—Zapatero dice que no se tocará Navarra, que no se harán concesiones políticas y que se respetará la Constitución. ¿No se fían?
—También nos dijo que no iba a haber diálogo con los terroristas, que sólo se iba a hablar de la entrega de las armas y que primero la paz y luego la política. Y ahora estamos haciendo antes la política que la paz. También se nos dijo que no había conversaciones con ETA y el diario El País dice que han existido durante años. Es muy difícil creer al presidente del Gobierno que dice un día una cosa y al día siguiente la contraria. Y que está intentando engañar no al PP, que malo sería ya, sino al conjunto de la sociedad española.
— El Gobierno de Aznar también se sentó con Batasuna. ¿Por qué entonces estaban justificados aquellos encuentros y ahora no?
— El Gobierno se sentó con una Batasuna que no estaba legalizada. Y es verdad que se sentó luego con ETA para verificar si su voluntad real era dejar de matar, pero en cuanto los terroristas dijeron que era a cambio de, ahí se levantaron los representantes del Ejecutivo y se marcharon. Ahora es a la inversa; las negociaciones ya vienen existiendo desde hace tiempo, y además se están produciendo y se van a producir con el líder de un partido ilegalizado porque es ETA. Por eso es absolutamente distinto. De 1998 a 2006 hemos aprendido muchísimo. Y hemos aprendido cuál era el camino correcto para derrotar a ETA. Sin embargo Zapatero ha preferido emprender otro camino de la mano de los nacionalistas, justo quienes nun-
ca han querido acabar con el terrorismo.
— La AVT acaba de congregar a una gran cantidad de personas en Madrid.
— Nos reunimos gente de muy diferentes ideologías. Allí había miles y miles de ciudadanos que no quieren que Zapatero negocie en nombre del conjunto de la sociedad con los terroristas, que por ahora han dejado de matar pero no tenemos la certeza absoluta de que sea así para siempre. Y no hay asesinatos, pero sigue habiendo actos de kale borroka, cartas de extorsión, pintadas en la calle, en los plenos municipales se sigue amedrentando a los concejales... y los ciudadanos no quieren seguir sufriendo la humillación de ver cómo doblegamos la cerviz delante de la banda terrorista. Teníamos muy claro que matar no tiene premio, pero dejar de matar tampoco, y no sé porqué ahora Zapatero quiere que interioricemos que algo tenemos que dar a los terroristas.
— Cree que como Gallardón hubo más
gente que asistió sin compartir el lema sobre el 11-M?
— Eso de que Gallardón no comparte el lema... Estoy segura que el alcalde de Madrid quiere saber qué pasó con el 11-M. Estaba en esa concentración sintiéndose plenamente de acuerdo con todos los que estábamos allí. Dejaría de buscarle tres pies al gato y pondría en valor la trayectoria de Alberto y lo que aporta al partido.
— El abucheo a Rajoy en Hospitalet, el de Gallardón en la concentración de la AVT –al margen de los altercados de grupos organizados–, son comportamientos preocupantes. ¿Qué parte de responsabilidad tienen los políticos como protagonistas de un alto grado de crispación? ¿Es a lo que aludía Gallardón hace unos días pidiendo más moderación?
— Desde luego que nosotros asumiremos la responsabilidad que tengamos. Pero en esto creo que tenemos poca responsabilidad, por mucho que algunos nos quieran culpar de generar crispación. Lo único que decimos es que no estamos de acuerdo con la política antiterrorista del Gobierno y creo que la labor de oposición que está haciendo Mariano es perfecta, poniendo el contrapunto y aportando la coherencia que desde luego no aporta Zapatero. Otros alientan y toleran este tipo de actos de crispación. Nosotros somos generalmente los que sufrimos los insultos y las agresiones verbales.
— Los abucheos a Gallardón estuvieron precedidos de duras críticas de Federico Jiménez Losantos en la COPE. ¿A los medios qué parte de culpa se les puede achacar? ¿Y qué opina de los comentarios de Losantos?
— No voy a entrar. Ya he dicho que Alberto, que es compañero y amigo, tiene una trayectoria magnífica y hace una labor fundamental e imprescindible. Y no voy a entrar en más porque no merece la pena. Pero sí voy a hacer un comentario sobre la crispación. En los años 2002, 2003, 2004, el único responsable de la crispación era Aznar. Si entonces era responsabilidad única del presidente del Gobierno, ¿por qué ahora tiene que serlo del partido de la oposición? Ahora será de Zapatero... No estoy de acuerdo con esta doble vara de medir que ya hay que empezar a eliminar de nuestra vida política. Y creo que en este momento una enorme responsabilidad de la crispación que existe en España es de Zapatero.
— Cataluña ya tiene su Estatuto, también la Comunidad Valenciana y el de Andalucía está en marcha. ¿Qué valoración tiene de ellos?
— El Estatuto catalán es una reforma encubierta de la Constitución y se hace con la única voluntad de dar satisfacción a los nacionalistas y a unas exigencias inasumibles. La reforma del Estatuto andaluz se hace para tapar muchos de los daños y perversiones del catalán y el Estatuto valenciano se hizo en clave de lealtad, de solidaridad y de igualdad, cosa que no tienen los otros dos. Lamentablemente vendrá ahora la reforma del Estatuto vasco, donde el País Vasco será nación para que podamos tener el derecho a la autodeterminación e ir poco a poco en el camino que marca la independencia.
— En un sondeo reciente, María Teresa Fernández de la Vega resultó ser la primera mujer más valorada en política. ¿Qué opina de ella? ¿Y de las mujeres en cargos públicos?
— Cada día hay más mujeres ocupando cargos de responsabilidad, pero es verdad que todavía nos cuesta más compaginar la vida familiar y la laboral que a los hombres. Habría que poner en práctica más políticas que favorezcan la conciliación. Es decir, que no haya que estar trabajando hasta las 10 de la noche, que la jornada laboral se ajuste a los horarios de los colegios o las guarderías para poder estar en casa a la hora de las cenas, de los deberes, de acostar a los niños; esto me parece igual de importante que a lo mejor estar en una reunión. A mí personalmente me enriquece y me equilibra mucho ejercer también de madre.
— ¿Sin cuotas?
— Se nos ocurre que los hombres sean de cuotas? No. ¿Por qué nosotras sí? Estamos en función de lo que valemos. Yo formo parte de un partido que está dando un ejemplo magnífico, hemos ido marcando una pauta que el PSOE tiene que seguir a base de cuotas.
— ¿Y su opinión de Fernández de la Vega?
—Prefiero no opinar.
—El PP tiene tres mujeres candidatas a presidir autonomías, incluida usted. Dígame un valor de cada una de sus compañeras.
— Un valor de Esperanza [Aguirre]... diría que la fortaleza. Es un prodigio de la naturaleza. ¿María Dolores Cospedal? Ha demostrado que es muy buena gestora y espero que en Castilla-La Mancha pueda hacer todo lo que de ella se espera.
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