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Nº
679 - 23
de enero de 2006
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EE UU y
EL MAPA DEL PODER ATÓMICO
Desde
que el Gobierno iraní reanudara las actividades de enriquecimiento de
uranio –que unilateralmente suspendió en noviembre de 2004– la presión
de Occidente, especialmente de Estados Unidos y Por Pedro Antonio Navarro Francia se reserva el derecho de
responder “de forma no convencional” contra aquéllos “que recurran a medios
terroristas o a armas de destrucción masiva contra nosotros”, declaraba
a finales de la pasada semana el presidente francés, Jacques Chirac, en
una clara alusión al posible uso de armas nucleares por parte de su Gobierno
en determinadas circunstancias. Justo en medio de la grave crisis que
se está desatando por la decisión iraní de continuar con su programa de
enriquecimiento de uranio al que se oponen de modo frontal los principales
representantes de occidente, Estados Unidos y Sin embargo, son países que poseen un extenso arsenal nuclear los que con más fuerza combaten la continuidad del programa iraní. Tras los numerosos tratados internacionales sobre la cuestión atómica que se han firmado a lo largo de las últimas décadas, se calcula que los arsenales se han reducido hasta las 20.000 cabezas nucleares operativas y armadas en el mundo, pero en 1985 se llegaron a contabilizar hasta 65.000. El primero que se firmó fue el Tratado de Prohibición Parcial de Pruebas (1963), por el que quedaban prohibidas las pruebas en la atmósfera, los océanos y el espacio exterior –aunque Francia e India, no firmantes, lo incumplieron en varias ocasiones. El más importante y que atañe a un número mayor de naciones es el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (1968 y prorrogado indefinidamente en 1995). Está suscrito por 188 países, entre los que no está Israel. En su contenido está el eje de la discusión sobre el programa nuclear iraní. En él se establece que los países que no estuvieran en posesión del arma atómica en ese momento, renunciarían voluntariamente a conseguirla, pero con el derecho a desarrollar un programa nuclear con fines civiles. Por su parte, los poseedores de arsenales atómicos se comprometían a no colaborar con ningún Estado para la consecución de este arma y a facilitar ayuda y tecnología para el desarrollo de la investigación nuclear pacífica. El Tratado de Prohibición Completa de Pruebas, suscrito en 1996, no ha entrado en vigor porque no ha sido ratificado por Estados Unidos, China o Rusia, mientras que Pakistán e India ni siquiera lo han firmado. Quizá el que haya arrojado los resultados más esperanzadores fue el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (1989), que sí supuso la eliminación de toda una categoría de esta clase de armas. Afectó principalmente a las que estaban instaladas en suelo europeo por parte de EEUU y la entonces Unión Soviética. Otros constituyeron un rotundo fracaso, como los de Limitación de Armas Estratégicas (SALT) y los de Reducción de Armas Estratégicas (START I y START II), finalmente boicoteados por la administración Reagan para dar paso al famoso “paraguas nuclear”, conocido como “Guerra de las Galaxias”. Pero el actual Gobierno estadounidense
tampoco está dispuesto a dar garantías propias sobre la cuestión nuclear.
En un documento secreto que se hizo público a finales de 2002, titulado
“Nuclear Posture Review” (Revisión de La investigación sobre este tipo de armas entra en directa colisión con la letra y el espíritu del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Pero no sólo desde Washington se hace de este modo. También, el último documento sobre Estrategia Nacional establece una “Doctrina de Derecho Preferente” que permite el uso preventivo de armas atómicas, al estilo de lo anunciado recientemente por Jacques Chirac. Otro factor importante a tener en
cuenta lo constituye el arsenal nuclear israelí. Esta nación, que no ha
suscrito el Tratado de No Proliferación, jamás ha recibido una inspección
exterior internacional, ni tan siquiera por parte de Mohamed ElBaradei, director de En todo caso es posible que el avance de las investigaciones persas pueda dotarles de la capacidad tecnológica para fabricar armas nucleares, como también están en condiciones técnicas de hacerlo otros países como Canadá, Australia, Alemania u Holanda, sólo por citar unos pocos que, efectivamente tendrían esa posibilidad si así lo decidieran, aunque, de ese modo, quedarían fuera del Tratado de No Proliferación. Pero para la tensión generada en torno al caso iraní podría haber otras explicaciones. A criterio del especialista mexicano en asuntos internacionales Alfredo Jalife-Rahme, “el problema de Irán es que tiene mucho gas y eso lo convierte en un botín apetecible”. Según este analista, Teherán tiene la intención de “crear una bolsa petrolera para competir con el NYMEX de Nueva York y el IPE de Londres (los dos grandes mercados del crudo mundial). Una bolsa en Irán podría quitarle la tercera parte del mercado a la de Nueva York y al IPE de Londres. Una bolsa iraní podrí atraer transacciones de Rusia, India, China y Japón”. También queda claro en el documento
sobre Estrategia Nacional norteamericano que el uso “preventivo” de sus
armas nucleares podría tener a Irán como destinatario, entre otras naciones.
Para Augusto Zamora, profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones
Internacionales de El arma nuclear, después de los tiempos
de Quién es quién en el ‘selecto’ club nuclear ESTADOS UNIDOS Es el principal poseedor de armas
de destrucción masiva en el mundo y, hasta la fecha, es también la única
nación que ha utilizado armamento nuclear en un conflicto bélico. Lo hizo
a finales de FEDERACIÓN RUSA Conserva una fuerza nuclear muy potente, heredada de la antigua URSS, aunque se desconoce el estado en que se encuentra, debido a las dificultades económicas por las que atraviesa el país. Posee 450 misiles balísticos intercontinentales de los modelos SS-18, SS-19, SS-24, SS-25 y SS-27. Se sabe de la existencia de, al menos dos centenares de misiles balísticos de lanzamiento submarino de los tipos SS-N-18, SS-N-20 y SS-N-23, montados en 17 submarinos de las clases Delta III, Delta IV y Typhoon. También posee un número indeterminado de bombarderos nucleares supersónicos tipo TU-160. Atendiendo a los distintos informes, su fuerza nuclear desplegada y operativa consta de entre 2.000 y 3.500 cabezas nucleares, aunque llegaron a fabricarse 55.000 de estos devastadores ingenios. El actual gobierno está efectuando un considerable esfuerzo por mantener esta fuerza atómica como elemento principal de disuasión y defensa, ya que la precariedad económica no permite potenciar el desarrollo de un ejército convencional tan potente como el que poseía la antigua URSS. FRANCIA El país vecino desmanteló sus instalaciones nucleares terrestres, que estaban desplegadas al norte de Marsella, en la meseta de Albión, y ha concentrado su fuerza atómica en sus submarinos de la denominada Fuerza Estratégica Oceánica. Cuenta con 64 misiles balísticos de lanzamiento submarino de los tipos M4B y M45, desplegados en sus submarinos de las clases L’Inflexible y Triomphant. En breve incorporará otros 16 misiles del tipo M51 en uno de los submarinos Trionphant y está previsto que otros dos sumergibles nuevos incorporen otros 32 misiles de este tipo. También se conoce la existencia de un número indeterminado de misiles con cabeza nuclear aire-superficie de alcance intermedio montados en sus aviones Mirage-2000N y Rafale. Su arsenal total se estima entre 500 y 1.000 cabezas operativas y desplegadas, de las que 384 viajan a bordo de sus submarinos. REINO UNIDO Declara poseer 64 misiles balísticos de lanzamiento submarino del tipo Trident D-5 en cuatro sumergibles de la clase Vanguard. También se estima un número indeterminado de misiles de cabeza nuclear de corto alcance utilizables desde sus aviones Tornado GR 4. Su fuerza completa se estima en 250 cabezas nucleares operativas, aunque se fabricaron más de 1.200. CHINA Aunque el secretismo rodea todo lo relacionado con la fuerza nuclear china, diversos informes hablan de la existencia de, al menos, 24 misiles balísticos intercontinentales del tipo DF-5 y de una extraordinaria potencia. A esto habría que añadir otros 24 misiles balísticos de lanzamiento submarino que equipan sus sumergibles de la clase Xia y un número elevado de cabezas de uso táctico para misiles de corto alcance utilizables desde diversos tipos de aeronaves. También se conocen los trabajos avanzados sobre un nuevo tipo de misil, los tipos DF-31 y DF-41. Los expertos internacionales estiman el arsenal total chino en unas 400 cabezas operativas. ISRAEL Es el único país que posee este tipo de armamento y no lo ha declarado abiertamente a la comunidad internacional y, además, no permite ninguna clase de inspección en sus instalaciones. No es una de las 188 naciones firmantes del Tratado de No proliferación de Armas Nucleares. A finales de la década de los 90, los servicio de inteligencia norteamericanos realizaban una estimación sobre su capacidad de entre 75 y 130 cabezas nucleares, especialmente para su aviación y los misiles desplegados en tierra tipo Jericó-1 y Jericó-2. Algunas fuentes elevan esta cifra a 400 cabezas operativas. Además, tras la adquisición de submarinos clase Dolphin a Alemania, también se estima que poseería, al menos, otros 12 misiles de crucero de alcance intermdio con cabeza nuclear del tipo Popeye Turbo dentro de sus sumergibles desplegados en el Mediterráneo y el Mar Rojo. INDIA Carece de misiles con cabeza nuclear de largo alcance, aunque se sospecha que dentro de su programa espacial propio, se está investigando para conseguirlo –el proyecto “Surya”-. Los expertos realizan un cálculo en torno a las 200 cabezas operativas en sus misiles Prithvi y Agni. Dispone de aviones franceses y rusos (Mirage-200, Mig-27 y Mig-29) a los que podría incorporar con facilidad diversos dispositivos nucleares. PAKISTÁN Es la única nación islámica que cuenta con este tipo de armamento. Su programa nuclear está envuelto en un secreto casi tan riguroso como el israelí, aunque sí se sabe que sus armas se producen a base de uranio enriquecido y no de plutonio, ya que no tiene centrales que puedan generarlo, aunque ahora trata de purificar tritio –otro compuesto que permitiría la generación de energía atómica-. Se estima que dispone de unas 50 cabezas operativas montadas en misiles de alcance intermedio Ghauri-III y algunos en sus aviones A-5 Fantan. COREA DEL NORTE El 24 de abril de 2003 el Gobierno de este país se declaró en posesión de armamento atómico. La declaración fue realizada durante un encuentro bilateral con Estados Unidos en territorio chino. Sin embargo no está probada tal afirmación. Sí se conoce que Corea del Norte tiene diversas minas de uranio en su territorio y que desde hace muchos años tiene un programa de energía nuclear que había sido destinado a fines civiles. Cuenta con misiles de alcance medio de los tipos No Dong y Taepo Dong I, aunque dado que también lleva tiempo con un pequeño programa espacial propio, podría estar en condiciones de fabricar misiles de alcance intercontinental. BIELORRUSIA, KAZAJSTÁN Y UCRANIA Una importante parte del arsenal
atómico soviético había quedado en su territorio tras la desintegración
de SUDÁFRICA Se convirtió en el primer país que,
tras haber construido armas nucleares, posteriormente renunciaba a su
posesión. Se tiene constancia de que fueron fabricados no menos de 10
cabezas atómicas. Las primeras pruebas datan de 1977, en pleno apartheid.
Ese pequeño arsenal fue públicamente destruido y las instalaciones en
las que se construyeron, desmanteladas y hoy bajo control de IRÁN Esta república islámica, hoy en el ojo del huracán por esta razón, dispone de uranio altamente enriquecido que podría eventualmente ser utilizado con fines militares. También está desarrollando diversas plantas nucleares, aunque su Gobierno ha mantenido siempre que la finalidad es exclusivamente civil. OTRAS NACIONES Países como Argentina, Argelia, Australia, Brasil, Cuba, Egipto, Iraq, Libia (que abandonó públicamente su programa nuclear en 2003), Rumanía, Sudán, Siria o Taiwán disponen de la tecnología suficiente como para haber puesto en marcha un programa de construcción de este tipo de armamento, pero por diversas razonas han decidido no llevarlo a cabo. Otras naciones con un grado de desarrollo tecnológico aún más avanzado, como Alemania, Canadá, Holanda, Japón o Suecia, podrían disponer de armas termonucleares y misiles de largo alcance si tomaran la decisión de hacerlo, y no les llevaría demasiado tiempo, pero todas ellas son firmantes del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, lo que les veta la investigación y desarrollo de estas actividades con fines militares. ESPAÑA Se sabe que el dictador Franco encargó un estudio sobre la posibilidad de fabricación de este tipo de armamento por parte de nuestro país a comienzos de la década de los 70. Sus asesores argumentaron las inconveniencias y dificultades del proyecto. A ello se sumó la presión de la administración norteamericana, entonces presidida por James Carter, que llevó al abandono definitivo de la idea. Las veces que estuvimos al borde de la catástrofe En la historia reciente, Pero con posterioridad a este episodio tan conocido, se han producido, al menos, otras cuatro situaciones de altísimo riesgo en las que el planeta se ha visto amenazado por una guerra total en ciernes. En las primeras horas de la mañana
del 9 de noviembre de 1979, los ordenadores de Menos de un año después, el 3 de
octubre de 1980, los sistemas de detección informática norteamericanos
volvieron a “registrar” un ataque con 200 misiles por parte de El 26 de septiembre de 1983, menos
de un mes después del derribo del Jumbo civil surcoreano en territorio
soviético y, por tanto, en una situación de alta tensión internacional,
los satélites soviéticos detectaban el lanzamiento de numerosos misiles
intercontinentales norteamericanos. El sistema ruso, no informático, enfoca
su seguimiento a la línea del horizonte y detecta las trazas térmicas
de alta temperatura que sólo pueden producir los misiles. Pero ese día
se produjo una extraña conjunción entre la red de satélites con El último incidente del que se tiene constancia tuvo lugar el 25 de enero de 1995. Noruega lanzó un cohete suborbital para el estudio de las auroras boreales. Lamentablemente sus dimensiones eran bastante similares a las de un misil de alcance intercontinental. Los satélites rusos detectaron inmediatamente su lanzamiento. Sus ordenadores lo identificaron con un arma nuclear y todo el sistema de prealerta se activó automáticamente. Según se confirmaba que no se producían más lanzamientos, las alertas se suspendieron, pero no así la prealerta, que continuó activa 48 horas más. Esto produjo una cierta tensión entre los gobiernos de Rusia y Noruega, que siempre sostuvo que había notificado con antelación a los rusos este lanzamiento. |