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'Cui prodest?' La derecha y el 11-M
por Juan Antonio Barrio
Recientemente en esta página tratamos el tema de la política antiterrorista y la actitud de la derecha. Pues bien, bastantes de las consideraciones que allí se hacían son aplicables a esta cuestión. La gota que desborda el vaso fue la afirmación de Rajoy sobre la necesidad de anular el sumario si se confirmaba la falsedad de la prueba de la famosa mochila que no explotó. Aunque luego fueran parcialmente rectificados, la gravedad de esta declaración es inocultable. No sólo se introducen sospechas sobre el funcionamiento del Estado de Derecho (,policías y jueces colaborando en la aceptación y/o fabricación de pruebas falsas?), sino que se da carta de naturaleza a las mas disparatadas teorías sostenidas especialmente por Jiménez Losantos y por Pedro Jota Ramírez. Cierto que la cosa es un suma y sigue. Aznar ya dijo en la comisión que los autores intelectuales no estaban "en lejanos desiertos o montañas", sino mucho más cerca. Teoría continuada por el inefable Jaime Ignacio del Burgo al descartar que "los moritos de Lavapies" (sic) pudieran tener capacidad por sí mismos de diseñar el atentado o por Esperanza Aguirre cuando afirma que el atentado se diseñó "para producir el vuelco electoral". Pero que el líder de la oposición se sume a todo esto significa sin duda un paso más.
Ante tanta patraña cabe hacer dos o tres consideraciones. En primer lugar, lo que casi debería ser obvio: los autores materiales, por todo lo que se sabe, están perfectamente, identificados en las filas del terrorismo fundamentalista islámico. Los autores intelectuales, también. En todo caso, el juez Del Olmo debe serapoyado y el sumario continuar (parece inminente el auto de procesamiento). No sólo la validez de la mochila como prueba ha sido avalada más allá de toda duda razonable, sino que hay pruebas de ADN más que concluyentes –el juicio lo dirá– en la furgoneta, la casa de Morata deTajuña, Leganés, etc., testigos oculares también. Y además, la racionalidad, más allá del sumario y el juicio. ¿Por qué iba a ser de distinto signo la autoría material o intelectual en el 11-M que en el 11-S o en el 7-J londinense?
La segunda consideración, derivada de ésta, es: ¿por qué entonces la derecha hace lo que hace? Dejemos a un lado la honrosa excepción –en este tema– de A.R.-Gallardón (dejemos trabajar al juez, apoyemos todos el Estado de Derecho, etc). Pues bien: la explicación puede ser también la misma que en el caso de la política antiterrorista: la crispación facilita –creen ellos el descarrilamiento del proyecto, o, en todo caso puede aumentar la abstencióny la abstención mayor –calculan–perjudica más a la izquierda. Además, el calendario judicial no es muy adecuado y si se establece una "verdad judicial" poco antes de las elecciones en el sentido que parece, más vale hacer algún "ataque preventivo" sobre ésta, que al menos establezca dudas sobre todo el proceso.
El problema, quizás, es que fue la pésima gestión entre el 11-M y el 14-M del Gobierno de Aznar, su insistencia en la autoría de ETA y las manipulaciones en torno a ella, las que llevaron a bastante gente a confirmar un voto ya decidido en muchos casos y en algún otro a acudir a las urnas. En este sentido "sostenella y no enmendalla" puede ser un error y provocar sentimientos parecidos en una parte del electorado. Sería preferible, no obstante que otra derecha sea finalmente tan posible como necesaria es; que finalmente pasen página del cuestionamiento implícito o explícito de los resultados de las elecciones y pudiéramos ir a una confrontación política racional de proyectos y programa. ¿Será mucho pedir? Como decía Azaña, "qué tiempos éstos en los que es necesario luchar por lo que es evidente". Lo malo es que ahora hasta la evidencia se cuestiona o se niega. Si la mochila pasa de moda no sería extraño que la COPE vuelva a ir a otros temas. Por ejemplo, cuestionar –ya lo ha hecho– el suicidio de Leganés. Veremos quién les sigue. |