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Aquella UCD de Adolfo Suárez...
por Santiago Carrillo
E l orador que clausuró la manifestación contra el
presidente Rodríguez Zapatero que, pretextando una inexistente política de rendición ante el terrorismo, tuvo lugar hace una semana, lanzó una acusación contra el Gobierno de responsabilidad en los atentados del 11-M.
Con todos los respetos que me merece el personaje por su calidad de presidente de una de las asociaciones de víctimas del terrorismo, nopuedo dejar de expresar mi extrañeza ante su comportamiento. Junto a él, en la misma manifestación se hallaban los Sres. Aznar, Rajoy y Acebes, presidente, vicepresidente y ministro del Interior del Gobierno bajo cuya vigencia se produjo aquel atentado del terrorismo internacional. ¿Por qué no les preguntó directamente a ellos sobre lo sucedido?
Ellos y no Zapatero, que entró en el Gobierno posteriormente al hecho, son los que tendrían que explicar que hizo el Gobierno para impedir la catástrofe. Ahora se han desclasificado documentos en los que se demuestra que el CNI informó con bastante anterioridad al Gobierno del PP de la posibilidad de un atentado del terrorismo internacional,dando incluso el nombre de uno de los autores del 11-M. ¿Qué hicieron Aznar, Rajoy y Acebes con esas advertencias? Parece que ni caso, a juzgar por lo que sucedió. Si hubiera que buscar responsabilidades no es del lado de Rodríguez Zapatero, que entonces no era más que el jefe de la oposición parlamentaria, sino del lado de quienes gobernaban. Ellos son los que tendrían que explicar porqué no tomaron medidas para impedirlo y se obstinaron en imputárselo a ETA contra todas las evidencias en su poder.
Discursos como el aludido parecen situados fuera de tiempo y recuerdan aquellos momentos dramáticos del período de la Transición cuando en algunos entierros los "ultras"del franquismo lanzaban los insultos más duros contra el inolvidable general Gutiérrez Mellado y otras personalidades oficiales que los presidían. Hay que reconocer que el ambiente que existió entonces entre los que se manifestaban contra la transición política de la dictadura a la democracia parece resucitar en algunos de los manifestantes del otro día, que insultaban a Zapatero con alusiones familiares que muestran que en esas personas siguen vivas, después de tantos años, las inquinas de la Guerra Civil.
Los dirigentes del PP están echando leña a un rescoldo aún peligroso y esto sí que supone un intento de ruptura de la unidad de España.
Y esto sí que es un tremendo y anacrónico disparate político. Las generaciones de hoy viven un tiempo radicalmente distinto. España hoy ya no es aquello de lo que se decía que"África empieza en los Pirineos". Es parte de una Europa unida por la democracia y el rechazo de la violencia como arma política. Ninguno de los
problemas
que hoy tiene
realmente el país justifican esta apelación constante a la desconfianza y al odio, la manipulación irresponsable de los sentimientos más primarios. El Gobierno del presidente Rodríguez Zapatero no sólo es totalmente legítimo, sino que lleva a cabo una política progresista en beneficio del conjunto de los pueblos españoles y la mayoría de los ciudadanos, de izquierda o de derecha, queremos una cosa: QUE NADIE NOS ROBE LA PAZ CONSEGUIDA EN LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA. Muchos guardan la nostalgia de aquel partido reformista, la UCD de Adolfo Suárez, que supo pactar con la izquierda la paz y la democracia. |