Hemeroteca Esta semana
Nº 685
6/3/2006

Rafael Simancas, secretario general del Partido Socialista de Madrid

"AGUIRRE HA TRAICIONADO LOS INTERESES DE MADRID"


Este año cumplirá los cuarenta pero en los últimos tres parece haber ganado otros diez. El líder de los socialistas madrileños se prepara ya para su tercer combate contra Esperanza Aguirre con la mirada puesta en el gobierno de Rodríguez Zapatero, con el que cada día se lleva mejor. Moncloa "genera viento a nuestro favor", asegura, no sin antes criticar a la presidenta de la Comunidad, a la que acusa de haber sacrificado su cargo en Madrid para convertirse en la referencia nacional de la derecha más radical y extrema. Afirma que PSOE y PP están prácticamente empatados en la región y que su objetivo es gobernar sin necesitar el apoyo de IU. En cuanto a la principal incógnita de las próximas elecciones, la candidatura socialista a la capital, apuesta por Trinidad Jiménez.

Por Inmaculada Sánchez

- Usted va a ser de los pocos que va a adelantar su proclamación como candidato del PSOE a mayo en lugar de octubre, como el resto ¿Es que para derrotar a Esperanza Aguirre hace falta más tiempo?
—Al final, además de Joan Ignasi Pla y yo, serán algunos más los que adelanten las primarias, creo que en Murcia y La Rioja también, por ejemplo. En todo caso, el comité federal estableció el plazo de octubre con la posibilidad de adelantarlo. Nosotros hemos hecho la reflexión de que, quizá, nos resulte útil resolver la candidatura antes del verano para empezar en septiembre con toda intensidad a trabajar para concitar el respaldo de los ciudadanos.

- ¿Qué ha aprendido desde las anteriores elecciones para abordar este nuevo intento?
- Cada vez tengo un conocimiento más pormenorizado de la realidad madrileña y me reafirmo más en cuáles son las grandes oportunidades perdidas de esta región... Creo que he ganado en experiencia, en conocimiento, en afecto y cariño ciudadano y he ganado en ilusión. Sobre todo tengo muchísima ilusión por el futuro de Madrid.

- Sin embargo, también en estos tres años, Esperanza Aguirre se ha convertido en una dirigente de referencia dentro del PP a nivel nacional. ¿No es eso un hándicap añadido para su futura campaña?
—Todo lo contrario. Esperanza Aguirre ha sacrificado su papel y su responsabilidad como presidenta de los madrileños para convertirse en la campeona de la derecha más radical y extrema de España, en la favorita de los oyentes de Jiménez Losantos, por explicarlo con más claridad. Esperanza Aguirre ha adoptado una estrategia de confrontación institucional permanente y esto supone, de facto, una traición a los intereses de Madrid. Cuando renuncia a participar en el sistema de financiación autonómica, cuando renuncia a asumir competencias en la cogestión de Barajas o renuncia a firmar un protocolo para garantizar el abastecimiento de agua a Madrid o renuncia a lograr un plan de movilidad sostenible con todas las Administraciones... está traicionando los intereses de Madrid y los ciudadanos lo saben.

—Pero también ser esa referencia aporta réditos electorales. ¿Cuáles son las expectativas que manejan ustedes? ¿Qué dicen sus sondeos?
—Nuestras expectativas son muy positivas. Porque las dos referencias políticas que están recibiendo los madrileños en estos momentos generan viento a nuestro favor. La gestión del gobierno de España está siendo extraordinariamente positiva a nuestro juicio. La agenda de avances sociales y de conquistas de derechos cívicos que está impulsando el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está teniendo especial influencia en Madrid. Políticas de habilitación de vivienda accesible, por ejemplo en Campamento, en Villaverde, en Fuenlabrada o Alcorcón. La elevación de las pensiones más reducidas está teniendo una especial aplicación en nuestra región. También podemos hablar de la aplicación de la ley de dependencia o de la ley de igualdad...Todos estos capítulos son nuestro mejor aval para presentarnos ante los ciudadanos en 2007. El otro referente político es la labor de Esperanza Aguirre. Una labor que ha supuesto, por el contrario, un deterioro de los servicios públicos, un desequilibrio territorial que ha generado especulación urbanística y dificultad para acceder a la vivienda... Creo que puntuamos, tanto por mérito propio, con el gobierno de España, como por demérito ajeno por la gestión de Aguirre. Esperanza Aguirre se ha dedicado en estos tres años simplemente a alimentar la imagen de la campeona de la derecha radical española. Y esto, a los ciudadanos de Madrid no les ha venido bien. Por eso nuestras expectativas son positivas.

- Incluso si Izquierda Unida se derrumba, tal como algún sondeo apunta?
—Nuestro objetivo pasa por superar en votos y escaños al PP en Madrid. De hecho, en las elecciones de marzo de 2004 el PP y el PSOE tuvieron prácticamente los mismos apoyos. Entendemos que desde el 2004 al 2007 las posiciones del Partido Socialista han ganado en credibilidad y en apoyo cívico y apostamos por superar al PP y gobernar por nosotros mismos. Ahora bien, también hay que decir que los apoyos de Izquierda Unida han sido generalmente estables y los seguirán siendo en el futuro.
Tienen claro, por tanto, que la figura de Zapatero va a ser clave para su campaña.

¿Qué participación va a tener en la batalla contra Aguirre?
- Si por mí fuera su participación sería absoluta. Estamos muy orgullosos en el Partido Socialista de Madrid de la gestión que está desarrollando el gobierno de España. Es nuestra principal referencia y nuestro mejor aval de futuro. La apuesta de Rodríguez Zapatero por Madrid es evidente para todo el PSOE. Para el partido, ganar Madrid para el progreso es una prioridad absoluta.

- Pero Zapatero y usted, en sus inicios, no conectaban. Sin embargo, ahora dice todo el mundo que se entienden de maravilla. ¿Qué ha pasado?
- Tengo que decir algo sincera y honestamente: siempre me he sentido muy cerca del secretario general del partido, y siempre he recibido de él apoyo, aliento y ayuda. En momentos fáciles y en momentos difíciles, incluso en los más complicados que he tenido que vivir como responsable político y como persona. El hoy presidente de Gobierno siempre ha estado a nuestro lado. Yo no tengo ni un sólo reproche hacia la dirección nacional del partido. Todo lo contrario.

—Eso a pesar de que usted fue uno de los barones críticos con el Estatuto de Cataluña ¿Está ya tranquilo después del acuerdo Zapatero-Mas?
—Yo fui crítico con el proyecto de Estatuto que aprobó el Parlamento de Cataluña porque, a mi juicio, sobrepasaba, no ya lo establecido en la Constitución, que también, sino lo que desde un planteamiento socialista y de solidaridad interregional era aceptable. Ahora, desde ese proyecto hasta hoy se ha caminado un buen trecho. Hoy lo que se debate en la Comisión Constitucional carece de aquellos riesgos. El gobierno ha logrado acomodar dos grandes objetivos. Uno, la legítima aspiración catalana de ganar en autogobierno y en respeto a su identidad. Y dos, mantener, e incluso reforzar, la garantía de aplicación de los principios de unidad, cohesión e igualdad de todos los españoles. Por tanto estoy tranquilo y confiado.

—¿No cree que será utilizado por el PP como arma en la futura campaña?
—El PP está caracterizándose por utilizar cualquier cosa con tal de desgastar al Gobierno. Pero se equivoca y comete un gravísimo error al agitar los fantasmas de la división de España y de la lucha antiterrorista. Hace un flaco favor al país y a sí mismo, porque esta actitud irresponsable va a tener un coste electoral evidente para ellos.

—Ya se conocen algunas de sus promesas electorales: libros de texto gratis, una paga más para los jubilados...¿Va a haber dinero para todo?
—Afortunadamente Madrid es una comunidad con recursos. Es una de las de mayor renta y ha venido creciendo durante los últimos 20 años por encima de la media española y europea. El problema, por tanto, no está en la suficiencia de recursos sino en cómo se gestionan. El reproche que yo tengo que hacerle al gobierno del PP es que durante los últimos 10 años ha dilapidado las mejores oportunidades de crecimiento de esta región. Del crecimiento sólo se han beneficiado unos pocos. No ha servido para resolver problemas de los ciudadanos. ¿Ha servido para que la sanidad madrileña esté mejor, o para que la educación esté mejor, o los servicios sociales...?Todas las respuestas son negativas. ¿Quién se ha beneficiado de las "vacas gordas"? La inmensa mayoría de los ciudadanos, desde luego, no. Usted cita algunos de nuestros planteamientos alternativos. Básicamente son tres: mejora de los servicios públicos, política territorial y urbanística decente y equilibrada que facilite el accceso a la vivienda, y, en tercer lugar, crecimiento económico sólido y estable apostando por la innovación.

- En su anterior campaña se le acusó de demasiado izquierdista y radical. ¿Va a moderar sus mensajes y dulcificar su imagen?
- Esta es una de las ventajas de ir sumando años: uno va ganando en experiencia y suavizando sus formas. En lo fundamental mi trabajo se sigue inspirando en los mismos valores de siempre, los socialistas. ¿En qué he podido cambiar? Cada vez procuro evitar en mayor medida perjuicios a nadie con mis planteamientos. Sumar, sumar adeptos, credibilidad, confianza, apoyos... Quizá en esto sí he podido cambiar. En lo demás son los mismos planteamientos que nos llevaron a ganar las elecciones de mayo de 2003 y que serán los que nos lleven a ganar las de 2007.

- Aún no está nada claro quién será el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid. ¿Qué posibilidades le da usted aTrinidad Jiménez de repetir? ¿Es su candidata?
-Indudablemente. Las dudas pueden venir porque Trinidad Jiménez no procede orgánicamente del PSM. Pero se ha ganado, no sólo el apoyo, sino algo más importante, el respeto y el afecto de los socialistas de Madrid con su trabajo. Mi apuesta personal es lamisma que ya ha dicho José Blanco: Trinidad Jiménez es mi referencia para Madrid.

- ¿Por qué, entonces, Zapatero le dijo a Gallardón que iba a tener un contrincante "de peso"?
- A Zapatero, y a mí, que estaba con él ese día, nos sorprendió el nerviosismo de Gallardón sobre la candidatura socialista. Le vimos tan inquieto y preocupado que el presidente no se resistió a gastarle una broma y le dijo algo así como "te vas a enterar porque vas a tener un candidato muy potente". Luego fue Gallardón el que quiso ver algo más en esas palabras.

—La última campaña le supuso a usted un importante coste personal. ¿Espera que en ésta vuelvan a hablar de su casa? ¿ Tendrá que volver a enseñar la declaración de IRPF?
- No lo sé. Pero si tengo que ir a cada acto con mi declaración de la renta no haré más que cumplir con mi obligación de transparencia. Me preocupa más que hablemos de lo que les importa a los ciudadanos.


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