|
Joan Saura, consejero de Relaciones Institucionales de la Generalitat
"HAY CRISPACIÓN,
PERO MUCHA GENTE EN ESPAÑA RESPETA A CATALUÑA"
Joan Saura
es a sus 55 años consejero de Relaciones Institucionales y Participación
de la Generalitat y presidente de Iniciativa per Catalunya Verts (ICV),
una de las tres formaciones que componen el actual Gobierno catalán.
Saura, que procede del PSUC, el antiguo partido de los comunistas catalanes,
es conocido por su estilo ponderado y educado de hacer política.
En esta entrevista el político catalán desgrana aspectos
esenciales del actual proceso de negociación del proyecto de Estatuto.
Saura deja claro que "esperamos del Gobierno central una nueva propuesta
en materia de financiación que nos permita iniciar la negociación",
porque "la propuesta que ha hecho Pedro Solbes es tan mala que no
sirve para comenzarla".
Por Paco Soto
(Barcelona)
Está
usted convencido de que Cataluña tendrá finalmente un nuevo
Estatuto?
Yo creo que sí. Me parece que hay que destacar dos niveles
en el debate sobre el Estatuto. Por una parte, quiero señalar que
existe una dinámica de negociación positiva entre los partidos
catalanes y el Gobierno del Estado. El Gobierno central y su presidente,
José Luis Rodríguez Zapatero, quieren de verdad un nuevo
Estatuto para Cataluña. Ahora bien, por otra parte, no podemos
esconder a la ciudadanía que siguen existiendo diferencias políticas
importantes en cuestiones como el nuevo sistema de financiación,
la denominación de Cataluña como 'nación' o las competencias
de la Generalitat hay serias diferencias. De todos modos, quiero hacer
una valoración positiva.
El tripartito y CiU, a pesar de sus diferencias, han conseguido
pactar una estrategia común para negociar con el Gobierno del PSOE.
¿El sistema de financiación y la aceptación del término
'nación' para Cataluña son innegociables?
Yo creo que innegociables no. Podemos
y debemos hablar de todo y negociar todas las cuestiones que plantea el
proyecto de Estatuto. Lo que ocurre es que el tripartito y CiU se han
puesto de acuerdo sobre una serie de puntos esenciales. En el tema de
la financiación, por ejemplo, planteamos que lo que no se puede
negociar es la propuesta de Pedro Solbes. Es una propuesta que no mejora
la financiación de Cataluña y no sirve como base de negociación.
Nosotros planteamos un proyecto ambicioso en temas como las competencias
de la Generalitat, la inmigración, el poder judicial o la gestión
de las infraestructuras por parte de la administración catalana.
Son temas esenciales.Esperamos del Gobierno central una nueva propuesta
en materia de financiación que nos permita iniciar la negociación.
La propuesta que ha hecho Pedro Solbes es tan mala que no sirve para iniciar
la negociación.
¿Para cuándo cree usted que debería ser aprobado
el proyecto de Estatuto catalán?
Mire, me parece que sería bueno que antes del 1 de febrero,
que es cuando empieza el trabajo de la Comisión Constitucional,
hubiéramos llegado a un acuerdo sobre los grandes temas. A partir
de aquí, ya veremos. La Comisión tendrá dos meses
para trabajar, el Congreso y el Senado también tendrán que
cumplir su trabajo. Yo creo que es posible tener Estatuto antes del próximo
agosto. Sería el mejor escenario posible.
¿Cómo piensa el Gobierno de la Generalitat que se
puede convencer al PP y al sector del PSOE reticente con el Estatuto?
El PP, desgraciadamente, está fuera del escenario estatutario.
En el PSOE, hay opiniones diferentes, pero en estos momentos hay, por
parte del presidente del Gobierno y de la dirección del PSOE, un
clara voluntad de que se apruebe el Estatuto. La Ejecutiva del PSOE está
por la labor de que salga adelante el Estatuto. Esto es lo que a mí,
personalmente, me parece más positivo. Sabíamos que iba
a ser un proceso complicado. Es normal que existan voces críticas,
esto forma parte del juego político. Rodríguez Zapatero
dio su palabra de que el Estatuto sería aprobado y me consta personalmente
que hay voluntad por parte de la dirección del PSOE de que sea
aprobado.
- ¿Es de la opinión de que la crispación que despierta
la estrategia del PP con el Estatuto catalán ha hecho mella en
la sociedad española?
Sí que ha hecho mella. Tenga en cuenta que desde octubre
de 2005, fuera de Cataluña, en el resto del Estado español,
el PP está haciendo una campaña feroz contra el Estatuto
y Cataluña. El PP no critica el Estatuto, lo que sería legítimo
desde el punto de vista democrático, lleva ocho meses manipulando
e intoxicando a la ciudadanía, diciendo mentiras de todo tipo como,
por ejemplo, que el Estatuto favorece la poligamia, crea una justicia
paralela en Cataluña que no servirá en el resto de España
y quiebra la unidad de mercado. La repetición continua de tantas
mentiras ha acabado influyendo a un sector de la opinión pública.
Ahora bien, estoy convencido de que poco a poco esta situación
irá cambiando. Muchos ciudadanos españoles, la mayoría,
incluso la mayoría de los votantes del PP, se darán cuenta
que una vez que se haya aprobado el Estatuto, y de esto estoy seguro,
no habrá ninguna catástrofe en España. Pasará
como durante la invasión de Iraq: poco a poco los españoles
se dieron cuenta que el Gobierno del PP les estaba mintiendo. Estoy convencido
de que pasará lo mismo con el Estatuto. Es más, creo que
quedarán en evidencia las mentiras del PP, y pienso también
que el propio PP vivirá fisuras internas.
¿Por qué?
Pues por una sencilla razón: no todo el mundo en el PP piensa
de la misma manera, aunque las voces críticas, de momento, no se
manifiesten. Tenga en cuenta que va a haber cambios estatutarios en comunidades
gobernadas por el PP como Valencia o Baleares. No todos los dirigentes
del PP secreen estas tonterías y falsedades de que el Estatuto
favorece la poligamia. Ni tampoco todos los militantes y sus casi 10 millones
de votantes. Una parte importante del PP se dará cuenta que el
Estatuto no es malo para el resto de España, ni favorece el terrorismo.
Se aprobará el Estatuto y no pasará nada. El problema del
PP con el Estatuto no es la discrepancia política, sino que sus
mentiras han creado una cierta crispación en España.
A su juicio, ¿las declaraciones del teniente general José
Mena son las opiniones aisladas de un alto mando militar o reflejan el
sentimiento de la cúpula del ejército?
Son un hecho aislado, y me consta, por la información que
tengo y las explicaciones que ha dado el Ministerio de Defensa, que esto
es así. Mena y algunos altos mandos militares en la reserva han
expresado una opiniones personales que no reflejan la realidad de las
fuerzas armadas hoy en día. Ni hay ruido de sables ni hay ningún
tipo de intentona estructurada de presionar el poder político desde
los cuarteles.
Sobre el boicot a los productos catalanes, ¿tiene algún
tipo de información privilegida?
Tengo la información que tiene todo el mundo. Ni más
ni menos. De todos modos, si bien es cierto que el boicot ha tenido repercusión
en algunos productos, estoy convencido de que esta situación cambiará
y se recuperarán la normalidad y el sentido común. La gente
acabará, como siempre, comprando el mejor cava y los mejores productos,
sean catalanes o no. No me preocupa excesivamente el comportamiento de
una minoría de ciudadanos del Estado español.
Por lo tanto, ¿no cree que pueda haber un enfrentamiento
entre la sociedad catalana y la española?
No, para nada. Puede haber crispación y tensión,
y es verdad que en algunos sectores de la sociedad española la
imagen de Cataluña no es buena. Esto lo he podido percibir en mis
viajes institucionales a determinados lugares de España, pero también
he recibido el apoyo y la comprensión de mucha gente en España
que respeta a Cataluña y entiende el proceso de cambio estatutario
que vivinos. Cataluña desempeñó un papel de vanguardia
en la transición democrática, y creo que la mala situación
actual cambiará. Hemos aprobado un proyecto de Estatuto en el marco
de la Constitución que, además, cuenta con el apoyo del
90% del Parlamento catalán. La ciudadanía española
lo acabará entendiendo.
De todas formas, ¿no le parece que el comportamiento político
y las declaraciones de algunos dirigentes catalanes tampoco favorecen
un clima de entendimiento y mutuo respeto?
Yo tengo mi propio estilo de hacer política y mi propio carácter.
Personalmente, creo que hay que acabar con las gesticulaciones y la teatralidad
en la política. No me gusta esta forma de hacer política,
porque creo que es una manera de engañar a la gente. Está
pasando en Cataluña con el tema del Estatuto. La política
tiene que ser fruto de la razón, la reflexión, el diálogo.
No hay que amenazar ni crispar. No hace falta decir día sí
y día no que retiraremos el Estatuto si no nos gusta lo que se
apruebe en Madrid. Los políticos tienen que ser responsables y
fomentar confianza en la ciudadanía.
¿Está pensando en CiU al decir esto?
Creo que CiU está haciendo lo que hizo en otras épocas.
Lanza grandes amena-zas como la retirada del Estatuto porque no sabe cómo
negociar este asunto. Las amenazas de Artur Mas no sirven para nada. CiU
no puede olvidar que cuando gobernaba jamás se atrevió a
tocar el Estatuto. El momento histórico se ha producido con el
cambio de izquierdas en Cataluña.
¿Puede interpretarse el Estatuto catalán en clave
de una relectura de la naturaleza política, social e institucional
de España?
Yo creo que sí. España es una realidad plurinacional,
y si se aprueba el Estatuto, significará un impulso cualitativo
en el modelo de Estado. Hay que adecuar el Estado a la realidad plurinacional
de España. El Estado de las autonomías ha significado una
gran descentralización pero es un modelo en crisis, y ahora, de
lo que se trata es de adaptarlo. La Constitución fue el resultado
de un pacto entre rupturistas y reformistas; se construyó sobre
la carcasa del Estado centralista un nuevo Estado autonómico. Esto
ha entrado en crisis, y hay que entender que España no es la suma
de las provincias sino de las naciones y comunidades autónomas
que la componen. Por eso creo que el Estatuto contribuye a la definición
de una España plural.
¿Qué valoración le merece el tripartito, que
ha vivido momentos difíciles y trifulcas internas importantes?
Creo sinceramente que va bien y cada vez mejor. Estamos avanzando
en cuestiones sociales importantes como la educación, la vivienda
o el Estado del bienestar. Hemos aprobado los presupuestos más
sociales desde que Cataluña recuperó su autogobierno aunque
es cierto que el tema del Estatuto tapa en buena parte la obra de gobierno.
¿El Gobierno del PSOE podría sustituir a sus actuales
socios parlamentarios por CiU?
Hoy por hoy, no lo creo. Otra cosa es que en el futuro el PSOE
opte por ampliar el apoyo parlamentario. El PSOE, en estos momentos, quiere
aislar al PP y necesita del apoyo de las izquierdas del Estado. La propia
composición del Gobierno catalán condiciona en buena parte
la actividad del Gobierno del PSOE.
|