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A luego, en cuando se me mude la color y el sofoco y se me haga el cuerpo al aire este 'condicionado', os contaré de qué va el título.
No más vengo andando de la calle de Alcalá, a pleno sol, con calores asfálticos de Arizona, impropios de la semana isidril. Prematuros.
Me cuentan que el día del Santo, en la ermita, se caían hasta los pájaros. Sólo aguantaban los políticos, haciendo pueblo. A nuestro corregidor Gallardón, maqueao de fiesta, un espontáneo le calzó la parpusa del Pichi en la cabeza. Pa lucir, como buen gato, su nacimiento en los Madriles del '58. No como otros, y otras, que nos quieren representar y no tien del Foro ni la sombra de una acacia. No distinguen una acacia cargá de pámpanos de uno de esos de pilongas que tanto le gustan a la Tisen.
Di tú que lo del madriñelismo del propio San Isidro tiene su aquél. Su hijo, San Illán, descansa en la ermita de su nombre, en el pueblo de Cebolla, a la vera del Tajo toledano. Tierras manchegas que poblaron el Madrid orillao al Manzanares. ¿Sabíais que Toledo es la provincia que celebra más festejos taurinos de España? Mira tú, bolo, y aquí, en Las Ventas, a diario, el callejón lleno de los políticos y amiguetes del PP, abusando de su condición de empresarios de la plaza, con toda desfachatez. Muy guapos, todos, el lunes día del Santo (Finito, El Juli, Perera: ayuno taurino), Vuestra Majestad en barrera y debajo de él, en el callejón, chupando fotos y televisiones, Pedro Pérez y su otrora colega liberal y amigo Zaplana haciendo risas. Que se vea que el marrón de Beni-dorm no le preocupa (se te quiere, Eduardo).
A luego, los Lucios y Traineras a tope de cenas con la gente guapa, claveles, langostinos, más saludos... Madrid en Feria de San Isidro (yo, cene lo que sea, amanezco en ayunas).
De mañana (yo en ayunas), antes de las ocho y la calor, veo a D. Antonio Mingote en su paseo diario por el Retiro. Las casetas de la Feria del Libro reverberan y crujen al sol y la memoria de portadas y títulos por llegar llenan el vacío del Paseo de Coches a la espera de la conocida inauguración real. ¿Habrá leído, ya Su Majestad El Código Da Vinci? Me dicen que este año Rubalcaba firmará ejemplares de El Príncipe, y el propio, de El Principito. Velaile.
Y la corola ésa, ¿de qué va?
Por Santander estos días se desorbita el precio del metro cuadrado de prado urbanizable y cada vez que un ayuntamiento renueva su Plan y se recalifican terrenos, entra en función el efecto corola. En síntesis: todo espacio determinado, no limitado con absoluta precisión, tiende a aumentar, per se, anexionando espacios ajenos limítrofes. Algo así como lo que pretenden hacer con Navarra. Va, bolo, sete quieto.
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