Hemeroteca Esta semana
 
Nº 686 - 13/3/2006

La alcaldesa de Córdoba, cada vez más aislada dentro de IU

EL PSOE COQUETEA CON ROSA AGUILAR

Desde hace algunas semanas se viene comentando en círculos políticos la simpatía que despierta la figura de la alcaldesa de Córdoba entre amplios sectores del Partido Socialista. A las crecientes discrepancias entre la edil andaluza y las tesis del Partido Comunista y, más recientemente, las que mantiene con Izquierda Unida—no apoyó a Gaspar Llamazares en su posición sobre el Estatuto de Cataluña, y en Córdoba está enfrentada al coordinador provincial, Enrique Centella—, se unen ahora los comentarios efectuados por el ministro de Defensa, José Bono, quien afirmó la pasada semana que le "agradaría mucho" que Rosa Aguilar fuese nombrada ministra. Muchos ven en estos detalles notables similitudes con el proceso que llevó hace unos años a la mayoría de los dirigentes de la corriente Nueva Izquierda de IU a integrarse en las filas socialistas.


Por P. A. N.

Ayer dije que tenía en la agenda escuchar esta mañana a Rosa Aguilar. Ella es de los nuestros, me dijeron en Toledo... Si fuera ministra, yo creo que a Jordi Sevilla y a mí, no solamente no nos importaría, sino que nos agradaría mucho (...)". Así se expresaba el ministro de Defensa, José Bono, el pasado 6 de marzo, ante un variopinto auditorio —en el que se encontraba el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla- en el madrileño Hotel Ritz, durante la conferencia que impartía la edil cordobesa, organizada por el Fórum Europa, y en el marco del "ciclo de alcaldes de grandes ciudades".

Al día siguiente, entrevistada en la cadena SER, la alcaldesa de la ciudad del Califato restaba importancia a esas declaraciones del ministro y las atribuía a un "gesto de cariño y de reconocimiento a un trabajo", aunque cuando se le inquiría acerca de que si ella pudiera ser un futuro "fichaje estrella" del Partido Socialista, Rosa Aguilar contestaba que su "futuro inmediato" estaba ligado a sus tareas municipales en Córdoba. Despertaba aún más dudas cuando afirmaba que aún "está por decidir" si será la cabeza delista de Izquierda Unida por Córdoba en las próximas elecciones municipales, puesto que su "compromiso es hasta 2007, y yo lo voy a cumplir", al tiempo que negaba que se estuviera diseñando una bicefalia —con Gaspar Llamazares y ella misma- para preparar su desembarco como candidata a la presidencia de Gobierno por IU en 2008, ya que aseguraba que "a las formaciones políticas les hace falta una buena cabeza pensante y no dos, donde no están definidas las funciones y sus objetivos".

En ninguna de sus respuestas argumentó que los rumores que la sitúan en la órbita socialista carecieran de fundamento porque su intención firme fuera la de permanecer en la coalición. Siempre hacía referencia a su compromiso con su ciudad. Solamente al final, y tras recalcar que las alianzas de IU han de hacerse con el PSOE, y que la coalición debe dejar claro que "ni por acción ni por omisión va a favorecer el paso de la derecha al ejercicio del poder", admitió una posibilidad de trabajar en el equipo que configure definitivamente IU, "con Gaspar Llamazares".

Rosa Aguilar no solamente es la única alcaldesa de capital de provincia que tiene Izquierda Unida en todo el territorio nacional. Es la vicepresidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias. Fue la portavoz parlamentaria en anteriores legislaturas y también es la portavoz Institucional de la coalición, y una de las figuras públicas más conocidas y valoradas de esta formación. Hace poco más de un año, Junto al presidente de la Ejecutiva del PCE, Felipe Alcaraz, representaba a IU en los debates con el PSOE —por parte socialista acudieron José Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba- para establecer un marco estable de cooperación con el ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, especialmente en cuatro áreas: reformas estatutarias, política municipal, modelo audiovisual público y reforma fiscal.

Su irrupción en la política de la mano del anterior coordinador general de Izquierda Unida, Julio Anguita, estuvo acompañada por el éxito, casi desde el primer momento. Sin embargo, poco a poco fue distanciándose estratégica e ideológicamente de su mentor y de la línea que él representaba, y que hoy sigue gozando de importantísimos apoyos en el seno de la coalición.

De un tiempo a esta parte, sus discrepancias con el Partido Comunista de España, al que aún permanece ligada —pertenece a su Comité Federal- se han ido haciendo cada vez más notorias. A comienzos de 2005, exigía públicamente a este partido que renunciar de modo claro a "mandar en IU" y a que aclarasen si consideraban que "su relación con la coalición está finiquitada". Unos meses más tarde, en junio, anunció su ausencia del congreso federal del PCE aduciendo una "agenda institucional que cumplir" y argumentando la prioridad de su "compromiso" con Córdoba: "como siempre he dicho, para mí Córdoba es lo primero". Pero sus explicaciones no convencieron a sus compañeros, sobre todo, porque el congreso se celebraba en fin de semana, cuando las agendas municipales son mucho menos apretadas, y todos lo interpretaron como un abandono "de facto" del partido. Ya en 2003 había declarado que ser comunista en el siglo XXI "conforme a los nuevos tiempos, puede vender cada día más escobas. O no vender ninguna si eres comunista anclado en el pasado".

También mantiene posiciones críticas con respecto a la mayoría de Izquierda Unida en la Federación de Andalucía —ella apoya a la minoría representada por Concha Caballero (actual portavoz en el Parlamento de Andalucía)-, y en su propia provincia de Córdoba, donde ha sostenido innumerables enfrentamientos con el coordinador provincial, Enrique Centella, quien le reprochó haber "despreciado a miles de militantes" de la federación cuando dijo que haría campaña en contra de la Constitución Europea "en sus ratos libres" –aunque lo cierto es que no tomó parte en estas movilizaciones y actos en ningún momento-. También se le reprochaba desde la dirección provincial de la coalición haberse saltado las decisiones de los órganos en los cambios realizados en el equipo municipal. Concretamente, hace algo más de un año, y aprovechando las prerrogativas de la Ley de Grandes Ciudades, que permite la incorporación de dos concejales que no hubieran sido elegidos en las urnas, Aguilar incorporó a Alfonso Igualada al área de Presidencia. Igualada formaba parte de Nueva Izquierda y fue concejal de Hacienda con Herminio Trigo como alcalde de Córdoba. Rosa Aguilar tomaba estas decisiones sin consultar a la dirección provincial de la coalición.

Para tratar de frenar este clima de enfrentamiento interno, se veía obligado a intervenir el coordinador regional andaluz de IU, Diego Valderas. En marzo de 2005 propiciaba un encuentro entre Aguilar y Centella, a la que, en principio no pensaba acudir la alcaldesa, que, preguntada por la reunión,pocas horas antes contestaba que no iba a mantener "ninguna reunión con nadie. Ya tengo bastante trabajo". De hecho, inicialmente se presentaba en la cita el primer teniente de alcalde y mano derecha de la alcaldesa, Andrés Ocaña, aunque un poco más tarde, Rosa Aguilar hacía acto de presencia. Tras el encuentro, Valderas minimizaba el alcance de los choques, aunque dejaba clara la preponderancia de los órganos de la formación y enviaba un mensaje a la edil al declarar que "las decisiones de las direcciones nos obligan a todos".

Recientemente, tampoco se libraba Gaspar Llamazares de la "línea independiente" que sigue Aguilar. La regidora cordobesa no votó junto al coordinador general –al que siempre había apoyado frente a la otra corriente mayoritaria de la coalición- acerca de la posición de IU ante el Estatuto Catalán. Durante la reunión de la Comisión Permanente de IU del pasado 9 de enero, se mostró muy crítica con la posición de Izquierda Unida, y especialmente en lo referente a la organización municipal catalana.

En fuentes de la dirección del Partido Comunista se comenta que queda clara la "evolución ideológica progresiva" de Rosa Aguilar, su continuado alejamiento del PCE y su integración en las posiciones más cercanas al PSOE dentro de la formación de izquierdas. Se recuerda que en el debate de posición sobre los últimos Presupuestos Generales del Estado, ella los apoyó públicamente antes de que se pronunciase ningún órgano de dirección, y como, junto a esa deriva ideológica, también ha ido incorporando mayores dosis de personalismo.

Pero pese a ello, y desde la diferencia, también se reconoce en muchos ámbitos de la dirección de IU que, para todos, ella sigue siendo la candidata indiscutible de la coalición para las próximas elecciones municipales, porque es considerada por cercanos y rivales ideológicos como una buena alcaldesa que conecta perfectamente con la ciudadanía, y con una gran capacidad de trabajo y conocimiento institucional. Tal y como comentan quienes han trabajado con ella, ahora desde la discrepancia política, "el PSOE sabe también de sus cualidades, y por eso le están tirando los tejos. Con ello también han visto la posibilidad de hacer daño a Izquierda Unida".

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