Hemeroteca Esta semana
Nº 692
24/4/2006

El neocarlismo

Por José María Benegas

Resulta aburrido y cansado tener que recordar una y otra vez que en democracia no se puede hablar en nombre de todo el pueblo sin incurrir en tendencias totalizadoras, por otra parte muy propias de los nacionalistas. Cuando lbarretxe vocifera diciendo que "la única Constitución del pueblo vasco son los derechos históricos", aparte de decir una barbaridad jurídica y política está excluyendo de ese concepto de pueblo a los vascos que votamos la Constitución de 1978 que nos devolvió las libertades después de 40 años de dictadura e hizo posible el derecho al autogobierno del pueblo vasco a través del Estatuto de Gernika. Somos igualmente vascos y nuestra Constitución no son los derechos históricos. Yo creía que en este nuevo período que vamos a vivir se trataba de aproximar posiciones para llegar a un gran acuerdo de convivencia, no de alejarnos más. Me temo que con el Sr. lbarretxe no va a ser posible. De todas maneras insisto en que resulta aburrido pretender construir nuestro futuro desde posiciones neo-carlistas. El proyecto del PNV se está quedando seriamente anticuado. Siempre más de lo mismo y siempre mirando al pasado. El neo lo utilizo porque el carlismo tradicional nunca fue independentista.

****

En este proceso de paz deberíamos por lo menos no mentir y contarnos a nosotros mismos la verdad, para a partir de ésta poder construir un futuro asentado en bases sólidas. No han existido derechos históricos del pueblo vasco. Los fueros que sirven de fundamento a los llamados derechos históricos eran provinciales. Por ello la Constitución hace referencia a los derechos históricos de los territorios forales. Las Vascongadas se convirtieron en unidad política por primera vez en octubre de 1936 con el Estatuto de Autonomía, por cierto concesión de Prieto para retener en el bando republicano al titubeante nacionalismo vasco. La denominación Euskadi la inventó Sabino Arana para englobar a las provincias vascongadas. F. García de Cortázar, en su Diccionario de Historia del País Vasco, señala las enormes diferencias de las instituciones forales de Navarra y las Vascongadas y añade: "Pero tampoco las de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava son equiparables. Es por ello necesario estudiarlas cuidadosamente". Desde mi punto de vista, el derecho histórico más importante, que también era de ámbito provincial, ya está actualizado y constitucionalizado: el Concierto Económico.

****

Hemos decidido que las decisiones judiciales hay que acatarlas y no se deben criticar. Sin embargo, el propio sistema introduce un instrumento para el desacuerdo con las decisiones judiciales cuales son los diferentes recursos que caben contra las mismas. Es decir, el sistema admite la discrepancia previendo que los afectados por las decisiones judiciales que no estén de acuerdo con las mismas así lo expresen y traten de modificarlas mediante un procedimiento reglado. En una democracia ninguna decisión de los poderes públicos, y el judicial lo es, se puede encuadrar en el ámbito sobre lo que no se puede opinar, otra cosa es que se haga con el debido respeto y corrección. ¿Por qué no podemos opinar sobre la sentencia de un juez, sus considerandos o declaración de hechos probados? ¿En virtud de qué norma declaramos al poder judicial intangible? Dicho lo que antecede me parece que desde que se ha producido el alto el fuego de ETA algunos jueces de la Audiencia Nacional tienen una rara tendencia a citar a declarar a Otegui con relativa frecuencia convirtiéndolo en noticia de primera plana. No parecen darse cuenta de la enorme publicidad gratuita que suponen sus actuaciones ni el grado de victimismo que en las actuales circunstancias generan en torno al dirigente de Batasuna. Que no se argumente que la ley es la ley porque tenemos una justicia que cuando quiere los plazos de tramitación son enormemente laxos evidentemente para el juez.


****

Me parece una frase extraordinariamente inteligente la de Rodríguez Zapatero, que denota buen conocimiento de la derecha, cuando dice que "nuestra experiencia democrática pone de manifiesto que la derecha conservadora ha llegado a los consensos a veces desde el principio y otras veces de forma diferida". La Constitución, la Ley del Divorcio, la OTAN, el Estatuto de Gernika, el Título Vlll (...) son buenos ejemplos del consenso tardío. •

Hemeroteca Esta semana