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Nº 696 - 22/5/2006

Diversos dirigentes del PSC se perfilan como candidatos a la Generalitat

LOS SUCESORES DE MARAGALL

La profunda crisis política que vive el Gobierno de la Generalitat ha desatado todo tipo de rumores y especulaciones sobre la figura de su presidente, Pasqual Maragall. Mientras la oposición nacionalista y popular cuestiona su capacidad para presentarse a la reelección en los próximos comicios autonómicos, en el seno de su partido, el PSC, importantes dirigentes tampoco ven con buenos ojos que Maragall, que ha perdido la confianza de la cúpula del PSOE, se presente de nuevo como candidato a la presidencia de la Generalitat.

Por Paco Soto (Barcelona)

Cataluña vive en estos momentos la situación política más delicada desde que hace dos años y medios el PSC, ERC e ICV-EUiA firmaron el Pacto del Tinell, un acuerdo de gobierno de las izquierdas catalanas que ha fracasado tras la expulsión de los republicanos del actual Ejecutivo. En este contexto tan sumamente delicado y con un referéndum sobre el nuevo Estatuto de autonomía a la vuelta de la esquina, Pasqual Maragall es un político cada vez más debilitado en el seno de su propio partido. Ha perdido la confianza de muchos dirigentes socialistas catalanes y un sector importante de las bases militantes y los electores del PSC le miran con recelo. Las voces críticas en el PSC, que son cada vez más numerosas, acusan a Maragall de ser un pesímo gestor de los asuntos de gobierno, de no escuchar las opiniones y peticiones de su partido y de haber asumido sin rechistar los valores, ideas y posiciones del nacionalismo más identitario. Los más críticos dentro del PSC considera incluso que Maragall ha impulsado en determinados aspectos un nacionalismo más esencialista que el de CiU.

Oficialmente, nada está decidido todavía en el PSC sobre la candidatura a la presidencia de la Generalitat en las próximas autonómicas. El propio Maragall declaró recientemente que aún no sabe si será el candidato socialista para los comiciones catalanes, aunque sigue insistiendo contra viento y marea que el pacto tripartito se reeditará "con otro formato o nombre". Por su parte, el portavoz parlamentario del PSC, Miguel [ceta, ni desmiente ni confirma la voluntad de Maragall de presentarse a la reelección y el secretario de organización del partido y hombre fuerte del aparato, José Zaragoza, asegura que el actual presidente de la Generalitat "es el mejor candidato que puede presentar el PSC", tiene "el pleno apoyo" de los socialistas catalanes y las encuestas le revelan "como el líder mejor valorado".

El apoyo de José Zaragoza a Pasqual Maragall, simulado o sincero, no coincide con lo que piensan muchos dirigentes y militantes del PSC y bastantes electores socialistas desconcertados por el 'giro nacionalista' que la cúpula de este partido ha realizado desde que llegó al Gobierno de la Generalitat. Según ha podido saber este semanario, varios dirigentes del PSC que líderan corrientes y colectivos del partido se perfilan como los sucesores de Maragall. El futuro de Maragall es una incógnita, pero las corrientes más influyentes del Partit deis Socialistes de Catalunya se decantan por nuevos candidatos a la presidencia de la Generalitat. El denominado 'Sector Baix Llobregat', liderado por José Montilla Aguilera y los alcaldes socialistas del cinturón industrial de Barcelona, es uno de estos grupos de presión. Controla el aparato del partido, representa un socialismo más marcadamente de izquierdas, con buena sintonía con las bases populares catalanas procedentes de otras comunidades españolas como Andalucía y Extremadura y tiene buena conexión con el PSOE. Miguel (ceta es un buen representante de esta corriente, que debería recuperar la abstención del voto socialista originario de la inmigración española a Cataluña que se produce, desde la recuperación de la democracia, en los comicios catalanes.

José Montilla, el actual ministro de Industria, Comercio y Turismo y primer secretario del PSC, es el máximo representante del 'Sector Baix Llobregat'. Nacido el 15 de nero de 1955 en Iznájar (Córdoba), es miembro de la Ejecutiva del PSOE desde julio de 2004. A los 16 años, Montilla se trasladó desde su Andalucía natal a Cataluña y fijó su residencia en la localidad industrial de Sant Joan Despí, muy cerca de Barcelona. Realizó estudios de formación profesional y universitarios y se afilió al PSC-PSOE en 1978. En una primera y larga etapa desempeñó labores municipales en Sant Joan Despí. Fue alcalde de Cornellá de Llobregar y se distinguió también por su trabajo político en la Diputación de Barcelona, y en 1994, fue elegido secretario de Organización del PSC. Desde el año 2000 es el primer secretario del partido, función que compagina con la de titular de Industria en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero desde abril de 2004.

José Montilla es un hombre sobrio y discreto y poco dado al populismo, y su imagen de persona trabajadora y honesta suele caer bien en las bases militantes y electorales de extracción popular del PSC. Montilla fue el arquitecto del tripartito catalán, supo plantar cara a Ferraz durante la crisis que supuso la expulsión de Josep Lluís Carod-Rovira del Gobierno de la Generalitat y ha tenido el valor de recordar a José Luis Rodríguez Zapatero que el PSC es una formación autónoma y no la federación catalana del PSOE. Pepe Montilla, como le llaman en el partido, es una pieza clave del PSC. "Sin Montilla, el PSC no hubiera conseguido gobernar y pactar con ERC e ICV-EUiA. Es un hombre aparentemente tímido, pero es un duro negociador, implacable con los principios en los que cree y fuerte como un roble ante sus adversarios, tanto dentro como fuera del partido", aseguran fuentes socialistas catalanas.

Pepe Montilla es el candidato a la Generalitat de las bases militantes del PSC, pero según las fuentes consultadas, no cuenta con el apoyo del denominado 'Sector Sant Gervasi-Empordá', compuesto por dirigentes socialistas catalanes procedentes de las clasesmedias altas y de la burguesía. Son hijos de las clases privilegiadas, economistas y profesionales liberales en muchos casos, viven en barrios burgusees de Barcelona como Sant Gervasi, Sarria o Pedralbes y suelen tener su segunda residencia en las comarcas gerundenses del Alt o del Baix Empordá. Ideológicamente, pertenecen al sector más moderado de la socialdemocracia, son defensores del mercado y no hacen ascos a un cierto neoliberalismo económico; también son muy catalanistas y en algunos casos su nacionalismo difiere poco del de CiU o ERC. Asimismo, conectan con dificulltades con las clases populares que votan o militan en el PSC.

Hasta hace poco, este sector sintonizaba bien con Pasqual Maragall, quizá porque comparte con él un mismo origen social y una parecida sensibilidad ideológica. Su principal representante en estos momentos es Antoni Castells i Oliveres, el actual consejero de Economía de la Generalitat. Castells, que en la última remodelación gubernamental llevada a cabo por Maragall se ha visto reforzado, es un brillante economista bien visto por el mundo empresarial catalán, con buenas conexiones con el PSOE, pero poco o mal conocido por las bases del PSC. Nacido el 24 de septiembre de 1950 en Barcelona, Castells desempeñó durante años la docencia en Barcelona y en Estados Unidos en áreas como la Hacienda Pública y la Economía. Especialista en temas de federalismo fiscal, hacienda autonómica y local, economía regional y economía del Estado del Bienestar, Castells es autor de numerosos estudios y ha trabajado para entidades de mucho prestigio como la Sindicatura de Cuentas de Cataluña o la Comisión Mixta de Valoraciones Estado-Generalitat. Secretario de Economía de la Ejecutiva del PSC, Castells es una de las cabezas intelectualmente mejor amuebladas de la dirección de su partido. En su contra tiene que se le considera en determinados círculos políticos y económicos demadiado académico.

A medio camino entre el 'Sector Baix Llobregat' y el 'Sector Sant Gervasi-Empordá' para aspirar a la presidencia a la Generalitat se sitúa la actual consejera de Interior, Montserrat Tura. Nacida en Mollet del Valles (un populoso municipio industrial cercano a Barcelona) en noviembre de 1954 en el seno de una familia rural catalana y fuertenente marcada por su actividad política contra el franquismo, Tura es nieta y biznieta de alcaldes democráticos. Su infancia estuvo marcada por la represión que sufrió su familia por parte de la dictadura de Franco y el nazismo y por el apego a los valores democráticos y republicanos. A los 16 años, esta mujer valiente y de extracción popular catalana participaba activamente en movimientos anti-franquistas, y en 1979 se afilió al PSC. Desde 1990 forma parte de su dirección. Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona (UB), compatibilizó durante años el ejercicio de la profesión médica con la especialización en gestión y economía sanitaria.

Montserrat Tura fue alcaldesa de su ciudad natal de junio de 1987 a diciembre de 1993 y se caracterizó por una labor impecable en el ámbito de la vida municipal. También ha desempeñado otras funciones políticas e institucionales. Según fuentes del PSC, representa el 'ala municipalista' del partido, conecta bien con las bases populares, pero también con la corriente más burguesa y nacionalista y sus orígenes catalanes y catalanistas de izquierda le facilitan una buena sintonía con corrientes sociales, culturales, políticas e ideológicas ajenas al socialismo. Caada y madre de dos hijas, Tura se perfila como una buena candidata para suceder a Maragall, no tiene demasiados adversarios en el PSC, pero sí muy buenos amigos políticos en todas sus corrientes. En principio, el hecho de que sea mujer no debería ser un hándicap para que aspire a gobernar Cataluña. Es más, según las fuentes socialistas consultadas, "presentar a una mujer a la presidencia de la Generalitat, además de ser un hecho novedoso en Cataluña y en el conjunto de España, demostraría que el PSC se encuentra a la vanguardia de la cultura democrática y cívica catalana".

Otros aspirantes. En círculos políticos catalanes se baraja la hipótesis de otros dos dirigentes del PSC para suceder a Pasqual Maragall: la vicepresidenta del partido, Manuela de Madre, y el ex alcalde de Girona y actual portavoz, consejero de Política Territorial y Obras Públicas y titular del departamento de Presidencia de la Generalitat, Joaquim Nadal. Manuela de Madre, que como en el caso de Pepe Montilla procede de la inmigración andaluza, fue alcaldesa de la localidad barcelonesa de Santa Coloma de Gramenet de 1991 a 2002 y diputada en el Congreso durante cinco legislaturas. Esta mujer de 52 años se relaciona bien con las bases militantes y electorales del PSC de extracción obrera y popular, tiene una relación fluida con el PSOE, pero algunos sectores le reprochan su excesivo populismo y no es demasiado bien vista ni por las corrientes más catalanistas de su partido ni por el conjunto del nacionalismo catalán. Se le acusa incluso de haberse "apuntado" al catalanismo por une cuestión de mera necesidad política y no por convencimiento. Su delicada salud también podría ser un freno a sus ambiciones políticas.

Joaquim Nadal, que es respetado por su gran capacidad de trabajo, tampoco parece ser el candidato idóneo para suceder a Maragall. Es un excelente gestor y fue un gran alcalde de Girona, y se mueve a gusto en los ambientes nacionalistas, con los que comparte muchos puntos de vista. Maragall le ha reforzado políticamente en la última remodelación, pero sus orígenes geográficos están demasiado lejos de Barcelona, donde se encuentra el meollo del mundo político catalán, y su sensibilidad ideológica no es bien vista por el aparato y las corrientes socialistas más beligerantes con el nacionalismo. Además, Nadal quedó políticamentre muy tocado por el escándalo que provocó el hundimiento de un túnel en las obras del metro del barcelonés barrio de El Carmel.

El `president' va por su cuenta

Una pregunta que se hacen desde hace años muchos informadores y comentaristas políticos en Cataluña es cuál es la ideología de Pasqual Maragall. Se sabe que es un hombre de izquierda y socialista, pero nadie conoce a ciencia cierta a qué corriente o escuela de pensamiento pertenece el actual presidente de la Generalitat. Maragall es ante todo y por encima de cualquier otra consideración, 'maragallista'. No pertenece a ninguna sector concreto, tiene a un grupo de incondicionales que le apoyan en el partido y en las instituciones, pero también a muchos adversarios; intenta dar la sensación de que él se sitúa por encima de las corrientes. Va por libre, es tremendamente personalista y lo mismo es capaz de decir un día que Cataluña es una nación que al día siguiente sostener algo distinto. Se supone que es federalista, pero nadie sabe en qué consiste su federalismo. También dice ser europeísta. Es una incógnita ideológica, filosófica y política, porque carece de UN pensamiento sistemático. Lo mismo puede elogiar a un gran pensador republicano que a un antiguo alcalde franquista de Barcelona como José María Porcioles. No le duelen prendas en ensalzar la figura de un ex falangista y hombre de negocios de dudosa catadura moral como Juan Antonio Samaranch. Es republicano o monárquico, según a qué hora del día o de la noche. Desconcierta al personal y su capacidad de seducción ha bajado notablemente. En sus tiempos juveniles militó en el izquierdista y clandestino Frente Obrero de Cataluña (FOC). Luego se afilió al PSC. Hijo de la burguesía barcelonesa y miembro de uno de los clanes más cerrados de los círculos dirigentes catalanes, Maragall pertenece a una familia con gran tradición política y literaria. Su abuelo fue el gran poeta Joan Maragall. Su padre, Jordi Maragall, fue senador y escritor. Pasqual Maragall, que nació el 13 de enero de 1941 en Barcelona, es economista de formación, su vida pública empezó en 1965 y ha sido un excelente alcalde de la capital catalana.

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