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Todos los medios, contra su intento de manipulación de
los datos de audiencia
LA COPE SE QUEDA SOLA
¡Hasta aquí hemos llegado! La paciencia de la inmensa mayoría de los medios de
comunicación de nuestro país parece que se ha colmado después de saberse que la
COPE ha infiltrado encuestadores para manipular los datos del Estudio General de
Medios (EGM), la principal herramienta para medir audiencia tanto en radios y
televisiones, como en medios escritos y por Internet, cifras esenciales para que los
anunciantes tomen sus decisiones de inversión. La "investigación" admitida por la
cadena de los obispos ha terminado de exaltar los ánimos en el sector, hasta el
punto que incluso medios igualmente conservadores, como el diario ABC están
devolviendo las bofetadas que la radio donde es líder Federico Jiménez Losantos
lleva tiempo propinando a diestro y siniestro. Esta semana la asociación
responsable de elaborar el EGM, que no tiene ninguna duda de que la radio de la
Iglesia buscaba aumentar artificialmente el número de oyentes, decidirá si expulsa,
y por lo tanto priva de datos, a la cadena controlada por la Iglesia.
Por Vera Castelló
Pese a que la Iglesia condena el suicidio, muchos piensan que la cadena de radio ligada a los obispos ha dado un paso de gigante para
decirle adiós a la vida. O por lo menos para dejar de existir de cara a los anunciantes ya que, no hay que olvidar, que éstos toman sus decisiones de asignar su publicidad -y pagar más o menos por ella- en función del número de personas que lee, escucha o ve un medio de comunicación.
Y es que resulta que la Cadena COPE ha admitido que orquestó un dispositivo para demostrar que el Estudio General de Medios (EGM), que cada cuatro meses mide la audiencia de los productos periodísticos, tiene muchos fallos y es fácil de manipular. O por lo menos eso es lo que dicen. Sin embargo, la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) -que agrupa a 163 empresas periodísticas y del sector publicitario, incluida la COPE- y es la responsable de elaborar el mencionado Estudio, parece tener muy claro que el único objetivo era engordar unas cifras que siguen sin darle a la radio de la Iglesia la primacía que mantiene la Cadena Ser.
De hecho, en los últimos días esa Asociación ha difundido distintos comunicados que han ido subiendo el tono de las acusaciones a medida que la COPE se ha empeñado en justificar su actuación y ha ido desvelando sus "descubrimientos".
Concretamente la radio de la Iglesia ha admitido que en agosto de 2005, José Antonio Abellán, director de Deportes de la Cope, decidió investigar la elaboración del EGM para ver si era fácil objeto de manipulaciones, para ello infiltró a encuestadores que se han dedicado a intentar "comprar" económicamente a otros entrevistadores para distorsionar las respuestas. La emisora asegura que sus altruistas intenciones fueron avaladas mediante acta notarial.
La COPE nos tiene acostumbrados a que sea Federico Jiménez Losantos quien encabece la mayoría de los disparates de la cadena, sin embargo ha sorprendido que en esta ocasión, en el que es quizás el escándalo más sonado de la ya de por sí polémica emisora, sea el jefe de la sección de deportes, y ex locutor de Cadena Cien, quien se haya tirado a la piscina, asumiendo un desgaste político tan excesivo para su área de responsabilidad. Pero lo más curioso es que Losantos le ha dejado sólo negando que su mano estuviera detrás de esta operación. ¿Quizás director de La Mañana aún le queda algo d cordura? ¿O, quizás, esconde la mano y de ja a su compañero a los pies de los caballos?
Ante esa versión de los hechos, el pasado jueves la AIMC difundió un comunicado aclarando que efectivamente era posible colar a encuestadores partidistas, pero que en definitiva habían sido "pillados" gracias a lo mecanismos de seguridad que velan por la transparencia del Estudio cuatrimestral. Además, afirmaban que los "infiltrados" han manipulado la información consignando "audiencia que no había sido declarada por lo entrevistados", eliminando otra que sí había sido expresada y "forzado las respuestas de los entrevistados en uno u otro sentido, rompiendo la elemental regla de neutralidad" y, casualidades de la vida, "los datos recogen aumentos significativos en las audiencias de Abellán en las encuestas manipuladas". Asimismo, bajo el epígrafe Otras manifestaciones desde la ignorancia y/o el desconocimiento, el comunicado de la AIMC, desmiente, una por una, todas las acusaciones de la Cadena.
Quien más y quien menos, alguna vez ha criticado los métodos seguidos para elaborar el EGM, sobre todo quienes no consiguen ver reflejados en los datos las audiencias que sueñan tener, sin embargo han sido muy pocas las voces que se han alzado en defensa de la actuación de la COPE en este asunto. Sólo Carlos Herrera desde Onda Cero y la minoritaria Radio Intereconomía han dado por buenas las explicaciones de su competidora episcopal.
En cualquier caso, uno de los medios que peor se ha tomado las distorsiones introducidas en el EGM ha sido el diario Abc. Desde que el periódico es propiedad del Grupo Vocento, sin abandonar su ideario católico y conservador, ha ido despegándose cada vez más de la técnica "a degüello" que siguen otros medios cercanos al Partido Popular. Precisamente esa mesura es la que lleva mucho tiempo criticando Jiménez Losantos -de usos absolutamente contrapuestos-, a José Antonio Zarzalejos, director del rotativo de Vocento.
Sin embargo, Abc, cansado de recibir continuos ataques, respondió el pasado 12 de marzo con un encendido editorial en el que insta a la Iglesia y a los obispos a abordar de una vez por todas "la desafección manifiesta de determinados comunicadores" al ideario de la COPE. Califica de "seguramente ilegal" los métodos utilizados por la emisora de radio para desacreditar el Estudio General de Medios, asegura que sus "propósitos editoriales quedan también desmentidos a diario mediante la práctica de un seudo-periodismo en el que impera el exabrupto, el insulto, la descalificación personal y el mayor de los sectarismos".
A la mañana siguiente, el periodista estrella de la COPE se refirió al director de ABC como "Carcalejos", invitó a sus oyentes a anular sus suscripciones al centenario rotativo y aseguró que el editorial del "ex diario monárquico" es una campaña orquestada entre el grupo Prisa y Vocento para repartirse el EGM, la misma tesis que ha defendido El Mundo y su director, Pedro J. Ramírez, quien acude como tertuliano habitualmente al pro-grama de Jiménez Losantos. El diario llegó a publicar que "Tras el ataque coordinado de Abc y El País a la Cope, después de que su jefe de Deportes, José Antonio Abellán, haya puesto en evidencia las graves deficiencias del Estudio General de Medios (EGM), se oculta la pretensión de los grupos Prisa y Vocento de controlar el citado EGM para que sirva mejor a sus propósitos duopolísticos". De nuevo afloran las rencillas entre, los distintos grupos editoriales, sin embargo parece que esta vez puede acabar con una grave
fractura entre los medios afines a la derecha. Y es que unos días después ABC publicaba otro editorial que, bajo el título Por la legitimidad del Estado criticaba las "afirmaciones infundadas" sobre el 11-M que estaban ocupando la portada El Mundo en esos momentos y que Mariano Rajoy suscribió.
Estas son las primeras consecuencias de la guerra mediática, sin embargo las peores derivadas se pueden ver esta misma semana, el viernes 24 de marzo, cuando la Asamblea de la AIMC estudie la expulsión de la COPE, por faltas muy graves, y por ende suspenda la publicación del dato de audiencia de la Cadena COPE y "productos radiofónicos" relacionados con dicha cadena. Incluso la Asociación ha llegado a barajar abortar la difusión de los resultados de la primera ola del EGM de este año, prevista para el 18 de abril, una opción que ha puesto muy nerviosos a la mayoría de medios de comunicación que ven impotentes cómo el mal comportamiento de un solo socio ha puesto en peligro los datos de todos.
El drástico
adelgazamiento de RTVE
Radiotelevisión Española cerró 2005 con unas pérdidas de 618,6 millones de euros, lo que representa un recorte de 28,5 millones menos en el déficit de explotación previsto en los presupuestos del ente para el año pasado. Sin embargo, que el ejercicio económico de 2005 haya sido el más favorable para el ente público de los últimos cinco años no parece que haya hecho cambiar de planes al Gobierno, dispuesto a asumir el coste político que está significando redimensionar la deficitaria televisión pública.
De momento, el comité general intercentros de RTVE ha convocado para el 5 de abril un paro de 24 horas en toda España como protesta por el plan de saneamiento presentado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SE-PI), que prevé un recorte de 3.133 empleos hasta quedar reducida a 4.855 trabajadores, la dimensión "necesaria", según la SEPI, para que el grupo estatal de comunicación pueda cumplir la función de servicio público de manera eficiente. Unos recortes que se llevarán a cabo a partir de jubilaciones anticipadas y bajas incentivadas, estas últimas de carácter voluntario del 39% de la plantilla.
Estos datos se conocieron tras la reunión de los sindicatos con la SEPI y la dirección de RTVE, un encuentro que resultó aún más frustrante que el primero de hace unassemanas, cuando el anuncio de la minimización de los centros territoriales, el cierre de Radio 4 o el fin de la producción del centro de Canarias hicieron palpable que el modelo de futuro no iba a ser gratuito.
Tanto el presidente de la SEPI como la dirección de RTVE insisten en que están dispuestos a negociar el plan de viabilidad -esperan tener el acuerdo de los sindicatos antes del verano- pero recalcan que el modelo se estructura en una leyque sigue su tramitación parlamentaria.
Y es que esta reforma es consecuencia de la Ley de Presupuestos del Estado, que condicionaba la subvención de RTVE para este año (575 millones de millones de euros) a la elaboración de un contrato-marco entre el Gobierno y el grupo de comunicación. Este convenio acarreaba la elaboración de un plan de saneamiento que pusiera fin al endeudamiento crónico de la compañía. El grupo pierde cada añounos 600 millones y su deuda acumulada alcanza ya los 7.500 millones.
Los sindicatos insisten en que es "inaceptable"el plan presentado por la SEPI, y reiteran que quieren negociar el modelo de RTVE y las medidas para una mejor eficiencia laboral. Detrás de esas declaraciones se esconde el temor de que este redimensionamiento pueda suponer el desmantelamiento . Entre los trabajadores ha sentado como una bomba las declaraciones del secretario general del ente público, Jaime Gaiteiro, en las que afirma que La 2 tiene viabilidad "si se mantiene por encima del 5%" de audiencia, una cota modesta pero que la llegada de las nuevas televisiones -Cuatro desde noviembre y la Sexta a partir del próximo lunes- hace cada vez más difícil mantener.
La huelga no será hasta el 5 de abril, pero las centrales ya han comenzado con sus reivindicaciones. El lunes pasado, representantes de los trabajadores se personaron en el estudio de Mira quién baila con la pretensión de que la presentadora y el jurado portaran pegatinas contra el plan de viabilidad. El martes, doscientos trabajadores se introdujeron en el plató de Prado del Rey donde se emite España directo para que la presentadora leyera un comunicado del comité. Los dos espacios fueron suspendidos.
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