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Nº
678 - 16
de enero de 2006
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Las fuerzas progresistas avanzan al sur de Río Grande
LOS NUEVOS LÍDERES DE AMÉRICA LATINATras el más que probable triunfo
electoral en Chile de la candidata del Partido Socialista, Michelle Bachelet, y
la reciente victoria de Evo Morales, candidato de Movimiento al Socialismo, en las
presidenciales de Bolivia, el mapa político latinoamericano continúa girando a
la izquierda, en un proceso iniciado en Venezuela por Hugo Chávez y
posteriormente continuado por Ricardo Lagos en Chile, Luiz Inàcio Lula da Silva en
Brasil, Néstor Kirchner en Argentina, o Tabaré Vázquez en Uruguay. Además, nos
adentramos en un año electoral en el que otras naciones latinoamericanas pueden
sumarse a esta tendencia. Al menos así lo indican los sondeos, que auguran
una clara victoria del Frente Sandinista en Nicaragua, y del candidato de la
izquierda mexicana, Andrés López Obrador, del Partido de
Por Pedro Antonio Navarro
L a casi cantada victoria de la socialista Michelle Bachelet en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales chilenas (al cierre de esta edición aún no se conocía el resultado definitivo de las urnas) , unida al éxito que ha llevado a la presidencia al candidato de la izquierda boliviana, Evo Morales, configuran una situación de dominio de las opciones de izquierda y centro-izquierda en el continente sudamericano sin precedentes en la historia. Por debajo del istmo de Panamá, sólo cuatro Estados no tienen un gobierno de esta tendencia: Colombia, Perú, Ecuador y Paraguay. En el resto, con importantes matices diferenciales, son las opciones progresistas las que están ejerciendo el poder. Incluso la situación podría decantarse aún más cuando concluyan los procesos electorales pendientes para este 2006. Los sondeos dan como claro vencedor en las elecciones presidenciales de México, que se celebrarán el próximo mes de julio, a Andrés López Obrador, candidato del izquierdista PRD, y popular Jefe del Gobierno del Distrito Federal –nombrado segundo mejor alcalde del mundo por votación popular en 2003-. Otros comicios con gran carga simbólica serán los de Nicaragua, donde todo apunta a que el Frente Sandinista, de nuevo de la mano de Daniel Ortega, volverá recuperar el poder que perdió en 1990, tras el inmenso desgaste y las terribles secuelas que dejó la guerra frente a la “Contra”, instigada por el Gobierno norteamericano de Ronald Reagan. Puede que sea casual, pero los datos
económicos latinoamericanos de 2005 son los mejores cosechados en la región
desde hace décadas. Según
Pero la llegada de estos gobiernos ha supuesto más cambios. En las naciones del Cono Sur, las leyes de punto final u obediencia debida que protegían a los militares de ser juzgados por las atrocidades cometidas durante sus respectivas dictaduras, han dado paso a procesos abiertos que, sin duda, llevarán a la cárcel a muchos de los que participaron en la represión. Las medidas de contenido social han comenzado a aplicarse –en diversos grados, según los países-; el pago de la deuda externa ha dejado de constituir una prioridad, la presencia del Estado en la economía –tras las masivas privatizaciones de servicios públicos en todo el continente de la década de los noventa- vuelve a cobrar protagonismo. Y, sobre todo, la política y el diseño económico pergeñados por los Estados Unidos para la zona encuentran una contestación sin precedentes. Para Javier Bernabé, director del Curso
de Especialista en Información Internacional y Países del Sur, de
sería diferenciar entre las diversas izquierdas de América Latina. Los actuales dirigentes de Cuba, Venezuela, Bolivia, Brasil, Chile, Argentina y Uruguay no tienen tantos puntos en común como están difundiendo los medios masivos. Es cierto que se están poniendo en marcha diversas políticas sociales que intentan disminuir la brecha entre los más ricos y los más pobres como característica común de todos estos países, pero a través de dinámicas diferentes, con mayor o menor grado de apertura económica y sobre todo con una interpretación muy diferente del avance en la unidad entre todos los países latinoamericanos para hacer frente a la apisonadora económica estadounidense”. El profesor Bernabé añade que “Estados Unidos está estudiando la situación con preocupación, pero falta mucho para, por ejemplo, lograr tener una alternativa latinoamericana fuerte, común y con una respuesta masiva ante el ALCA”. Con respecto a lo que podrá esperarse del futuro Gobierno Bachelet en Chile, Javier Bernabé, profundo conocedor de la situación de aquel país en el que vivió largo tiempo, considera que “representa la continuidad de la política de Ricardo Lagos y, tanto, la continuidad de las líneas puestas en marcha por la coalición de centro-izquierda que ha gobernado el país desde 1990. El programa se fundamenta en la mayor integración comercial en la región y en diversos puntos sociales que le diferencian de los planteamientos de la derecha, como son la igualdad de género, mayor reconocimiento a la minoría indígena mapuche, reducir la edad en los jubilados para que puedan acceder más fácilmente a los subsidios de salud, protección del medioambiente. Se puede esperar que Chile avance por el camino del crecimiento económico con un moderado planteamiento de izquierdas, pero al país andino le queda mucho para poder considerar que su sociedad es igualitaria: 18% de pobreza, junto a Argentina y Brasil de los más desiguales de la región, la distribución equitativa de la riqueza todavía está lejos de llegar”.
LOS ROSTROS DEL CAMBIO E sgrimen estilos distintos y hasta concepciones políticas diversas, aunque dentro del campo de la izquierda o del centro-izquierda, pero tienen en común la representación de un cambio profundo que se está produciendo en las sociedades latinoamericanas, una evolución hacia políticas de contenido social, que se alejan de las recetas administradas por Washington durante décadas, y que habían sumido al continente en el pozo de la pobreza y del desequilibrio social. Sus fórmulas no son las mismas en todos los casos, pero coinciden en sus rechazos a las políticas impulsadas por los Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial; repudian el Tratado de Libre Comercio (TLC) y el ALCA (Área de Libre Comercio de América), mientras optan por el desarrollo de otras iniciativas como el MERCOSUR o el ALBA (patrocinada por el Gobierno venezolano), y la implantación de medidas de corte social que implican una mayor presencia de las estructuras estatales en la economía. Entre sí los hay más coincidentes ideológicamente, como Evo Morales, Hugo Chávez, Fidel Castro y Tabaré Vázquez (aunque el presidente uruguayo, estratégicamente mantiene una proximidad mayor con Argentina y Brasil), pero todos ellos y lógicamente, sus equipos y toda la amplia estructura que existe sosteniendo su éxito, son los rostros de la nueva izquierda latinoamericana; los rostros del cambio.
Nacido en Oruro, un poblado minero, en 1959, Evo Morales es un indio aymará que vio morir a cuatro de sus cinco hermanos. En su juventud desempeñó diversos oficios: pastor de ovejas, panadero, ladrillero, músico. Terminó la educación secundaria y en 1983 emigra junto a su familia al departamento de Chaparé, una zona agrícola de selvas tropicales en la que abunda el cultivo de coca, el más tradicional de Bolivia y ligado a numerosas costumbres de la cultura local. Ingresa en el sindicato agrario ilegalizado durante la dictadura de Hugo Bánzer, y se convierte en uno de sus líderes más destacados. Como dirigente de los cocaleros de la región, resulta elegido miembro del Congreso en 1977, en representación de las provincias de Chaparé y de Carrasco de Cochabamba, consiguiendo el 70 por ciento de los votos, el mayor porcentaje obtenido por ningún otro parlamentario. En enero de 2002, tras presiones de la embajada norteamericana, es privado de su acta de diputado con la acusación de haber participado en un alzamiento antierradicación de cultivos de coca en el que resultaron muertos cuatro campesinos y cuatro miembros del ejército y la policía. En marzo de 2002, la retirada de su acta fue declarada inconstitucional por los tribunales. Ese mismo año presentaba su candidatura a la presidencia por el Movimiento al Socialismo (MAS). Pese a que las encuestas iniciales daban a su formación unas expectativas del cuatro por ciento de los votos, el 27 de junio, el MAS quedaba en segundo lugar, muy cerca de los triunfadores, y ello, pese a que el embajador norteamericano en Bolivia, Manuel Rocha, intervino en campaña para advertir de que en caso de que Morales resultase elegido, su país suspendería toda la ayuda económica. En las elecciones presidenciales de diciembre de 2005, Evo Morales resultaba elegido presidente con el 53,74 por ciento de los votos, convirtiéndose en el primer indígena que alcanza el poder en esta nación. Ya desde los tiempos en la oposición, el
actual presidente boliviano había mostrado su público apoyo a las políticas
desarrolladas por otros presidentes de izquierda en el continente, como Hugo
Chávez, Fidel Castro, Lula o Néstor Kirchner. Desde su elección ha tenido una
apretada agenda de viajes. Su primer destino fue
MICHELLE BACHELET Cuando estas páginas vean la luz y, salvo
sorpresa mayúscula de última hora, Michelle Bachelet se habrá convertido en la
primera mujer que llega al poder en
Asesora del subsecretario de Salud para
atención primaria y gestión de servicios, al tiempo que es consultora de
HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS De todos los representantes de la nueva
izquierda latinoamericana es, quizá, el que emplea un lenguaje más populista,
pero es también el que ha obtenido los más rotundos éxitos electorales. Si en
las elecciones presidenciales previstas para diciembre, vuelve a obtener el
respaldo popular (y así lo aseguran toadas las encuestas), constituiría su undécimo
triunfo consecutivo ante las urnas –incluidas las consultas populares-. Nació
en 1954, hijo de maestros de ascendencia zambo-mestiza –sus enemigos lo llaman
“el negro”-. Realizó sus estudios superiores en
LUIZ INÀCIO LULA DA SILVA Nacido en 1945, es el séptimo hijo de una familia de labradores. Sólo recibió una educación elemental, ya que desde su infancia se vio obligado a contribuir a la economía familiar como vendedor callejero. Convertido en obrero metalúrgico, sus primeros pasos en los asuntos públicos los da en el seno del sindicato del ramo, en el que pronto destaca y alcanza puestos en su dirección, llegando al Comité Ejecutivo en 1969. Durante las dictaduras militares fue uno de los principales promotores de las manifestaciones en Sao Paulo exigiendo libertades públicas. En 1980 funda el Partido de los Trabajadores (PT). En 1989 llegaron las primeras elecciones democráticas desde la década de los 60, y Lula fue sucesivamente candidato por esta formación, enfrentando con paciencia cada derrota y tejiendo una estrategia de acumulación de fuerzas de la izquierda que, poco a poco iría dando sus frutos. El PT conseguía la victoria en diversos gobiernos regionales. Organizó el Foro de Sao Paulo en el que participaban partidos de izquierda y movimientos indígenas de todo el continente. También contribuyó al impulso del Foro de Porto Alegre. Por fin, en 2002, en coalición con el pequeño Partido Liberal, conseguía la presidencia con el mayor número de votos de la historia de la democracia brasileña, 52,4 millones, lo que suponía un 61 por ciento de los sufragios. Sus primeros pasos estuvieron encaminados a combatir el concepto del ALCA, al lanzamiento del programa “Hambre cero” y a la adjudicación en propiedad de las favelas a sus habitantes. Posteriormente, su programa de reformas sociales se ha visto estancado, lo que le está costando numerosas críticas de “desviacionismo” por parte de antiguos aliados de la izquierda, a lo que hay que sumar que su partido se ha visto salpicado por numerosos casos de corrupción, aunque su prestigio internacional ha ido en aumento. TABARÉ RAMÓN VÁZQUEZ ROSAS Nacido en 1940, este médico oncólogo,
especialista en radioterapia y profesor universitario, se convertía en el
primer presidente de izquierda de la historia de Uruguay el 8 de noviembre de
2004. Miembro del Partido Socialista, forma parte de su Comité Central desde
1987. En 1989 gana las elecciones municipales y es proclamado intendente
(alcalde) de Montevideo en las listas del Frente Amplio, en el que se incluyen
socialistas, comunistas y antiguos guerrilleros. En las elecciones
presidenciales de 1994 alcanzó el 30,6 por ciento de los sufragios. En las
elecciones de 1999 resultó el candidato más votado en la primera vuelta, al
conseguir el respaldo del 40,11 por ciento de los votantes, pero fue derrotado
en la segunda vuelta por el candidato del Partido Colorado, Jorge Batlle, que
se vio beneficiado por los electores del Partido Blanco. A pesar de ello,
Vázquez consiguió el 45, 87 por ciento de los sufragios en un ambiente de
sospecha de fraude. No es hasta las elecciones de octubre de 2004 cuando se
proclama vencedor sin necesidad de segunda vuelta, al alcanzar el 50,45 por
ciento de los votos, aunque
NÉSTOR CARLOS KIRCHNER Nacido en
MULTINACIONALES ESPAÑOLAS A LA ‘RECONQUISTA’ DE AMÉRICALa llegada al poder en Bolivia en las próximas semanas del flamante presidente electo, Evo Morales, ha provocado un cierto nerviosismo entre los inversores extranjeros en el país, por su declarada intención de nacionalizar el gas. Pese a los intentos de tranquilizar a las empresas, explicando que busca “socios” para el Estado, su irrupción en el mapa político latinoamericano, con propuestas que suponen un cierto giro a la concepción económica dominante, y el propósito explícito de emprender políticas sociales que supongan mayor peso del Estado en la economía nacional, viene a sumarse a la emergencia de otras figuras de izquierda, con propuestas similares que florecen por todo el continente. La incertidumbre hace mella en las empresas extranjeras con intereses en estas naciones, y de todas ellas, las españolas son las que más han invertido durante los últimos años. Las empresas españolas se convertían, desde finales de la década de los noventa, en los primeros inversores de capital extranjero en el conjunto de Latinoamérica. Este aumento de la presencia española en la economía del continente sudamericano obedece a una estrategia de expansión que arrancaba a mediados de los noventa, aprovechando una coyuntura internacional favorable y, sobre todo, las políticas de privatizaciones de los servicios públicos en casi todas estas naciones, impulsadas por el denominado “Consenso de Washington”, e instigadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para “solucionar” la crisis de la deuda externa que lastró estas economías durante toda la década de los ochenta. En 1996, la inversión española en
Latinoamérica representaba un 26,81 por ciento del total de todas nuestras
inversiones en el extranjero –ese año, la inversión española en
Las compañías radicadas en nuestro territorio han empleado una estrategia muy diferente a la utilizada por las transnacionales estadounidenses. Mientras que éstas centraban sus operaciones en el sector de bienes comercializables, como industria electrónica o automoción, la orientación de las españolas ha estado dirigida hacia el sector servicios y a la compra de empresas públicas, especialmente en cuatro áreas en las que hoy son líderes indiscutibles y poseen la mayor cuota de mercado, con diferencia: banca, electricidad, energía y telecomunicaciones. Además, su táctica se ha visto muy favorecida por la masiva retirada de compañías y bancos norteamericanos, debido a los pésimos resultados cosechados durante la crisis de la deuda externa de la década de los ochenta. Las telecomunicaciones en Latinoamérica
tienen un nombre: Telefónica. La multinacional, cuyo núcleo duro lo representan
Otro sector en el que destaca la
presencia de compañías de bandera española es el de los hidrocarburos. Repsol
YPF se ha convertido en la mayor compañía privada energética de Latinoamérica.
Con actividad en 28 países y más de 30.000 empleados, produce más de 1,1
millones de barriles/día y cuenta con reservas de crudo y de gas cifradas en
más de 5.000 millones de barriles. También
En el sector eléctrico destaca la
presencia de Endesa. Suministra electricidad –y también gas- a más de 22
millones de clientes. Tiene casi 30.000 trabajadores, con accionistas tan
destacados como Caja Madrid o Chase International, aunque, actualmente se
encuentra inmersa en un proceso de OPA hostil lanzada por Gas Natural,
controlada, curiosamente, por
La banca constituye el otro gran polo de
atención de la inversión española. Los dos gigantes, BSCH y BBVA ocupan una
posición de dominio en el continente latinoamericano. Actualmente, según un
informe publicado por
Sin embargo, como señala Ramón Casilda
Béjar en su libro “La década dorada. Economía e inversiones españolas en
América Latina (1999 – 2000)”, se ha intensificado una actitud crítica ante la
masiva y rápida instalación de las empresas españolas en los principales
mercados latinoamericanos. Según este profesor de Economía de
Los efectos de la presencia de las
compañías españolas también son criticados teniendo en cuenta otros factores.
La mayor parte de estas empresas españolas fueron de titularidad pública y
posteriormente privatizadas. Y ellas acudieron a la compra de otras
privatizadas a su vez en los países de esta zona, por lo que se las relaciona
con los despidos masivos de los empleados públicos que tuvieron lugar. También
son acusadas, en muchos casos, de precarizar las condiciones laborales antes
existentes, de disminuir los derechos sindicales, de generar de facto
situaciones de monopolio. YPF de Argentina fue comprada por Repsol a cambio de
bonos para reducir la deuda externa. Tras su compra, en 1999, en un solo año
multiplicó por cuatro sus beneficios, que alcanzaron los 1.150 millones de
euros, de los que un 66 por ciento provenían de las operaciones de YPF. En 1996
se vendía el 75 por ciento de las acciones de la refinería de Perú a Repsol por
180 millones de dólares. Sólo en 1994, esta refinería había generado ingresos
de 657 millones. Apoyo español a Bachelet
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